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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

jueves, 21 de septiembre de 2023

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "18 CIERVAS" DE LA POETA ROSANA ACQUARONI (VALENCIA, 23 DE SEPTIEMBRE DE 2023)



 

RODOLFO LENZ POR EL POETA YVAÍN ELTIT


 

"PUESTA EN ESCENA" POR ANÍBAL RICCI


El presidente se refugia tras las puertas del edificio de gobierno. Afuera la policía se ha vuelto en su contra y gritan consignas para derrocarlo. Una multitud de pobladores acuden a defender al que consideran líder de la revolución. Adán Morales corre por el pasillo enarbolando banderas y pidiendo que defiendan los muros. «Las cámaras están filmando lo que aquí sucede», vocea a sus ministros, especie de delirio de persecución al revés. Nadie está preocupado de su destino, pero sinceramente cree que lo persiguen. Observa al techo en busca de las cámaras, aunque el circuito cerrado no está transmitiendo este ataque de las fuerzas de orden. Pretendía dárselas de mártir y aparecer en los noticiarios de todo el planeta.

 

«Fantástico», grita como un enajenado, la misma cara de Maradona cuando se lo llevó la enfermera durante el mundial de fútbol. «Esto se va a saber», se toma selfies y graba videos mostrando el desastre. Se oyen disparos, pero no conforme, mueve la cámara para simular un terremoto. Tiene los ojos inyectados producto de la injusticia que está experimentando. Declaró inconstitucional que no le hubieran permitido un tercer período a la cabeza del país, verdadera violación a los derechos humanos que dice defender. Acude a la cocina del salón presidencial, agarra una taza y la estrella contra el lavaplatos. La hace añicos y utiliza una de las esquirlas para herirse. Su rostro sangra mientras deambula por los pasillos del segundo piso. «Quieren aniquilarme», como si hubiera tenido un megáfono en mano. «Los imperialistas están atacando», sigue voceando, la verdad es que su paranoia lo saca de foco. Está claro que Estados Unidos no siente aprecio por su suerte, pero el daño a su imagen ha sido autoinfligido. Podría ser Vladimir Putin o Xi Jinping, aunque no detenta ese peso específico. Nadie está preocupado por este país tercermundista con una economía enteramente informal. Nacionalizó recursos naturales, pero sigue siendo un país pobre desde que salieron los capitales foráneos y la producción de hidrocarburos disminuyó abruptamente. Necesita de la política exterior y atacar a los países vecinos ante las cámaras. Debe ocultar las huellas de su ineptitud, más bien justificar esta especie de asalto a su propia Constitución.

 

El tiro le ha salido por la culata y ha provocado un Golpe de Estado de esos del siglo XX. La economía local está tan debilitada que la próspera provincia de Santa Cruz se ha sublevado. La intención de un tercer período presidencial era demasiado ambiciosa, pretendía dejar un legado, pero sus logros no son tan extraordinarios y su conocida oratoria no será suficiente para lograr la utopía. «Fantástico… el mundo sabrá que los gringos quieren derrocarme… el poder del pueblo sabrá protegerme». Adán mira constantemente a las cámaras, su rostro es tosco, pero se comporta como una modelo de pasarela vistiendo atuendos tradicionales. Parece que nunca se despoja de su ropaje, la idea de que no tiene otra tenida cruza por la mente de la oposición. Los ministros huyeron del edificio y en televisión el Congreso anuncia un gobierno provisional. Tendrá que huir por la puerta trasera mientras su vida corre peligro.

 

Tiene las manos ensangrentadas con su propia sangre y se la esparce por el chaleco. La idea de que lo filman en todo momento le hace adoptar esa odiosa actitud de víctima. Como un rey al que le han eliminado todas las piezas del tablero. Se mueve torpe avanzando una casilla cada vez. No puede huir de la farsa. «Fantástico», grita por todos los rincones. Llega a los confines de su escenario virtual y al parecer sus partidarios lo han dejado solo. Se lamenta al cerrar las puertas de cada habitación, intenta entonar una canción tradicional, pero está tan enajenado que de sus labios surge «un suave látigo… una premonición… dibujan llagas en las manos». Resulta increíble que el mandatario esté cantando una melodía de un grupo de rock. Corre como un fanático devoto de Soda Stereo. Ha desquiciado su mensaje presidencial, ahora silencia su voz para abordar el automóvil que lo ha de llevar fuera de las fronteras.

