LA PÁGINA DE ANDRÉS MORALES
La página de Andrés Morales (1962), poeta y académico chileno, es un blog de apuntes abierto a todos aquellos interesados en la literatura y, en especial, en la poesía. Contiene poemas, artículos, notas, comentarios, críticas, reseñas, fotografías y en general, todos los tópicos imaginables e inimaginables en torno a la poesía chilena, hispanoamericana, española y europea de todas las épocas y estilos.
lunes, agosto 31, 2009
jueves, agosto 27, 2009
HA MUERTO LA POETA MATILDE LADRÓN DE GUEVARA

MATILDE LADRÓN DE GUEVARA: Nace en Santiago de Chile el 18 de Agosto de 1910. Se casa en 1932 con Marcial Arredondo Lillo, con quien tuvo dos hijos: Sybila y Marcial. Fallece el sábado 22 de agosto de 2009.
ESTUDIOS: Liceo Antonia Salas Errázuriz, Santiago (Chile). Universidad Católica de Chile, Santiago (Chile). Universidad de Chile, Santiago (Chile). La Sorbona, París (Francia).TRABAJOS PERIODÍSTICOS: Corresponsal de la Revista Ecran, Santiago (Chile). Colaboradora de la Revista Zig-Zag, Santiago (Chile). Colaboradora del Diario La Tercera de la Hora, Santiago (Chile). Colaboradora del Diario La Nación, Buenos Aires (Argentina). Colaboradora del Diario El Mercurio, Santiago (Chile). Colaboradora del Diario Marcha, Montevideo (Uruguay).ACTIVIDAD LITERARIA: Poesía. Cuento. Novela. Ensayo. Crónicas. Testimonios.INSTITUCIONES A LAS QUE PERTENECE: Sindicato de Escritores de Chile (Chile). Sociedad de Escritores de Chile, SECh (Chile). Pen Club de Chile (Chile). Sociedad Argentina de Escritores, SADE (Argentina). Instituto Chileno-Cubano de Cultura de Chile (Chile). International Writers and Artist, IWA (U.S.A). Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos, SELAE (Italia). Red Mundial de Escritores en Español, REMES (España). The World Poets Society, WPS (Grecia). Poetas del Mundo (Chile). ArteComunicarte, AC (Mexico). Palabras del Uruguay (Uruguay). Sociedad de Escritores de San Martín, SESAM (Argentina).PREMIOS: 1960: “Juegos Florales Gabriela Mistral” Ilustre Municipalidad de Santiago, Chile. 1966: “Luis Tello” Sociedad de Escritores de Chile. 1969: “Angel Cruchaga Santa María” Sociedad de Escritores de Chile. 1969: “Luis Tello” Sociedad de Escritores de Chile. 1971: “Nicomedes Guzmán”. Santiago, Chile. 1979: “Juegos Florales Gabriela Mistral” Ilustre Municipalidad de Santiago, Chile. 1981: “Jorge Luis Borges” Fundación Givre de Buenos Aires, Argentina. 1981: “Juegos Florales Gabriela Mistral” Ilustre Municipalidad de Santiago, Chile. 1997: “Trayectoria Literaria” Universidad Mayor de Santiago, Chile. 1998: “Reconocimiento a su Obra” Instituto Chileno-Cubano de Cultura de Chile. 2002: “Homenaje a la Trayectoria” Sociedad de Escritores de Chile. 2006: “Homenaje y Reconocimiento a su Obra” Sociedad de Escritores de Chile. 2009: “Premio a la Trayectoria” Sociedad de Escritores Latinoamericanos y Europeos, SELAE de Italia.OBRAS: 1948: Amarras de Luz, Poesía. 1950: Pórtico de Iberia, Poesía. 1953: Mi Patria fue su Música, Novela. 1957: Gabriela Mistral, Rebelde Magnífica, Ensayo. 1960: Celda 13 (Junto a Juan Sánchez Guerrero), Novela. 1960: Desnuda, Poesía. 1962: Adiós al Cañaveral, Crónica. 1966: Madre Soltera, Novela. 1969: Muchachos de Siempre, Novela. 1969: Ché, Poemas. 1971: En Isla de Pascua los Moai Están de Pie, Novela. 1973: Testamento, Poesía. 1975: La Ciénaga, Novela. 1979: La Ultima Esclava, Cuento. 1981: Te Amo Rapa Nui y Diez Cuentos, Cuento. 1983: Destierro, Diario. 1985: Y Va a Caer, Testimonio. 1988: Sybila en Canto Grande, Testimonio. 1989: Antología Poética Desnuda, Poesía. 1992: Pacto Sublime (Junto a Gabriel Egaña), Diario. 1995: Por Ella, Sybila Viuda de José María Arguedas, Testimonio. 1998: Cubanía y Ché, Poesía. 1998: Leona de Invierno (Desmemorias), Memorias. 2005: Antología Poética (In) Completa de Matilde Ladrón de Guevara, Poesía.OBRAS INÉDITAS: Cuba y el Ché, Poesía. Aún Hay Fuego en las Tumbas, Novela.
POEMA DE HOMENAJE DE LA POETA TERESINKA PEREIRA
¿Y AHORA, MATILDE?
En memoria de
Matilde Ladron de Guevara
18 de agosto 1910 - 23 de agosto, 2009
Goteante de tristeza
te abrazo, Matilde,
donde estés,
y reto a quien ha decretado
tu silencio.
Sin embargo, sé que hablarás,
"Leona de Invierno",
en la voz de Sybilla y Marcial,
Carolina e Inti: tu descendencia,
bien genetizada, quienes van,
sin prescindir del llanto
ni orgullo y valor,
preservar la obra que
tendrán en sus manos,
los versos y textos que escribiste.
Nada fue en vano, porque
allí está todo junto: y
es tu inmortalidad.
TERESINKA PEREIRA
martes, agosto 25, 2009
viernes, agosto 21, 2009
ANDRÉS MORALES: POEMAS TRADUCIDOS AL MAPUDUNGÚN

Elelen ta mi zugun, eluaeyu ta ül,
elelen ta zumiñgeyechi pun,
rumel mülepe iñchiw mew ta neyen
rumel ayüwün ta gepey.
Elelen ta lewfü, ko, lhafken ñi pawküken
fewla,
epu ragintu mew
feychi fütxa kura llowken
feychi tayiñ llum tuwmüm wiya.
Zumiñ elkünuen, eymi ta antü, fey ta pelomtuwe.
Nürufllean pel mew ta mi pelo.
PU WÜLGIÑ
Kiñe wülgiñ
nürüfülley furilechi nhemül,
mülewechi fychi nhemül,
kimfal ta chi antü,
feychi pu bisonte.
Zewma akuyem ta chi pun
Zumiñ naqkelley pu wigkul,
ütxüfnaqyem kiñe kono
petu pünalyem ñi müpü
feychi fillke antü wülgiñ,
mülewechi wenüy wülgiñ,
fey lle ta pu nhemül.
LAS PUERTAS
Una puerta
se cierra detrás de las palabras,
de las últimas palabras,
de los signos del sol,
de los bisontes.
Cuando se abre la noche
se están cerrando montañas,
cuando una paloma cae
se están cerrando en sus alas
las puertas de todos los días,
las últimas puertas del amigo,
las palabras.
POEMA DEL SECRETO
Déjame la voz, te doy el canto,
déjame lo oscuro de la noche,
que exista siempre aire entre nosotros,
siempre la alegría del quizá.
Déjame los ríos, el agua, el mar que rompe
ahora,
en medio de los dos
ese inmenso arrecife que recoge
aquel secreto nuestro desde ayer.
Déjame en tinieblas; el sol a ti, la luz.
Yo encierro tu destello en mi garganta.
lunes, agosto 17, 2009
POEMAS DE GERMÁN MUÑOZ PILICHI
De M U E R T E C O L M A D A
RIL Editores. Santiago, 2001
(Edición revisada, 2005)
[De “AMORES”]
Yo que tantos hombres he sido, no he sido nunca
aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach.
Borges,
“Le regret d’Heraclite”
Museo, El hacedor.
1.
LOS LUCHADORES DE MUYBRIGE
Según Walt Whitman
Leaves of grass. “Song of myself”, XI
y Eadward Muybridge, The human figure in motion. Plate 69, “Men wrestling”
¿Adónde va usted , señora? Porque la he visto,
Juega usted en el agua y, sin embargo, permanece en la casa.
Whitman,
Hojas de hierba. “Canto de mí mismo”
Traducción de Jorge Luis Borges.
Veintiocho años ella, ellos veintiocho.
Desnudos juegan en aguas del río.
Ella soñando hoy baja a ese río.
Veintiocho años ella, ellos veintiocho.
Caronte busca de Muybridge el libro,
la foto en The human figure in motion.
Son dos cuerpos bellos (two boys in motion).
Carón la imita huyendo hacia el libro.
La foto muestra una lucha ya vana,
no hay juego, no hay alma, no hay lid, no hay muerte.
Pasa sobre ellos burlada la muerte,
vuelve al estigio, la empresa fue vana.
Son dos cuerpos bellos. Two boys in motion.
Veintiocho años ella, ellos veintiocho.
2.
OSCAR WILDE CARACTERIZADO COMO SALOMÉ EN UNA CURIOSA FOTOGRAFÍA
J’ai baisé ta bouche Iokanaan
J’ai baisé ta bouche…
Wilde,
Salomé
¿Quién es ella..., la del gesto delicado?...
Blanco abrazo a la cabeza arroja
que en la fuente de plata, ahora roja,
bien ilustra el fin del desdichado.
Su noche ha caído con fortuna
como manto al espacio de la escena,
cubriendo la sentencia que condena
y su epitafio la sangrienta luna.[1]
¿Quién es ella..., la bella de la foto?...
¡Ay!, quien ose llamar a la sospecha
o bien sueñe el ensueño dar por roto.
Negando que su imagen sea otra,
así ve lo distinto como igual.
_Di, d’après Flaubert: «Salomé c’est moi».
3
Otro Soneto del Amor Oscuro[2]
Noche de viento recio, mala para las putas.
Goya,
Los caprichos.
Comentario a la Lámina 36: “Mala noche”.
¡Oh cama de hotel!, ¡oh dulce cama!
Sábana de blancuras y rocío.
¡Oh rumor de tu cuerpo y el mío!
¡Oh gruta de algodón, penumbra y llama!
¡Oh lira doble que el amor enrama
con tus muslos de lumbre y nardo frío!
¡Oh barca vacilante, claro río,
a veces ruiseñor y a veces rama! [3]
¡Oh barca, penumbra de nardo y gruta!,
ya no más ruiseñor y no más rama
ni lira doble que la noche infama,
rota para el amor y horror de putas.
¡Oh mala noche de ti memoriosa!
¡Oh viento recio que ya nadie goza!
4.
MUTABILITY
¿Por qué al amor niegas tu cercanía
huyendo de quien, sólo, amor busca?
¿Acaso amarás cuando ya no luzca
vanidoso el cuerpo su mercancía?
¿Qué comercio gris, qué cruel voz regía
cuando fue a tus ojos la imagen brusca
que en mezquina luz cala, hiere, ofusca
y ya no vi en ti lo que ayer veía?
Mi cuerpo a fuer de tu cercanía
el mustio amor entre palabras busca;
mas no hay consuelo que al amor no luzca
necio comercio, peor mercancía.
¿Qué has mudado Amor que al amor no obliga?
¿Qué has mudado Amor que a mi voz castiga?
5.
A LA MODERNIDAD CANSADA
Hoy frágil tu arquitectura recuerda
la blanca arrogancia (tu sueño oscuro)
y triste articula en su cuerpo espurio
la recta línea (vidrio, acero, piedra).
¿Cuántos soles ha visto fenecer
la nueva Parca de tu vieja cuna?
Cuánto silencio…cuántas lunas, una
a una, callaron tu amanecer.
Ayer también soñé con tu promesa
que en su simple nadería preludia
la alegría gris de la urbe rubia,
su desasosiego, ¡feliz pereza!
Firme tu verbo no cesa y conjuga
su seco futuro, tu fin, tu fuga.
De ESPEJO DE SEMEJANZA
Inédito, 2006
[De “Los mundos grises”
Homenaje a Manuel Álvarez Bravo. México (1902-2002)]
I.
LUZ RESTIRADA
Me presenta una breve fábula (acaso un sueño).
Me ha dicho que al despertar repetía una y otra vez aquel En blanco y negro con el cual Debussy nombra su dúo pianístico, presintiendo que con aquella insistencia se acercaba a una imagen compartida.
Anotó el sueño.
Había instalado en el estudio dos magníficos pianos de cola, del mismo modo como suele hacerse en los conciertos a dúo (un pianista enfrentando al otro).
Le parecía curioso que esos dos pianos, vistos desde arriba, semejaran una cartografía simétrica: una doble imagen negra e invertida del mapa de México.
Pero con aquella escenificación sólo buscaba la posibilidad de ubicarse entre los reflejos de aquella ausencia de color, de ceder a esa carencia cromática.
Sin duda amaba el diálogo sinuoso del marfil y el ébano; pero lo que de verdad lo subyugaba era aquel acromatismo sublimado en un instrumento musical, ese no color que deviene música.
Mientras se disponía a abandonar el estudio, y siguiendo el juego de las simetrías, miraba el paisaje de la ciudad; aquella realidad que, para él, parecía mostrarse sin color y hacía resonar en su imaginación el viejo modo de la fotografía.
Empero, ya fuera del sueño, no se reconocía como una paráfrasis del dúo debussyano, sino como el otro rostro de esa música. Le parecía ajeno aquel En blanc et noir que irónicamente juega con las palabras para luego dar cauce libre al placer de una colorida paleta, porque ahora veía el blanco y negro de sus imágenes como la investidura de un texto silencioso que lo impulsaba a nombrar fotográficamente (a pintar de gris) los mundos de inocencia y duelo del paisaje.
LA BUENA FAMA DURMIENDO
A Gwen Kirkpatrick
Oiga Ud.:
La vi en la vidriera de la tienda. El dependiente, un hombre maduro de pulcra cortesía, no desadvirtió mi extrañeza ante aquella rosa que supe era su joya.
Había nacido de la primera muestra de aplicación de un nuevo material, resultado de las curiosas investigaciones realizadas en el Departamento de Libre Experimentación de la fábrica de nailon México.
Si la más aventurada de esas experiencias había arrojado un material rígido y ligero como las uñas –que primero se creyó no ofrecía utilidad alguna y luego hallaría su justificación en las de golillas sacerdotales y las uñetas del clavecín- la más reciente había alcanzado un triunfo insospechado al dotar al material con una nueva dádiva: el don de muerte. Noble fatalidad que, empero apócrifa, eventualmente lo redimiría de su origen incorruptible.
Fértiles años de búsqueda, o más bien de encuentro, habían permitido el hallazgo de materiales extravagantes –como el de aquella rosa- que concretarían extrañas invenciones.
Me acerqué a ella. Era elemental y perfecta. Aún no se abría, pero ya dejaba ver la broncínea corola de pétalos.
-Tenga Ud., ahora es suya.
Me diría aquel hombre al entregarme, envuelta en un lienzo, la rosa que yo le había comprado.
Al llegar a casa noté cómo la floración se anunciaba en su cuerpo y cómo empezaba a descubrirse.
Sustentaba el orgullo de su belleza el tallo erguido y flexible pero breve ya que aún era impracticable fabricar rosas más esbeltas.
Puse sobre mi mesa de trabajo un vaso con agua y en él la acomodé.
Poco a poco la rosa fue desplegando ante mí su enigma moreno. Como en las camelias su cuerpo no ofrecía olor alguno, pero su progresiva apertura era una danza ensoñadora que yo observaba embelesado.
No obstante, no pasó mucho tiempo antes de que cayeran los primeros pétalos sobre la mesa. Luego, no tardaría el tallo en plegarse melancólicamente como queriendo alcanzar los despojos que yacían sobre el tapete.
La rosa se arruinó sobre mi mesa perpleja.
Entonces recordé, si la rosa es sin por qué y si florece porque florece, ¿entonces qué? Pero ya abandonado en manos de aquella esfinge sólo me restaría la fama del oscuro y claro enigma de esa imagen artificiosa.
[De “LA PALIMPSESTOMAQUIA”
Cinco entreactos goyescos]
Qu'est ce qu'ils savant de l'amour, et qu'est ce qu'ils peuvent
comprendre?
S'ils ne comprendent pas la poésie, s'ils ne senten pas la musique,
qu'est ce qu'ils peuvent comprendre de cette passion en comparaison
avec laquelle la rose est grossier et le parfum des violettes un
tonnerre?
Ezra Pound
4.
TÁNTALO
Elegie d’Amour[4]
(La escena permanece cenitalmente iluminada de púrpura.)
El amante abandonado.- (Sentado en el centro de la escena con un muñeco de ventrílocuo sobre las rodillas.)
Ombre por tu tono tempero la cuerda
que, sonora, hace eco mi memoria.
Y si oscuro dejas veta luminosa cayendo
como trazo de un astro peregrino;
no volverá mi treno la cabeza
mientras huya aquel Halley animoso.
¿Qué combate se libra en tu materia?
¿Qué estrella feral te aparta de mi hallazgo?
¿Adónde vas noctámbulo huyendo
por el limbo de mis sueños?
Heme aquí perdido entre brazos mutilados
prolongando tu silencio de boca en boca. Solo,
como la palabra que cae del trino de un pájaro.
Heme aquí en una torre de frío
embriagado del pulso de tus horas,
embriagado de tu mente convocada
al verbo que fluye de mi mano.
( Te habla por mí el vino de un griego epitalamio.
Te habla por mí la estela de una lúgubre góndola.
Te habla por mí la secreta luna.)
Ombre, develas lo eterno.
Y en ese azul insonoro mi lengua clara
nombra tu sombra.
(Oscurecimiento rápido. Breve pausa en la penumbra total.)
[1] Quevedo. Soneto:“Faltar pudo su patria al grande Osuna…
[2] Poema no incluido en la primera edición (2001) RIL Editores. Santiago.
[3] Federico García Lorca. Soneto inconcluso (circa 1920).
[4] Según Altazor de Vicente Huidobro. Canto II (“Mujer el mundo está amueblado por tus ojos…)
miércoles, julio 22, 2009
IMÁGENES DE LA PRESENTACIÓN DE "LOS CANTOS DE LA SIBILA" EN LA UNIVERSIDAD FINIS TERRAE
miércoles, junio 17, 2009
POEMAS DE GIOVANNI ASTENGO

A quién espera esa silla,
a quién sueñan los libros a qué manos?
Pasan los días y a los días sólo lo alumbran dos velas.
No vendrá Gougin y a cambio de él
los cuervos silentes auguran
algo de eternidad en los fragmentos y detalles,
donde quisiera estar soñando
sentado sobre una espera:
En la visión de los visiones.
(De La morada irreal, Alianza ed Carajo-Mago ed.)
Los moteles son como puzzles,
laberintos también.
Aquí un narciso en una celada,
observando entre libros,
buscándose entre piezas,
donde hay muchos cuartos
que recorrer,
para buscar finalmente una cama, la suya.
4. Esferas luminosas
–Motel Giralda–
Himen, himeneo, himen
el curso sexual que atrasa –que otrora sí–,
la velocidad real de lo que se pierde
X un segundo, algo de capullos rotos y pétalos,
pero al otro lado de la vereda
donde jugábamos a ser grandes resplandece
la belleza de unas cuantas esferas al azar
–algo como un aerolito
ocupa este espacio– para leernos tatuados
en los cuerpos: el hueco, el obstáculo,
la pequeñez que somos.
:pero la palabra es otra cosa
esconde un mundo
hálito de obscuras posibilidades
para abrirse poco-a- po-co -a- otro.
7. Artes amatorias de una chica cristiana
–Motel Esperanza–
a Carmen
Y hay algo que te empuja a frotarte y frotarte
Entre los muslos húmedos.
Oscar Hahn
Otra vez se introyecta en mí,
pistilo a pistilo, órganos inoperantes sobre la bañera
se abren labios sobre un espejo quebrado donde
dos labios que se besan a sí mismos –un poco de Freud–
hablan en quiebros –como los terribles
niños de La pieza oscura de Lihn– ¿Lo has leído?
Mi medusa que parasitando en mí y fuera también
me das golpes de corriente en la ducha
y lo peor te mascullas eso de
el consejillo de ancianas o un tratado medieval
que disocia carne y alma, por eso
has manipulado tu cuerpo al punto de lo ficticio
para que no crezcan como dos naranjas jugosas
tus pechos/ por esa necesidad del padre
y por miedo –y como medio eficaz también– abortar todo
/Incesto
pero has visto cómo crecen las caderas pletóricas
eso un poco reluce –como enviste–
para los foráneos, esos te asaltan en los espacios públicos
–también púdicos–
y la volátil estocada advierte
lo grácil, lo efímero, lo torpe de tu cristiana impostura
respetando
cierto brillo que emerge de tu rostro
angelical que acicalas y ensayas en tu espejo
los domingos para el corpus
la receta/ el folletín/ el kamasutra ilustrado
los aderezos.
8. Lengua astral
–Motel Marín–
I
… esa es la figura de la sacerdotisa
la que ya no lee porque lee para dentro
la que tiene el libro en la mano
no la que besa o se deja besar, sino la que espera con el libro
/ en la sien…
_Es un poco de Tarot_
Otra vez se introyecta en mí
pétalo a pétalo
desordena el cause aleatorio de las cosas
/ se espuma –estalla como río/ la (Muy) rompiente–
/ y se vuelve tráfico de influencias
Incienso aroma sándalo y café de granos: Narrar su bitácora
/ sería
hundirme de mismisidad, besar –valga la repetición–
/ mis labios
y en el espejo ella en su doble vida de gata
lamiéndose el pelaje, contorsiona el ámbito de intriga
/ y seduce
citando a Perec, Millán y algo de estallidos, los pistilos
/ para las flores
como la lengua para nosotros son órganos inoperantes,
/ trampas en los puzzles
exequias del verbo y del barro/ cartas de desalojo y embargo.
III
La lengua dista mucho de ser órgano de consumo
–de hecho las prostitutas no besan–
la lengua reviste un bien raíz devaluado
una verdadera lengua entra húmeda a otra boca
y sale verdaderamente seca como un reptil.
Ora/ versifica/ habla en quiebros la pedestre
Lengua viva o muerta.
/ Pero el beso es otra cosa:
El beso asume un lenguaje de ciegos
/ Palpando apenas la oscuridad que somos.
(De Cuartos de motel)
El pozo
Tengo un pozo en mí.
Me ha tragado el alma
y los pájaros que de allí salen
devoran mi psiquis
Hay un pozo dentro
lo único que deja salir - de lo que queda de mí-
son estas letras.
me pudro en mi pozo, ardo en mil infiernos.
al fondo- del pozo sin fondo- un niño me salva.
Fijación
Sólo porque ella existe
a la misma hora hay santos en las parroquias
y bebedores en las tabernas
Sólo porque ella existe
se puede amar a más de una a la vez
sólo porque ella existe
todo se corresponde y se afinan los detalles
sólo porque ella existe
bañarse dos veces en el mismo río no basta
sólo porque ella existe
todo lo que existe aún sigue existiendo en la retina
y el mar es inmenso y una flor intrusa en tu boca me llena de
/de todos los éxtasis
sólo porque ella, la tufosa, existe
está ahora mirándome afilando sus dientes
mientras escribo. Oh!“Monótono oficio”
Sección de objetos perdidos
Los ves soñando un sitio donde encontrarse?
Como en un espejo las cosas que perdimos
en lugares públicos ya no son nuestras
sólo algo que dos empleados archivan y clasifican
por ejemplo, la idea del amor se quedó
allí en un anillo un reloj o un mapa de Santiago
y nadie jamás reclamará por ellas
Así la muerte siempre avanza unos pasos por anticipado.
Sección objetos perdidos
Ellos sintieron lo fugaz
A la manera de Pound – y a su manera-.
Los empleados de la sección aquella vez lloraron
no había nombres no había marcas ni lugares
fue como tener el amor entre sus manos
-el amor que para ellos había sido esquivo-
donde hubo piel hubo amor –pensaron-
aunque eso dure un instante y nevermore.
Lo olieron, lo rozaron, lo vivieron
sin importar las cámaras de seguridad
lamieron el calzón de la muchacha
el aroma de su sexo pasó / como pasa todo
después lo guardaron y archivaron
y nadie hizo reclamo.
Últimos objetos
Perdieron su propia alma ese día
los infames de la sección
pensaron: donde ponemos esto.
Qué hacemos?
Pues clasificaciones de orden místico
no se registran.
Salieron a la calle a fumar un cigarrillo
Mover las piernas respirar un poco.
Salir, fumar, mover, respirar:
Reflejos automáticos de cuerpos sin alma.
(V.
Cantaremos a mitad
de los cielos y la tierra.
Gabriela Mistral.
Hubo algo más, lo sé? Pero la fuente no es la misma.
como si fuese de un grial bebo cerveza hasta el amanecer.
Mi hijo reza el Padre nuestro por mí y por nosotros
de esa forma me siento a salvo de la furia de Apolo
y del amor de las sirenas.
Metástasis el alma cuando el cuerpo se cree rey y señor.
Has pensado en mí? le pregunto a una muchacha
que divisé en el metro.
Te desvela la patria y esas cosas?
Te hace sentido este poema en tu oído,
llegará algún Mesías a salvarnos?
Si echaron abajo todas las puertas.
. _____Y las fábulas
VII)
Somos la fiesta y la ceniza,
espacios de luz que se debaten entre tinieblas
o el anhelo de pertenecer a algún lugar.
Francisco Véjar.
Sincronías que aún nos pertenecen.
Las gotas de rocío o el lugar de origen embarrado
aunque la lluvia sea la música de una pianola
de otro mundo sobre los tejados del barrio,
continuamos siendo tristes.
He vuelto) Lo has notado?
O será que ya nada importa
cuando escribir es un deporte más.
Tengo treinta y algo y he perdido la fe en todo.
Porque al fondo de todo canto se esconde
/un gran silencio.
____Para escucharlo.
- Un fado-
Sucia la palabra sucia
de estos lamentos de maricón enfermo
¡nunca creces, nunca creces, Giovanni – ni adivinas
la forma en que el tiempo te transforma en otro-
la caricatura de alguien que brilló en los bares
eso ya no es divertido y es más cruel que el juego
de dados lanzados al azar de las mesas y los abismos.
______ Un fado a mal traer
(de Los poemas y los días. Inédito)
viernes, junio 05, 2009
"BASTA SEÑORA POESÍA BAMBINA" por ANDRÉS MORALES


