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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

viernes, 31 de marzo de 2023

CERTIFICADO OFICIAL QUE NOMBRA AL POETA ANDRÉS MORALES DE CHILE COMO MIEMBRO CORRESPONDIENTE DE LA ACADEMIA DE BUENAS LETRAS DE GRANADA, ESPAÑA


 

LA COLUMNA DEL POETA YVAÍN ELTIT: "INGENIO DE ROQUE ESTEBAN SCARPA"



 

CONCIERTO DE CUARESMA 2023 EN LA CATEDRAL METROPOLITANA DE SANTIAGO DE CHILE (1 DE ABRIL DE 2023)



 

XI CONGRESO INTERNACIONAL DE PERUANISTAS EN EL EXTRANJERO "HOMENAJE A MARTÍN LIENHARD" (LISBOA, OCTUBRE DE 2023)



 

"EL PLACER DE UN TORMENTO ETERNO" POR EL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI



 

Un hombre se zambulle en la piscina y visualiza los azulejos del fondo. No hay reglas salvo el aire saliendo de los pulmones. La falta de oxígeno imprime desesperación al rostro. Cuatro de la madrugada y el porno nubla su mente. Mejor caer inmerso en una serie de Netflix, ocho capítulos de una hora en vez de dormir. Deja de respirar ante las imágenes de un viaje futurista. La habitación oscura lo encandila. La angustia de no llegar al otro borde de la piscina, temeroso de aflorar en medio de un océano congelado. La realidad será profunda o traspasará esa atmósfera. Presiono el 601 y asoma una mujer. Hay un espejo en un rincón. Me invita al siguiente cuarto. Luce pantalones de cuero y un ceñido top que deja vislumbrar un tatuaje. 601 inscrito sobre su pecho. Sobre el suelo un colchón blanco con sus bizcochos marcados. No hay sábanas y todo parece tan obvio, dónde estará la cámara. Espejos en ángulos sospechosos. Bandeja de plata con líneas de cocaína. Bloquean los canales de la nariz. El borde de la piscina se observa lejano. Apenas puedo respirar, pero este ascenso no requiere aire. Un sorbo de whisky para calmar pulsaciones. Más líneas blancas y desesperación por no llegar a la superficie. Enloquezco en sus senos y el rostro da lo mismo. Succiono el pezón y vierto una bolsa de droga en su ombligo. Saco otra del bolsillo y trago hasta perder la cordura. Necesito aniquilar neuronas para que la realidad tenga algún sentido. Vomito sobre su pantalón negro y el ácido parece decolorar el cuero. Me aparta y ordena que vaya al cajero a sacar dinero. No entiendo, tengo tarjetas y ella una maquinita del banco. El match perfecto, pero la realidad siempre esconde curvas. Obedezco y abandono a 601. El hombre cruza calle Providencia y observa su entrepierna. También ha manchado los jeans, pareciera que se hubiera masturbado. Corre como un loco entre la multitud. Muchas cuadras en esta ciudad de bancos cerrados luego de la pandemia. Baja al tren subterráneo y enfrenta el cajero automático. Recuerdo que yo mismo compré cocaína a la mujer. Una transacción o varias en la maquinita. También compré la botella de whisky y me convidó nexus; otra noche averiguaré que sus compuestos son ketamina y éxtasis. Qué hago apretando teclas en esta máquina que ya no dará billetes. La chica hurga mi bolso y extrae las tarjetas. Le confieso que los medicamentos son para ordenar acontecimientos. Se desordenan y las pastillas hacen dormir cuando no entiendo las secuencias. Primero pago por sus servicios y luego contraigo sífilis. O la sífilis ha destruido mi sistema nervioso y ahora ya no recuerdo que primero fui al cajero automático. Una crisis psicótica hace que el dinero deje de importar. La otra semana pedirá un préstamo para seguir viviendo. Los años a cuesta parecen no importar a esa chica de menos de treinta. Para qué gastar en almuerzos si puede comer una concha placentera. 601 me tiene enloquecido. Vuelvo del cajero y ella no me cree. Una última brazada debajo del agua y pulso la tecla del ordenador. 