 

Alguien ha divulgado las imágenes tras los muros. «Fantástico», configura un grito transmitido a través de las cadenas internacionales. En algún rincón del planeta Adán Morales debe estar satisfecho. Su mensaje ha viajado a través de los satélites. Diego Armando Maradona observa la cámara con ojos desorbitados. Vendrá el control de doping para desacreditarlo ante los ojos del mundo. La verdad es que poco interesa si ese país transita una dictadura o una democracia. La imagen del mandatario fue socavada y los partidarios no pudieron plasmar las escenas del guion original.

PRÓXIMAMENTE SE CELEBRARÁ EL "XXVI ENCUENTRO DE POETAS IBEROAMERICANOS" EN SALAMANCA, ESPAÑA (15 AL 18 DE OCTUBRE DE 2023)



 

APARECE EL LIBRO "EL TIEMPO Y SU ESPUMA: CORRESPONDENCIA PERSONAL ENTRE JUAN GIL-ALBERT Y JAIME SILES" (EDITORIAL PRE-TEXTOS, VALENCIA 2023)





 

viernes, 15 de septiembre de 2023

DOS COLUMNAS DEL POETA YVAÍN ELTIT




 

"FUTURO" POR EL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI

 




Una batería cambia la vida, corazón. Antibiótico que asegura un latido vital. Quédate estos años porvenir y vamos de nuevo a la discoteca Curimón donde conocimos ese espumante eléctrico azulino. Valdivieso traslucirá el escenario brutal de los años ochenta. Enjoy the silence, no sigas en una frecuencia ni des pasos de moda, baila con tu polera holgada, soy el único adivino del tatuaje maorí. Lo beso en la boca, tú sabes cómo cambia de perspectiva. Disfruta este hombre mutado en niño y reconvertido en piedra volcánica del Rano Raraku. Cinco mil kilómetros de amor y errores, uno que espero sea el último. No sería capaz de otro domingo de tristezas, prefiero la fiebre de un sábado azul. No la poetisa Mistral, sino el brebaje con tónica en casa solitaria de puerta azul otra vez el sillón donde cenamos cabernet sauvignon al final de otra muerte fascinada por esos labios estallando el universo.

 

Todo empezó en las góndolas del supermercado, esperando tu jeep del 2003 ronroneando a casa en busca del amor mientras el ácido de batería carcomía nuestros jeans. Ropa dispersa en el primer piso, sulfúrico acto de subir las escaleras. Música de YouTube con Charly García tocando el teclado de Fito Páez al lado del camino. Pose perversa de lívido porno, memoria eterna de ocho milímetros. Domingo de recriminaciones, de pasado recalcado hasta el infinito. Repetirás los mismos errores parece una profecía de mujer que no sabe elegir. Pareja de ocho años simulando un espejismo. Mejor filma en treinta y cinco un futuro con el hombre que duerme siesta mientras espera este día maravilloso.

 

El lunes es un gran día, confesión de este invierno lluvioso y día preferido por los hombres enjaulados. Prometo transitar este pueblo de Alicia por las calles del mercado. Te cortas el pelo para liberarte, coquetea el tiempo buscando máquinas de dinero. Peluqueros colombianos y bolivianos diestros con la tijera. Rostro iluminado y sin necesidad de peinar. Te observo en la ducha otro tatuaje, pornografía artística mientras el agua recorre tu sexo. Rostro otra vez de placer, te abrazo después del orgasmo al que llegamos al unísono. Apagaste la estufa del primer piso, irradias ese calor bajo las sábanas. Duermo arrinconando tu cuerpo y será suficiente para capear el frío crepuscular. Clima de montaña, soy tu leñador. Estamos al borde del precipicio y cuando cede el alcohol puedo dormir sin necesidad de somníferos. Embriagado del placer de sentir tu corazón, duermo y descanso.

