La página de Andrés Morales (1962), poeta, ensayista y académico chileno, es un Blog de apuntes y escritos abierto a todos aquellos interesados en la literatura y, en especial, en la poesía. Contiene poemas, artículos, notas, comentarios, críticas, reseñas, fotografías y en general, todos los tópicos imaginables e inimaginables en torno a la poesía, el cine, la prosa y la literatura chilena, hispanoamericana, española y europea de todas las épocas y estilos.
Buscar este blog
"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."
José Saramago
José Saramago
martes, 7 de abril de 2015
LA DESGRACIA QUE ANTICIPÓ LA NOVELA DE EDGAR ALLAN POE POR ALEJANDRO GAMERO
Edgar Allan Poe ha pasado a la historia de la literatura como escritor de una única novela. Y ni falta que haría más, no solo porque el autor estadounidense consiguiera influir con sus excelentes relatos en los géneros de terror, de ciencia ficción y policíaco, sino porque su única novela, La narración de Arthur Gordon Pym, fascinó e inspiró a partes iguales a pesos pesados de la literatura como Herman Melville, Julio Verne, H. P. Lovecraft o H. G. Wells.
Extraña y singular donde las haya, la narración de Poe decía basarse en hechos reales, dentro de la larga tradición de novelas que gustan de presentar la ficción como realidad y que incluye historias como Los viajes de Gulliver o Robinson Crusoe. Sin embargo, lo cierto es que más que basarse en un acontecimiento pasado hay que decir que la novela de Poe adelanta algo que todavía estaba por ocurrir, algo que es más frecuente en la literatura de lo que pudiera pensarse, sobre todo dentro del género de ciencia ficción.
Entre peripecia y peripecia uno de los pasajes de La narración de Arthur Gordon Pym es el naufragio de un barco ballenero llamado Grampus, seguramente basado en la tragedia del ballenero Essex. En él Poe relata cómo, tras varios días a la deriva, cuatro supervivientes, desesperados por no tener comida, deciden asesinar y devorar a uno de ellos para asegurar la supervivencia del resto. Después de echarlo a suertes la desafortunada elección recae en el más joven de todos, un grumete llamado Richard Parker, que es apuñalado y comido por partes durante cuatro días.
Cuarenta y seis años después, el 5 de julio de 1884, ocurrió el naufragio real de un velero mercante inglés llamado Mignonette que navegaba por el Cabo de Buena Esperanza. Una vez más, ahora en la realidad, cuatro marineros lograron sobrevivir al desastre: el capitán Tom Dudley, Edwin Stephens, Edmund Brooks y ‒aquí empiezan las coincidencias más espeluznantes‒ el grumete Richard Parker de 17 años, que por cierto había mentido sobre su edad para poder enrolarse en el barco y que probablemente no había oído hablar en su vida de Edgar Allan Poe ni mucho menos conocía su novela. Después de varios días a la deriva, los supervivientes se quedaron sin comida ni agua y tomaron la desesperada decisión de echar a suertes quién serviría de alimento a los demás. Le tocó, como no podía ser de otra manera, al joven Richard Parker, que corrió una suerte muy parecida a la de su homónimo ficticio. Otra versión dice que el grumete se deshidrató después de beber agua de mar y entró en coma, por lo que los supervivientes decidieron matar al que estaba inconsciente, amparados de cierta manera por las leyes del mar. Pasara lo que pasase, solo así consiguieron aguantar varios días más, hasta que fueron rescatados por un barco alemán. A su llegada a Cornwall, los tres supervivientes fueron arrestados bajo la acusación de homicidio, aunque finalmente se les puso en libertad.
La historia fue descubierta varias décadas después por Nigel Parker, un primo lejano del Richard Parker que fue devorado. Todo sea dicho, la coincidencia no es tan extraña teniendo en cuenta que el nombre de Richard Parker era muy común y que la situación que se plantea, un naufragio con antropofagia por supervivencia, tampoco era completamente infrecuente en la época.
Por cierto, todavía quedaría por añadir un último Richard Parker a la historia: el tigre de bengala que naufraga en La vida de Pi del canadiense Yann Martel, una historia que también se presenta como real dentro de la novela en un guiño a la anticipación de Poe.
lunes, 6 de abril de 2015
domingo, 5 de abril de 2015
NOMBRAMIENTO DEL POETA CHILENO ANDRÉS MORALES COMO CABALLERO DE GRACIA Y MAGISTRAL POR EL PRÍNCIPE DE SALINA DON FABRIZIO CORBERA
Paolo Corbera, Duque de Querceta, por voluntad del Príncipe Don Fabrizio Corbera ha procedido a nombrar a
Don Andrés Morales
Caballero de Gracia y Magistral
ESCUDO DE ARMAS
DE LOS MORALES
miércoles, 1 de abril de 2015
PRÓXIMA APARICIÓN EN PARÍS, EN EDITIONS L'HARMATTAN DEL LIBRO "ESCRITO / ÉCRIT" DEL POETA CHILENO ANDRÉS MORALES, TRADUCIDO AL FRANCÉS BAJO LA DIRECCIÓN DEL PROFESOR PATRICIO GARCÍA
Note de l’auteur:
Ces textes sont
le résultat d’une recréation fictive et d’une recherche systématique sur les
différentes écritures qui ont existé tout au long de l’histoire (bien sûr, pas
toutes, car il serait impossible de rendre compte de chacune de ses
expressions).