602 tiene un rostro extranjero. Se coloca delante y me ofrece algo. Delicadamente lo hago despertar mientras la droga dispara imágenes. Lo succiono y el órgano adquiere forma. Lo trago una y otra vez hasta que adquiere rigidez. Presiento que va a estallar y su contenido se derrama sobre mi pantalón. Las manchas esta vez son ajenas. Obedezco y busco el cajero para continuar el proceso. Pulso las teclas y 603 surge en la pantalla. Mi señora es voluptuosa y su vientre acogedor. Necesito dinero para invitarla a cenar. Los billetes no tienen valor en medio de una psicosis. Me embarga el miedo al futuro y Casandra me observa con sus ojos azules. Imágenes circulares envuelven al hombre. Sigue extrayendo dinero de cada una de las tarjetas. También raciona doscientos mil para 604, la que absorbe el jugo de su cuerpo. No me gusta introducir la herramienta en esa vagina, como tampoco en ese culo transexual, lo del condón no me da buena espina. Con una línea puedo tener erecciones, pero el exceso insensibiliza y sólo queda mi lengua como instrumento. De qué le serviría al hombre ahorrarse ese dinero, si en su cabeza el futuro no tiene cabida, menos esposa e hijos. Esos motores de arranque no tienen sentido en medio de este nuevo brote. Trabaja vendiendo libros en las ferias y ese exceso de efectivo será destinado a cualquier exceso. Cafés, medias lunas, una mujer, un transexual. La tarjeta permite acceder a juegos sexuales en línea. También podría contactar a otras personas, pero la cocaína es tan inmediata, lo demás suena a planes inconclusos. La pantalla del ordenador tiene un fondo y los azulejos también se vuelven azules a esta profundidad. Nado por debajo y no quiero respirar el oxígeno terrestre. Quizás si estuviera en el espacio querría respirar ese vacío mortal. Le gustan las películas de ciencia ficción que transcurren en otros universos. Puede conocer a 601 o a 609 y de todo lo espacial surgen nuevas experiencias. Un astronauta haciendo su caminata en medio del vacío. Comerse a 602, su orgasmo de eternidad produce placer. Es tan breve como la felicidad, en cambio lo seguro es ir a trabajar y volver con dinero al hogar, un extenso martirio. El orgasmo tiene textura y la cámara inmortaliza el instante. Los trozos de realidad son captados por los espejos. Una fotografía resume placer, pero la sucesión es una imagen tormentosa. Una extorsión que hará trizas tu ego, aunque qué esquizofrénico necesita de su ego. Se alimenta con el tiempo, pero el tiempo no tiene sentido para una experiencia psicótica. Imaginación desbordada que te persigue en el pasado, presente y hará imposible el futuro. La mente busca esos senderos que se bifurcan. Requiero compartimentar emociones, debido a que los sentimientos no tienen cabida. El edificio es un rascacielos, debes elegir un piso para gastar el tiempo. 603 podrá ser mi señora, pero en realidad ya no siento placer al conversar con ella. Tener una casa en la playa y compartir un pisco sour detiene el aquí y ahora, mientras me embarga una sensación de no estar haciendo nada. La sucesión de fotografías no tiene sentido. Simulación proclive a una extorsión. Prefiero el peligro de hacerme trizas en cualquier instante, para simular una vida. Pequeños ciclos temporales que acaban y vuelven a reventar con las olas. Asciendo mar adentro, hace frío y siento miedo. Estoy más vivo que nunca y deseo conocer a 609, aquella ninfómana que me dejará seco y luego se irá dejándome solo. Llegamos solos y nos vamos solos de esta playa sin sentido. Siempre he estado sin alguien, meras ilusiones que apenas clasifican como chispas dentro de una fogata eterna.

viernes, 24 de marzo de 2023

CÁTEDRA ORESTE PLATH 2023: "RICARDO DONOSO, PÚBLICO Y SECRETO" (SANTIAGO DE CHILE, 31 DE MARZO DE 2023)



 

PRESENTACIÓN EN MADRID, ESTE MARTES 28 DE MARZO DE 2023, DE "A LA TIERRA TE ESCRIBO" DE FERNÁN GARRIDO




 

LA COLUMNA DEL POETA YVAÍN ELTIT: "LA MÚSICA EN EL SIGLO XXI"


 

PRESENTACIÓN DE LIBROS SOBRE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA DE ESTHER LÓPEZ BARCELÓ Y MARIANO SÁNCHEZ SOLER (ALICANTE, 28 DE MARZO DE 2023)