 

Al día siguiente veré una serie sobre los dioses de la mitología nórdica. Episodios para un joven me siento mientras la pantalla proyecta sombras. Luz de ordenador, todo tiene sentido y duermes a mi lado. La mujer de la voz de lógica implacable que asusta a veces cuando nos emborrachamos. Cantantes españoles distintos a Sabina y Serrat. Un cubano nos rescata con su corazón en fuga, herido de dudas mi amor.

 

Hago la cama para que puedas dormir al día siguiente cuando vuelva a Santiago, la capital del caos de un presidente con ideas más confusas que las de mi madre repitiendo titulares de los noticiarios. Alcanzo a llegar justo para comprar el chip de la felicidad en una tienda de celulares. Requiero activar el mío para ver tu rostro y susurrar palabras de amor tras los cristales. El balcón es mi oficina donde me aíslo de problemas y gritos destemplados. Hay que buscar esa billetera que mi madre no sabe dónde ha escondido. Abren la puerta corredera y mi padre pide ayuda por esa tontería, cuando en realidad debiera pedirla para asuntos de verdad. Está enojado el viejo y no quiere asumir la verdad. Mi madre vaga al borde de la cornisa casi a punto de caer. Amor mal entendido que viaja diez horas rumbo a Temuco, da unas vueltas a la plaza y emprende el regreso carente de lógica. Para agotar los cuerpos y consumirse como pilas revenidas. Cierro la ventana y disfruto de nuevo el silencio. Esta mujer danzando en medio de la pista de baile. Walking on sunshine y Katrina and the waves. Salimos al frontis y los guardias buenos días buenas tardes llaman a un móvil. Esperamos mirando las estrellas y bailando una última canción. Minutos de regreso, puerta azul, desnudos ya no tenemos jeans para cubrirnos, el ácido destruyó la ropa, sobreviven nuestros deseos, el amor los escenarios me hicieron este hombre enamorado. Digo la verdad, duele lo que importa es el futuro, no este domingo terrorífico. Un futuro para recordar, ese boliche de la cerveza y las botellas de vino blanco. Un pozo profundo en la esquina, mencionan los pacos y quizás la vida me molerá a palos. No recuerdo, pero la memoria retorna al ascender en Ñuñoa, esa comuna cuyas calles recorremos hasta abrir la puerta e invitarte a mi cuarto de papel mural destrozado. Hacemos el amor, es la primera vez, antes estuviste en estas sábanas y dormimos platónicamente. Vórtice del compromiso latente, anillos que aún no han sido forjados.

 

Los días de la Isla de Pascua, la erupción volcánica, tendré que beber contigo, viajar dentro de ese vagón surcando la línea cuatro, la de las voces que lastiman y que esa noche fue tu voz. Vamos de la mano observando tubos fluorescentes, pero el tiempo lleva a otro lado. Viajamos al futuro donde sigues siendo mi esposa, la del siete de septiembre, esa canción de Mecano con Miguel Bosé. No es ese día, ambos lo sabemos, será otro secreto de este mes convulsionado de cincuenta años. Yo tengo más edad, pero qué importa. Mi memoria no reemplaza la de esas madres y esposas. Olvidaron que el perdón es lo divino. Madre y esposa, te pedí perdón ese horroroso domingo, ya era lunes y no me sentía bien. Tardé horas en dormir a pesar de las pastillas. Dijiste las palabras mágicas cuando terminé de lavar la loza. No sabía que hacer, moverme de un lado a otro no era suficiente. Me gusta regresarme del olvido, aunque reconozco tu alma de Funes.

 

El lunes todo cambió, la batería dejó de funcionar y empujar fue inútil. Un cable a tierra para pasar corriente de una batería a otra. No olvido los antibióticos para tu corazón. Una batería nueva de cuarenta y cinco amperios. El lunes por la noche vinieron los orgasmos sucesivos. La seguridad de que el jeep no te iba a dejar tirada. Tengamos un futuro, miles de llamadas por el celular nuevo.

 

Morir de nuevo cada noche entre tus brazos.

MÚLTIPLES ACTIVIDADES LITERARIAS EN VALENCIA (ESPAÑA) ESTE MES DE SEPTIEMBRE DE 2023











 

HOMENAJE DEL PEN CLUB DE CHILE AL GRAN VÍCTOR JARA (HOY, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2023)