Je tiens à souligner que parmi ces textes aucun
n’appartient à la «voix officielle », ni ne fait partie du « discours dominant
» - en utilisant le métalangage
théorique actuel -, lisez poètes ou critiques. Au contraire, on a cherché à donner la parole à travers la poésie
- en vers et en prose - à ceux qui ne l’ont jamais eue (et en général ils n’ont
même pas songé à approfondir en littérature), ou à ceux qui dans des occasions
très rares et limitées ont ébauché quelques lignes. Le suicide, le juge, le
copiste, l’analphabète (qui dicte au scribe), le poète “mineur” ,
l’astronome, le musicien et le samurai qui fait face à sa mort, le malade
terminal, le chroniqueur des codes nahuatl, l’africain oublié qui a souffert
les tueries de guerres civiles et tribales, le métier de clergé qui découvre pour la langue romane des passages de la Bible et
tant et tant d’autres. Tous ces textes sont le support solide de l’écriture qui
a permis que certains monuments littéraires arrivent jusqu'à nous, comme Le code de Hammourabi, les papyrus
égyptiens, Le Livre des Morts, La pierre de Rosette, les tablettes
babyloniennes, Les rouleaux de la Mer
Morte, les poèmes d’Homère, les bibliothèques médiévales et ses magnifiques
traductions ; Le Poème du Cid, la correspondance
romantique, les textes de Catulle, les mantras bouddhistes, les traductions
hébraïques, les légendes orientales (arabes, chinoises, japonaises) ou le
simple registre familier et intime de qui veut laisser un témoignage de sa vie.
Tous ces poèmes ont été dédicacés à d’autres poètes, académiciens, traducteurs,
peintres, des gens comme les autres, des musiciens et studieux de la
poésie : c’est ma volonté de le faire ainsi, car je leur dois aussi ma
reconnaissance la plus sincère. Quelques-uns de ces textes essayent de « jouer
» avec le lecteur dans la fantaisie d’un
soi-disant texte « original » que
l’on découvre et en plus l’on pénètre dans la langue castillane en se
revivifiant à travers ces voix cachées, nonchalantes et presque toujours silencieuses,
mais aussi relégués.
A. M.
Nota del autor:
Estos textos son el
resultado de una recreación ficticia y de una investigación sistemática sobre
las distintas escrituras que han existido a lo largo de la historia (desde
luego no todas, pues sería imposible dar cuenta de cada una de sus
expresiones).
Lo que
sí importa subrayar es que ninguno de ellos pertenece a la « voz oficial » ni
son parte del « discurso dominante » - en el actual metalenguaje teórico -, léase
poetas o críticos. Por el contrario, se ha buscado dar la voz a través de la
poesía - en verso y en prosa - a aquellos que nunca la tuvieron (y en general
ni soñaron siquiera adentrarse en la literatura) o que en muy raras y escasas
ocasiones esbozaron unas pocas líneas. El suicida, el juez, el escriba, el
analfabeto (dictando al escribiente), el poeta “menor”, el astrónomo, el
músico, el samurái que enfrenta su muerte, el enfermo terminal, el cronista de
los códices náhuatles, el olvidado africano que ha sufrido las matanzas de las
guerras civiles y tribales, el Mester de Clerecía que desentraña para la lengua
romance pasajes de la Biblia y tantos, tantos otros. Todos ellos son el sólido
soporte de la escritura que ha permitido que lleguen a nosotros monumentos
literarios como El Código de Hammurabi,
los papiros egipcios, El libro de los
muertos, La piedra Rosetta, las
tablillas babilónicas, Los rollos del Mar
Muerto, los poemas de Homero, las bibliotecas medievales y sus magníficas
traducciones ; El poema del Cid, las epístolas románticas,
los textos de Catulo, los mantras budistas, las traducciones hebraicas, las
leyendas orientales (árabes, chinas, japonesas) o el simple registro familiar e
íntimo de quien quiere dejar un testimonio de su vida. Todos estos poemas se
han dedicado a poetas, académicos, traductores, pintores, gente común, músicos
y estudiosos de la poesía: es mi voluntad hacerlo así, pues también les debo mi
reconocimiento más enfático.
Algunos de estos textos intentan « jugar
» con el lector en la fantasía de un
aparente « original » que se descubre y,
además, se desentraña para la lengua castellana cobrando vida a través de estas
voces ocultas, sosegadas y casi siempre enmudecidas y, también, postergadas.
A. M.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












.jpg)