 

TARDES DE "LITERATENEO" VIII EN VALENCIA, ESPAÑA: "CIEN AÑOS DE TANGO CANCIÓN" POR MATÍAS MAURICIO DE LA ACADEMIA DEL TANGO DE ARGENTINA, 27 DE MARZO DE 2023


 

jueves, 23 de marzo de 2023

NUEVOS MIEMBROS EN LA ACADEMIA DE BUENAS LETRAS DE MADRID

 


Ilustrísimos Académicos:

Tengo el honor de daros a conocer el resultado de la votación para la elección de académicos de número y correspondientes, postulaciones que os hice llegar oportunamente y a algunos más de una vez, por lo que pido disculpas. Sobre un total de 16 académicos en condiciones de votar, 15 lo hicieron en forma unánime por las siguientes personas:

Académicos de número:

Ilmo. Sr. D. Giovanni Alexis Astengo Martín (Santiago de Chile, Premio Dámaso Alonso, hasta hoy Miembro Asociado de la AHBL), poeta y ensayista. Ocupará el sillón vacante Germán Arciniegas.

Ilma. Sra. Da. Teresa Calderón (La Serena, Chile), poeta, narradora y especialista en literatura infantil. Ocupará el sillón vacante Manuel Benítez Carrasco.

Ilma. Sra. Da. Ángela Haydeé Gentile (Berisso, Argentina, Premio Dámaso Alonso, hasta hoy Miembro Asociado de la AHBL), poeta, ensayista y traductora. Ocupará el sillón vacante Leopoldo Marechal.

Académicos correspondientes:

Ilmo. Sr. D. Pedro López Adorno (San Juan de Puerto Rico, residente en USA), correspondiente en Nueva York.

Ilmo. Sr. D. José Antonio Mazzotti (Lima, Perú, residente en USA), correspondiente en Boston.

Ilmo. Sr. D. Eugen Dorcescu (Târgu-Jiu, Rumania), correspondiente en Timișoara.

Ilma. Sra. Da. Carmen Bulzan (Drobeta-Turnu Severin, Rumania), correspondiente en Constanza.

Os agradezco por el compromiso y os envío un cordial saludo.


Guillermo Eduardo Pilía
Presidente de la Academia


SOBRE LA GRAN PIANISTA CHILENA ELVIRA SAVI POR EL POETA YVAÍN ELTIT



 

lunes, 20 de marzo de 2023

CONFERENCIA DE JAIME SILES Y FERNANDO DELGADO EN LA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALENCIA (22 DE MARZO DE 2023)


 

"AÑOS PERDIDOS" POR EL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI



 

My heart is lying there and will be till my dying day.

 

Una taza de café será el punto de partida. Cinco de la mañana y cierro los ojos. Medito unos minutos y escucho algo sobre los años perdidos en la voz de Bruce Dickinson. Sentado frente al computador llegará la inspiración, retrocedo a esos años de juventud. La canción de Phil Collins y al final de la pista de baile esa chica responderá mi súplica. En la oscuridad rodeo su cintura y le susurro al oído. Mi corazón está vacío y que vuelvas a mí va contra toda lógica. Giramos en silencio sin nadie alrededor. Respiro profundamente, esperando que brillen sus ojos. Tú eres la única que rompió mis corazas. Conozco la letra, pero no quiero romper la magia. Desearía que me hubieses visto llorar. Una sola frase para sentir sus manos. Te fuiste cuando más te amaba. No ha llegado el estribillo y presiono su cuerpo. Me dejaste bailando en medio de la discoteca. Sólo hay un espacio vacío y nada que me lo recuerde. Mis manos entrelazan su cuerpo. Hay tanto que necesito decirte, aunque quizás una palabra vuelva a alejarte. Acaricio su cabello y huelo el perfume. ¿Cómo pude dejarte ir? No dejaste ningún rastro. Otra vez el estribillo, ojalá eternice las palabras. Si hubieras querido conocerme.... habría compartido mis lágrimas, pero ya no existía retorno. Mírame ahora esperando que no acabe esta melodía. Notas de piano anunciando el final, tomo su mano y vamos a sentarnos a la mesa donde esperan los tragos.

 

So understand,

don't waste your time always searching for those wasted years.