Del mundo y sus monarquías,
Mientras gobiernan mis días
Mantequillas y pan tierno,
Y las mañanas de invierno
Naranjada y agua ardiente,
Y ríase la gente.
“Ándeme yo caliente
Y ríase la gente”
Luis de Góngora y Argote (1581)
Ante las confusas circunstancias, malos entendidos y molestias que ha generado el correo electrónico difundido ampliamente y que reproduzco aquí, he de señalar algunas cosas… La misiva tiene como titulo “La Sociedad de Escritores de Chile” y, si en algún aspecto coincido con lo que esta carta expresa, no puedo dejar de mencionar algunos asuntos que creo indispensables aclarar. El correo dice lo siguiente (sin fragmentar nada ni, menos, sacar “de su contexto”):
Los escritores de centro derecha y centro-centro hemos sido discriminados por años dentro de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), al extremo que muchas veces debemos esconder nuestras ideas para no ser víctimas del matonaje intelectual. La SECH ha sido por años dirigida por los comunistas que siempre obtienen mayoría en los directorios, y hoy son aliados de la Concertación, y sus dirigentes han ejercido prácticas sectarias y han profitado de la SECH y su prestigio. En la Web y Facebook muchos blogs y páginas dan cuenta de esto. Los escritores serios no asisten a la SECH, les da vergüenza a los extremos que se ha llegado. La directiva de Reynaldo Lacámara (Presidente), Fernando Quilodrán (fósil stalinista) e Isabel Velasco han desvalijado a la SECH. Todo lo robado está comprobado pero como tienen mayoría en el directorio esconden la corrupción. Reynaldo Lacámara, Fernando Quilodrán e Isabel Velasco triangularon dinero para la campaña a diputado de Hernán Rivera Letelier en el año 2005. El dinero se los dio en La Moneda Osvaldo Puccio. Se sabe que existe una investigación judicial pero se esconde cómo va el proceso. La corrupción fue denunciada desde el 2005 por socios como Aristóteles España, Cecilia Palma, Juvenal Ayala y Alejandro Lavquén, junto a varios presidentes de Filiales: Dinko Pavlov, Eduardo Díaz, Tulio Mendoza, Iris Fernández y Alberto Carrizo, esto le costó una querella por injurias al socio Lavquén interpuesta por el presidente Reynaldo Lacámara, pero finalmente la justicia le dio la razón al socio Lavquén.
Los directores Magdalena Fuentes y Ricardo Gómez López –de respetable obra y prestigio literario- renunciaron el 2007 denunciando la corrupción y cómo el presidente Reynaldo Lacámara arreglaba las actas y escondía las cuentas. Todo fue ocultado por los comisarios comunistas. Este año 2009 renunciaron los destacados poetas Jaime Quezada y Juan Cameron, a este último el socio Eduardo Robledo lo perjudicó gravemente al calificar un proyecto de Cameron al fondo del libro donde era E. Robledo evaluador nombrado por Reynaldo Lacámara. E. Robledo se vanagloriaba, en los bares del sector Plaza Italia, de haber castigado a Juan Cameron por ser un chanchullero. Todo el mundo lo sabe. El único escritor de verdad que queda en el directorio es Poli Délano y nadie sabe porque sigue allí.
La SECH ha sido tomada por la jauría comunista comandada por Lacámara, Quilodrán y sus espías políticos Víctor Sáez, Luis Aguilera, Edmundo Herrera y Eduardo Robledo, todos miembros del Partido Comunista.
Reynaldo Lacámara ha rendido informes económicos falsos al Consejo del Libro, a La Moneda, con complicidad del Consejo del libro, y al Servicio de Impuestos Internos. El directorio de la SECH ha comercializado documentos fiscales. También ocultaron el informe de la comisión revisora de cuentas que tan prolijamente trabajó el destacado socio Alfredo Lavergne (Presidente de la comisión), José Concha y Omar Cid.
En el colmo de la corrupción este año nombraron una comisión revisora de cuentas encabezada por Ximena Troncoso, la señora del presidente Reynaldo Lacámara, para no creerlo. A esto súmenle la calumnia levantada contra el socio, poeta y académico de prestigio internacional Andrés Morales por Lacámara y su señora, esto para cubrir que le había robado la autoría de una antología. En círculos de la SECH se comenta que Lacámara dice: “La antología la hice yo, Morales pasa muy borracho para tener lucidez como para hacer una antología, yo soy el de los contactos en Cuba”[1].
La fuga de dinero en la SECH es pan de cada día.
Pero en el próximo gobierno de Sebastián Piñera todo esto cambiará.
Una pregunta: ¿Cuál es la obra de los señores Lacámara, Quilodrán, Aguilera, Herrera, Sáez, Robledo y la señora Velasco, qué han escrito para considerarse escritores?
ESCRITORES POR PIÑERA ADELANTE.
En primer lugar no conozco a fondo, ni me interesan verdaderamente las injurias, juicios, peleas y rabietas de los escritores y poetas pertenecientes a la SECH o fuera del círculo de la SECH. He optado, hace ya bastante tiempo por un ostracismo literario que sólo rompo cuando escribo, hago una lectura de mi obra, cuando presento un libro de algún autor que realmente me interesa o en una o dos conversaciones de bares y cafés. En segundo lugar si hay acusaciones (pruebas, argumentos y contraargumentos) tan graves como las descritas en esta carta, alguien tiene que enfilar el timón hacia aguas más tranquilas y, de verdad, con toda lógica y objetividad, investigar si hay circunstancias que ameriten acciones legales que conduzcan a una conclusión prístina hacia el público (que hoy toma palco y, me imagino, se ríe y se mofa) y los propios escritores. Esto amerita, sin duda y casi de forma mandatoria, una auditoría externa. Creo que al Presidente de la SECH, don Reynaldo Lacámara como a todos los vinculados con la literatura nos haría muy bien y despejaría suspicacias, prebendas y prejuicios. ¿Es que nadie se ha dado cuenta que lo más difícil de ser un poeta o un escritor no es “figurara”, “ser famoso” o “tener éxito”?, ¿No será que lo más complejo y maravilloso es justamente, ESCRIBIR BIEN? ¿A quién hay que abrirle los ojos? ¿Solo vamos a denunciar la corrupción que ya nos engulle como una medusa gigante hacia el fondo del mar?¿Qué pensará el joven y escaso público lector de toda esta basura? Y si digo basura lo digo sin tomar partido por nadie, ni contra, ni con alguien. Me refiero a esta “basurilla chilensis” que es una enfermedad endémica y, al parecer, incurable.
Desde mi punto de vista –y el de algunos pocos más, aquella inmensa minoría-, un escritor ha de tomar partido por su tiempo, por su época, por su espacio, sus utopías y contrautopías, por ese ser crítico al que apelaba Octavio Paz: “el poeta [o el narrador] es conciencia y memoria”. Basta ya de estupideces, poemas de la milicia o elegías grandilocuentes, basta, como diría Huidobro en su magnífico Altazor:
…
Matemos al poeta que nos tiene saturados
Poesía aún y poesía y poesía
Poesía poética de poético poeta
Poesía
Demasiada poesía
Desde el arco-iris hasta el culo pianista de la vecina
Basta señora poesía bambina
…
Y así podríamos seguir… No se trata de ir contra la poesía sino con ella y “a por ella”. Ni la literatura ni la poesía han muerto después de Auschwitz ni Hiroshima. Esta vivísima desnudando ese fino corsé de la pianista, riéndose sola por tanta barbaridad.
Las cosas por su nombre. Si en esa carta he sido aludido por mi supuesta condición de alcohólico (asunto que puede ser hasta motivo de una querella y el que esté libre de los vapores etílicos que tire la primera piedra, o pregúntenle a poetas de primera línea como Neruda, Baudelaire, Poe, Verlaine, Wilde, Rimbaud y un etcétera interminable), el verdadero asunto es éste: se me quiere destruir, acallar y desprestigiar. No importa quien lo diga: es la maraña negra del chilenito mediocre que abusa de su “cuotita de poder” que guarda en su alcancía del odio. Y no hay paranoia ni mesianismo en mis palabras. Lo he visto, lo he sufrido, he contemplado cómo se hace y con cuáles métodos más arteros, si es posible. En Chile nadie se alegra cuando alguien recibe un premio, ni cuando escribe un buen libro, ni cuando “le va bien”. En nuestro Chile hay que guardar silencio y disimular para poder vivir un poco en paz. Pero las cosas pueden cambiar y así como existió un Enrique Lihn o un Eduardo Anguita o existe un Arteche y un Uribe Arce, todos ellos poetas con una ética, a mi juicio, intachable y con todos sus humanos defectos: HAY QUE DEFENDER EL HECHO QUE EL POETA, EL ARTISTA CREA ESTÉTICAMENTE, no con el diccionario de los coloquialismos o el de la Academia, no con el partido o por el partido, nunca con esa sonrisa cómplice del que en el fondo nos odia.
¿A sacar los trapos sucios? Bien. ¿A desenmascarar al impostor que sobrevive de poeta o posa de escritor? Bien. Pero por sobre todo (sin nunca perder la perspectiva del tiempo y del espacio en el que vivimos) a buscar esa cuarta dimensión que puede conmover, emocionar, hacer pensar: la cuarta dimensión de la auténtica literatura. La “autocita”, lo autorreferencial nunca ha sido buen acompañante en cualquier causa, pero hoy, cinco de junio de 2009, me dan ganas de gritar este poema mío de Memoria muerta:
CHILE
La envidia se desata en este circo pobre:
El domador aúlla y ruge y estornuda,
la equilibrista sueña con tierra firme siempre
y un payaso ordena el mundo entre sus dedos.
La patria se disfraza, cortés, civilizada
en una bendición de dones ya maduros
que enseñan gravemente la luz opaca y fría
del sol sin su destello, sin su calor sereno.
El circo se disfraza, la patria se desnuda,
la envidia nos despierta, nos mueve, nos consume.
La única verdad es la que nos desmiente:
El circo no termina, la mascarada crece,
el bufo, la corista, el fanfarrón, el santo,
todos en la pista cruel y provinciana.
[1] El subrayado es mío.
lunes, junio 01, 2009
lunes, mayo 11, 2009
SELECCIÓN DE POEMAS DEL LIBRO "ASUNTOS PENDIENTES" DE MAX FERNÁNDEZ DE PRÓXIMA APARICIÓN
Todo está lejos y en ninguna parte el círculo se cierra
Rainer María Rilke
1
Beber del último café
Sin hacer preguntas
Apreciar aquellas historias
Que algún día me volverás a contar
2
Desempolvar fotos familiares
Ordenándolas bajo el azar
De una cronología recordada
En grandes álbumnes
3
Publicar un libro
Plantar un árbol
Junto a una bella dama
Dar a luz un infante
4
Viajar al pueblo de la infancia
Ver si aún la plaza de avellanos
Sigue allí, frente a la iglesia, al correo,
A la municipalidad.
5
Luego de ver la plaza de avellanos
Dirigirse al campo,
Contemplar el azul provincial
La iglesia abandonada
La gruta
El cerro
Los pastizales
La morada de antaño
6
Regresar al puerto
Dirigirse al siete machos
Compartir cervezas con los feligreses
Oír una que otra historia de antaño
Sin alarmarse, entre trifulcas, cuchillazos
y disparos.
7
Citar a cada una de
las enamoradas del ayer
Perderse una vez más entre las sábanas
Por un instante volver al amor.
8
En medio de la lluvia
salir con los brazos abiertos
mirando al cielo
con una sonrisa en el rostro
9
Junto a tu padre
con un tacho vacío de café
dirigirse al lago a pescar pejerreyes.
10
Dejar de creer en el silencio
En el poder de las palabras,
Amar sin esperar nada a cambio.
11
Planear un paseo a la playa
Cocinar un sabroso jurel con papas cocidas,
Tomar de una copa de vino
Mirar hacia el horizonte
y ver inscritas en las olas
unos bellos versos que aún no son escritos
12
No olvidar cuán bello puede
ser lo cotidiano, la vida en pareja,
el nacimiento de un hijo,
los recuerdos construidos en conjunto,
las palabras escritas sobre un papel rayado
por las manos de un infante.
13
Iniciar un viaje
lejos de la capital
con destino incierto.
Sorprenderse nuevamente
con las travesías vividas.
14
Morir
Con la imagen del norte
De un caballo
De flores amarillas
En la sequedad de la tierra
Con la última fruta degustada,
Con el roce de unos labios.
Asuntos pendientes es su primera obra editada.
martes, abril 21, 2009
CICLO DE LECTURAS POÉTICAS EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES: GENOVESE, FARIÑA, COBO BORDA Y BOCCANERA
miércoles, abril 08, 2009
LECTURA DE LAS POETAS ALICIA GENOVESE Y SOLEDAD FARIÑA
martes, abril 07, 2009
TRES POEMAS INÉDITOS DE JESÚS ORTEGA HELLER

Sin ti todo sería a medias.
Vería sólo hemisferios,
calas,
sinopsis de este mundo,
puzles incompletos,
mediaslunas.
Me llegaría todo parcial,
cortado en sus mitades
y yo solo con una.
Pero aunque el falso compás
y los cuadrantes
te digan lejana,
telefónica, postal,
mi alma telescópica te trae
vertical
desde tu estrella.
Y llegas siempre a tiempo,
cuando todo se escapa, desafina,
se va en ráfagas,
se apagan, impares las visiones.
Llegas astral, pensada o dicha.
y son las niñas de tus ojos
las que alumbran con los míos
el paisaje que yo solo
no abarcaba.
Tú quieres sin embargo capturarlo todo,
para ti sola, .
quedarte
con tu gesto en el espejo,
el ancho del paisaje en tu ventana,
el rosa de las cumbres,
y el azul de los mapas
o del cielo.
Pero aunque tú pretendas
que en esa soledad
lo tienes todo
y ante la luna henchida
de su luz prestada
te niegues a los dos asombros,
yo pienso que sospechas
que por detrás de ti
me acerco
y aunque no lo confieses,
y no vuelvas el alma
para verlo,
sientes en tu soledad
que por encima de tu hombro
yo me asomo.
VOY A TIRAR LA ESCAFANDRA
Voy a tirar la escafandra,
las sondas,
los libros de sicología.
No voy a bucear en ti
buscando a la que llevas dentro.
No llevas otra adentro,
no hay otra.
Eres la que eres, la que amo,
de ti misma nacida.
A qué buscarte angélica,
en la espiral de unos sueños
ya vencidos.
Ven balanceándote en la duda
de tus tacos,
ven fea esta mañana,
sin la gracia de tu aire en el espejo,
y queriéndome menos a esta hora.
No voy a inventarte nunca mas
en punta de pies,
sobre ti misma empinada,
ni a soñarte en postales de dicha florida.
Si no fueras tú no me amarías,
y es el tú que me ama
el que amo yo,
y tú me quieres porque así te quiera,
con tus días menos pensados,
tus lunas menguantes
y tus viernes de ceniza.
Pero tú entera de tí,
libre ya de mis novelerías
A LISA EN LA DUCHA
Resbalo por tu piel, ya no te abrasa
mi ardor, que se va con el venero,
cae con la espuma, lava o lavasa,
y se ahoga en el resumidero.
Entre pompas y cálidos vapores
se deslizan mis huellas digitales.
Con mis besos, mi savia, mis humores,
se hunden mis pecados capitales.
Mas nunca podrá esa catarata
jabonosa arrasar de tus entrañas
aquello que en el beso no es antojo,
ni humedo, ni pulpa, ni escarlata,
que sólo arrastra pelos y pestañas,
jamás mi amor recóndito el remojo.
ANTOLOGÍA EN MOVIMIENTO. CICLO DE LECTURAS POÉTICAS: UN DIÁLOGO DE GENERACIONES Y ESTILOS.

Antología en Movimiento
Ciclo de Lecturas Poéticas: Un diálogo de generaciones y estilos.
Todos los martes de 2009 a las 19:00 hrs. en "La Chascona".
Fernando Márquez de la Plata 0192, Providencia
"Antología en movimiento” es un ciclo de lecturas poéticas que se realizará en la casa “La Chascona” de la Fundación Pablo Neruda, cada martes a las 19:00, desde el 14 de abril hasta el mes de diciembre (tentativamente el 29 de diciembre). Cada sesión constará de un panel de lecturas de tres autores. Además, un grupo de microeditoriales y revistas de literatura tendrán su espacio para mostrarse y difundirse.
El proyecto de lecturas de poesía “Antología en movimiento” se fundamenta en la idea de plantear un diálogo entre generaciones, edades y movimientos, así como diversas propuestas (estéticas e ideológicas), incluso opuestas, para dar un panorama cabal de la poesía que se está produciendo en Chile (intentando también convocar a poetas de regiones).
Organizan:
Patrocina:
Apoyan y difunden:
lunes, marzo 30, 2009
PRESENTAN "OBRA COMPLETA" DEL POETA GUSTAVO OSSORIO

Obra Completa
de Gustavo Ossorio Santiagos (1911-1949)
En abril se efectuará la presentación de la Obra Completa de Gustavo Ossorio de Editorial Beuvedráis, editada, compilada, prologada y estudiada por Juan Manuel Silva Barandica y Javier Abarca, con el trabajo editorial de Edmundo Rojas, que reúne los tres libros publicados en vida por el poeta (Presencia y Memoria, 1941; El Sentido Sombrío, 1948; Contacto terrestre [póstumo], 1964), junto a sus poemas inéditos, cartas, artículos críticos y las acuarelas que tanto gozara pintar.
Esta actividad se realizará el día jueves 2 de abril, a las 19:00 horas en la Sala Ercilla de la Biblioteca Nacional, ubicada en Av. Libertador Bernardo O'Higgins 651. Contaremos con la presencia de importantes presentadores, y además se leerán poemas del autor.
Proyecto premiado por el Consejo de la Cultura y el Libro,
Santiago, marzo de 2009
viernes, marzo 27, 2009
ANTOLOGÍA EN MOVIMIENTO, LECTURAS POÉTICAS EN "LA CHASCONA", SEDE DE LA FUNDACIÓN PABLO NERUDA

Antología en Movimiento
Ciclo de Lecturas Poéticas. Un diálogo de generaciones y estilos.
Todos los martes de 2009 en La Chacona, a las 19:00 hrs.
Programa Bimensual
Martes 14 de abril
Martes 21 de abril
Martes 28 de abril
Martes 5 de mayo
Carlos Henrickson
Martes 26 de mayo
Martes 2 de junio
Gladys Gonzalez
lunes, marzo 23, 2009
IMPORTANTE LECTURA EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE

PROGRAMA
Viernes 3 de abril
Alicia Genovese (Argentina)
Soledad Fariña (Chile)
Comentan:
Prof. Alicia Salomone
Prof. Javier Bello
Modera:
Prof. Andrés Morales
Jueves 9 de abril
Juan Gustavo Cobo Borda (Colombia)
Jorge Boccanera (Argentina)
Comentan:
Prof. Luz Ángela Martínez
Prof. Federico Schopf
Modera:Prof. Andrés Morales
domingo, marzo 22, 2009
EPÍSTOLA AL DIRECTOR INTERNATIONAL OF THE BIRBECK INSTITUTE FOR THE HUMANITIES,UNIVERSITY OF LONDON por GUSTAVO BECERRA
Querido Director International del Birbeck Institute
for the Humanities, of the University of London, diluvie
sobre los Campos Secos de la Semántica. Lee(mos) Textos
Prohibidos / para Campos de Análisis. Experimentamos
con los Deseos Reprimidos y le guiñamos el Ojo al Sicoanálisis.
Hasta la Madre del Post-Modernismo ha dejado de querernos.
La otredad es la mismidad con Traje de Espejos.
Azul el habitus[1]. Maizales que arden, Pinos de una Sola Pierna,
Lagos prístinos. Mímesis de un Todo que se Conjuga y Advierte.
No llores porque los Ángeles de la Memoria ya no te visitan.
(Quizás están más cerca de lo que Crees: en verdad,
lo digo sólo por consolarte). Nos Fuimos de Farra
con las desdichas (en ropa interior), los Derechos Civiles,
los Bienes Culturales y las Libertades Públicas, pero es hora
de Asentar la Cerviz. Tú eres quien seré y eres Libro.
Historicidad: sujeto. Multiplicidad: muchedumbre.
Perdidos en la Escuela de Frankfurt eligen cenar
esta Noche al Aire Libre. Zizek fuma en la Puerta del Bar.
Nadie sabe que es Zizek. Y a él no le importa ese Post-Moderno.
Memory and Modernity. Sólo le importa el Humo que deja ir y se pierde
entre los humos / desprotegidos del Mundo.
Paradoja o Virtud, frente a los acuerdos, instala tus Aviones
cerca del Parque Forestal. Se trata de la Oscura Sobrevivencia,
de los límites / donde la Ansiedad se Tensa hasta la Ira.
O nos Jugamos el Todo por el Todo / o llenaremos de heridas
a las Golondrinas. Escribe contra Escorpiones (que te visitan),
contra la Venta de lluvia, contra el Lanzazo por la Espalda (que te curva).
Contra la Jugada Maestra de la Ignominia / escribe.
Ellos están ahí (de corbata) / esperando ser Dueños del último
Manotazo / el que definitivamente te derrumbe. Lo harán sin asco.
Y sin una Pizca de Culpa. Quizás un Orgullo seco y maloliente
les recorrerá el Cuello, pero ellos habrán cumplido con sus Deberes.
Hay Millones de Ellos / concertados bajo los símbolos
culturales, agazapados en las Cloacas del Mundo.
Un Paso en Falso y te Fuiste por el Agua. Adquiere Resistencia
al Elogio fácil y educa tu Espíritu en el Saber- me dijo. El amigo
que te golpea la Espalda / quiere tu Hombro. Desconfía
de los Pecados Capitales. Y de los discursos tribales
donde no se pronuncia la palabra Justicia. Frescura y Fogonazo
en las Hierbas del Campo. Zumbido del Tiempo que se Acerca.
Abandona tu Auto. Y camina: "la poesía no es de quien la trabaja
sino de quien la necesita". Hijo de Nadie, Bellini,
Donizetti y Rossini te esperan. Han Bebido Vino y comido Iguana.
Hace rato que el Viento Oceánico no te quema la Piel.
Nada depende del Cristal con que se mire: los sediciosos seguirán
lanzando Trigo a los Cuarteles. Ukraniano, Yoruba o Palestino,
Performático o Real, nadie ha llegado a escucharte al Coliseo.
Se fue la última hoja del Estío y apareció viva la Primera
Hoja del Otoño. Salud, Poetas, en su día. Seamos dignos
de nuestras Ventanas. Y de la lluvia. Desistan de su obcecación
los que siguen enamorándose de la Luna. No somos aterciopelados
por Servir al cuello de la Serpiente. Cantará el cisne para Nosotros
(media hora antes de morir). Somos los que real el cuerpo de la Esperanza.
Ningún otro señorío se derrama en la Copa. “La Poesía
es un Arma cargada de Futuro”. Sin Poesía el Mundo
morirá de Frío. Lo nuestro no son Paisajes Deshabitados.
A un día de Violín están los Alejandrinos de Darío. Mi Pequeña
Zúmbale al Oído a la Ignorancia. Pelea por tus Derechos Laborales.
Escribe acerca de las Zonas Libres de Armas Nucleares.
Cree en la Segunda Venida del Tractatus Logico-Philosophicus[2]:
identidad entre pensamiento y lenguaje significativo.
Duermen los Elefantes. Y la Paloma no es Paloma / cuando va
en el Hocico del Tigre. Esperamos /desde hace años/ Taxi
en la Última esquina Iluminada. Y no porqué aún no se divise
debes vender tus Orejas. Otro es el Horizonte. Escribe con la sangre
cuando la Poesía sea tu Última Posibilidad y la Primera.
Perdimos el Equilibrio a la Hora del Té. Mancha de Tinta
en la Sábana del Amanecer. Es Hora, poeta. Somos la Puerta
de Entrada al Instituto Max Planck de Neurología de Leipzig.
Ningún Distribuidor disponible / para nuestras Películas.
Ningún editor para el Deseo Ofendido. Destruye Castillos,
Palacios y Templos. Se acabó el Tiempo de l Bucólico
del Come-Candados. Los que amas (todavía no saben leer
así que no leerán tus Versos). Re-inventa Caminos.
Resucítalos. Transforma en combate el Verso por la Libertad.
Goytisolo: "la poesía no es de quien la trabaja sino de quien la necesita".
Joven republicano, no existe el Volumen denominado
Poesía Completa. La Fuerza de Gravedad Transforma el Cerezo.
Cuando estés solo en la Sala de Espera del Hospital / Escribe.
La Poesía no es un sentimiento triste que se Baila.
Y sí, sí lo es. Cuando te miren por sobre el Hombro, escribe.
No dejes que su dentadura blanquee sobre los Campos Útiles
de los Sentidos. No seamos ingenuos: que los pragmáticos
no te coman la Comida. Ve a buscar lo que te corresponde.
No esperes que te lo traigan envuelto en Papel-Regalo.
El Poder nunca será tuyo. O sabes lo que Escribes.
O te muerdes la Lengua. La Poesía es una Trinchera a Medianoche.
Es el Paso de un Tren por un Puente de Acero. No abuses del Peor Final.
Sobrevivimos al Incendio de la Biblioteca de Alejandría.
Es lo que quería decirle, Zizek, en estos Espacios Públicos.
[1] Con la introducción del concepto de habitus, Bourdieu busca explicar el proceso por el cual lo social se interioriza en los individuos para dar cuenta de las "concordancias" entre lo subjetivo y las estructuras objetivas.
[2] Libro del filósofo austríaco Ludwig Josef Wittgenstein.
35 AÑOS DEL ASESINATO DEL POETA IGNACIO ESCOBAR URDANETA DE BRIGARD

