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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

miércoles, 12 de abril de 2017

INVITACIÓN A LA CEREMONIA DE INAUGURACIÓN DEL AÑO ACADÉMICO DEL DEPARTAMENTO DE LINGÜÍSTICA DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE CON LA CONFERENCIA "LOS LIBROS PROFÉTICOS ILUMINADOS DE WILLIAM BLAKE A CARGO DE LA PROFESORA DANIELA PICÓN, HOY MIÉRCOLES12 DE ABRIL, A LAS 14:30 HORAS



TERCER FRAGMENTO DEL POEMA "VARIACIONES SOBRE “LA PANTERA” DE RAINER MARÍA RILKE" DE ANDRÉS MORALES

III





“Con su caminar blando, pasos flexibles y fuertes,
gira en redondo en un círculo estrecho”

Como gira la luna quebrada de pena
y los cipreses torcidos la miran soñar.
Como si cada centímetro de su cuerpo negro
fuera una montaña donde el mundo rueda.

No haya compasión con estas rejas,
con las rejas que aprisionan el silencio
y con las rejas invisibles en el cuerpo,
en cada corazón.

Que atraviese la cárcel y beba el agua del río,
que coma in cesar, que salte encima
de todos los planetas.

No haya compasión con nuestra vida estéril

mientras gira la luna quebrada de pena.

martes, 11 de abril de 2017

DOS FRAGMENTOS DEL POEMA "VARIACIONES SOBRE “LA PANTERA” DE RAINER MARÍA RILKE" DE ANDRÉS MORALES




I



“Su mirada, cansada de ver pasar
las rejas ya no retiene nada más”.

Su mirada, decías, la cansada, aquella, la mirada
de los derrotados, sí, de ver pasar el hoy, el ayer,
el entonces, cansados de contarlos y lo digo una vez                                                                                            /más,
cansados, locos, preocupados del tal vez, de las treinta monedas,
pero ciertos en esos ojos fieros que nos quieren decir                                                                                           /nada
y nos hunde y atraviesa a cada uno
pero así nos aleja medio muertos,
terminales,
desatados en el cruel final.


II



“Cree que el mundo está hecho
de miles de rejas y, más allá nada”.

Y está lleno de rejas,
el ciego, el mudo, el banquero,
la esposa que aguarda la golpiza,
el niño sin juguetes,
el cielo que nos cae
y el mar que nos encierra.

Lleno de rejas, la cárcel del lenguaje,
lleno de rejas, el hombre sin mujer,
lleno de rejas, el enfermo ya sin cura.

La pantera cierta, desvaída, cierta,
la pantera llora acero y despedidas,
la pantera muere un poco más por su mirada.



sábado, 8 de abril de 2017

TRES COMENTARIOS DE CINE DEL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI






EL MUELLE (1962)
Dirigida por Chris Marker


La Jetée (El Muelle) es un mediometraje francés de apenas 28 minutos, un prodigio de montaje a partir de fotografías fijas. La película plantea la necesidad de enviar a un hombre a través del tiempo con el fin de salvar a la humanidad de las consecuencias de una tercera guerra mundial. Primero lo envían al pasado alentados por el recuerdo que tiene este prisionero de una imagen de su infancia: una mujer que espera en el aeropuerto de Orly. Los científicos utilizarán esa fijación para experimentar la tolerancia de su mente con el objeto de que posteriormente logre contactar con habitantes del futuro. Terry Gilliam adaptaría esta historia para dar origen a 12 Monos (1995). «Al vivir en distintas dimensiones no se puede distinguir la realidad», señala James Cole (Bruce Willis) a los científicos, estableciendo una mayor complejidad al viaje en el tiempo. En la cinta francesa el sujeto experimental vive las travesías como un continuo lineal, no hay confusión mental aparente, salvo al final cuando se da cuenta de que el recuerdo de la infancia era el de su propio futuro. La idea de aferrarse a los sentimientos por la mujer del pasado es abordada en ambas películas, pero Gilliam construye al personaje desde la perspectiva de la alucinación paranoica, utilizando hábilmente la psicología de alguien que sufre el síndrome de Casandra (creer que puede ver el futuro). El Muelle será un referente obligado para las futuras películas de ciencia ficción. Rian Johnson plantea un guion diferente al sugerir la simultaneidad del tiempo en Looper (2012), esto es, el personaje del futuro se encuentra con su homólogo enviado al pasado (ambos conviven en un mismo plano), pero su versión futura (Bruce Willis otra vez) experimenta unas emociones mezcla de pasado y de futuro, por lo que la realidad (antes confusa de James Cole) ahora es realmente compleja: la mente de este nuevo personaje genera una memoria borrosa que hace imposible disfrutar de la instantaneidad temporal. La toma de decisiones es cada vez más complicada conforme va cambiando el enfoque de los personajes en las diferentes películas. En las dos primeras (El Muelle y 12 Monos) los personajes buscan refugio en el pasado, la memoria busca equilibrarse a partir del recuerdo. En Looper, en cambio, busca refugio en el futuro debido a que el pasado se presenta borroso. Otra variante de la instantaneidad temporal es la que plantea Denis Villeneuve en La Llegada (2016) donde la doctora Louise Banks accede a un lenguaje alienígena que permite a su mente interpretar el pasado, presente y futuro al mismo tiempo, que implica el acceso a una cuarta dimensión (el tiempo) muy diferente a la percepción común de los seres humanos. En este caso, la doctora toma decisiones mucho más complejas que en las cintas anteriores, pero a partir de una mente comprensiva que entiende la simultaneidad del tiempo de manera equilibrada. Su memoria no se establece en el pasado o el futuro sino en todo el espectro del tiempo. En este último caso las emociones fluyen de manera armónica y los sentimientos no se quedan atascados ni se distorsionan. En resumen, a partir del viaje en el tiempo visionado en El Muelle es posible generar otras interpretaciones de las implicancias mentales que dichos viajes imponen a la toma de decisiones. El escritor y antropólogo peruano Carlos Castaneda postulaba que «en un mundo donde la muerte es el cazador, no hay lugar para dudas ni lamentos, sólo hay tiempo para decisiones», visión profundizada en estas películas de ciencia ficción en relación a la importancia del tiempo, de cómo nuestras decisiones actuales cambian de una vez y para siempre nuestra existencia.