 

Nunca bailé esa canción, no en mi juventud ni tampoco cuando estuvimos juntos. Mi cabeza inventó todos esos recuerdos a través de los años. Pero compartimos hermosos momentos llenos de magia. Celebraciones en las casas de tus amigos, los míos no iban a tomar partido. Olor a marihuana y música envolvente. ¿Querías lucirte o echar vistazo a otros hombres? Me encantaba bailar contigo y te acompañé a esos lugares de gente desconocida. Te veía animada y no entendería a futuro que estuvieras deprimida. No me confiaste tus secretos, sacaste tus propios pro y contras. Lo pasamos genial con tu hijo, lo vimos divertirse y disfrutamos de Jurassic Park, los dinosaurios murieron en una explosión y tuvimos que contenerlo. La muerte de un humano le daba igual, no así la de esos animales prehistóricos. Nunca entendiste que fuese tan primitivo. Eras seductora y muy peligrosa a los ojos de otras mujeres. Te acompañé hasta el fin del mundo, pero mi amor era pasional. No creí ser celoso, te quería para mí. Debiste expresar que deseabas dinero, hacíamos todas las compras en conjunto. No hubiera sido problema, pero me endeudaste emocionalmente. Sin saberlo, contraje préstamos con cada una de mis decisiones, yo era el responsable de esa deuda. No firmé ningún pagaré, aunque fuiste exigiéndome pagos mensuales. Creíste que yo no daría crédito a tus exigencias. Lo fuiste anotando en una libreta imaginaria y la deuda se fue acumulando. Mientras más obligaciones, menores eran tus afectos. Supuse que me amabas como yo a ti. Para mí el dinero no era lo importante. Un día cualquiera ejecutaste el pagaré y fui el culpable de tu tristeza. Fumabas en mi ausencia para olvidarme, pero no intentaste hablar conmigo. Nunca me amaste, simplemente anestesié tus conflictos familiares. Yo también los tenía, pero de un plumazo mis padres se transformaron en Los locos Addams. Te amaba y quise compartir tu dolor. Me iniciaste en las drogas porque te pareció divertido. Ellas me aturdieron, pero me dejaste cuando no te acompañé a ver una película. Realmente me traspasaste tu depresión, dejaste un cargamento de pitos sobre el velador y fui tragado por el colchón. Desaparecí en esa cama donde antes hacíamos el amor. Te llevaste la música de mi vida, literal, huiste con todos los discos compactos. Esos que me enseñaste a disfrutar.

 

My heart is lying there and will be till my dying day.

 

Me transformé en un violador. No me querías cuando compartías tu cuerpo. Notaba la distancia y todo el acto se volvía violento. Señor Juez, soy inocente. Teníamos sexo y yo no sabía que violaba. Prefiero asumir mi defensa en persona. No quiero un abogado que haga dilatar mi condena. Yo actué de buena fe, enamorado y si soy culpable de algo es que no supe escuchar. Uno cree que basta con el amor y eso parece ser un error. Di por descontado demasiadas cosas y no me percaté que hacía infeliz a esta mujer. Cometí el error de suponer que mis problemas eran los mismos de ella. Pensé de manera estúpida, hoy lo entiendo, que la entendía y era capaz de cuidarla. Hoy sé que comprender a otra persona es casi imposible. Cada uno tiene sus propios anhelos y carencias. Yo debí saber escuchar e interpretar las señales. Su Señoría, creo que soy inocente y considero que el castigo fue brutal. Me condenó sin derecho a una apelación. Un día pescó sus cosas y me dejó solo con las deudas. Señor Juez, tengo deudas bancarias, pero las que me duelen fueron las que contraje sin saber. Ella tenía un talonario imaginario y cuando se acabaron las hojas, su intuición personal sacó las cuentas y decidió que nunca podría pagarle. Vio la relación como una transacción, de alguna forma contraer matrimonio por el civil también será una transacción lamentable.

 

Too much time on my hands, I got you on my mind,

can't ease this pain, so easily.

When you can't find the words to say,

it's hard to make it through another day.