Escobar fue el segundo hijo de una rancia familia de santafereños cuyos antepasados se remontan hasta Santa Teresa de Jesús y Calderón de la Barca, algunas de las esposas de héroes de nuestra independencia como Santander y el mismo Libertador, descontando su parentesco cercano con José Eusebio y Miguel Antonio Caro y varios militantes en las guerras civiles. Hizo estudios en el Gimnasio Moderno con algunos ex presidentes y ministros del despacho, pero pasó buena parte de su juventud en la España del estraperlo y la Europa de la rebeliones estudiantiles o participando en cenáculos y fandangos en la capital de Colombia junto a miembros de la clase ociosa vinculados a la Juco [Juventudes del Partido Comunista] o mamertos, la Jupa [Juventudes del Movimiento Obrero Revolucionario Independiente], o moirosos y pro chinos línea Mao Tu Chi y el Bloque Socialista o Troskistas, mientras se intoxicaba de Nietszche, Schopenhauer, Sartre, Malraux y Camus, aun cuando sus ídolos literarios fueron el poeta francés Jean Nicolas Arthur Rimbaud, muerto por causa de una gangrena cuando había decidido abandonar la poesía, y el austriaco Robert Musil, autor de la interminable Der Mann ohne Eigenschaften, una reflexión sobre la crisis del racionalismo y la búsqueda de una teoría del sentimiento que dé salida a las emociones atrapadas en un sistema asfixiado por la ciencia y la complejidad de la existencia. Otros libros que admiró fueron Ulises de James Joyce, la Odisea de Homero y Adán Buenosaires, del argentino Leopoldo Marechal.
Escobar Urdaneta de Brigard fue asesinado, luego de un despreciable robo a su apartamento y días después de las elecciones del 19 de Abril de ese año, cuando se enfrentaron Alfonso Lopez Michelsen y Alvaro Gomez Hurtado, a la salida de una corrida de toros en Zipaquirá, por un miembro de las fuerzas secretas del régimen, el coronel Aureliano Buendía, acusado de haber participado en el secuestro de uno de sus tíos, el banquero, criador de vacas Holstein y ex ministro, Foción Escobar Urdaneta de Brigard.
Según las investigaciones recién publicadas en Paris por el investigador antioqueño Paul Monte de Olla, autor del enjundioso tratado Cabildeo y dineros públicos en la literatura bogotana en los tiempos de La Oveja Negra, Escobar no sólo dejó los manuscritos de un buen número de poemas, que incluye el prestigioso, extenso y eliotiano Cuaderno de hacer cuentas, sino un legajo de más de ochocientas páginas que fue publicado usando del nombre de un acérrimo contradictor de las reelecciones del doctor Álvaro Uribe Vélez por un par de editores inescrupulosos, que eliminaron del volumen, para abaratar la edición pirata, más de un millón de tildes, artículos definidos e indefinidos, pronombres, diéresis, apocopes y puntos y comas. La edición fue recogida por orden de la crítica literaria Cristina de Zaranka, madre de quien luego llegaría a la alcaldía de la capital sobre sus propias posaderas y las de un elefante.
La revista de poesía Arquitrave, en su edición de Abril, se presta a hacer un homenaje al poeta Escobar con la publicación por vez primera del mencionado poema y sendos artículos de sus colaboradores Umberto Cobo y Renson Said, el prestigioso investigador literario de la Universidad Javeriana, experto en GGM.
Según los animadores, la obra de Escobar no ha sido divulgada por habérsele excluido de la Antología de una Generación Desencantada, que preparó para la Universidad Nacional en 1986 un innombrable a quien la revista Contubernio califica de sicópata y mendaz. Otras versiones sostienen que J. M. Granito influyó en la voluntad de Ciro Roldán Jaramillo para que Escobar Urdaneta, Elkin Restrepo y Gómez Jattín fueran descartados, de la hoy mítica edición que prologara un periodista de Alternativa.
Como un avance de tan preclara celebración, publicamos dos poemas de Escobar Urdaneta de Brigard, uno de carácter metafísico y otro erótico.
Espejo del espejo
No guarda el agua inmóvil del espejomemoria de la forma: el movimiento pasa y vuelve a pasar en el recuerdo quieto de una quietud que fue reflejo.
Pero no guarda el agua del espejo de la quietud la forma: sólo el lento remolino de sombras de lo quieto que antes de la quietud dejó reflejo.
Porque hay espejo y del espejo forma.Pero ni el uno ni la otra informa de lo que fue la forma: entelequia.
Hay el pasar: la sombra del olvido.El recuerdo es reflejo ya perdido, forma de su pasar: melancolía.
Soneto de Ángela haciendo el amor conmigo
Oye lo que te digo: no te duermas.
Senos como ojos,
tus fingidos enojos,
el insistente vello entre tus piernas.
Tu piel bajo mi lengua,
la trampa de tus ojos, tus sonrojos,
tus súbitos antojos,
y bajo mis dos manos tus nalgas frescas, tiernas.
El peso de tu cuerpo
y el recuerdo
del sabor de tu ombligo.
Para que tú lo sepas te lo digo:
si de esta diaria muerte no me he muerto
quiero hacer el amor sólo contigo.
Ignacio Escobar Urdaneta de Brigard
[Santa Fe de Bogotá, 1943-1974]
sábado, marzo 21, 2009
APARECIÓ "GESTO MECÁNICO" DE LA POETA KAREN HERMOSILLA TOBAR

Participarán de este encuentro los músicos Toto Alvarez, Edén Carrasco, Tatsuya Nakatani y Leonel Kaplan, y los escritores C. Faundez y Sergio Madrid.
jueves, marzo 19, 2009
LA POESÍA HOLÍSTICA DEL CHILENO ANDRÉS MORALES por MIGUEL FAJARDO KOREA

La poesía es el alma de salvación del ser humano. Un ejercicio integral para ganar el universo en cada poema lanzado al mundo del espíritu. En ese sentido, cada poeta que vamos leyendo debe dejar una huella, un estremecimiento. Encontrarnos con la poesía del chileno Andrés Morales ha sido un disfrute, que he leído sobre la base de sus PUBLICACIONES ELECTRÓNICAS.La poesía chilena siempre me ha interesado, por esa razón, A lo largo de los años, he tenido la feliz oportunidad de establecer contacto cultural con numerosos escritores DE ESA NACIONALIDAD, saber: Alberto Baeza flores, prologuista de mi libro “URGENTE BÚSQUEDA”, Jaime Quezada, Javier Sepúlveda, Hugo montes, Jaime Serey, Matías Rafide, Alfonso Larrahona, Myriam Bustos Arratia, Enrique Margery Peña, Juan Duran Luzio, entre otros.
Andrés Morales nació en Santiago, Chile, en 1962. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile. Asimismo, Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Barcelona (España). Ha publicado dieciséis libros de poesía desde 1982 hasta la fecha, a saber: Por ínsulas extrañas, Soliloquio de fuego, Lázaro siempre llora, No el azar/Hors du hasard, Ejercicio del decir, Verbo, Vicio de belleza, Visión del oráculo, Romper los ojos, El arte de la guerra, Escenas del derrumbe de Occidente, Réquiem, Antología Personal, Memoria Muerta y Demonio de la nada.
Su obra poética se encuentra traducida a ocho idiomas y ha sido incluida en más de 40 antologías, tanto chilenas como extranjeras y en un gran número de revistas literarias. Ha sido distinguida con diferentes reconocimientos, tanto nacionales como internacionales, entre los que destaca el PREMIO PABLO NERUDA 2001. Actualmente, desarrolla su escritura poética, conjuntamente con sus clases de Literatura Española Clásica y Contemporánea y de Poesía Chilena en la Universidad de Chile, en Santiago. En 2007 Recibe el Primer Premio en el Concurso Internacional "La porte des poetes" de París y es incorporado en el 2007 como miembro en la Academia Chilena de la Lengua –el académico de menor edad hasta ahora-.
La página de Andrés Morales (Santiago de Chile, 1962) es un blog de apuntes abierto a todos aquellos interesados en la literatura y, en especial, en la poesía. Contiene poemas, artículos, notas, comentarios, críticas, reseñas, fotografías y, en general, todos los tópicos imaginables e inimaginables en torno a la poesía tanto chilena como universal, de todas las épocas y estilos.
En la poesía de Andrés Morales se manifiesta un fervor hacia la figura teocéntrica “El Dios que hizo al hombre y a este mundo”, es decir, hay un acento de fe, de creencia integral. A pesar de ello, plantea un reclamo interior “El dios que me protege está cansado”. Pero en un mundo que descree, es básico el mástil de la esperanza en un Dios rehumanizado, a partir de nuestra propia instancia, esa figura subyace en este mapa escritural.
En su espacio lírico, el hablante increpa “Jamás de los castigos por las cenizas mudas: /el precipicio amargo del despeñado en culpa”. En estos versos campea una dicotomía entre la ceniza y la culpa. Entre lo inacabado, lo concluido y simbólico de la ceniza como entre la culpa, inherente al esquema ideológico del ser humano.
Sin embargo, el hablante es consciente de que el temor es una parte consustancial del quehacer terrestre, por ello, su voz quiere desatarse de las quejas “libérame del miedo al rayo que somete”. Y, nuevamente, surge el rayo con su simbología de elemento destructivo, que carga con una alta cuota semántica de inutilización.
Establece, por otra parte, un comportamiento triádico “así lo que se ahoga detrás de las palabras / y ver en la ceguera. Y ver en la ceguera”. Ante ese panorama, la palabra sale fortalecida, porque es salvación, no se ahoga. La palabra tiene la capacidad de ver, inclusive, en la ceguedad. La palabra es un poder indetenible. En el arte poética de Andrés Morales, incursiona en los misterios de las propias palabras, en su deslumbramiento y, desde ahí, despliega sus propios campos semánticos y semióticos, para irse descubriendo, esto es, para hacerse leer, para dejarse escuchar.
En la poesía del autor chileno hay construcciones de antología “la memoria muerde como una bestia atada”. Es una especie de constante su direccionalidad bisémica, donde “la única verdad es la que nos desmiente”. Esa actitud implica un desdoblamiento de cuadros actanciales, como sujeto y predicado líricos, por ello “la historia no quisiera recortada/ al tiempo reescribirlo en la derrota”.
Ese espíritu de rotundidad es una estría en la ajenidad de todos “nada, ni el aire, ni un poema: / Todos íbamos directo al matadero”. En mi criterio, el final de este verso es una especie de sistema recolectivo. Su alcance es un misil semántico. Es una especie de lucha intrínseca con la palabra. Acaso nos salva la palabra. Es posible. La palabra es la palabra. Siempre es ella, la necesaria, porque como sentenciaba Sófocles “Decir una palabra será decirlo todo”.
El cuadro fantasmagórico de un orbe en guerra desde su misma existencia es un tópico de gran profundidad expresiva que Andrés Morales encara con honestidad “los ojos, estos ojos, están cansados siempre/ de ver y de no ver, de tanto horror”. El planeta alcanza la hiperbólica cifra de 14.000 guerras, donde la desolación, el canibalismo y la muerte han tenido expresiones de negación de la calidad humana. Y no qué decir de los genocidios y toda la barbarie humana que nos asedia.
En otro verso el yo lírico aduce “es mejor callar/ soñando con sus piedras/ de un mar y de una isla”, donde los elementos de la liquidez se convierten en un vector semiótico que equipara las lágrimas con el mar, sin embargo, es un “callar soñando con sus piedras”, donde la conversión lírica gana en profundidad estética.
El autor chileno incorpora el mar como sujeto lírico en varios de sus poemas. “El mar es traidor: es otro el mar que rompe. / Mejor abandonarse, abandonarse entero”. Marañón expresaba una verdad “quien no conoce el mar tiene algo de huérfano”. Ante el mar se ahonda nuestra pequeñez, se agranda el universo, la naturaleza es imponente, se acallan las grandezas inauténticas de la humanidad, producto de la parafernalia inútil.
La fineza lírica de Andrés Morales le permite poetizar en profundidad “Contiene el mar la sombra de tus labios/ y el límite de piedra de tus ojos”. La secuencia de elementos nominales, bien escogidos, enhebran un tejido poético de gran calidad artística, cuyo mérito radica en los niveles de sugerencia expresiva, donde “tantas veces nos quedamos sin hablar”. El logocentrismo, entonces, se queda corto, muchas veces, ante las más hondas condiciones del ser humano raigal.
El hablante construye unas figuras donde lo inanimado se humaniza y esa cualidad le confiere una exégesis de misterio “La puerta que se abre entre los muros (…) / no quiere ver al fin de tanta espera”. Es uno de sus rasgos estilísticos esenciales, que entrega a su poesía, con gran ventaja, una delicadeza constructiva, porque “el hombre que come palomas (…)/ adivinó el secreto del odio secreto”. El nivel de sugerencia y plasticidad en las imágenes es otro de los aciertos en el orbe lírico del autor sudamericano.
En otros ámbitos, incorpora la fugacidad como un escudo ante el tránsito terrestre “que sea solo un gesto de silencio, / un leve parpadear, un sueño extraño”. Ese espacio se focaliza en un devenir, como una manera de auscultar en los índices recónditos “partir a un viaje sin regreso/ desentrañando el agua en la larga travesía”. Inicio y fin, encuentro y desencuentro. Para nosotros, la travesía es una extensión del agua, como un sueño dormido entre las olas del fuego.
El hablante aborda su presencia en la casa de esta aldea global de la que formamos parte. Apela, en lo más hondo, hacia una desnudez holística “El mundo es un desnudo donde es mejor perderse/ entero y en su pena abrir los dedos llenos”. Nuevamente, el estro poético de Morales gana en intensidad y delicadeza, sin olvidar, como lo ha venido sosteniendo en su discurso lírico, la importancia y la validez de la palabra, como arma espiritual “en el murmullo insomne, / habrás cruzado el cielo con tu palabra sola”.
“Todo se derrumbe encima de tus sueños/ Noche que no hiere, agua que no ahoga, / la piedra te recuerda en su futuro incierto/ alguien cae sin cesar, en todas partes”. El planteamiento ideológico de estas imágenes en la poesía de Andrés Morales establece una actitud solidaria y central. Alguien, así, inespecífico, porque puede ser cualquiera, en algún sitio del planeta: cae. La caída nos afecta a todos, porque la maledicencia se enquista en las mejores actitudes humanas, en cada momento vital.
La caída es, sin duda, la entronización de “un mundo sin belleza, sin cantos, sin mañanas”. No nos imaginamos el mundo sin la poesía, sin el universo-logo que posibilita la fe y la esperanza hacia estadios mejores. A pesar de ello “Cae el sol, la luna: el mar se hunde entero”. Sin embargo, ante ese cuadro pantagruélico el ser humano apela, aunque sea, a “Sólo un gesto ciego/ o mudo de tus ojos”.
En el orbe lírico de Andrés Morales hay un cuadro de planteamientos solidarios frente al ser solitario que somos “entero me desierto, / me agrieto, me desangro/por una sola voz”. Y como seres en incompletitud, el hablante apela hacia esas rutas de incertidumbre, pero lo hace, con cordura, consciente de que su plano terrenal es una travesía finita, donde solo vamos recibiendo señales de adelantamientos, por ello, “Sueño en esa voz. / En ese mar cabalgo”, o bien, “el aire que respiro y no sé adonde/ acaba de morir”. Inicio-final; vida-muerte. El dos como posibilidad de quién soy o quién quiero ser.
En ese marco de producción lírica, la obra de Andrés Morales, riguroso poeta, escritor, catedrático y académico de Chile, ha sido un feliz encuentro en mis lecturas poéticas electrónicas. Su universo es amplio en el registro temático y sus nudos de significación tejen abordajes inherentes a la condición humana esencial. No por ello, el poeta santiaguino deja de mostrar un dístico punzante “un payaso ordena el mundo entre sus dedos/el circo se disfraza, la patria se desnuda”. La variada enumeración de los sintagmas contienen un discurso que se abre, dispuesto a todas las composiciones y recomposiciones de un mundo con insania, pero que su voz y talento, rodean de una fina belleza, con todos los elementos para ver por el ojo del precipicio, quitándose la ceguera que muerde el mar en sus adentros de sol. Enhorabuena, Andrés Morales, desde la poesía y la confraternidad de tu palabra sin horario.
martes, marzo 17, 2009
DECLARACIÓN CONJUNTA DE ANDRÉS MORALES Y REYNALDO LACÁMARA

En primer lugar queremos reconocer y agradecer el esfuerzo de la Editorial Casa de las Américas que puso a disposición del pueblo cubano antologías y muestras de Dramaturgia, Narrativa y Poesía chilena en el marco de la feria del Libro de La Habana 2009. Una iniciativa señera que ha permitido la difusión y el conocimiento de variadas voces de nuestra literatura actual.
En el área de la poesía, dicha editorial nos solicitó la elaboración de una Antología que debía abarcar diferentes generaciones representativas, todas ellas, de la reconocida fecundidad lírica de nuestra tierra.
Realizada, por lo antologadores, la convocatoria a un universo de cincuenta poetas nacionales la respuesta de la mayoría de ellos fue dentro de los plazos establecidos por la editorial. Hubo quienes, por razones que desconocemos, no respondieron a este llamado. Respetamos su decisión.
En otros casos, el envío del material solicitado llegó a nuestras manos cuando el plazo de entrega de los mismos ya había vencido y el texto de la muestra ya estaba en Cuba.
En el prólogo de nuestra obra, Andrés Morales da cuenta precisa y objetiva de lo ya mencionado. Por lo mismo, hemos preferido siempre hablar de muestra y no de antología. Así se hizo presente en el lanzamiento en La Habana. El que hablemos de muestra no desmerece en modo alguno a los poetas incluidos en ella, sino todo lo contrario. Una muestra es siempre un espacio o formato de privilegio, ya que precisamente, lo que se pretende como línea directriz u objetivo final es convocar y entusiasmar al lector (en este caso) para provocar en él un proceso de acercamiento y profundización en relación a lo mostrado.
Cada poeta incorporado en esta muestra lo está por méritos literarios propios, que invitamos desde ya a conocer y a compartir a todos ustedes.
No podemos, sin embargo, dejar de lamentar la imposibilidad de viajar al lanzamiento de la obra en Cuba de uno de los autores, el poeta Andrés Morales. La Sech, como corresponde, realizará una minuciosa investigación respecto al trato dado en el Aeropuerto de Santiago de Chile, específicamente en el counter de la aerolínea Copa al poeta Morales. No dejan de sorprender los inconvenientes sufridos por este distinguido poeta que nos iba a representar en el extranjero, cuya única culpa fue registrar un sobrepeso de 5 kilos de … libros¡ ¿Nos preguntamos si las empresas aéreas o las leyes que las rigen consideran que el estereotipo de un poeta debe ser el de un ser malcomido y mal vestido?(debe reemplazar ropa por libros).
No entendemos tampoco cómo es que a esta altura de los esfuerzos de profundización de nuestra democracia aún no se contemplen estas mínimas necesidades que contribuyan y garanticen el buen desempeño de nuestros escritores en el extranjero.
También declaramos que ninguna circunstancia conseguirá minimizar el respeto mutuo, tanto literario como personal, ni la amistad que sentimos el uno por el otro.
Sentimos que este debe ser el espíritu que gobierne las relaciones entre poetas, la convivencia y fraternidad nos es necesaria, en especial en nuestro país que privilegia las relaciones comerciales y que considera aún en menos la difusión y consolidación de nuestra cultura, que es el único y verdadero avance de los pueblos.
Fraternalmente,
Andrés Morales Reynaldo Lacámara.
Santiago, marzo de 2009
CARTA DE APOYO DE LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE CHILE

Señor
Andrés Morales
Presente.-
Estimado Socio:
Con motivo de la reciente Feria del Libro en La Habana, la presencia de los escritores chilenos contribuyó a realzar este certamen con nuevas ediciones, recitales poéticos e intervenciones públicas en el área cultural, como reconocimiento a la distinción de que fuera objeto nuestro país como invitado de honor.
En idéntico objetivo, usted se proponía alcanzar al certamen continental, pero sus propósitos fueron frustrados en el aeropuerto, con la consiguiente protesta de su parte.
La Sociedad de Escritores de Chile expresa su adhesión y hace presente el rechazo a esta u otras actitudes si existieren, en contra de nuestros creadores y por ende en desmedro de la literatura nacional.
Hacemos propicia esta ocasión para agradecer su labor en beneficio de esta noble tarea en la que estamos comprometidos.
Reynaldo Lacámara C.
Presidente
miércoles, febrero 25, 2009
sábado, enero 31, 2009
Entretejido discursivo en “Travesías”, de Miguel Fajardo Korea, por Aracelly Bianco Lara