 

Su Señoría, no quiero insinuar que ella prestó su cuerpo. Se hallaba en una situación incómoda de madre soltera. Por lo demás eso no está penado por la ley. Ella decidía por su cuerpo y nunca se insinuó ninguna dependencia. Hablar de dinero envilece este juicio y las relaciones humanas son demasiado complicadas. Sólo quiero, señor Juez, que no me considere un simple victimario. Yo nunca la violé ni la obligué a nada. De algún modo fui también una víctima. Esta mujer me privó de su amor y me hizo sentir culpable. Nos cambiamos de casa para que estuviera cerca de su hijo. Jamás sospeché que me iba a traicionar con su expareja. No la supe escuchar, pero ella nunca quiso entablar una conversación. Le hablaba y supongo que remedaba mi voz. Creo que le caía mal y aguantaba la situación hasta que pudiera rehacer su vida. Hubo traición de su parte, hizo que perdiera el tiempo intentando recomponer lo que ya estaba quebrado. ¿Unas palabras eran mucho pedir? Partió un día y me dejó sus muebles. No los fue a buscar, tuve que dejarlos en el primer piso del otro edificio. Cuando le toqué el timbre era evidente su olor a sexo. Su polera sin nada debajo. Me fui llorando todas las cuadras. Pensé en todas las ocasiones en que el padre de su hijo estuvo en nuestro departamento.

 

So understand,

don't waste your time always searching for those wasted years.

 

Años buscando a una mujer. Mis noviazgos no duraban más de cuatro meses. Todas las veces terminaron en una amistad no deseada. No eres tú soy yo, esa sentencia lapidaria. Te enamoras de otra mujer y te sientes utilizado. Al menos cuando dejé de amar siempre fui honesto y de inmediato confesé lo que sentía. Me hizo pedazos de todas maneras, el amor desapareció y creció el vacío. El corazón seguirá latiendo hasta mi muerte. Está lleno de cicatrices dolorosas. Y de pronto, recuerdo la canción de Phil Collins e invito por primera vez a bailar a la chica que amo. La conocí en un restorán, cada uno en su propia mesa. Estaba lidiando con mis demonios y las cervezas me volvieron extrovertido. Le conversé y al parecer le sorprendieron mis palabras. Estaba muy pasado de copas y pese a todo comprendí que ella había iniciado una búsqueda. Era un mal lugar y las anfitrionas no comprendieron la situación. El borracho molesto y la clienta sofisticada. Me dio su teléfono intuyendo que lo perdería. Llegó su cita a almorzar y me quedé esperando. Perdí la consciencia y llamé a un Uber que me llevaría a otro lugar no deseado.

 

Todo salió mal esa vez. No tuve sexo y caí encima de un computador. Contraje una deuda de la fueron testigos las cámaras del ascensor. Al día siguiente busqué el teléfono. Traté de olvidar los molestos flashazos de la droga. Encendí el ordenador adquirido una semana antes. Abro Facebook y tengo un misterioso mensaje.

 

«Hola»

«Quiero saber si eras tú quien estuvo ayer bebiendo cerveza en plaza Ñuñoa»

«Leí dos de tus escritos en tu perfil»

«No sé cómo agradecer que escribas y lo compartas… resuenan en mí tus palabras»

«Siento tu dolor y soledad»

«Admito tu valentía y me pregunto si soy tan valiente como quiero»

«¿De verdad son tan pocos los que te ven?»

 

Los siguientes días fueron mágicos. Me estaba recuperando de una crisis de cocaína. Requería estar bien para esta misteriosa mujer. Al principio chateamos mucho y una vez me atreví a llamarla. Esperemos otra semana, dije con convicción. No sé cómo se dieron las cosas, el tiempo no fue un obstáculo y de pronto estamos compartiendo un vino blanco en la terraza de Casa Lastarria. Imaginé sería un buen lugar, aunque no conocía ese espacio al aire libre. Ella estaba triste y yo avergonzado. Me dejó tomarle la mano y quiero creer que la hice sonreír. En su casa conversamos largo rato y sus labios me hechizaron. Busqué la canción que siempre quise bailar. Eres la única que ha compartido mi dolor. Secaré tus lágrimas, son tantas las emociones. Mírame ahora, de verdad te esperé por tanto tiempo. Contra todos los pronósticos, te perseguí en cada uno de mis sueños y apenas creo que unas simples palabras nos permitieran estar juntos.

 

So understand,

don't waste your time always searching for those wasted years.

 

And realise you're living in the golden years.



PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA "DE FUEGOS Y JAZMINES" (OLÉ LIBROS) DE JOSÉ INIESTA EN CASTELLÓN (21 DE NARZO DE 2023)