Fajardo Korea, Miguel. (2008). Travesías. San José-Costa Rica: Jurisis, pp.56.
Esbozaré un análisis inmanente de algunos elementos estilísticos-funcionales que proporcionan la coherencia del poemario y permiten delimitar la semiosis textual. Ciertos procedimientos verbales le confieren al análisis literario una función poética, por tal razón, Miguel Fajardo Korea –quien acaba de ganar el Premio Nacional de Educación Mauro Fernández, Costa Rica, 2008-, le hace honor a ésta, porque su poesía es “una voz comprometida”, como lo señala Rubén Vela, poeta argentino.
De acuerdo con la teoría de los paratextos, existen elementos que orientan, guían e introducen la lectura de un texto. Así, el título es portador de sentido, por cuanto es la primera entrada al texto. Desde este punto de vista, Travesías es un sustantivo plural que remite a varios significados. No obstante, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, existen tres acepciones de especial importancia para el abordaje que propongo: “Sitio o terreno por donde se atraviesa. // Camino transversal entre otros dos. //Viaje por mar o por aire” (2001).
Por otra parte, los epígrafes son otros de los elementos paratextuales que refuerzan el hilo conductual de la significación del texto. En primera instancia, aparece uno del poeta costarricense Isaac Felipe Azofeifa:
“Yo soy el mar de palabras y deseos que navego”
Tal recurso está conformado por la primera persona “yo”, su forma verbal “soy” y el complemento “el mar de palabras y deseos que navego”. La integración de esos elementos morfosintácticos ubica al sujeto lírico en una posición de individualidad muy marcada, la cual propicia su funcionalidad poética: el mar de palabras remite a su compromiso como escritor, esta es una función social, sin embargo, no se aíslan sus “deseos”. Asimismo, la conjunción “que” más el verbo “navego”, también en primera persona, refuerzan la idea de que habrá un recorrido por ese “mar”, que es el mismo sujeto lírico, la percepción de su vida y el entorno como un viaje en el que se descubre y reencuentra.
El segundo epígrafe, cuya autoría corresponde al Jurista Juan Diego Castro Fernández, reza así:
“El silencio frente al crimen es complicidad”
Para comprender tal epígrafe, se debe insertar en el contexto nacional, debido a que es una frase que nos ubica en la problemática sociopolítica de nuestro país, el cual no posee leyes efectivas contra la corrupción o el crimen. Ese fragmento potencializa el compromiso que asume el yo lírico. Como poeta no se queda callado, más bien, denuncia los problemas que existen en su patria.
El universo lírico de este libro se teje con veinticinco poemas, los cuales están entrelazados por tres ejes temático-espaciales: la travesía por la patria regional y nacional, la travesía por América y el mundo y la travesía por el sujeto textual. Por consiguiente, se dará un esbozo o síntesis de los posibles semas que atañen a cada recorrido.
Asimismo, se observa cómo funcionan algunos elementos de la simbólica corporal en los poemas, para darle un nuevo sentido a las experiencias personales que se encuentran en el texto. La percepción del cuerpo es siempre una proyección de la interioridad de cada ser, un espacio que se nos muestra como significación expresiva del reconocimiento individual. La presencia del cuerpo es siempre un espacio de lectura y escritura que se puede reconstituir, si se parte de que la anatomía representa un espacio visible y si desde este se puede tomar conciencia de dicho sitio.
En La verdad de sus comienzos se menciona cuatro veces la palabra cuerpo. El cuerpo se equipara con América, quien ha debido resistir los embates de la conquista del poder, pero también, el texto es el cuerpo que se desnuda para rendir tributo al origen y renacer “desde la ceniza”. “Desnudémonos/ para honrar la memoria / de los caídos anónimos / desde la ceniza”. El cuerpo-texto se desnuda, puesto que el ropaje que lo cubre es la palabra. El canto no silenciado de América va desde el grito libertador de Bolívar, la creación poética de Martí y el retorno a la patria nacional con Juanito Mora. El dolor se sumerge, otra vez en “América”, porque “este cuerpo tuyo / ha resistido demasiado”.
La fluctuación constante en el tópico del recorrido propone que todo viaje conlleva el descubrimiento de factores nuevos. Nos sorprendemos frente a La desnudez del asombro, porque en dicho poema se vislumbra “La selva como mariposa / chorotega / en el silencio / de la espuma”. Nuevamente aparece la exploración del cuerpo, el retorno a ese espacio en el que la selva y el mar se confunden, para adentrarse al “Maravilloso juego / cuando en nuestros cuerpos / iniciamos el sexo.” La aproximación corporal establece un encuentro con la otredad y la materialización del encuentro sexual femenino y masculino es un espacio que sirve de refugio frente a las tribulaciones diarias.
Desde otra perspectiva, el tercer poema inserta dos símbolos de la literatura universal y los correlaciona con problemáticas nacionales y mundiales. Por tal motivo, la mujer que propone el yo lírico es libre y autosuficiente, no se engaña con acosos, es dueña de su vida: “Penélope se suelta las trenzas / para amarrar al destino. / El acoso como tiempo inútil”. (…) Esta es una mujer capaz de condenar el crimen: “Ariadna / tensa el malinche / para la horca de los genocidas / de todos los signos”. Además, se observa la traslación de un elemento por otro, en tanto que el hilo de Ariadna se sustituye por un símbolo regional, el malinche.
El compromiso de atisbar los problemas nacionales y mundiales para denunciarlos se reitera. El yo lírico se conmueve y siente furia por situaciones como la desolación, la pobreza extrema, los conflictos limítrofes, la migración… De esta forma, en El camino de la furia, el poeta no puede dormirse, pues “el silencio desertor / del párpado” debe estar al “margen del sueño”. Este vela y se convierte en la conciencia de los demás frente a la miseria humana.
Siguiendo con el recorrido, en Insurrección se expresa la debilidad humana que, a veces, hace declinar porque quedamos “Sin antorcha y “cerramos las cortinas. /; aunque “Afuera / continúa la miseria, / el hambre”. Son los momentos en que el ser individual se cierra hacia los problemas, pero luego retorna, porque este es un “camino equivocado/ en los basureros / de la complicidad”.
Frente al encuentro de sí mismo, de sus deseos, predomina la búsqueda de la palabra como creación, por eso en Los abrazos repiten el oleaje, “El mar vuelve a cerrar / sus deseos para cruzar el goce / del susurro a la palabra”. (Otra vez tópico de viaje, búsqueda y retorno) El disfrute del cuerpo es comparable al disfrute de la sexualidad compartida, es “La pasión, palabra en celo; (…)”. Es el remanso del amor frente al vendaval de la marea.
Nuevamente, se entreteje el abrazo de la solidaridad, la conciencia colectiva que denuncia la inserción de nuevas formas de poder, o amenazas, como las del tráfico de niños, porque Tocan la puerta del mundo y “Amenazan con cambiar / la luz para los huérfanos, / las sonrisas encarceladas / por el miedo a los sátrapas”. Así, queda en evidencia que la falta de principios morales hace que algunos provoquen “El viaje del dolor como un exterminio”, pues los sátrapas actúan con inteligencia y sagacidad en el comercio humano.
Por su parte, el poema El ancla del vendaval, presenta una serie de símbolos que tienen que ver con la travesía por el mar-vida. Existen dos tipos de ancla: la de La Esperanza, es la más fuerte y sólo se utiliza en momentos de crisis, cuando el marinero enfrenta una tormenta o un vendaval; y el ancla de Leva, que consiste en cada una de las que llevan en las serviolas y sirven para detenerse en alguna parte del destino final. Tal explicación, nos hace ubicar al yo lírico que utiliza su ancla de la esperanza cuando existen conflictos internos y externos. Frente a las guerras, la miseria, la violencia, el olvido…, existe una “Resistencia / interminable de otras lanzas / en la inocencia del retorno, / cuando el amanecer recoge / las cicatrices de la marea, el ancla del vendaval / en lo elegido”.
Los legionarios del sueño expone las consecuencias de la problemática de los migrantes, quienes, a veces como náufragos de su propio destino, recorren fronteras en busca de un sitio donde anclarse. El yo discursivo también se convierte en un vigía de sus huellas y en medio de la tragedia, de la impotencia frente a tanta tristeza, por lo que observa, recobra su función esencial, la de plasmar con la palabra el sello de la conciencia creativa: “La desgracia en la mitad / del mundo / la salvás / con un poema”.
La casa Tilarán es un poema dedicado a Saray Masís Villalobos, su esposa, donde se ubica al sujeto textual en comunión con lo más cercano, es una tregua, un retorno a su origen, a sus raíces y este se comparte con la mujer amada: “No olvidemos el recorrido / Tilarán (…) Tu cuerpo telúrico / en la desnudez / de la penumbra, / la humedad / entre caricias, / la certitud del espejo / para encontrar tu rostro“. Desde este contexto, el tópico de la casa se equipara con el cuerpo femenino de la amada, en una relación de proximidad y completitud.
El tema de los secuestros en nuestro país y en otros lugares del orbe se pone de manifiesto en Aunque sigan con vida. Los desaparecidos muchas veces están muertos y, sin embargo, sus familias, sus amigos, aún tienen la esperanza de que sigan con vida. El olvido es una manera de asesinar, pero mientras exista una sola persona que no abandone la idea de encontrar a sus seres queridos, éstos seguirán con vida. Una vez más se expresa la debilidad de las leyes, porque siempre hay presuntos sospechosos, no culpables, y por elevar su voz contra tal infamia, muchos poetas han sido silenciados o perseguidos, debido a que su causa no tiene disfraz: “La soldadesca / retendrá a los poetas / que sobrevivan / sin complicidad”.
Para muchos, son más importantes las guerras o las bombas, que “el dolor sin veredicto”. La palabra consciente se lanza contra el abandono: “Refugiados en las palabras, / quedamos con la esperanza / de su hostilidad contra las guerras, / la súplica frente a la ignominia”. En este recorrido por Los viajes de las sed, de justicia, el yo lírico recuerda que sólo nos queda ser conscientes de que “la espera / final es la búsqueda / de nosotros mismos”. Frente a la adversidad es necesario que tengamos principios sólidos, convicciones fuertes, para no dejarnos atrapar en la desolación.
En el poema número trece el hablante ve su diario quehacer lleno de obstáculos: “La piedra (…) / es una renuncia / dramática de las palabras; (…)”. Renunciar a la palabra, para esta voz comprometida, sería una manera de darse por vencido y para liberarse sólo le queda “la verdad como inocencia”, aunque muchos quieran dejarlo en la mudez.
En Testimonio de otros sueños el poeta sigue vigilante, insomne en medio de la vivencia de los conflictos territoriales o fronterizos: “Otros planetas son los mares / de la incomprensión / y el miedo. / Las muertes débiles / en los calendarios / sin clímax. Espacios insulares, castigos sin Dios / en la demarcación fronteriza”. Centroamérica es el destino de quienes buscan un mejor lugar para vivir, con la esperanza de que la amistad es un valor afianzado en nuestra geografía.
En este entretejido de travesías, el yo lírico hace un recorrido por los conflictos internos y externos de nuestro país y de América. En todo viaje siempre existen Los ríos de la sed. La sed es el símbolo del afán de poder, porque “la tierra es una plusvalía / contra la pobreza de los difuntos”.
Asimismo, en El poder es un círculo se establece una secuencia histórica-política, sobre la forma en que se ha querido fijar el dominio de nuestras tierras: “Abrieron en el mar / su luz en el silencio. / La tinaja Chorotega, / el jícaro dolarizado: / guerras, TLC, europeización. / En las riendas del galope / divisan el Trópico / contra los derechos humanos / ¡Es el poder! / Es otro poder”. Es el círculo de la conquista, su posterior esclavitud, luego las guerras y, más recientemente, con políticas económicas que nos hacen dependientes de las grandes potencias.
En La inocencia del cielo nuevamente el poeta reitera su compromiso como escritor: “Escribo como llama oportuna / en los secretos” y, más adelante, “Escribo. / Dios es testigo / de tanto atrevimiento”. Y condena “El homicidio cuando abandonan / un feto en los territorios de la maldad”.
En La última palabra se retorna al goce del cuerpo y del amor compartido, como una manera de salvar al mundo de tanta soledad: Somos vencedores / cuando derrotás al abandono / en la antorcha del río desatado, / donde se aman los cuerpos/ sin amarras, / la plenitud / sin cautiverios”.
Por otra parte, en El viaje a la memoria apela a una lucha colectiva contra la maldad y el odio: “Somos demasiados / para seguir validando / la maldad / contra el destino”. Este es el discurso del poeta Miguel Fajardo, quien demanda por un trabajo común, en procura de los ideales de rehumanización y equidad.
No olvidemos que el mar se equipara con el yo lírico. Desde este punto de vista, en Los puños son una conciencia, se prepara al lector “para defender la libertad” y ser partícipe del júbilo, de “los tambores / contra el terror / o el miedo”. Sólo nos queda escucharlos y seguir con la trayectoria por la vida que se abre paso, a pesar de todas las adversidades.
Dos condiciones existenciales del ser humano son abordadas por el yo lírico, porque nacemos “Nacemos en la sombra / del fuego, / en la certeza / de las mareas sangrantes. / Y aunque “Crecemos en libertad”, se vive en peligro de que la esencia de esa libertad pueda extraviarse en el camino, debido a que “Los sistemas atacan / la verticalidad del canto, / sus manifestaciones auténticas, / sus íconos delatores: / contra la maldad y la violencia”.
El penúltimo poema nos entrega las amarras de ese recorrido que va llegando a su fin. “La travesía se aferra al cielo / sin la fajina, / (…) en la entrega / de las amarras, en la espuma / de la vastedad”. Se evidencia la madurez con que se enfrenta la vida, con todas sus alegrías y sus desolaciones y en medio de tanta barbarie, el yo lírico se siente comprometido con el mismo mundo.
Por último, se erigen las banderas de la lucha y la herencia son los abrazos, las treguas, el poema, la vigilia del sueño “La heredad de las banderas / en los últimos bambúes, / eternamente tuyos”. Dicho poema alude a la presencia-ausencia de las figuras materna y paterna, porque contextualmente, este poemario fue escrito en momentos de insomnios y desvelos.
En síntesis, Travesías, del costarricense, Miguel Fajardo Korea (1956) propone un universo de relecturas. El autor ha logrado profundizar los recursos estilísticos de la metáfora y la metonimia, las cuales construyen y ordenan magistralmente las isotopías de sus poemas. Por otra parte, las recurrencias y los emparejamientos, de Samuel Levin, como posibilidades retóricas, son otros de los elementos discursivos que desarrolla sin límites y le confieren a sus creaciones nuevas estructuras poéticas, en el contexto de la lírica costarricense del Siglo XXI.
[i] Aracelly Bianco Lara es Licenciada en Literatura y Lingüística, Universidad Nacional de Costa Rica.
sábado, enero 17, 2009
domingo, enero 11, 2009
POEMAS INÉDITOS DE ÁLVARO GUERRERO GABELLA

Poco después el sol apareció de golpe como un trueno,
Yo te miraba desde el puente bañada en color amarillo,
Fábulas
Fábulas en las mentes de los ancianos
Un prado, los bellos monstruos yacen adormecidos al
flores doradas guardan el secreto de un veneno perfumado
Los sacerdotes caminan al revés, dispersos, buscando la fe
la sangre derramada en el pasto, en el placido lago
en las enfermedades bajo el sol
Conjuro
Seamos como niños no se quien dijo
derribemos el laberinto de piedra de la esquina y apretemos los
y haya que acostumbrase a conversar con la madre y los
Y sabiendo que hay un final, se llene de palabras
así, al traspasarlo, nos sintamos en un bosque que todos
Así volveremos siempre
Fábulas desde el parque
Fábulas en el parque en las mentes adyacentes
no está la presencia la imagen
pero es tan real que desaparece
o asemeja un niño de cera que la ventana muestra al destino
más no creemos en ese destino o en alguno
solo hay plantas, versos, imágenes queridas y raras
y maleza, vidrios, son todos testigos anárquicos del suceso
tiempos de cera, tiempos encumbrados en las manos dulces,
gente girando bajo paraguas, lluvia apenas resuenas sobre
debajo de las sabanas escucho a la muda preparando un té
si estuviera ahí de nuevo le diría a los ojos no existes
y ella diría si me miras eres la ventolera
solo yo no quiero ser, sumergido completamente bajo las
estás en cama
¿estas despierta?
estás muerta, y aún así no quieres contarme tu pasado
ventolera los que giran bajo los paraguas como que
solo tu no existes, completa sonámbula vieja preparando el
este será el ultimo invierno repetías y los años pasaban con
hacia la cordillera partían, corriendo entre los dientes, las
si pudiera volver a ese lugar y mirarte a los ojos te diría no
ni el crujido de hojas bajo las suelas de los treintones que
el terremoto era el padre ausente
explotaron bombas y en la radio hablaban de extremistas
para nosotros era la ilusión del comienzo de algo breve, una
el sonido lejano de un bombazo y algo raro existía y era
un niño de cera que la ventana muestra al futuro y el mundo
los pasillos de nuevo importaban menos que los hombres
blanco era el viento, blancas las avenidas, el dolor como
presiento que nunca sabremos donde
Que la ventana muestra al futuro
Yo ya me estoy levantando con mis nueve años entre otros
suelto entre el universo como una flor desconocida sobre
LOS NIÑOS MUERTOS, poema de TERESINKA PEREIRA

no tienen el privilegio
de saludar al año 2009
con su sonrisa inocente.
Sus pocos dias, meses, años de vida
son de oscuridad y miedo,
lagrimas y dolor. Su sangre fecunda,
el exacto rincon de tierra
donde nacieron: su tierra.
En mi mente, esa guerra de Gaza
no tiene ninguna explicacion válida.
No importa quienes sean los dueños
de esa franja de tierra, ni al menos
quienes vivan en las ricas colonias
o conjuntos de condominios judíos,
o en las casitas palestinas.
No importa quienes pagan el
impuesto federal obligatorio
por su trabajo honesto con los misiles
que vuelan de un lado a otro
de la frontera de Gaza. Son criminales
los que lanzan los misiles, los que venden
y los que compran con el fin de mutilar
a la gente, de matar a los niños.
La vida de un niño vale más
que la tierra entera, vale más
que todas las ideologías religiosas
o politícas, más que los mapas
en los papeles oficiales que cambian
de dueño a los paises
después de cada guerra.
Los niños mueren como pájaros
indefensos, arrancados del nido
antes de su primer vuelo.
No quiero oir nunguna explicación,
ni las razones porque vuelan los misiles.
No quiero perdonar a los que mandan
la muerte y las heridas a milllares
de niños en Gaza.
HOMENAJE A STELLA DÍAZ VARÍN, IMÁGENES EN YOU TUBE
miércoles, diciembre 17, 2008
lunes, diciembre 15, 2008
LA COLUMNA, POEMAS CONTRA LA GUERRA DE REYNALDO LACÁMARA


LA COLUMNA
Poemas contra la guerra
DEL POETA
REYNALDO LACAMARA
UNA PERFORMANCE CON
CATHERINA RATINOFF
MARCELA NEIRA MARTES 16 DE DICIEMBRE
GABRIELA CHAVEZ 19:00 horas
En la Casa del Escritor
Almirante Simpson 7, Providencia.
Metro Baquedano
Se ofrecerá un cóctel pacifista
LA OBRA
El conflicto entre tropas regulares y la resistencia iraquí van dejando una secuela de muerte y destrucción, que no dejan impasible al poeta Reynaldo Lacámara, quien con aguda sensibilidad y un reflexivo uso del lenguaje, asume este breve poemario contra la guerra".
Lacámara reacciona con rabia e ironía frente a la muerte prematura de miles de hombres que no forman parte del campo de batalla, sino más bien, la guerra aparece como una calamidad que invade sus espacios cotidianos destruyendo su paz espiritual y social en forma arbitraria y unilateral.
La Columna es un alegato estético, crudo y franco, en contra de las vertientes que convocan los asaltos de la muerte, un llamado a profundizar en la conciencia, un rechazo cultural, que en este proceso de Lacámara se expresa a través de su maciza poesía.
GREGORIO ANGELCOS
DIRECTOR LITERARIO
EDICIONES CORTINA DE HUMO
miércoles, diciembre 03, 2008
martes, diciembre 02, 2008
jueves, noviembre 27, 2008
III FESTIVAL DE POESÍA DEL VALLE DE COLCHAGUA

lunes, noviembre 10, 2008
PRESENTACIÓN DE "KAVAFIS ÍNTEGRO" DE TAJAMAR EDICIONES


El acto tendrá lugar en el marco de la FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE SANTIAGO, el señalado día jueves 13, a las 19:30 horas y participarán en él, el Prof. Miguel Castillo Didier, el Gerente General de Tajamar Editores, Alejandro Kandora y el poeta y profesor Andrés Morales, quienes hablárán sobre la trascendencia del autor alejandrino y la importancia de esta edición chilena.
En esta ocasión también se lanzará el libro Alejandría y Kavafis del Prof. Castillo Didier, quien, además, ha preparado una bella presentación audiovisual sobre la amada ciudad de uno de los poetas europeos más importantes del siglo XX.
miércoles, noviembre 05, 2008
LECTURA DEL POETA POLACO MARCIN SENDECKI Y PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA 101 (6 POETAS POLACOS CONTEMPORÁNEOS) EN LA UNIVERSIDAD DE CHILE
lunes, noviembre 03, 2008
Aparece "LABIOS MENORES", una nueva revista antológica

domingo, noviembre 02, 2008
POEMA VI de "NOCTURNO DE SANTIAGO" de ANDRÉS MORALES
VI
La cordillera cae sobre la ciudad dormida.
La cordillera toda entierra su delirio.
Las piedras atraviesan esos cuerpos, las ventanas
y cada plaza estalla en un inmenso yermo.
Nadie se da cuenta de muerte tan callada,
nadie se arrepiente, ni llora, no blasfema.
La ciudad se hunde y cae en el vacío
del tiempo y de fantasmas, del odio y el olvido.
jueves, octubre 30, 2008
PANORAMA DE LA POESÍA CATALANA CONTEMPORÁNEA por ANDRÉS MORALES

Antoni ClapésDe esta manera podemos hablar, desde Chile e Hispanoamérica, de una doble marginación de la literatura catalana. En primer lugar, la que ha sufrido en la propia península ibérica con todos sus avatares políticos, nacionalistas y hasta clasistas. En segundo lugar, la que nosotros le infringimos, al ser, de una u otra manera, “herederos” de esa primera marginación y duplicarla para hacerla desaparecer del horizonte de la literatura y de la poesía. Doble marginación… doble injusticia. Pero en el concepto de la “Europa de las naciones”, que cada vez se parece más al mapa de la Unión Europea (sobre todo si pensamos en países como Eslovenia, la República Checa y tantos otros), la recuperación histórica, lingüística y cultural (y no me refiero a ese nacionalismo tan venenoso que intentó destruir al continente por lo menos en dos grandes y terribles ocasiones) ejerce un poderoso incentivo para redescubrir o, simple y llanamente, descubrir, los grandes tesoros que estas pequeñas naciones conservan vivamente hasta nuestros días, incluso con la tan mentada globalización que, finalmente no es más que la imposición de modelos culturales, económicos y hasta estéticos de uno o dos países que, como siempre, han dominado (o quieren dominar) al resto del planeta, desde el bolsillo hasta las neuronas.
Pero centrándonos en este breve “panorama de la poesía catalana contemporánea”, asunto por lo demás muy difícil de enfrentar, ya que este escrito podría transformarse en una larga lista de nombres que poco o nada pueden decir a nuestros lectores, me gustaría señalar que, obviamente, no podemos hablar de una poesía moderna o contemporánea o actual sin referirnos primero a la larga tradición que Cataluña posee desde la Edad Media. Si uno de los primeros documentos literarios se remonta al siglo XII, podemos afirmar con propiedad que se trata de una tradición milenaria que poco a poco fue construyendo una red de textos y autores que, en aquellos tiempos y en muchas ocasiones son traducidos a otras lenguas europeas antes que al castellano. Ya en los siglos XIII y XIV, con Ramon Llull (1232?-1315) y Bernat Metge (1346-1413), notabilísimos narradores, o en el siglo XV con Joanot Martorell (1405-1468) y su Tirant lo Blanc -tan amado por Cervantes-, la literatura catalana manifiesta sus primeras obras definitivas que la consolidan como una importante tradición europea. Y es en este siglo XV cuando aparece en Gandía (Valencia), la brillante figura de uno de los poetas peninsulares más trascendentales de la historia de la poesía catalana. Me refiero a Ausias March (1397?-1459), quien rompiendo con la tradición de la lírica provenzal, es reconocido como un prodigio en la belleza de sus poemas y de sus canciones. Inspirado en las fuentes italianas es uno de los primeros en experimentarlas en España. Ausias March es el poeta fundador, el faro y el candil que alumbra la historia de la poesía catalana. Su obra, que, por cierto, ha sido traducida al castellano tanto en verso como prosificada, aún produce una admiración unánime por todos aquellos que aman el género y, en especial, la literatura renacentista. Desde este poeta arranca con aún más fuerza la poesía catalana. Es como si Ausias March fuese el modelo y el poeta “adánico”.
La guerra de sucesión, las políticas de Felipe V y otros hechos históricos hicieron que los siglos XVI y XVII no fueran especialmente generosos con la lírica en la lengua catalana. Es en el siglo XIX con la famosa “Renaixença”, donde el romanticismo, el nacionalismo y múltiples esfuerzos por recuperar ese pasado literario glorioso, la poesía (y en general las artes y la literatura), como bien dice el término, renacen para consolidar un segundo momento importantísimo en la historia de esta nación. Bonaventura Carles Aribau (1798-1862) autor del poema La Pàtria de 1833 y Jacint Verdaguer (1845-1902) y su monumental L’Atlàntida de 1877, por mencionar a los más importantes entre muchos otros, sientan las bases y son las figuras literarias “paternas” que presidirán su siglo y los inicios del siglo veinte proyectándose en los cultores del Modernismo como Joan Maragall (1860-1911) y en su antítesis, los representantes más radicales del “noucentisme”, fundado por Eugeni D’Ors (1881-1954) que intenta la defensa de la lengua y la cultura catalana. Mención aparte merece Josep Carner (1884-1970), considerado por muchos como el primer poeta moderno catalán, autor de El cor quiet (1925) y Nabí (1941) y quien, hasta el día de hoy, se ha transformado en un referente insoslayable aún para los poetas más jóvenes.
Ya entrados, entonces, en el nuevo siglo, algunos poetas intentarán conciliar sus versos con las más novedosas tendencias literarias de Francia y del resto de Europa. Antes que Madrid, Barcelona (con periódicos o revistas como “Trossos”, “L’ Amic de les Arts” o “La Publicitat” y con tertulias muy animadas donde se discutía sobre las nuevas posibilidades de la poesía), se transforma en el espacio privilegiado para que empiecen a surgir obras y tendencias que nada tienen que envidiar a las que se publicaban al otro lado de los Pirineos. Paralelamente, algunos poetas y escritores mallorquines como Joan Alcover (1854-1926) y Gabriel Alomar (1873-1941) -autor de El Futurrisme (1905) que tan importante fuera para el joven poeta chileno Vicente Huidobro- van consolidando la unión de tendencias que parecían irreconciliables como la renaixença, el noucentisme, el modernisme y las vanguardias que ya se asomaban con inusitado vigor en esta literatura. Es con la cristalización de la vanguardia que aparecen algunos nombres centrales en la poesía contemporánea de Cataluña: Joan Salvat Papasseit (1894-1924), fundador de la revista de vanguardia “Arc-Voltaic”, muerto muy prematuramente, pero quien legó una obra importantísima entre las que se cuentan libros de poemas como L’irradiador del port i les gavines (1921) o El poema de la rosa als llavis (1923); Joan Oliver (1899-1986), quien usara el seudónimo de “Pere Quart” y que se exiliaría durante ocho años en Chile. Autor de importantes poemarios como Cataclisme (1935), La fam (1938) y Circumstanciès (1968) y el gran Josep Vicenç Foix (1893-1987), otro amigo de Huidobro, con quien mantuvo un breve pero intenso contacto epistolar a raíz del libro Finnis Brittania del creacionista chileno. Con una influyente obra, candidato al Premio Nobel, figura legendaria del Barrio de Sarría de Barcelona y donde es preciso destacar hermosos libros como Sol y de dol (1947), On he dexait las Olaus? (1953) y Desa aquests llibres al calaix de baix (1960).
Distante de las vanguardias, pero con una poesía de un decir moderno y a la vez enraizada en su Cataluña natal y en los grandes mitos y símbolos de la humanidad, la obra de otro eterno candidato al Premio Nobel, Salvador Espriu (1913-1985), es considerada como un patrimonio de la resistencia al franquismo y un constante homenaje a una patria a la que cambia de nombre frecuentemente, pero que sus lectores saben reconocer e identificarse con ella. Así, Sinera será Arenys de Mar, o Lavínia, Barcelona, o Alfaranja, Cataluña… Entre sus obras más conmovedoras y relevantes hay que citar Cementeri de Sinera (1946); Les cançons d’ Ariadna (1949); Les hores (1952); La pell de brau (1960); Llibre de Sinera (1963) y Per a la bona gent (1984).
En la orilla opuesta a Espriu y vinculado con las vanguardias históricas, el poeta Joan Brossa (1919-1998) destaca por buscar nuevos formatos para la escritura y ha sido considerado como una de las figuras más importantes, a nivel internacional, de la llamada “poesía visual”. Aún así, es autor de libros “tradicionales de poesía” donde cabe mencionar las antologías Poemes de seny i cabell (1977) y Un home reparteix fulls clandestins (2004).
El terrible paréntesis de la guerra civil (1936-1939) significó diversas convulsiones al interior de Cataluña que son imposibles de reseñar en estas páginas. Aún así hay que destacar la existencia de una poesía militante con el bando republicano y con algunas ideologías de izquierda y otras asociadas también al nacionalismo catalán. El triunfo del franquismo significó una violenta represión a la lengua y a la literatura y las relegó prácticamente a los intramuros del solar familiar. Los duros años de la posguerra, tan bien retratados por diversos novelistas españoles, fueron quizás aún más crueles para los catalanes, quienes, a fuerza de decretos, tuvieron que relegar sus costumbres y el uso totalmente libre de su lengua hasta la recuperación de la democracia y los años de la transición, con el regreso de la Generalitat como institución regidora y la proclamación del Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979.
Los años sesentas y setentas, con el retorno de algunos exiliados (entre ellos muchos escritores), la llegada masiva del turismo, una suerte de “apertura” del régimen y, principalmente con el nacimiento de la “Nova Cançó” donde destacan figuras de la talla de Raimon, María del Mar Bonet, Lluís Llach y Joan Manuel Serrat, por citar a algunos, hace que la poesía vuelva a tener un protagonismo en la cultura catalana. Los cantantes musicalizan poemas de sus grandes autores (catalanes, mallorquines, valencianos), les rinden homenajes y hasta escriben sus propios libros de poemas. Todo un fenómeno que revitaliza no sólo la industria discográfica barcelonesa, sino que alerta a las editoriales para empezar a reeditar obras de narradores, ensayistas, historiadores, dramaturgos y, por supuesto, poetas. Evito aquí el tratar a los poetas catalogados como “del bilingüismo”, dado que éste es un problema donde aún las susceptibilidades no permiten una mirada objetiva (y me refiero, por ejemplo, al caso de Pere Gimferrer, nacido en 1945).
En las décadas finales del siglo XX, Cataluña reafirma su identidad, su política lingüística y la difusión de su cultura y sus letras. De alguna manera, y de forma muy comprensible, “se encierra” un poco en sí misma tras la progresiva recuperación de sus íconos, valores, costumbres y tradiciones. Un tanto áspera con el resto de la península, es intransigente con las posibles intervenciones del gobierno central y esto se refleja, también, en el ámbito de las letras. Superados los años noventas, me parece, se produce una apertura natural hacia el resto de Europa, una empatía con otras naciones del continente y una mayor libertad en los discursos poéticos que ya no se rebelan ante una dictadura que los relega permanentemente o ante la esperpéntica figura de un Jefe de Estado que invoca a una España castellanizada del siglo XVI y que nada tiene que ver con las circunstancias de la realidad del mundo y del tiempo presente. Por otro lado, las reivindicaciones lingüísticas ceden ante una vocación cosmopolita que, aunque firme en sus raíces, explora otros territorios que los vinculan, insisto, con las preocupaciones propias de los poetas de todas las latitudes del planeta.
Nacidos en la época del franquismo pero con una mirada abierta a otras tradiciones literarias universales, hay que destacar a algunos poetas como Josep Ramon Bach (1946), quien últimamente ha derivado hacia la recuperación de la tradición de la poesía oral de los pueblos primitivos enfocado a la literatura infantil, o a Antoni Clapés (1948) notable poeta de Sabadell quien ha publicado más de doce libros de poesía entre los que destacan Trànsit (1992) A frec (1994) e In nuce (2000). Autor de gran reflexión por la palabra, en sus infinitas connotaciones e irradiaciones, con un riguroso oficio, a veces minimalista, pero no por eso superficial, y quien, además, ha sido editor, hasta el día de hoy, de una colección de “plaquettes” y libros importantísimos que han sostenido y difundido buena parte de la poesía catalana más nueva (las ediciones “Cafè Central”).
Barcelonés de la década del cincuenta, Alex Susanna (1957), poeta y también editor (Columna Ediciones) es autor de libros muy interesantes cercanos a la “poesía de la experiencia” como Abandonada ment (1977), Els dies antics (1982) o Quadern dels marges (2006). Ha recibido diversos premios y ha incursionado también en la prosa.
La lista de autores posteriores se va ampliando de forma extraordinaria. Autoediciones, revistas, múltiples editoriales en Barcelona, Palma, Valencia e incluso en ciudades y pueblos medianos o pequeños, más el verdadero “boom” o fenómeno descomunal de premios literarios en España (que ha contagiado también a los catalanes) hacen imposible una reseña medianamente rigurosa y justa. Queden los nombres de Xavier Canals, Melcion Mateu, Esther Xargay, Víctor Nik, Enric Casasses, Eduard Escoffet, Dolors Miquel y Josep Pedrals como continuadores de esta lírica, entendiendo que aquí se mencionan sin tener un conocimiento profundo de sus obras.
Para finalizar, creo que es nuestro deber como poetas, académicos y lectores interesados, despejar los nubarrones que han mantenido oculta tan importante literatura. Es necesario que publiquemos en Chile una antología bilingüe de la poesía catalana contemporánea. Que las Ferias del Libro y las Sociedades Literarias, a veces tan convencidas que sólo en Chile se escribe buena poesía, reconozcan con hidalguía su ignorancia y abran las puertas a autores y obras catalanes que, estoy seguro, más de algún secreto nos pueden contar (como ocurre con otras tradiciones poéticas que aquí se obvian como si este “finis terrae” fuese además una isla perdida en el infinito).
Los catalanes, como los chilenos, habitantes rodeados por el mar y las montañas, pueden escribir junto a nosotros un poema donde el abrazo sustituya, de una vez por todas, el desconocimiento.
Santiago de Chile, octubre de 2008
"I SEMINARIO D' ESTUDIS CATALANS", FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES, UNIVERSIDAD DE CHILE
martes, octubre 28, 2008
jueves, octubre 23, 2008
DISCURSO DE INCORPORACIÓN A LA ACADEMIA CHILENA DE LA LENGUA por ANDRÉS MORALES MILOHNIC

Señor Director de la Academia Chilena de la Lengua, Don Alfredo Matus Olivier; Señor Vicepresidente de la Academia, don Gilberto Sánchez; Señor Secretario de la Academia don José Luis Samaniego; Señor Censor de la Academia, don Juan Antonio Massone; Señores Académicos; Señor Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, don Jorge Hidalgo Lehuedé; Señora Embajadora de la República de Croacia doña Vesna Terzić; Señor Encargado de Negocias de la República de Polonia, don Maciej Zietara; Señoras y Señores; estimados poetas, colegas y estudiantes; amigos todos:
Pero, ¿qué voy a decir yo de la Poesía? ¿Qué voy a decir de esas nubes, de ese cielo?
Mirar, mirar, mirarlas, mirarle, y nada más. Comprenderás que un poeta no puede decir nada de la Poesía. Eso déjaselo a los críticos y profesores.
Pero ni tú ni yo ni ningún poeta sabemos lo que es la Poesía.
Federico García Lorca, Poética
A Dunja Morales Milohnić, in memoriam
La poesía tiene secretos que solo unos cuantos “elegidos” parecieran poder descifrar. No es que ésta sea ni deba ser “para unos pocos”, como algunos aseveran, pero, de ninguna manera –y más en estos tiempos- no es para mayorías, ni menos multitudes. Como ha dicho Juan Ramón Jiménez, la poesía está abierta a esa inmensa minoría que realmente es capaz de abrir los ojos, la mente y el corazón a esa honda cavilación de las emociones y del pensamiento. Todo esto puede aparecer muy obvio, muy dicho y hasta repetido, pero a la luz de las carencias que manifiestan muchos lectores ante el género, incluso argumentando “no entender nada de la poesía”, hoy es un deber urgente para el poeta, para el académico, para el crítico, e, incluso para el generoso buen lector (sobre todo en Chile, en este tan mentado “país de poetas”), desentrañarla y desprejuiciarla de una vez por todas y hacer crecer a esa inmensa minoría. Abrir las puertas, las ventanas, los sótanos y las buhardillas de “la casa de la poesía”, con sus jardines y terrazas, con sus ruinas y ampliaciones, con sus techos antiguos y aquellos temerarios pisos vanguardistas que escalan el cielo inquiriendo respuestas o desafiando a los dioses. Es hora que nos preocupemos, que tomemos conciencia. El poeta ha de tener siempre, fuera de sus búsquedas estéticas, una posición ética y crítica ante el mundo que le ha tocado vivir: basta ya de concesiones, de silencios y de renuncias. Como he dicho, la casa de la poesía ha de ser abierta a todos aquellos que quieran visitarla, habitarla, incluso hasta robarle alguno de sus objetos, aunque sea sólo con la memoria. Los niños y los jóvenes son los primeros que deben entrar: es misión nuestra, no obligarlos, sino “encantarlos” para que jueguen, y canten, y bailen y se pierdan en los laberintos de esta mansión extraordinaria. Es hora, también, que revisemos cómo se enseña, o mejor, quiero decir, cómo se seduce, en el mejor sentido de la palabra, a estos nuevos lectores en sus hogares, en sus escuelas y en sus realidades más particulares. Tal vez, es necesario mostrarles cómo ya habitan poéticamente el mundo, o cómo ya viven la poesía (sin siquiera saberlo o intuirlo), mucho más que cómo la “entienden”: concepto, a mi juicio, absolutamente inútil cuándo alguien se adentra por primera vez en este género.
Mi relación más temprana con la poesía empezó desde muy niño. Mi admiración por la naturaleza, fundamentalmente por el mar -que nunca ha dejado de romper en mis oídos- en las vacaciones en los pueblos costeros de Isla Negra o de El Tabo, o en el patio de mi casa de Santiago, a la sombra de un árbol inmenso que plantó mi madre: Todos estos espacios fueron quizás, entre el asombro y el descubrimiento, el primer lenguaje de la poesía que conocí y amé. Poco a poco llegaron los libros, en la escuela fiscal primaria donde tuve el honor de ser formado por profesoras normalistas que nos leían poemas, que nos enseñaron a recitar con cariño, sin sonsonetes ni sobreactuaciones, los versos de Pablo Neruda y de Federico García Lorca, entre otros. De esos días aún recuerdo el poema “Hay un día feliz” de Nicanor Parra que muchas veces recité, al principio con vergüenza, luego con orgullosa seguridad, ante mis compañeros y las autoridades que, a veces, nos visitaban en algún acto de importancia. Mi familia, mi madre Visnja Milohnić Roje y mi padre Juan Alberto Morales Malva, ambos científicos, pero tan humanistas como para llegar a publicar libros de poemas y de cuentos, ambos también extranjeros, exiliados políticos provenientes de Croacia y España, fueron abriendo mis ojos a otros poemas y a otras formas de la poesía: cómo olvidar esas hermosas “Trece canciones populares” recogidas y armonizadas por Federico García Lorca y que mi madre me cantaba; esas palabras en una lejana y difícil lengua croata, donde aprendí un poema de memoria que me enseñó mi abuela Ljubica Roje: también escritora, incluso publicada y reconocida en la tradición literaria de su idioma. Mi casa, “del color de las grandes pasiones y desgracias”, al decir de Miguel Hernández, visitada por amigos y poetas, por mi tío, quien también fue uno de mis primeros críticos y quien me aconsejó con gran sabiduría, el dramaturgo y académico, José Ricardo Morales y su mujer, la pintora y grabadora francesa Simone Chambelland, por el poeta Gonzalo Rojas, cuando regresó del exilio y a quién debo un bello prólogo a mi segundo libro, Soliloquio de fuego (1984), por Jesús Ortega, ese mimo, actor y poeta maravilloso que siempre ha sido, para mi, una caja infinita de sorpresas. Mi casa, digo, fue ese otro espacio esencial donde no sólo me enamoré de la poesía, sino de las palabras, de su magia, de su increíble fuerza evocadora. Algunos años de estudios de piano me enseñaron a dimensionar el ritmo y el silencio, a deslumbrarme con el lenguaje único de la música, que tampoco me ha dejado, como el mar y el silencio, en la experiencia de la escritura y la lectura.
Pero hubo un hecho en especial, un trágico hecho, que me hizo buscar en el poema la respuesta a lo que nunca tendrá respuesta. La prematura muerte de mi hermana Dunja (a quien dedico este discurso y con quien, secretamente, celebro este momento), en el terrible dolor que sólo puede ocasionar la muerte de algún niño, despertó en mi la inquietud por la expresión: por arrancarme ese llanto y ese grito callado, por conocer las razones, por aquietar mi espíritu, por indagar hasta siempre lo que es la realidad y cómo poder cambiarla… Esos años de introspección y de grandes preguntas derivaron, lentamente, en esos primeros poemas, sentidos y, por cierto, muy malos, con lo que uno comienza a escribir poesía. Años más tarde, en esa “civilizada jungla” que fue para mí el Instituto Nacional, conocí a un hombre extraordinario, mi primer maestro, quien junto a mi madre, siempre me animó a seguir en la tozuda batalla de los versos. Me refiero a don Gastón Sánchez, mi profesor de castellano, quien leía y criticaba mis poemas, quien me sugería lecturas y quien habló con Guillermo Blanco, académico y narrador, hombre de letras más que generoso (a quien también agradezco sus valiosos consejos y estímulo), para que me recibiera y leyese mis escritos. Sin estos apoyos, jamás habría perfeccionado mi oficio, jamás habría escrito, quizá para fortuna de mis lectores, gran parte de lo que he publicado. Fue Guillermo Blanco quien me envió a Miguel Arteche gran poeta y académico, quien en esos años había fundado el ya mítico “Taller Nueve de Poesía”. Con mi uniforme de institutano acudía a las sesiones, a veces ásperas pero absolutamente necesarias, donde el maestro abrió aún más mi horizonte de lecturas y donde me enseñó a usar las herramientas de la lengua para ese trabajo alquímico que es la transformación de las palabras en poesía. Ahí aprendí que los talleres de poesía eran claves para la formación de un poeta, pero que era también fundamental buscar en soledad el camino zigzagueante de la escritura. Así, abandoné el taller (con la soberbia del joven poeta) para iniciar mi andadura solitaria, la única posible en este oficio, que al cabo de un par de años se materializó en un primer libro, Por ínsulas extrañas (1982), donde, gracias a la visión del gran poeta Eduardo Anguita y del gran editor Eduardo Castro, en tiempos más que difíciles para la poesía y la cultura, pude publicar en Editorial Universitaria ese primer poemario con un prólogo muy alentador del inolvidable Miguel Arteche.
Si me he referido a estos años iniciales de esta trayectoria de más de treinta años en la poesía, es justamente para ilustrar aquel problema que enunciaba al comienzo: la urgente necesidad de “provocar”, digo bien, provocar, la lectura y la escritura de la poesía en los más jóvenes, los que, al mismo tiempo, siempre son los más curiosos por conocer este mundo y todos los otros, posibles e imposibles.
La vocación poética es una de las más radicales que puede sentir alguien en estos tiempos, donde la estupidez es la norma y la vulgaridad la costumbre. La misión del poeta, si es que hay una misión específica, es la de enrostrar incansablemente las miserias que hoy son parte de una cotidianidad descerebrada, insulsa y desensibilizada. En ese sentido, Francisco de Quevedo, a quien siento, junto a San Juan de la Cruz, como un padre espiritual, me ha señalado la ruta del estoicismo que ha de seguirse cuando uno apuesta por el derrotero de la poesía. De igual forma, Quevedo, corto de vista, pero no por eso ciego, fundó en nuestra lengua, a ejemplo de Fray Luis, esa “ética del poeta”, quien, insisto, ha de ser un crítico más que un adulador. Lejos, como diría Huidobro, la poesía “reproductiva”. Lejos, la poesía del poder y/o para el poder. Lejos, muy lejos de mi, la poesía oficial… Con todo el respeto a Walt Whitman y a Pablo Neruda y a tantos otros que admiro sinceramente, creo que la poesía adánica y fundadora (o refundadora) ha llegado a sus últimos días. No es que piense que no ha de celebrarse nada en este mundo, pero, ustedes convendrán conmigo que, cada vez hay mucho menos que celebrar y más por hacer, desde la ecología a la medicina, desde la teología al derecho, desde todas las artes hasta la poesía. El artista, el escritor, el intelectual, el poeta, no es un personaje decorativo, como en aquellos decimonónicos salones decadentes donde la soberbia imperaba sobre la cordura. Sin pecar de ingenuo o de idealista, y aunque peque, creo en una poesía viva, que logre fracturar los cráneos de las testas más duras y pueda reinventar el mundo actuando como memoria y conciencia, pero con un discurso que siempre propone, dialoga y discute.
De esta forma y en pos de satisfacer mi insaciable apetito por la poesía es que las circunstancias me llevaron a estudiar la carrera de Literatura. Desde luego, pensaba y aún pienso, no siendo éste un requisito insalvable para mi formación como poeta, pero sí un instrumento intelectual revelador para ahondar en la cristalización de un estilo y en el conocimiento de autores, técnicas e ideas en torno a la creación. En el año 1980, junto a escritores y poetas de gran valía como Alejandra Basualto, Mauricio Electorat, Gregory Cohen, Bárbara Délano, Juan Ignacio Siles, Lilian Elphick y muchos otros más, ingresé a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, mi alma mater, donde fui formado por una legión de extraordinarios profesores que tuvieron la valentía de enseñarnos la literatura sin prejuicios políticos, sin censuras, sin omisiones. La lista de estos otros maestros es larga, algunos de ellos, han sido o son, hoy en día, afortunadamente, mis colegas y, a pesar del paso de los años, aún se desviven por desentrañar y transmitir la belleza de la lengua y de la literatura. Entre ellos: Alfredo Matus, director de esta Academia Chilena de la Lengua, Lucía Invernizzi, Ana María Cuneo, Eduardo Thomas, Eladio García, Luis Vaisman, Guillermo Gotshlich, María Eugenia Góngora, Carmen Foxley, Eduardo Godoy, Carlos Morand y Ambrosio Rabanales, los tres últimos miembros de esta Academia. Al finalizar mis estudios de pregrado, el destino quiso llevarme a la tierra de mi padre, España. Cruzando inversamente el Atlántico, océano que él atravesara junto a mis abuelos y a mi tío José Ricardo en el famoso vapor “Winnipeg” (gracias a la ayuda de Pablo Neruda y del gobierno del Presidente Pedro Aguirre Cerda), en el año 1984, desembarqué en Barcelona, donde obtuve mi Doctorado en Filosofía y Letras con mención en Filología Hispánica junto a nuevos y también inolvidables maestros que no quiero dejar de nombrar: Alberto Blecua, Joaquín Marco y Claudio Guillén, entre otros. Ellos tuvieron la paciencia de formarme en la filología y en la crítica textual, en la literatura comparada y en la poesía de los Siglos de Oro. Allí, intenté unir mis dos mundos, América y Europa, en una tesis sobre nuestro gran Vicente Huidobro y su influencia en la poesía española contemporánea. Años, al principio, de soledad y de mucha escritura, donde mi necesidad por poetizar la experiencia que vivía era indispensable. Reencuentro con una tierra que, como Croacia, mi otra segunda patria, es uno de los pilares fundamentales para mi escritura y mi visión de mundo, a veces más mediterránea que chilena. Y, además, reencuentro con algunas personas, como Mauricio Electorat, quien se constituyó en un amigo y en un crítico esencial. También tuve la suerte de poder relacionarme con algunos poetas de la lengua castellana como Jaime Siles, o de la lengua catalana, como Antoni Clapés, ambos amigos hasta el día de hoy, y además, autores influyentes en mi experiencia literaria. Años, también, donde se adentró con fuerza en mi escritura la reflexión sobre la lengua y el oficio, como igualmente logre profundizar en obras y autores de otras tradiciones literarias: la poesía francesa y Paul Valéry, o la poesía anglosajona y T. S. Eliot, o la poesía neohelénica y Constantino Kavafis y Yorgos Seferis, donde las traducciones del académico y profesor Miguel Castillo Didier fueron más que iluminadoras.
Luego, muchos años, muchos libros, leídos, escritos y publicados, muchos viajes, pero por sobre todo, el esfuerzo por ahondar cada vez más en mi desvelo por la escritura y, hasta el día de hoy, por lo que Octavio Paz llamara “la pasión crítica”, esa pasión que consume, como la creación poética, pero que se centra en la investigación y, de especial manera, en la enseñanza de la literatura. Viviendo una sana “doble vida” he logrado conciliar al poeta y al académico, al profesor y al investigador con el iconoclasta, el clásico y el crítico. Tradición y vanguardia, historia y teoría, reflexión y emoción han coexistido, han “cohabitado” este mismo cuerpo posesionándose equilibradamente y, a veces, no tan equilibradamente… He permitido que el poeta entre al aula y delire, en ocasiones, en un éxtasis demasiado intenso, frente a algunos alumnos que, no es de extrañar, me observan con ojos extrañados. Lo que he tratado de evitar, eso sí y muy cuidadosamente, es que el académico traspase el umbral de la escritura poética. No por un prejuicio en el que se defienda un coloquialismo a mansalva y una aparente espontaneidad que, al parecer, hoy por hoy, son requisitos insoslayables para lograr un buen poema, asunto de larga discusión, sino, porque pienso que el texto poético ha de reflexionar y ha de sentir desde la perspectiva del ser humano a secas, libre de ver en cada línea un influjo, un modelo o un modo de discurso teórica o históricamente enmarcado en determinadas líneas o preceptos. La idea de pertenecer a una tradición y de entender el concepto del palimpsesto borgeano en la poesía es algo que siento íntimamente ligado a mi proyecto de escritura. Desde luego, uno es “muchos” que se reencarnan con frecuencia en los versos que pensamos nuestros. La tablilla del poema suele conservar la huella del escriba anterior. Y esa es la maravilla que conecta, tal vez, de forma más vívida la escritura poética con la enseñanza -si es posible utilizar este término- de la poesía. También aquí hay un fantástico palimpsesto, donde uno es la voz que intenta articular todo lo que ha leído (uniéndose el poeta, el lector y el académico), pero también, lo que otros le han heredado en agridulces horas de clases. Es por esta razón que pienso que el lugar del poeta, del académico y del lector, aunque desdoblados de distinta manera, es el mismo. Ese pálido papel que vibra bajo la pluma del poeta es, desde ese momento exacto, el mismo lugar imaginario donde vibra la hoja del futuro lector y del exégeta futuro. Esa idea, esa pasión, esa crítica afilada es la que traspasará el horizonte del tiempo y del espacio para clavar sus flechas en el “desocupado lector”, víctima y victimario de toda escritura.
Al comenzar estas palabras me referí a ese “secreto a voces” que parece tener la poesía: un lenguaje oscuro, difícil, lejano para muchos. Al final de este discurso me gustaría creer que he podido demostrar que, por distante y despreocupado que pueda parecer el poeta (un lugar común más entre los muchos en torno a los artistas), éste tiene los pies muy bien puestos sobre la tierra. Sin desdeñar tantas utopías o proyectos que quizás aluden más a otros mundos que al nuestro, quiero subrayar la condición y la oportunidad única que la poesía puede tener hoy en día: no sólo ser un medio, una excusa, un referente, sino, también, un lugar de convivencia, de convergencia o divergencia, un continente a medio descubrir que sobrevivirá a todas las amenazas, externas e internas, y en las que algunos predicen su crepúsculo o su muerte.
A mis colegas más jóvenes y no tan jóvenes, tanto poetas como críticos, profesores y académicos, quiero aprovechar esta ocasión para decirles que es hora de terminar con ese “canibalismo” desatado en la pelea por un metro más de gloria, poder o figuración. He mencionado a Anguita y a Arteche, pero quiero señalar a Enrique Lihn y a Juan Luis Martínez como ejemplos también de esa “ética poética” que los tuvo siempre más cerca de las preguntas que de los reconocimientos. Chile es un país pequeño pero, lo crean o no, es también inmenso. Su grandeza no está en los mapas, en la topografía, en las cartas de navegación: su vastedad inigualable está en su poesía donde, con todo el derecho a la disidencia, cabemos todos.
Agradeciendo muy sinceramente a la Academia Chilena de la Lengua este alto honor que hoy se me confiere al incorporarme como miembro correspondiente por la ciudad de Santiago de Chile y al poeta y académico don Juan Antonio Massone por su cálida recepción. No quiero dejar de enfatizar que el espacio, el lugar de la poesía, está en todas partes. También, y, por supuesto, en las academias. Si es que existe una condición para habitar ese espacio es darse cuenta, de una vez por todas, que no es un “coto vedado”, ni es un privilegio, ni siquiera una recompensa. El lugar de la poesía está en nosotros, en todos nosotros y es más cercano e infinito que cualquier horizonte, cualquier mar, o cualquier cielo; con islas, con estrellas y con constelaciones que nos hablarán mañana, como lo hacen hoy: detrás del estrépito, en voz baja pero muy clara, diciéndonos, sin prisa ni temblor, que aún existe la belleza.
Muchas Gracias.
Santiago de Chile, 20 de octubre de 2008
INGRESO A LA ACADEMIA CHILENA DE LA LENGUA, SANTIAGO DE CHILE, LUNES 20 DE OCTUBRE DE 2008
Público asistente a la ceremonia,entre ellos: mi madre, Visnja Milohnic Roje, Sonia Huerta, Héctor Henríquez, Bernardo Reyes y Sra., Gastón Sánchez, Paz Molina, Gustavo Barrera Calderón, Fernando Van de Wyngard, Osvaldo Contador, Elena Signorini, Antonio Ostornol, Mario Rodríguez.
Discurso de Recepción del poeta y académico Juan Antonio Massone.
Mesa directiva de la Academia Chilena de la Lengua: Alfredo Matus Olivier, director; Giberto Sánchez, Subdirector; Juan Antonio Massone, Censor. En el podio, el Secretario de la Academia, José Luis Samaniego.
Recepción por parte del Director de la Academia, Prof. Dr. Alfredo Matus Olivier de la medalla y el Diploma de Académico.
Junto al Director de la Academia y a mi tío, el dramaturgo y académico, José Ricardo Morales.
Leyendo el Discurso de Ingreso a la Academia.
Lectura del discurso: escucha Juan Antonio Massone.
Ya incorporado a la Academia, en la Mesa de la Directiva.
Otra panorámica del público presente: los académicos Tulio Mendoza, Humberto Giannini, Miguel Castillo Didier, mi madre, el Dr. Juan Idiáquez, Walter Jensen, el Dr. Xavier Feliú, entre otros.
Junto a Hernán Vallejos e Ingrid de Vallejos, Soledad y Maricruz de Reyes.
Junto a mis colegas y profesores, Alfredo Matus, Paula Mranda y José Luis Samaniego.
Con la Prof. Dra. María Olga Samamé, el Prof. Dr. Gilberto Sánchez, Subdirector de la Academia Chilena de la Lengua y la Profesora de la Universidad de Chile, Raquel Villalobos.
Con el poeta y guionista cubano Roberto Díaz Muñoz.
Con el Prof. Dr. Eduardo Godoy, académico correspondiente por Valparaíso y la pintora Ana Luisa Kohon y su marido.
Junto a la Secretaria de la Academia, Eva Peralta y acompañante.
Junto a mis primas de la Familia Roje, Patricia, Thamar y Vesna.
Junto a estudiantes de Literatura de la Facultad deFilosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.
Con el poeta y Censor de la Academia Chilena de la Lengua, Juan Antonio Massone.domingo, octubre 19, 2008
martes, octubre 14, 2008
TEXTO DE JUAN CÁMERON SOBRE JESÚS ORTEGA

Una necesaria antología
por
Juan Cameron
Es necesario repetir -para confirmar las versiones del autor- que en tiempos de la Unidad Popular, con Juan Luis Martínez y Raúl Zurita leíamos, en el Café Cinema, Las pizarras del mundo, editada en Santiago, en 1968, por un artista conocido más bien como mimo, una suerte de Chaplin en la incipiente televisión chilena. Esta anécdota se la conté a Jesús Ortega al conocerlo en un bar de Malmö, el Två Krögare, a fines del verano de 1987. Y lo leíamos, justo es decirlo ahora, con el mismo interés que a los beatniks, los surrealistas y todos nuestros héroes contemporáneos.
Algún buen amigo limpió aquel ejemplar de mis estanterías. Textos como El indolente, Leonídas en Sudamérica o El ángel derribado puedo rescatarlos ahora desde su esperada antología, De este mundo y el otro, editada recientemente en Suecia -en castellano dicho sea de paso- por Brutus Östlings Bokförlag Symposion.
Pocos meses después de aquel encuentro, Ortega entregó su segundo libro, Serpentímetra. Habían transcurrido casi veinte años y sus lectores se encargaban de reclamar por tal ausencia. El volumen, bilingüe, con traducciones de Lasse Söderberg, fue editado por Aura Latina, dirigida entonces por Pancho Pérez Santiago y su heroico camarada de armas, Rubén Aguilera. La presentación tuvo lugar el sábado 26 de septiembre en el Fredman, y contó con la presencia de Manolo de Utrera y su grupo en una tarde que ofrecía, además, flamenco y tango. Y si bien muchos de los textos acompañados ya los habíamos leído en su primer libro, piezas como Para hablar con las musas y Recuerdo a Carmona -esta última una verdadera joyita para la lírica nacional- se destacaron de inmediato.
Carmona es un poeta que ya se fue; pero sigue bicicleteando en el texto de Ortega: Es él y su Volvo idolatrado/ Es él llegando a mi casa/ Por la tarde/ Es él y yo y la Chabe tomando vino caliente con naranja/ En el jardín de mi casa/ En el jardín lleno de rosas de mi casa/ Es mi casa/ a 13.000 kilómetros de su calle/ La que pasa. Ritmo, cadencia y repetición construyen este nostálgico texto. Aunque en la versión original le agregaba un largo Chile de distancia.
El escritor se toma su tiempo. Luego de ocho años, en 1995, entrega, en versiones distintas, La vidriera irrespetuosa. La gente empieza a comentar que Ortega escribe poco, que está en deuda con la poesía. El poeta se defiende: no escribo poco,/ emborrono centenares de cuartillas,/ pero quemo mucho./ (El fuego inmola)/ y debiera echar a la fogata/ la mitad de aquello que no quemo, alega años después en un poema no incluido en ninguna parte.
Su visión apocalíptica (a la entrada de la isla/ De Manhattan/ Circe levanta su antorcha encendida), esos cuerpos prestados al amor y las verdaderas causas de los monstruos que allí nos explica, muestran el desarrollo logrado en la reiteración de sus temas. Aunque su verdadero conflicto -entre la desesperación por el decir y la concentración de la técnica- se expresa en estas páginas como una oposición bastante absoluta.
Jesús Ortega es poeta del descubrimiento, la inteligencia iluminada y el juego permanente. No estamos ante un simple continuador de Nicanor Parra -bien podría serlo también de Gonzalo Rojas- ni frente a un antipoeta declarado. Ortega maneja un estilo propio y reconocible, aunque muy vinculado a la Generación Universitaria del 65 y a sus primeros autores (Omar Lara, Oscar Hahn, Hernán Miranda Casanova, Jaime Quezada y Floridor Pérez aproximadamente) más que a la del 50, a la que por razones cronológicas podría vincularse. Y en tanto sujeto histórico ha permanecido siempre en la memoria y el registro literario nacional, aunque su ausencia a ratos sea causa de un desconocimiento marcado y ocasionalmente odioso.
La actitud lúdica de Ortega consigue, en Modestísima proposición (2005), momentos de intensidad y placer estético. El poema Iluminaciones, escrito ciertamente por alguien que conoce y gusta de la poesía, más allá del hecho de citar a poetas de diversas épocas, en sí un objeto valioso. La contracción semántica del verso 9 -Y Ungaretti d’inmenso- es un recado para golosos, un reflexión inversa, tal vez la única posible frente al espectacular verso del vate italiano. Es decir, una iluminación.
Otro punto de altísima inflexión consigue el poeta en el texto Se acabó la fiesta. Como en la mayor parte de sus trabajos, la cuestión política, la denuncia y el necesario apuntar con el dedo, están presentes con su lenguaje directo, indirecto, transversal o cotidiano. Cuanto hace aquí, Ortega, es ensamblar una serie de lugares comunes, imágenes recurridas, pastiches de nuestra cultura occidental, para mostrarlas al desnudo en una nueva armatoste, lírica, rítmica y absoluta. Como diría un argentino, «se pudrió todo»: Hemos roto la guitarra contra el piso/ Hemos incendiado el piano. / Estrangulado el arpa (...) The end./ Cierren y vámonos a casa./ Desde la poltrona veremos/ Pelícanos fritos en aceite.
De este mundo y el otro se cierra con un cuadernillo reciente bautizado como De par en par. El mérito de esta antología reside en poner de manifiesto su poética válida e interesante, como una expresión más de la poesía chilena, esta vez generada en el extranjero. Una poesía que, por lo demás, responde a la línea formulada por su autor desde sus inicios y que se adscribe al modernismo humanista de fines del Siglo XX. En ella se manifiesta una clara búsqueda de lo inteligente, lo sagaz y lo acertivo -así como de la perfección formal encaminada a la denuncia y a la liberación frente al dominio opresivo del mal. Pero esta búsqueda, en todo caso romántica, muchas veces deberá sacrificar la obtención de ese instante perfecto en beneficio de la realidad. De allí que el título elegido por Jesús Ortega Heller -poeta chileno nacido en Caracas en 1932- sea del todo preciso.
jueves, octubre 09, 2008
DOS POEMAS INÉDITOS DE JESÚS ORTEGA HELLER

No Cameron, no escribo poco,
Emborrono centenares de cuartillas
Pero entrego a la llama el verso tosco,
El fuego inmola y en sus lenguas brilla.
Mas no debiera dejar un solo verso
Sin sufrir el flamígero castigo,
Que después de todo pienso
Cameron, querido amigo,
Que igual lo que arde y lo que absuelvo
La traidora errata
Y lo florido,
Se ha de comer el polvo
o el diente crecido de la rata
dos maneras semejantes del olvido.
“..de lo que uno se muere es de maniquí”
G. R.
Si, Gonzalo Rojas, advertido,
de maniquí termina uno,
sobre todo si arriba al importuno
momento sin haber vivido.
Que cruzado el lùgubre dintel
hay quien llega con el alma seca,
y pasa, hueco èl,
ella muñeca.
Y como todos por igual en la resaca,
baja uno a la fosa horizontal
a un yantar no prevenido,
donde no se es comensal
sino el comido.
Porque al fin,
maquillado y bien vestido
se llega al gran festín
con todo el aderezo,
aunque baje tieso,
Gonzalo Rojas te juro, no es de loza,
ni mayólica, ni acrílico, ni yeso.
miércoles, octubre 08, 2008
domingo, octubre 05, 2008
SELECCIÓN DE POEMAS DE LEÓN GUILLERMO GUTIÉRREZ

El alma dormita y sueña
que al alba no estará sola,
sueña que sueña
lejos de sí misma,
atraviesa la noche en contemplación estática.
En silencio se enreda
en su propio silencio
y gira,
suave,
lenta,
alrededor de la flor de pétalos presentidos.
En el viento,
ingrávida se desliza,
se abraza a su propia levedad
mecida en el vientre de una noche
que se ignora a sí misma.
Afanosa asciende, se eleva
a un horizonte sin márgenes,
el camino es la invención del sueño
que en su andar tropieza con sueños
de otros sueños que se sueñan a sí mismos.
El alma despierta al alba,
escucha su silencio,
se envuelve en su liviandad
y gozosa
Sabe que está sola.
Noctámbulo pernicioso
¿Dónde comenzar,
en el periplo de tu cuerpo
o en los andenes de tu alma?
Noctámbulo pernicioso
transito sin acordes
en la partitura de tu cuerpo,
mi piel se convierte en violines,
tambores africanos gritan
chillan, se sacuden como palmeras
en ventisca de otoño.
Un remolino centrífugo concentra
lo que dicen es universo en este instante
en que fieras, alacranes, pájaros,
océanos, cielos y el paisaje todo
se trasmutan en la carne que contiene
la consagración de los misterios.
¿O hablo de tu alma?
precipicio que invita al suicidio.
Detengo aquí la pluma
porque no se puede fabular el amor rotundo
desde la inventiva del verso.
No obstante, me declaro
noctámbulo pernicioso
aún en la palabra.
Los solitarios
Los solitarios no hacemos ruido
pisamos levemente
con miedo a ser descubiertos,
presentidos.
Sonámbulos
caminamos
por ríos sin agua, sin peces.
Nuestro silencio escondido
es más potente que el estruendo
de la montaña.
Con los ojos abiertos
nos incendiamos de oscuridad
sólo la tinta delata
la llama que nos incendia.
Día baldío
Murió mi padre, mi cid campeador
siempre vencido en la victoria
siempre glorioso en la derrota,
la estrategia de tu vida
fue ser torre y caballo a la vez
resguardando un rey decapitado que no veías.
La noche amaneció muerta
derrumbada entre las patas de los grillos,
cigarras y ciempiés
con tambores y flautas anunciaron el duelo
mientras el sol hería las pupilas del silencio.
Como estruendo que cimbra
pisos, techos y paredes,
en el calendario se hiende
una fecha funesta.
Sin misericordia la empuñadura
de la daga choca con la cerviz del día ciego.
Y uno queda dando tumbos
sin puertas ni ventanas,
el sol perdida la razón
incendia pastizales, levanta el agua de los mares,
va de este a oeste, se pierde en su propia luz.
Porque sin ti, padre
el día quedó baldío
y decapitado mi corazón.
Ahíto es el tiempo
El tiempo es mío
las nubes hipócritas
me lo habían robado.
El tiempo se transluce
bajo la tela que perfecta
dibuja la silueta del deseo.
Entonces el tiempo es deseo
y viceversa.
No más.
Ahíto es el tiempo
Y el deseo también
Poeta de dos abstracciones
desgarro la tela,
tu piel y tu sexo
me convierten en el primer
y el último hombre.
Deseo y tiempo desaparecen
en los pliegues íntimos
y las nubes son sombras
que parpadean
de mi pupila a tu sexo.
Vertical, el tiempo y el deseo
se persiguen en una fina línea
antes que el tiempo fuera deseo
y el deseo tiempo.
RESEÑA AL LIBRO "EVANGELIOS DE LA TIERRA" DE LEÓN GUILLERMO GUTIÉRREZ por MARIELA INSÚA

Universidad de Navarra
En Evangelios de la tierra del poeta mexicano León Guillermo Gutiérrez, se plasma un recorrido por las intrincadas rutas de la existencia del hombre que debe lidiar con lo sagrado y lo profano. Esta obra se compone de cuatro partes imbricadas, cada una liderada por un elemento. Aire, fuego, agua y tierra se suceden en esta vía de huida, encuentro, pérdida y remembranza. Asimismo, todas estas partes son evangelios y con ello procuran dar a conocer un estado particular. En este caso, el intento comunicante se vincula a una carencia que es propia del hablante pero que es factible extenderla a la instancia vital de todo ser que busca saciarse en el recuerdo.
La primera de estas partes, «Evangelios del aire», nos sitúa ante un hablante adolescente que huye y divaga. Incluso la religiosidad se ve coloreada por esta actitud rotante: «rezo, blasfemo, enciendo y apago cirios» («Paisaje en rotación»- p.14). El murmullo de otros que sufrieron de este mal de «carne adolorida» se hace eco en las murallas de la habitación donde «dibuja» sus versos. Es este un espacio de tributo a Vallejo, Whitman y San Juan de la Cruz. Destaca, en este trasfondo de incertidumbre, «El nombre del poema» (pp.18-19). Con su «voz en la tormenta» el sujeto nos acerca a la confesión de una pérdida adánica. El nombrar ya no posee la potencia que tenía en los orígenes y de aquí deriva el anhelo de retorno a esa tierra «de donde fui sacado» que será una constante en las siguientes partes. No obstante, no sólo se añora la palabra perfecta sino también a un otro con el que se compartió una noche de diálogo plagado «de signos y presagios/ de luces y de ángelus» «(Nocturno del alba» - p.22).
A continuación, «Evangelios del fuego», precedido por un epígrafe de Luis Cardoza y Aragón, se circunscribe al paso del hablante por el deseo del otro que ya se prefiguraba en el último poema de la sección anterior. El extravío halla su sanación en el sacrificio. La mirada es el vínculo que estrecha al yo y al tú. En los versos proliferan ojos en busca de esa luz que colma, deleita y derrite. Es ante estos ojos que el sujeto consigue recuperar parte del botín pasado: «y en esta eucaristía, recupero mi nombre primigenio» («Piedra de sacrificio» - p. 31). De este modo, se consuma la rendición del yo frente al tú que sana la herida de la pérdida. Este acto de entrega voluntaria al fuego de la carne lo ha purificado y le ha permitido acceder a un estado armónico ya olvidado. El espacio del Puerto de Galveston, presente en los poemas, «Sábado de Gloria» y «Dibujos de Galveston» constituye el ámbito de asidero de esta dicha pasajera.
En «Evangelios del agua», estamos ante el sujeto solo junto al mar, lo que ya está sugerido en el epígrafe de Lezama Lima. Un océano separa y une a los amantes. Tras el consuelo primaveral que se observa en el segundo poema de esta parte («Primavera en Madrid»- p. 50), el hablante retorna al extravío que, tras conocer el estadio de plenitud, se torna aún más agónico que en un principio. Dicho desgarro vuelve a vincularse a la pérdida del «hilo primigenio» («Luz de agua»- p. 53). En «Desde la ventana», uno de los poemas más notables del conjunto, se hace patente que la carencia se proyecta hacia el pasado. Su historia familiar lo observa desde la repisa y nuevamente la mirada ocupa un lugar preponderante. Sus padres enmarcados en los retratos de adolescencia son testigos mudos. Asimismo, otro lo vigila desde el reflejo del vidrio de la ventana. Y la secuencia se cierra con un verso que plantea un camino de lectura del libro: «Detrás de la ventana alguien me ve / que escribiendo me veo» (p.55). Así, el sujeto que escruta su presente y su pasado a través de la confesada actividad escritural, está frente a alguien que tras el vidrio lo observa en su afán. Si ampliamos el alcance de estos versos al poemario, podríamos afirmar que estos evangelios entregan la noticia de un sujeto que se quiere dar a conocer en el más allá de la ventana.
La obra se cierra con «Evangelios de la tierra», meta del transitar por los elementos previos. Tierra, origen, madre, infancia se aúnan en el entramado de los versos como añoranza irrecuperable. La armonía de la edad primera, en que el hablante se tuteaba con el mundo circundante y era dios en sus juegos, ha sido desplazada por el insuficiente rememorar de aquella cosmogonía. El hablante retrata el trágico colapso con la temporalidad, fue entonces cuando el horizonte del paisaje infantil se transmutó en «línea fina» y en «filo de navaja» («Puerto de Amsterdam» - p. 65). Cabe acotar que al romper lazos con el origen, el sujeto pierde el hilo de su destino y siempre «está por llegar» («El camino» - p. 66). El hablante se despide en «Buenas noches», con lo cual se acentúa la idea de comunicación con el polo receptor. Esta despedida consiste en inventariar sus pertenencias en la lejanía de un café de Austin. Ellas son el compendio de esa lucha permanente por recuperar el don una vez poseído. De este modo, confluyen en las palabras finales vestigios de su pasado y del de otros que como él sintieron el flagelo del anhelo de lo inaprehensible. El poemario se cierra con un poema breve titulado «Autobiografía instantánea» que ilustra la vuelta al extravío cadente y solitario del viajero.
León Guillermo Gutiérrez materializa la travesía del sujeto poético en versos libres y de métrica variada. El lenguaje se torna diáfano y las resonancias se integran al sistema sin ostentación. El experimentalismo gratuito cede frente a una intención de comunicación poética con mayúsculas. Las imágenes se pueblan de referencias religiosas y se confabulan elementos católicos con el proceder del sacrificio azteca. El aporte del autor radica en que la exquisitez de la combinación no oscurece la humanidad que late en sus versos.
En Evangelios de la tierra cada poema es parte del compendio vital que procura retratar el periplo del ser. Un sujeto hecho de palabras es centro del evangelio que se funda en la escritura y el lector, frente a esta honestidad existencial, se siente tentado a dejarse evangelizar.
viernes, octubre 03, 2008
I SEMINARIO DE ESTUDIOS CATALANES

En este Seminario se ofrecerá una visión panorámica de la lengua y la cultura catalanas, junto con una aproximación al contexto social, histórico y literario del siglo XX en el que escribió Rodoreda.
El evento contará con la participación de los profesores y académicos Haydée Ahumada, Pablo Duarte, Manuel Jofré, Alfredo Matus, Andrés Morales, Carla Peñaloza y Soledad Vargas.
El acto será gratuito y está abierto a todo el público, pero requiere de inscripción previa.
PROGRAMA
SEMINARIO DE ESTUDIOS CATALANES
del nacimiento de Mercè Rodoreda
Universidad de Chile, Santiago
Miércoles 29 de octubre de 2008, de 9 a 13 horas
Inauguración Oficial
9:15 Historia y sociedad
Soledad Vargas“Sociedad catalana de la transición”
10:00Descanso
10:30 Lengua
Pablo Duarte“Lengua y literatura catalana: de Franco a Frankfurt”
11:15Descanso
11:45 Literatura
Manuel Jofré“En torno a El jardín de los siete crepúsculos, de Miquel de Palol”
Haydée Ahumada“Otra mirada de la Guerra Civil española desde la Plaza delDiamante de Mercè Rodoreda”
13:00 Cierre
sábado, septiembre 27, 2008
PRESENTACIÓN DE LA "CUARTA ANTOLOGÍA DEL TALLER NUEVE" EN EL "INSTITUTO CULTURAL DE LAS CONDES"

En el acto del lanzamiento presentaron la obra los escritores y académicos Hernán Poblete Varas y Alfonso Calderón (Premio Nacional de Literatura), quienes se refirieron al poeta homenajeado y a su trascendencia como persona y escritor. A continuación (y luego de la interpretación de algunos tangos que ofrecieran músicos especialmente convocados para la ocasión), el poeta y académico e integrante fundador del Taller Nueve, Andrés Morales, se refirió a la importancia de la obra de Miguel Arteche en las letras nacionales e hispanoamericanas. Anteriormente, la poeta y también integrante fundadora, Alejandra Basualto, relató su experiencia al participar en la ya famosa tertulia literaria de Arteche y en lo que significó este taller para ella y para todos sus integrantes que, sin excepciones, se encontraban presentes, junto a la familia del poeta, y un nutrido público, en la “Sala de Actos” donde se llevó a cabo la presentación.
En este libro antológico se incluyen textos de los poetas y narradores: LUISA EGUILUZ - VIOLETA CAMERATI - MARIO RODRÍGUEZ - ELIANA VÁSQUEZ - ANDRÉS MORALES - IVONNE GRIMAL - DIXIANA RIVERA - GÉMINA AHUMADA - ALEJANDRA BASUALTO - GLORIA AGUIRRE - HERNÁN BAEZA - ROSANNA BYRNE - INGE CORSSEN - ENRIQUE GRAY - VILMA ORREGO - ALICIA PUIG - ASTRID FUGELLIE - ANA MARÍA VIEIRA - CRISTINA LARCO - MARÍA DE LA LUZ TORRES - LORETO ARRIGORRIAGA - PATRICIA MELA - MARÍA LUISA DAIGRE - LILIANA PAULUAN - ALEXIA KARAMANOS - ANA LUISA SERRANO - REGINA VOGT y CARMEN VILLAVICENCIO
La antología, que ha sido concebida como un homenaje al maestro Miguel Arteche, Premio Nacional de Literatura 1996 y director del ya mítico "Taller Nueve de Poesía", se publica a treinta años del Taller "Altazor" que dió origen al "Taller Nueve", el que, a su vez, cumple 29 años desde su fundación.
lunes, septiembre 22, 2008
X COLOQUIO DE HUMANIDADES EN LA UNIVERSIDAD DEL BÍO-BÍO, SEDE CHILLÁN
Los poetas Andrés Morales, Juan Gabriel Araya y Patricio Espinoza en la concurrida Lectura Poética de la tarde.
El Prof. Dr. Iván Carrasco dicta la Clase Magistral "El Cánon Literario".Antes de la conferencia del profesor Iván Carrasco, dedicada al tema: “El canon literario”, intervino el profesor Juan Gabriel Araya Grandón, jefe del proyecto “Coloquio de Humanidades”, quien hizo una reseña de lo que ha sido esta actividad desde sus inicios el año 1996, constituyéndose a lo largo del tiempo en una instancia de reflexión y debate en torno a temas de interés que trascienden el ámbito exclusivamente literario.
En la tarde, a las 19 horas, en el salón “Andrés Bello” del Centro de Extensión de la Universidad, se realizaron las lecturas del poeta y académico Andrés Morales, profesor de la Universidad de Chile, quien leyó parte de sus poemarios inéditos DESOLACIÓN DE LAS CIUDADES (Beca para Escritores Profesionales 2008 del Consejo Nacional del Libro y la Lectura) y LOS CANTOS DE LA SIBILA (a editarse este año en Editorial Universitaria); del poeta y académico Patricio Espinoza, periodista y profesor de semiótica de la Universidad del Bío-Bío, quien realizó una lectura multimedal de su obra y, del poeta y académico Juan Gabriel Araya quien presentó su libro recientemente editado, CERROJOS (2008). El profesor Iván Carrasco de la Universidad Austral y varios de los asistentes del público realizaron comentarios y dialogaron con los autores.
domingo, septiembre 14, 2008
FRAGMENTOS DEL POEMA "NOCTURNO DE SANTIAGO" DEL LIBRO INÉDITO "DESOLACIÓN DE LAS CIUDADES" de ANDRÉS MORALES

Esta ciudad se alegra en su desgracia cierta,
esta ciudad se viste en medio del desierto,
esta ciudad se cubre los ojos y enmudece
cuando los pájaros emprenden su vuelo a la deriva.
Recrea carnavales, despierta a los difuntos,
describe dos mil saltos sobre las cordilleras.
Esta ciudad agónica de ritmos que no baila
y de frases aprendidas en una lengua muerta.
¿Tendrá un final feliz, habrá de recordar
el tacto de los árboles, el fresco olor a noche?
Parece que se ha muerto esta ciudad alegre.
Parece que no existe esta ciudad ajena.
Parece que recuerda sus años más secretos
y cierra ya sus muros en una mueca insomne.
IV
El campanario anuncia una mañana en ascuas
y una tarde lenta de lluvias de otro tiempo.
Monótonos en días, en horas, en minutos
los segundos muerden su pasado inquieto.
Aquí no pasa nada, ni el tiempo nos consume.
Aquí no existe Dios, ni el cielo lo presiente.
Aquí se hunde el sueño en una despedida
de voces y palabras que nunca dicen nada.
La Nueva Extremadura no es dura ni es extrema:
Santiago no recuerda su nombre ni sus pasos.
La atroz provincia duerme en una pesadilla
de torres que se tuercen y calles sin sentido.
La vil memoria escribe en la montaña sola:
Santiago ya no existe, Santiago no ha existido.
Esto que vivimos es otro sueño ajeno.
V
Y nada de invocar ese dolor de muertos,
de pálidos semblantes en esas fotos viejas.
Nada de rasgar las vestiduras propias
en señal de lutos ajenos que no acaban.
Santiago no ha llorado ni llora por su suerte,
esta ciudad se rinde al arquitecto infame
que habrá de derrumbar hasta sus cimientos.
Esta ciudad se rinde ante la voz de mando
que aún la desentraña, la humilla, la deshonra.
Nada de llorar o de entonar un canto
fúnebre y sereno,
como si todo fuese nada.
En medio de la plaza recuerdo a los que entonces
callaron ante el amo de todas las desgracias.
El cielo cae a trozos, es un decir, y cae:
El mismo cielo verde o gris, el mismo cielo
y la ciudad se esconde, escapa, se desangra
y la ciudad apaga sus luces y enmudece.
martes, septiembre 09, 2008
domingo, septiembre 07, 2008
domingo, agosto 31, 2008
A SESENTA AÑOS DE LA MUERTE DE VICENTE HUIDOBRO

Por otra parte, los lectores también se encontraban inmersos en la ignorancia o en el desconcierto. Las escasas ediciones o reediciones, las tardías Obras Completas, a la par de absurdas leyendas negras[2], junto a no reconocidas influencias de más de un poeta "deudor" o, en muchas ocasiones, la simple y llana ignorancia e ingenua clasificación de “poeta francés” o de “poeta burgués afrancesado” (Huidobro, miembro antes que Neruda del Partido Comunista, aunque primero también en abandonarlo) y otras simplezas peores, contribuían a que el público no descubriera el valor de sus escritos, el carácter y la auténtica revolución que produjo este poeta en el mundo de las letras chilenas, hispanoamericanas, españolas y hasta francesas. No hace falta argumentar más, basta con revisar el archivo del autor cuidadosamente clasificado en la Fundación Vicente Huidobro de Santiago de Chile[3] para comprobar que muchas de las polémicas, del ciego partidismo literario y de, incluso la política se encargaron de ocultar la trascendencia de este autor. Pero el transcurso del tiempo ha alterado radicalmente el escenario, hasta que por fin hoy se han ido eliminando estos prejuicios y, de tal forma, que en el presente, desde México hasta la Patagonia -e incluso en Europa- todos o casi todos los poetas actuales (y los no tan actuales) se sienten comprometidos, tributarios y deudores de la poesía del chileno. Se puede decir que se ha configurado un verdadero "tópico Huidobro" donde casi todos los autores contemporáneos afirman su influjo, su trascendencia y sus contribuciones.
Valorar hoy a Huidobro, sin caer en la exageración de la apología o en el pecado del entusiasmo y de la parcialidad, significa revisar la historia de la poesía en castellano desde finales del siglo diecinueve hasta prácticamente ahora. De allí que sea indispensable anotar algunos puntos esenciales que hagan más fácil la comprensión de su figura, su gesto, su poética y su poesía.
* * * * * * * * * * * * *
Para comprender su obra, en primer lugar, hay que señalar que Huidobro escribe sus textos iniciales bajo el influjo del romanticismo, del simbolismo y del modernismo, como la mayoría de los poetas de la lengua castellana de esa época. La presencia de los poetas franceses, de Rubén Darío (a quien nunca rechazó, como si lo hizo con aquellos que repetían su estilo y establecieron una verdadera retórica postrubendariana) y hasta del romántico tardío, Gustavo Adolfo Bécquer, empapaban toda la poesía del continente americano y de España. Nadie se salvó (ni aún Vallejo o Neruda) y tampoco Huidobro. No se trata aquí de descalificar semejantes influencias, pero sí de dejar en claro que muchas de las formas utilizadas, de las atmósferas de los textos y del “tono poético” se repetían, trasnochadamente, hasta la saciedad. Vicente Huidobro en Ecos del alma (1911), Canciones en la noche (1913) o en Las pagodas ocultas (1914) experimentó este mismo problema. Tal vez, la etapa de formación del poeta sea la época de su producción menos interesante, aunque destacan formalmente los caligramas de sus Canciones en la noche, un esfuerzo sólo comparable, en Hispanoamérica, al del mexicano José Juan Tablada.
Huidobro tampoco escapó a las teorías filosóficas del norteamericano Ralph Waldo Emerson o del uruguayo José Enrique Rodó: Adán (1916), un poema de largo aliento, fundacional, aunque formalmente aún en territorios ya probados, intenta ver al hombre en su condición primera y con su especial capacidad de nombrar, decir y recrear al universo entero.
Pero en ese mismo año de la aparición de Adán, ve la luz El espejo de agua, breve libro o plaquette que esboza totalmente el espíritu de gran parte de la obra creacionista de Vicente Huidobro. Es allí donde se incluye el famoso poema "Arte Poética", casi un manifiesto, una declaración de principios, un "juramento poético” que, a la par con sus primeras conferencias ("La poesía") y Manifiestos ("Non Serviam"), trazará las líneas de su nueva forma de poetizar. Desde aquí en adelante todo serán polémicas, algunas de ellas aclaradas o casi aclaradas (como la acusación de antedatación de El espejo de agua, desmentida en diversas ocasiones por el profesor norteamericano René de Costa y un número no menor de especialistas), otras que aún pesarán de forma injusta en la mente de algún poeta o crítico excesivamente incrédulo, quisquilloso o parcial en las que el "repertorio" de dudas y problemas varía desde si él es el "padre" del creacionismo o no, si fue influido o influyó (por) o en tal o cual autor, si es que realmente estuvo ligado y qué importancia tuvo en la gestación de la mediocre aunque necesaria vanguardia española del ultraísmo, etc. Asuntos que, con el correr de los años, en vez de desprestigiar al poeta sólo han conseguido demostrar la estrechez de horizontes de los "acusadores" o bien, de los "defensores a toda prueba". Pero no me detendré en estos tópicos. La obra auténticamente revolucionaria, refundadora, indómita y temeraria de Huidobro es suficientemente reveladora por sí misma.
Como dije antes, es con la “plaquette” El espejo de agua (supuestamente editada en Buenos Aires en 1916) y, fundamentalmente con poemas como "Alguien iba a nacer" o "Arte Poética" ("...inventa mundos nuevos y cuida tu palabra [...] Por qué cantáis la rosa ¡oh Poetas!/ Hacedla florecer en el poema...") donde se enuncia el camino a seguir y que será proyectado en otra lengua, el francés, con Horizòn Carré publicado en 1917, en París (con gran ayuda de su amigo el notable pintor cubista español Juan Gris en la traducción de buena parte de los poemas). Allí aparecerán casi todos los textos del breve poemario de 1916[4] con la excepción de "Arte Poética" -tal vez demasiado obvia en el París de las vanguardias- y se producirá la fusión entre los intentos de Pierre Reverdy, los aciertos deslumbrantes de Guillaume Apollinaire, entre otros, y los esfuerzos del chileno. Mucho se ha hablado de esta época, pero hay que recalcar que se trata de un momento de eclosión, de un boom (si cabe el término), de necesaria ruptura y oxigenante -en palabras Octavio Paz- que "contagia" a pintores, músicos, dramaturgos, novelistas, escultores, poetas y artistas en general -por programáticos o anárquicos que se autoproclamen- y que los hallazgos se comparten, se transmiten y sirven de precedente o influencia para los que llegan, o cambian o se inician en las letras y en las artes. Juan Gris tradujo, como se ha dicho, poemas de Huidobro al francés y hasta intentó escribir una poesía propia o variaciones sobre textos del poeta de Altazor. Edgar Varesse musicalizó algunos poemas de Tablada y Huidobro, Pablo Picasso retrató al chileno, Delaunay ilustró el libro-poema Tour Eiffel, Hans Arp escribió conjuntamente con Vicente Huidobro Tres novelas ejemplares (publicadas en Santiago de Chile en 1935), hasta Federico García Lorca, en España, dedicaría un hermoso poema de homenaje y reconocimiento para el chileno. En este punto, es imprescindible señalar los viajes de Huidobro a Madrid como puntos de flexión, conjunción y reflexión en torno a la poesía escrita en la península ibérica. La importancia de su encuentro con Rafael Cansinos-Assens, con Ramón Gómez de la Serna o con Guillermo de Torre (más tarde tenaz enemigo del chileno como queda explicitado en las múltiples injusticias cometidas en contra de la verdadera trascendencia que tuvo Huidobro en España en su libro Historia de las literaturas de Vanguardia) y más aún -por muy deficiente que sea su calidad poética como hoy podamos constatar- por el impulso definitivo que consiguió dar para el nacimiento del ultraísmo hispano y para producir un verdadero “remezón” en la conciencia y en los poemas de los autores españoles, tan importante como la lograda por Rubén Darío en sus viajes a la península. Gerardo Diego, el último y genuino exponente del creacionismo español y Juan Larrea (que luego derivaría hacia una línea distinta) son los “encuentros” más felices entre la poesía hispanoamericana y la poesía española. Incluso, al influenciar a Diego, a De Torre, a Pedro Garfias y a Cansinos, Huidobro hace de sus estadías en Madrid algo verdaderamente renovador -aunque sólo sea para un grupo pequeño de iniciados- que permitirá a los poetas de la llamada “Generación del ‘27” o “Grupo de 1927” conocer las vanguardias y asumirlas (junto a sus propias búsquedas personales, claro está) y cambiar esa suerte de “retórica” archiconocida e intentar otra clase de poesía: más actual, menos aislada del resto de Europa, más contemporánea. Incluso, a través del ultraísmo español (que influenciaría al, en ese entonces, joven Jorge Luis Borges), el poeta chileno consigue un fenómeno muy especial (probablemente involuntario y sin mayores pretensiones): devolver la vanguardia a Hispanoamérica en un viaje de ida y vuelta al plantear –Jorge Luis Borges mediante- las líneas del ultraísmo argentino. Curioso fenómeno: el creacionismo comienza a gestarse en América, se consolida, crece y se desarrolla en Europa y vuelve al nuevo continente con particularidades quizás distintas, pero con una intención semejante, esto es, replantear la poesía, olvidar los pasados influjos y construir una poética otra.
Y aquí surgen algunos problemas. Huidobro escribe, produce con gran velocidad. Publica libros en París, en Madrid, en Santiago de Chile; es antologado e incluido en revistas italianas, inglesas, norteamericanas, hasta checas y polacas… Su obra se fragua en el argumento del cambio, de la renovación, pero, en el afán por lo nuevo, tal vez, pierde altura, emoción, llegada (como todos los vanguardistas en sus momentos álgidos al cuestionar todo arte anterior e, incluso, hasta la misma recepción del lector), transformándose en una “poesía de tesis” donde se quiere ejercer el cambio y demostrarlo a todas luces, antes que esté y aparezca en el poema y no con el poema. Sin duda encontraremos textos bellísimos, reveladores, abiertos a cualquier lector sensible, pero serán los menos. Desde Horizón Carré hasta la aparición de Altazor o el viaje en paracaídas (1931) y Temblor de cielo (1931), Vicente Huidobro seguirá (con excepciones como Hallalí, poéme de guerre de 1918 o los notables poemas de Tout á coup y Poemas árticos- en su trazo demostrativo, hasta pedagógico, si se quiere, de lo que para él debe ser la nueva poesía.
Con Altazor su obra consolida el “salto mortal” de la vanguardia (Cantos “V” y “VII”) y la belleza transparente, del asombro, penetrante, hasta producir la conmoción del lector (“Prefacio”, Cantos “I”, “II” y “IV”, por ejemplo). Lo mismo en el ya nombrado Temblor de cielo. El análisis de Altazor o Temblor… me llevaría a extender latamente estas palabras. Ana Pizarro, René de Costa, George Yúdice, Jorge Schwartz o Mireya Camurati, han conseguido magníficas interpretaciones. Lo importante es subrayar, desde la aparición de estos dos libros recién mencionados, la auténtica plasmación de forma y contenido que se produce en su obra. Un verdadero “Arco voltaico”, como diría Huidobro, un arco del prodigio que ilumina el camino poético y que hasta podría oscurecer su trabajo anterior: Ver y palpar (1941), El ciudadano del olvido (1941) y fundamentalmente sus póstumos Últimos poemas (1948, recopilados por su hija Manuela Huidobro de Yrarrázaval) acrecientan la estatura del poeta y lo transforman de tal manera que su escritura se vuelve más espontánea: de la sangre, de alto vuelo y con una “emoción directa” fácil de recuperar.
El lenguaje, la expresión, el tono, el temple y la constitución o anatomía del poema hace del conjunto de estos libros últimos su aporte mayor a la poesía del siglo veinte. La locura, la fiebre del vanguardismo se alejan para que la voz del poeta entone el canto mayor con precisión, con rigor y buscando no el “truco” ni el “equilibrismo”, sino la interioridad con mayúsculas, sumergiéndose en las preguntas esenciales del hombre, del poeta. Adivinando la fugacidad, la caída, el fin: presintiendo la muerte y redescubriendo a la naturaleza, ya no la ficticia o la imaginada, sino la real (véase, por ejemplo “Monumento al Mar”), para no sólo incorporarla como un escenario, sino hacerla surgir entre el espacio negro de la letra de molde y el espacio blanco, del silencio, de la página impresa.
Huidobro es poesía y poesía de arte mayor, pero también es el misterio de la voz prodigiosa. Es el representante de una época, hoy revisitada sólo parcialmente, donde la pasión y la fuerza junto a una fresca e incomparable inteligencia lograban el hallazgo definitivo. Tal vez, a sesenta años de su muerte, sea el momento en el que logremos recuperar el milagro de sus utopías, el ahora palpitante que nos sobrecoja en el placer de su canto, de su palabra, de su voz.
Santiago de Chile, enero de1993- abril de1998- junio de 2008
[1] La notable excepción la constituye Cedomil Goic con su volumen fundador La poesía de Vicente Huidobro. Ediciones de los Anales de la Universidad de Chile. Santiago, 1956. Incluso las primeras Obras Completas tendrían que esperar largos años (hasta 1976) para ver las prensas bajo el cuidado de Hugo Montes en la Editorial Andrés Bello de Santiago de Chile. Nuevamente Goic, en el año 2003, bajo el sello de Archivos – ALLCA – Universidad Católica de Chile, publicará su definitiva Obra Poética Completa (incluyendo los famosos “Poemas Pintados” y los Manifiestos) en una edición crítica extremadamente rigurosa y cuidada acompañada por diversos estudios de los más notables estudiosos de Huidobro, junto a cronologías y una extensa bibliografía
[2] Y me refiero a las polémicas que Huidobro sostuvo con tantos poetas, escritores y críticos que, desde luego, no ayudaron en lo absoluto a divulgar su obra.
[3] En 1992 tuve el privilegio de trabajar en la constitución del Archivo del legado del escritor chileno con los funcionarios y bibliotecarios de la Fundación Vicente Huidobro, todos bajo la responsable e inteligentísima dirección de la Profesora Ana Pizarro, directora, en ese entonces, de la institución y del nieto del poeta y todavía presidente de la misma, Vicente García Huidobro, lo que me permite afirmar con propiedad lo anteriormente dicho. Allí se encuentran celosamente microfilmados y clasificados los manuscritos, las revistas, antologías, cartas y poemas que lo enlazan con lo mejor de las letras de esa época: Gerardo Diego, Raymond Radiguet, André Malraux, Francis Picabia, Guillaume Apollinaire, Pierre Reverdy, Jean Cocteau, Juan Larrea, Federico García Lorca y un larguísimo etcétera que bien podrían exhibirse en un “Museo de la vanguardia” donde especialistas y público de todo el mundo pudiesen admirar estos escritos. Con el paso de los años, esta institución no ha tenido los respaldos económicos necesarios para continuar con su importante labor y, hoy, casi escondida en el vetusto y hermoso edificio de la “Casa Colorada”, funciona heroicamente tratando de resistir múltiples “vientos contrarios” y continuar la difusión de la obra de la obra y figura del poeta ante una sociedad y un “establishment” político y cultural que en más de una ocasión le ha dado la espalda.
[4] De allí es que he preferido su versión auténticamente creacionista, reelaborada en ese libro parisino y traducida por José Zañartu, años después, al castellano. Igualmente, en esta selección, se ha utilizado el criterio de dar a conocer sólo las traducciones vertidas al castellano, más que nada por problemas de espacio. Las restantes versiones a la lengua materna del poeta pertenecen al mencionado José Zañartu, l poeta vanguardista chileno (miembro del grupo "Mandrágora") Teófilo Cid y al profesor y compilador de las Obras Completas de Huidobro, Hugo Montes.
lunes, agosto 25, 2008
FALLECE EN ESTOCOLMO EL POETA CARLOS GEYWYTZ
Su deceso se habría producido, al parecer, por causa de una trombosis y casi con seguridad este lunes. No se sabe bien cómo murió ya que vivía solo. Su amigo Tito Estrella lo encontró ayer ya fallecido. Según él ha relatado, Carlos tuvo una trombosis en una pierna hace unos días y estaba delicado por esa afección.
Tito Estrella disponía de unas llaves de la casa de nuestro amigo poeta y una vez que se cansó de llamarlo por teléfono fue a verlo, tocó el timbre de su departamento, y como éste no abrió, entró y lo halló ya muerto.
VIDA Y OBRA
Carlos Geywitz (Santiago de Chile,22 de agosto de 1948, †Estocolmo, Suecia, 19 de agosto de 2008) fue un destacado poeta chileno residente en Suecia desde 1977, miembro fundador del “Grupo Taller de Estocolmo”. Sus estudios iniciales los realiza en la ciudad de Santiago de Chile, luego, en años de su adolescencia se traslada junto a su familia a la ciudad de Arica, donde finalizará su enseñanza secundaria, posteriormente estudiará la carrera de Sociología en la Universidad de Concepción. Como consecuencia del golpe de estado de 1973, Geywitz es objeto de persecución política por lo que debe salir al exilio. Así llegó a Suecia, donde en conjunto con los poetas Sergio Infante y Adrián Santini, funda el Grupo Taller de Estocolmo al que se integrará más tarde el poeta Sergio Badilla Castillo. En 1991 viajó a Chile invitado por el Instituto Sueco y la Universidad de Chile junto a los poetas Adrián Santini, Sun Axelsson, Bengt Emil Johnson y Bruno K. Öijer, presentando su creación en distintas ciudades del país. Además, participó en la Revista Arte Magma de Suecia donde escribió artículos de interés como Mito y Símbolo en la Trinidad y En pos de una morsa desnuda. Carlos Geywitz, al referirse a su oficio de poeta y escritor, señaló que “escribir poesía para mí es organizar permanentemente el caos para luego hacerlo pedazos y empezar de nuevo". Entre sus obras destacan las siguientes: El Ojo Privado de la Ira (primera edición Editorial Nordan, 1982, Suecia); Distancias (Editorial LAR, 1990, Chile) y Años de Asedio (RIL Editores Santiago de Chile 2004). Fue incluido en las siguientes antologías: Poesía Chilena en Suecia (Ediciones del Archipiélago, 1987, Suecia); Bevingade Lejon compilada por Sun Axelsson, Editorial Bonniers, 1991, Suecia y Las palabras vuelan, cinco poetas de Suecia - Adrián Santini, Sun Axelsson, Carlos Geywitz, Bengt Emil Johnson, Bruno K. Öijer, Instituto Sueco, 1991, Suecia. Como traductor destacan su trabajos: Världen i Sverige (El mundo en Suecia) Ediciones En bok för alla, 1995, Suecia; Snödroppe (Gota de nieve) Samklang, 1997, Suecia y Det Nya Landet (La nueva tierra), Lindelöws Förlag, 1998, Suecia.
POEMAS
DE LA GRACIA DES
esta es una caída desde la gracia
deambular por esa canción silenciosa
“es la nueva vida” te musita pálida de labios
entonces te aferras al susurro y perpetúas
y ya Rey Tinta sangras más de alguna huella en el papel
CARACOLA CRASH
recógeme
ahora que puedes escucharme
te apuesto que esos labios
AMOR CIEGO COMO PIEDRA
rodando por aquí he visto demasiado
ocupado en robar aire he soñado un tanto poco
mi vida llegó quizá agitando demasiadas ropas
más decidida se sacó la falda y me dijo
escoge de mi cuerpo lo que quieras
sostén firme mis caderas” farfulló
en ese despuntar me apuré en nacer
mas lo que hice, hago o dejo de hacer
(dicho sea de paso,
rápido pasé del impulso al primer llanto
no joya y sin durezas intermedias
para rodar, protegerme y mantenerme
mas, vida, en lo remoto de tus húmedas junturas
para apuntarle al día y sus designios
porque olvidarme de tu olvido sería doble muerte
LOS CELOS DEL DESHEREDADO
“no te hagas el enigma
y te duermes…
la superficie del sueño te ha domado
vuelvo a ti el lado azuldolido del alma
un alcatraz ciego cruza el indeciso amanecer
la sonrisa resurge de la escarcha
vuelve a domesticarme la angustia hasta ma
ñana…
SIR FRANCIS DRAKE ATISBA ARICA
Nos vemos hacia el Nos,
¡Ah!, si pudiera toser sin asustarme de los buitres…
¡Despertadme!, malalepra tengo,
Angostad el cajón si queréis,
¡Clara como una brújula sedienta!
LA EXCELENCIA DE ESTE DIA
Un funeral pasa a la siesta despoblado.
Alguien canturrea una satoma para sostener el sudor
Nada pagaremos por esta ceremonia,
(Un dedo en alto, un vaticinio:
Ya más tarde-noche
Me obliga al trasnoche
Desde que apareció su belleza canto,
debo mentir la melodía del alerta constante.
AÑOS ÁGILES
El hombre se arroja al río.
Se ahoga,
Corre a los viaductos y se ve pasar
Ya más líquido,
se toma de los pelos, se rescata.
Tempranamente,
Nubes pasan oficiando de aguadores.
El verano
DEL GRITO Y SU HUMEDAD
me volví hacia el oído como un sordo
el tejido brumoso de las pasarelas
la penumbra se va calma y la corriente remolca
palidez de un cuadro irreversible
el infecundo alarido rasga o acaricia esa boca
un algo semejante a lo que es asco legítimo
LO INATRAPABLE Y LO QUE MUERDE
el tiempo pasa fugaz entre mis labios y tus labios
el tiempo pasa odiado mutante de piel
el tiempo pasa amado por ardientes reptiles
la que siempre regresa con los flancos vacíos
ANCLAJE A LA DERIVA
I
II
III
“Volvamos a la cabaña, señor. El frío matinal
IV
V
La mar golpea aquí, una vez más, e invade
perforada por desilusiones de siglos
El escaso resuello es sólo un mascarón.
Sin querer, con el arrullo de su embestida,
Y todas esas lenguas desesperadas que envío
o en la sal de la champaña que levanto.
APARECERÁ LA NUEVA REVISTA “LABIOS MENORES”
La revista propone reunir poemas de poetas chilenos y extranjeros bajo una mirada creativa para el “deleite del lector”. Este número reúne a los siguientes poetas:
Federico Schopf, Leonor Dinamarca, Andrés Morales, Claudia Provoste, Rodrigo Verdugo, Gabriela Trujillo, Rodrigo Hernández, Elvira Hernández, Héctor Hernández, Eduardo Yánez, Roberto Yánez, Marcela Saldaño, Tomas Harris, Renato Yrárrazaval, Julio Carrasco, Javier Bello, Simon Fierro, Carlos Sedille, Juan Calzadilla, Juan Negro, Stella Díaz Varin, Marcelo Bordese, Christian Schmidt,, Daniel Carvallo, Fernando Palenzuela, Maria Magdalena, Katalina González, Ana Montrosis, Sergio Parra, Verónica Jiménez, Paula Bustos, Claudio Bertoni, Jesús Sepúlveda, Antonio Silva, Aldo Alcota y Alejandro Puga.
La revista se verá ilustrada por los pintores: Anasor Ed Searom, Daniela Galllardo, Enrique de Santiago, Aldo Alcota, Miguel Ángel Huerta y Roberto Yánez.
Sus editores son: Roberto Yánez y Rodrigo Verdugo.La publicación será impresa en blanco y negro y se editarán 150 ejemplares. Cada ejemplar costará $ 3000 pesos chilenos.
Si Ud. desea suscribirse antes para colaborar con la realización de la revista podrá ser adquirida a través de la persona que lo contacter ya que ésta persona tendrá un talonario de venta anticipada. Durante el lanzamiento podrá retirar su ejemplarcon su comprobante o si no puede asistir le será entregada en su domicilio.
Si desea colaborar con mas dinero pondremos un aviso en la revista con los datos de su negocio o similares.
Contactos al editor Roberto Yánez en el teléfono: 2732542 o con Rodrigo Verdugo en Chile al teléfono: 7104274.
domingo, agosto 24, 2008
TRES POEMAS DE TERESINKA PEREIRA

Los altos árboles
vencen el espacio
y heredan el vacío del cielo.
NO TE PREGUNTO
Yo no te pregunto nada.
Trabajo tu imagen
con mis manos cansadas
y golpeo mis esperanzas
para no entregarme
a la soledad de los sueños
al malentendido fuego
de posibles encuentros.
Mi desolación
la entiendo sola.
Lo que no entiendo
es este enhebrado miedo
cuando llega el momento
de acercar al amor.
UNA FOTO DE BAGHDAD
Esta es la realidad del miedo,
el espectador de la destrucción,
lo que queda de la violencia:
amargura y pobreza.
En cima de todo,
la redundancia del concreto.
Los niños juegan todavía,
las mujeres lavan ropa
y los hombres aguardan ocultos,
con obvias precauciones.
El aliento de la muerte circula
de boca en boca.
El silencio, entre bombas,
traiciona las promesas hechas.
El invasor es el demonio
disfrazado de héroe.
En este cementerio
de sobrevivientes,
el tiempo desaparece.
TERESINKA PEREIRA es una poeta brasileña de larga trayectoria literaria en diversos libros. Traductora y ensayista, es Presidenta de “The International Writers and Artists Association” (IWA) y Presidenta de “The International Congress of the Society of Latin Culture”.
Ha recibido, entre muchas distinciones, la Orden de Los Caballeros de Malta; la Orden de San Juan de Jerusalén, el título hereditario de "Dame of Grace", otorgado por el Gran Prior S.O.S.J. Dom K. Vella Haber (Malta, 8 de enero de 1997). En enero de 1999, fue elegida Senadora de “The International Parliament for Safety and Peace”. La Dra. Teresinka Pereira recibió, en 1985, el título nobiliario de “Dama de Magistral Gracia” otorgado por Dom Waldemar Baroni Santos, Príncipe de Brasil, por sus méritos literarios.Teresinka Pereira obtuvo su Doctorado en Lenguas Romanes por la University of New México, USA, y en 1997 recibió el Doctorado “Honoris Causa” de la Universidad Simón Bolívar de Colombia. En 1999 es honrada con el Título de “Profesora Honoris Causa” de la Universidad de San Lucas en Amberes, Bélgica. Es, además, Doctora “Honoris Causa” por las Academias Internacionales de Cultura y Ciencias Políticas de Moldavia (2000) y de Alemania (2001). En 1972, obtuvo el Premio Nacional de Teatro de Brasil y en 1977 fue nominada “Poet of the Year” por “The Canadian Society of Poets”. Desde 1989 es miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua y Correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua (RAE).
miércoles, agosto 20, 2008
REUNIÓN EN SANTIAGO DE LA ASOCIACIÓN DE ACADEMIAS DE LA LENGUA ESPAÑOLA
Presidentes de todas las Academias de la Lengua de Hispanoamérica y España junto a laos académicos chilenos Felipe Alliende, Alfredo Matus, José Luis Samaniego, Jorge Edwards, Delia Domínguez y Andrés Morales, entre otros.
El Presidente de la RAE, don Víctor García de la Concha y el dramaturo y académico José Ricardo Morales junto al poeta y académico Andrés Morales.lunes, agosto 11, 2008
REENCUENTRO CON CECILIA VALDIVIESO por ARISTÓTELES ESPAÑA

Integró el Colectivo de Escritores Jóvenes de Chile que funcionó en la Sociedad de Escritores de nuestro país en calle Almirante Simpson 7 de la capital junto a varios autores que en aquellos años iniciaban un camino en la literatura en tiempos difíciles, entre otros, Gregory Cohen, actual director de teatro y cine, Diego Muñoz Valenzuela, narrador; Ramón Díaz Eterovic, novelista, creador del detective Heredia; Francisco Zañartu, guionista de cine y televisión; José Paredes, narrador, quien reside actualmente en Washington, Oscar Sarmiento, académico en Oregón; Pía Barros, novelista y cuentista, directora de la editorial Ergo Sum; Jorge Montealegre, poeta, actual director ejecutivo del Pre-Universitario Nacional, Carmen Berenguer, poeta, recientemente galardonada con el Premio Iberoamericano “Pablo Neruda” 2008; Sonia González, autora de “Matar al marido es la consigna”; Eduardo Llanos, Premio de Poesía “Rubén Darío” del Ministerio de Cultura de Nicaragua en 1984; Raúl Zurita, poeta, Premio Nacional de Literatura 2000; Erick Polhammer, poeta y conductor de televisión, Verónica Poblete, poeta, Leonora Vicuña, poeta y fotógrafa, quien residió varios años en París, José María Memet, poeta, director del Proyecto “Chile Poesía”.
Eran los tiempos de las protestas estudiantiles y manifestaciones de todo orden en contra de la dictadura militar del general Augusto Pinochet.
Los artistas de Chile salían a las calles a repartir panfletos, afiches, con canciones, poemas, breves obras de teatro, danza, poesía oral, décimas, uniéndose al movimiento estudiantil y de los trabajadores organizados, enfrentando en conjunto la brutal represión de las fuerzas armadas y de sus servicios de inteligencia en contra del movimiento opositor.
Cecilia Valdivieso era una gran lectora de Bakunin, León Trosky, Jean Paul Sartre, Nahuel Moreno, (Hugo Miguel Bressano Capacete), Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Pablo de Rokha, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Enrique Lihn, Jorge Teillier y una activa militante juvenil a favor de la democracia, los derechos humanos, el rescate de las libertades civiles en un país amordazado.
Su poesía, sus textos, como los de toda una generación daban cuenta de la derrota, pero también de las ansias de libertad, de la ausencia de pluralismo y la construcción de espacios para recuperar la democracia.
Habitante de la comuna de La Reina, de los vericuetos citadinos del centro de Santiago, Cecilia solía aparecer y desaparecer como esos duendes irlandeses que se refugian en los bosques y aparecen de tarde en tarde con buenas noticias o en busca de planes para ir de nuevo al bosque o al país de Nunca Jamás, territorios inexpugnables al que suelen acceder solo las personas con la magia de Cecilia Valdivieso.
Sus textos, su visión de mundo, su retiro momentáneo de la literatura y del mundo literario es un sello característico de una generación que creció en medio del miedo, la represión, las prisiones, la tortura, la clandestinidad, el exilio.
La poesía de las cosas como decía Lihn para referirse al modo de enfrentar la escritura desde los rincones más inverosímiles es la que caracteriza a Cecilia Valdivieso quien egresó como Psicóloga en la Universidad de Chile y ejerce actualmente su profesión en un hospital de Peñablanca. Profesora de Biodanza, disciplina y ejercicio de sentir, pensar y actuar en forma integrada y tarotista que deambula entregando su conocimiento, intuiciones, y sueños en los lugares más inesperados de la Quinta Región de Chile. Madre de Nahuel Martín, dos jóvenes estudiantes expertos en la condición humana que buscan su destino a partir de un lugar lleno de árboles nativos, que indagan lentamente en la metafísica del tiempo.
Cecilia Valdivieso junto a toda la generación del 80 tiene un espacio en la historia más reciente y en la que vendrá.
Valparaíso, agosto 7 de 2008
miércoles, agosto 06, 2008
INFORMES METEOROLÓGICOS, poema de JESÚS ORTEGA HELLER

Pronóstico metereológico
Para el 6 de agosto de 1945:
Cielo abierto hacia el amanecer.
Nubes densas y precipitación parcial
En las primeras horas de la tarde.
Durante el día abrasadora ola de calor.
Totalmente despejado hacia el anochecer.
WASHINGTON D.C. .
Informe sobre el tiempo
5 de agosto, 1945.
Boletín especial:
A las 19 hrs. una negra nube
Se detuvo para siempre
Sobre el Capitolio.
CIUDAD DEL VATICANO
Informe Pontificio.
6 de agosto, 1945:
Dios sigue azul.
lunes, agosto 04, 2008
DOS POEMAS DE MIGUEL ARTECHE

Sentado en el café cuentas el día,
el año, no sé qué, cuentas la taza
que bebes yerto; y en tu adiós, la casa
del ojo, muerta, sin color, vacía.
Sentado en el ayer la taza fría
se mueve y mueve, y en la luz escasa
la muerte en traje de francesa pasa
royendo, a solas, la melancolía.
Sentado en el café oyes el río
correr, correr, y el aletazo frío
de no sé qué: Tal vez de ese momento.
Y en medio del café queda la taza
vacía, sola, y a través del asa
temblando el viento, nada más, el viento.
CUANDO SE FUE MAGDALENA
Cuando se fue Magdalena.
Cuando tan lejos se fue.
Nadie supo si llovía
la noche de su partida
cuando se fue Magdalena,
cuando se fue.
Nadie vio si se alejaba
por el mar y la montaña.
Nunca se fue Magdalena,
nunca tan lejos se fue.
Nadie dijo si algún día
Magdalena volvería.
Nadie sabe
............Yo lo sé.
Nunca volvió Magdalena.
Yo, que estoy muerto, lo sé.
viernes, agosto 01, 2008
HOMENAJA A LA POETA STELLA DÍAZ VARÍN (1926 - 2006)


El Grupo surrealista "DERRAME", Editorial "Cuarto Propio", la Biblioteca Nacional y la familia de la poeta, invitan a un HOMENAJE A STELLA DÍAZ VARÍN que se llevará a cabo en la Sala ERCILLA de la Biblioteca Nacional de Chile el lunes 11 de agosto a las 19 horas.
Se leerán textos de la poeta, se comentará su obra e incluso se interpretarán piezas musicales para recordar a una de las más grandes poetas de la historia de Chile.
domingo, julio 27, 2008
ANTOLOGÍA POÉTICA DEL "TALLER 9" EN HOMENAJE A MIGUEL ARTECHE


viernes, julio 25, 2008
PRESENTAN EDICIÓN CRÍTICA DE LA OBRA POÉTICA DE WINÉTT DE ROKHA REALIZADA POR EL POETA Y ACADÉMICO JAVIER BELLO
jueves, julio 24, 2008
LOS SENTIDOS DE LA ÉPICA poemas de TOMÁS HARRIS

Me he propuesto la difícil empresa
De enamorar por el resto de su vida a una sola mujer:
Como esos hombres de barbas rojas que perseguían
Por el resto de su vida la inconmensurable distancia,
Y la teñían de mar,
De cielos explotando,
De crepúsculos bordeando con la Nada y,
Al final,
Regresaban al punto de partida y el único
Sabor en sus bocas, además de la adorable sal,
Era la amargura de la certeza de que la tierra
Era una redonda y húmeda esfera:
Pero yo me he propuesto la difícil empresa de
Enamorar por el esto de su vida a una sola mujer:
Tengo muchos aspectos en mi contra:
Los primeros, los más comunes
El transcurso del tiempo, la decrepitud, el cansancio
De la mente y la sinopsis del gusano:
(El temblor de mis manos sobre su cuerpo sólo la
estremece)
El segundo, puede ser la vaga impresión
De desaliento al ver marchitarse las flores amarillas
Que tras un viaje por un océano de cipreses grises
Una vez le regalé:
También está la oscura tentación de descerrajar
Los cajones con llave que todos guardamos
En un recóndito ámbito: esos cajones con llave
Que tanto bien hacen al amor por su tranquilo misterio,
Que invariablemente compartimos, en silencio,
En la noche de insomnios y e la noche de sueños:
También está el deseo de partir nuevamente,
Que es consubstancial
a todo navegante
y yo soy un navegante:
También están mis manías, mis celos y mis insomnios,
Y ese gran amor a mí mismo que nunca me deja,
Ese atroz enemigo que gruñe, roe, escalda y se
Ríe a mis espaldas de mis muecas:
Ese atroz enemigo me recuerda en las noches,
Cuando subo a su cuerpo
El poema de Malcom de Chazal:
Cuídame de amarme demasiado
Volverías a ti mismo.
El amor es redondo.
Además está Ella Misma, como el mar tan
Amado por los navegantes, ese mar que en sus mareas
Lo podemos arribar, costa, o morir en él, altamar;
Pero también tengo algunas cosas a mi favor:
No sé si las menos o las más:
Fuera de las rosas amarillas y marchitas,
Mis insomnios, la compulsión de la partida,
Mis manías, el que sea un navegante, todo eso que ella
Ya adora y ama:
La certeza de que la única manera de enamorar
Por el resto de su vida
A una sola mujer
Es amando a una solo a mujer.
Eso, además de las rosas amarillas y marchitas,
De mis insomnios y la compulsión por la partida,
Dado que soy un navegante,
Y mis manos temblorosas y mis manías,
Y mi cojera,
Y la tentación de descerrajar sus cajones con lave
Y mis propios cajones con llave.
Pero también tengo a mi favor
El hecho de que cocino delicioso y que cuando la amo
La persigo por inconmensurables distancias y la tiño de
Mares y cielos explotando
De crepúsculos bordeando con la Nada, y,
Al final,
Regresamos al punto de partida
Y ahí el único sabor en i boca
Es la adorable sal de su boca:
Y sé que sí, que si regreso a mí mismo,
Que si el amor es redondo,
Al final de esta húmeda e inconmensurable esfera,
me aguarda ella, la mujer que me he propuesto amar
por el resto
de
mi
vida.
PARTO
La boca de lobo me escupió
a una barriada postmedieval como un suspiro de monja sangrienta.
Así fue mi parto, así mi azul expulsión de la culpa.
Ahora que soy Lobo, puedo aullarlo al viento,
pues me han inculcado una Fe leprosa.
Sólo una Fe leprosa puede emanar de un bautismo dual,
de simientes pretéritas, en pleno Pleistoceno Postmedieval.
Y la placenta de la boca pineal de la loba que me malparió.
Mi parto en los yermos de la peste.
En la desolación sin, de su reyno de adormideras negras.
Empapado y aun fetal, Lobo se escabulle entre los yermos tristes
de tanto poder acumulado,
sólo queda entre las briznas la placenta delatora.
La loba madre debe comérsela antes de la llegada de los cazadores virtuales.
De los cazadores de brujas cibernéticas,
de los cazadores de réprobos, de los cazadores de lobas holográficas.
Pero si la loba madre no puede volver la placenta a su matriz aterida,
la placenta deberá hacer el trabajo sucio.
Y entonces será una placenta dentada, voraz,
una placenta hambrienta, deslizándose por los páramos
arrasados por las guerras intestinas, esa nueva economía del neo-feudo,
una placenta viscosa, porosa, espejeando el cielo,
una placenta hinchándose bajo el reflejo de Castor y Polux,
una placenta arrasándolo todo a su paso, abriéndole camino al lobezno,
por la felpa agusanada y azul de la luna cómplice.
LA FE
Fuera de la boca de lobo, la Fe es lepra de sangre azul.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es una estrella destripada.
Fuera de la Boca de lobo, la Fe es un cardenal orinando desde el cielo.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es los pinchos y el garrote.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es tierra sin labrar, promontorios.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un desafinado canto gregoriano.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es una pulga, una mosca, un ratón.
La pulga sangra a la Fe.
La mosca caga y fornica con la Fe.
El ratón corroe los huesos mondos de la fe.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es tormento y apostasía.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es casulla y cuchillo.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es un poeta desollado, chorreante.
Fuera de la boca de lobo, de la Fe es culo de hermafrodita mancillado
por libertinos navegantes del ciberspacio.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un sacramento de fango,
hozado por piaras caníbales.
Fuera de la boca de Lobo, la Fe es silencio, silencio, silencio de Dios.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un asesino infeliz.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es un santo con antifaz rosa.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es NO.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es la Esfinge, Calígula, Fizcarraldo.
Fuera de la boca de lobo, la Fe es NO.
Fuera de la boca de Lobo la Fe es ¿Padre, por qué renunciaste a mí
renunciando a ti mismo?
Fuera de la boca de lobo, la Fe.
Fuera de la boca de lobo.
Fuera de la boca.
La Fe.
De la boca para fuera.
LOBO TAL COLERIDGE
¿Y si Lobo atravesara el bosque en sueños y el bosque en sueños fuera el Paraíso, en sueños, y le entregaran una muchacha desnuda, sólo para sus colmillos que en el sueño serían de un marfil precioso, y al despertar la muchacha desnuda estuviera junto a lobo, desgarrada y sangrante, en lo más recóndito de su gruta?
La muchacha desnuda sería una flor.
La muchacha desgarrada sería la prueba de que el Paraíso visitado por un lobo se tornaría en Infierno.
La muchacha desgarrada y sangrante sería un arquetipo del Mal.
La muchacha desgarrada y sangrante sería un arquetipo del Deseo
La muchacha desgarrada y sangrante sería un arquetipo de la Muerte.
Simplemente, vendrían los cazadores.
QUE WILLIAM BLAKE NO SE LEVANTE DE SU TUMBA
I.
He orado para que William Blake no se levante de su tumba.
He oído noticias, de boca en boca, de trueno en trueno,
las noches de este crudo invierno, acá en Ciudad Gótica.
Todas dicen que William Blake se levantará de su tumba.
Qué haría William Blake fuera de la tumba.
Dicen que los años de muerte borran las huellas del lenguaje.
Cómo no, si los gusanos han corroído el cerebro
que alojaba las palabras y sus visiones.
No todo hombre es capaz de aguzar sus visones hasta producirlas
en un estado que podríamos llamar iluminaciones negras.
No, que William Blake no se levante de su tumba,
como se anda corriendo la voz.
Qué sería de Ciudad Gótica con esa sombra atroz arrastrándose
por los muros?
Yo tengo mujer, o una loba, no importa, que cuidar,
por eso no quiero que un tipo capaz de matar a un inocente
con tal de no apagar sus deseos se levante de su tumba.
Poseo una hermosa gruta ornada de estalagmitas
y estalactitas fluorescentes,
un jardín donde deslumbran los fuegos fatuos.
¿Cómo permitir entonces que ocurra este rumor,
este demasiado rumor, que William Blake se levantará
de la tumba al séptimo día del séptimo mes del séptimo siglo?:
Anatema sea.
Anatema sea:
The cut worm forgives the pow.
II.
Emerge con el tórax en llamas, William Blake de su tumba,
de lápida en lápida,
de tiniebla en tiniebla,
muerto de lejana muerte y redivivo de imposible hálito,
mareado por el Leteo agitado esta noche de vientos tan fuera
de estación,
William Blake con ese aire de un Whitman embrujado,
envés del viejo de yerbajos y hojas y sexo,
este es un cadáver que va perdiendo poco a poco su putrefacción,
puede ser un dios a pesar de ser él, William Blake,
ya lo ha purgado todo en su poesía,
ya ha lavado todo las supuraciones de la muerte en sus proverbios,
ya ha hecho proverbial el Bien y el Mal en sus apotegmas,
y, para bien o para mal, los ha pulido, y ahora son espejos.
Así, camina nada más, el viejo William Blake recién
levantado de su tumba y se encuentra en las medianías
del cementerio con el lobo;
Te has levantado de tu tumba, le dice el lobo.
“Corrían rumores” dice William Blake.
“¿Para qué tanto enigma?”, pregunta el lobo.
“Dicen las voces que la poesía cambiará el mundo.
Que por fin adviene la verdadera Revolución, la de la poesía”,
musita, un tanto incrédulo William Blake.
¿Y eso era todo?, pregunta el lobo.
¿Y la plaga el crimen el incesto la ablación del Deseo?
pregunta el lobo.
“Oí lo que oí” responde William Blake.
Y la carcajada del lobo es tan brutal que devuelve
a William Blake a su tumba.
Y el lobo queda solo en la medianías del cementerio,
en Ciudad Gótica, y aúlla y trota entre las lápidas,
y piensa:
¿Por qué no se levantará mejor Marx de la tumba?
(De: Lobo, 2007)
FENOMENOLOGÍA DEL VILLANO DE ESTOS POEMAS
Tengo sexo.
Todos los crepúsculos los ofrendo al sexo.
Mi mente es un cenicero de boite manchado de sexo.
De cenizas amargas de sexo.
Copulo con lo que me ponen por delante.
Lo que venga de los Reinos que configuran el Cosmos:
Animal, Vegetal, Mineral, Onírico, Barro o Sal.
Tengo tanto sexo: por las calles del puerto, en las ruinas
de Palacio, en las ciénagas con las salamandras,
sexo, en los museos de mis dominios, sexo,
bajo los Caspar David Friedrich, los Giger, los Goya
y sus brujas untadas y todos los cabrones de la Landa.
Me revuelco y hozo en las brumas ocres
como el viajero en el mar de nieblas,
y los cuerpos y las rocas mutan en niebla sobre mi cuerpo.
Tengo demasiado sexo. Uf!
Por delante, por detrás, cunnilingus o
por las rendijas de la mente.
Mi glande es una Gigante Roja.
Y fumo mucho, tanto, y bebo alcohol y canto cuando
fornico sobre el dosel de nieblas de Caspar David Friedrich.
Y bebo, chupo como cochero cósmico,
como el auriga de Alfa Centauro,
el más curagüilla de todos los dioses,
y me inflo como un Zeppelin, Led Zeppelin y vuelo
Escalera al Cielo y busco al mejor de mis marranitos,
macerado en sangre,
y le paso la lengua y lo destapo
como un odre para que me inunde su sangre púrpura.
Me ducho con su sangre púrpura
y abro la boca bajo esa ducha orgánica y tibia,
y tengo la lengua pesada de sangre,
y todo mi corazón es una boca llena de sangre,
no, unas fauces acechando
en los altares de Caspar David Friedrich,
unas fauces llena de colmillos rojos de sangre y muescas
de los que he bebido, cerditos o marranitas,
me da lo mismo, porque también mamo como condenado.
Le chupo las tetas a la muerte. Uf! Glup! Dan tiritones.
(De: Las dunas del deseo. Inédito)
lunes, julio 14, 2008
NUEVO LIBRO DEL POETA SERGIO MADRID SIELFELD


lunes, julio 07, 2008
EL PREMIO NACIONAL DE LITERATURA 2008 por Andrés Morales

CONGRESO DE LA LENGUA TENDRÁ UN LEMA AMERICANISTA

REVISTA “ARTES Y LETRAS”
EL MERCURIO
Domingo 6 de julio de 2008
Pensando en el lenguaje El español, hoy:
El lema que dará sustancia a los contenidos del congreso que se celebra en Chile, será "América en la lengua española". Ello quedará marcado por la preeminencia que tendrá la poesía chilena y continental en el encuentro.
Alfredo Matus Olivier
Director de la Academia Chilena de la Lengua
No puede haber momento más oportuno para la celebración de este V Congreso Internacional de la Lengua Española, en Valparaíso, en 2010. Reviso el programa y no puedo sino enorgullecerme de nosotros mismos, los chilenos. Enorgullecerme por haber traído a nuestras conmemoraciones del Bicentenario, por iniciativa de la Academia Chilena de la Lengua y con el apoyo decidido del Gobierno de Chile, este foro internacional. Las conferencias plenarias, las secciones, los paneles, las mesas redondas programadas constituyen un puñado de preguntas incitantes que convocan el entusiasmo, la creatividad, la investigación rigorosa. Hago sentidos votos porque este congreso tenga el más feliz de los éxitos y se proyecte hacia el futuro.No puede haber, en verdad, mejor momento en la historia reciente de nuestra lengua española. Nuestra entrañable lengua materna está en alza, se lo viene sosteniendo desde hace tiempo. Los datos hablan de la gran fuerza expansiva del español como lengua internacional. Tendrá un lugar central en un futuro próximo -que en nuestra ridícula medición del tiempo, a escala humana, es la nada misma- en el que se afianzarán unas pocas lenguas.Los datos indican que, hoy, el 96 % de la humanidad se comunica a través del 4 % de los idiomas. Dentro de este contexto, ¿cuál es el porvenir de nuestra lengua? ¿Llegará a ser también, como el inglés, una lengua de la ciencia y de las nuevas tecnologías? Cuestión de planificación y estrategia. Hoy comprobamos, para nuestra entrañable lengua materna, un gran número de hablantes, una extensa difusión territorial y un enorme poder expansivo. Cuestión política, que nos insta a que procuremos reforzar sus rasgos vigorosos, asumamos sus precariedades y enfrentemos sus riesgos y desafíos.
Vale la pena. Mal que mal, vivimos en lengua española, amamos en lengua española, fenecemos en lengua española. Nuestro bautizo se realizó por un acto en lengua española y nuestra defunción tendrá validez por un testimonio escrito en lengua española. Crecemos y nos amamantamos en lengua española, con la leche sagrada de las ubres maternas ("ubérrimas") y con las nutrientes del libro nuestro de cada día, en lengua española, sin el cual no nos constituiríamos en personas.
La unidad de las academias
Este es el contexto que nos enmarca, la situación actual de nuestro modo histórico de hablar, el que recibimos de los pechos y los labios de nuestra madre. Y es, asimismo, hora crucial en la historia de las academias de la lengua española. Movidas como están por un propósito de "unidad en la diversidad" y compromiso con la historia y los cambios. El principal propósito de las academias, según estatutos de la Real Academia Española, así lo expresa: "...velar porque los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico".Hora es esta en que, mancomunadamente, definimos los destinos de este poderoso mundo idiomático de lo por venir, sin exclusiones, construyendo entre todos ese futuro, y no -como antaño- desde la madrileña calle de Felipe IV, número 4, en lo que ha venido a llamarse "política panhispánica", en la que todos estamos empeñados y en cuya definición la Academia Chilena de la Lengua ha contribuido lealmente. Como se lee en un documento de la Asociación de Academias de la Lengua Española: "En los últimos años, la Real Academia Española y las veintiuna Academias de América y Filipinas que con ella integran la Asociación de Academias de la Lengua Española vienen desarrollando una política lingüística que implica la colaboración de todas ellas, en pie de igualdad y como ejercicio de una responsabilidad común, en las obras que sustentan y deben expresar la unidad de nuestro idioma en su rica variedad...Ciertamente, estos congresos de la lengua española no son de lingüística ni literatura, pero en ellos tienen lugar preponderante los lingüistas, los estudiosos de la literatura y, de un modo relevante, los escritores.
Un lema americanista
Estos magnos encuentros en torno de la lengua española se iniciaron en Zacatecas (1997). Este, el primero, tuvo como lema "La lengua y los medios de comunicación". El lema que dará sustancia a los contenidos del que celebraremos en Chile, por iniciativa de la Academia Chilena de la Lengua, tiene una orientación marcadamente americanista, "América en la lengua española". Ello quedará refrendado en la presentación oficial que hará la Presidenta de la República a la que acudirán todos los presidentes de las academias de la lengua española. No solo por esto se distinguirá la convocatoria chilena; además de su sello hispanoamericano, dentro del contexto del Bicentenario, quedará marcada por la preeminencia que tendrá en ella la poesía chilena e hispanoamericana, en un territorio que ha engendrado a dos galardonados con el Premio Nobel, a otros dos con el Premio Cervantes y ha sido llamado "país de poetas".
"América en la lengua española". No puedo olvidar las palabras de Carlos Fuentes, en su obra "El espejo enterrado": "Y la Malinche parió hablando esta nueva lengua que aprendió de Cortés, la lengua española, lengua de la rebelión y la esperanza, de la vida y la muerte, que había de convertirse en la liga más fuerte entre los descendientes de indios, europeos y negros en el hemisferio americano". Rememoro, asimismo, a Alejo Carpentier, en ese prólogo indispensable a "El reino de este mundo": "¿Pero qué es la historia de América toda sino una crónica de lo real maravilloso?". Y yo me pregunto si no es, acaso, el español americano, la lengua de esta crónica.









































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