MOMMY (2014)
Dirigida por Xavier Dolan


Paolo Sorrentino emplea acertadamente la música, clásica en su caso, para dar fluidez a las imágenes, aunque su cine parece orientado a un público culto donde a veces elabora escenas ampulosas que alejan al espectador de la emoción en su estado puro. Xavier Dolan, por el contrario, nos lleva al paroxismo con sus elecciones musicales (popular y clásica) logrando que esos momentos eleven la interioridad de los personajes, no con una sucesión de bellas imágenes, sino con un montaje tan preciso que pareciera que este canadiense hubiera nacido filmando películas. Dolan hace encuadres sorprendentes, mezcla planos fijos con travellings, incorpora y enmudece diálogos, pasa de lo concreto a lo metafórico, en cinco minutos y en medio de Wonderwall (Oasis) cambia desde el punto de vista de un chico problemático al de su viuda madre, es tan lúdico en la ejecución que incluso se da el lujo de modificarnos el formato de la pantalla. Hay intuición, talento y originalidad, aparte de un gran sentido del ritmo narrativo. Los momentos de intensidad no son gratuitos, obedecen a un guion cuidadoso que disecciona seres humanos, desnudando miserias hasta profundidades que asustan. Dolan escoge tres personajes y los exprime al máximo, logrando el lucimiento de sus actores en papeles de mucha complejidad. Steve convive con un trastorno de déficit de atención con hiperactividad que, luego de la muerte del padre, lo hizo cometer actos de vandalismo que llevaron a su madre a internarlo en un hospital psiquiátrico. Diane tuvo que vender la casa y ahora vuelve a acoger a su hijo en una casa alquilada. Tendrá el apoyo de Kyla, maestra alejada de las aulas, con un enorme problema de autoestima. Ella se acerca a sus vecinos y se compromete a darle lecciones a Steve. El muchacho ama a su madre, comprende perfectamente el calvario al que la somete, aunque quisiera protegerla. Diane es una mujer de carácter, pero tras enviudar no pudo recomponer su vida. Histriónica y frontal, esconde sus frustraciones en su personalidad extrovertida. Oculta el dolor que significó recluir a su hijo y, luego de una cena hogareña, se confiesa con Kyla que a su vez ha vivido confinada en su propio hogar. La excluyen producto de su deterioro nervioso, por lo que el hecho de que Diane y Steve le permitan ser útil la saca de su ostracismo. Los tres personajes están atrapados, no confían en el futuro hasta que entre ellos obra un inestable equilibrio que los hace funcionar como familia. Son seres dañados, tarde o temprano Steve se pasará de revoluciones y una demanda judicial desencadenará el derrumbe de la madre. Estuvo dispuesta a sacrificarse por su hijo, pero Steve no permitió que lo hiciera a costa de su dignidad. Deviene la fase depresiva y simplemente Diane no podrá lidiar con la realidad. Ama a su hijo, pero ya no tiene fuerzas. El precario equilibrio simbiótico se derrumba, triunfa el egoísmo y una frialdad impenetrable se apodera de Diane, dejando traslucir perturbadores claroscuros. La estructura de familia tradicional no soluciona el puzle, hay incluso amor entre ellos, pero ya no hay esperanzas, tienen dañado el motor de partida. Los sueños de Diane se desvanecen tras unas tristísimas notas de violín.



GHOST IN THE SHELL (2017)
Dirigida por Rupert Sanders


Scarlett Johansson da con el tono de Major, híbrido entre cyborg y ser humano, aunque dotando a la protagonista de una sexualidad ausente en la versión animada de 1995. El guionista William Wheeler adaptó la historia para que el personaje de Johansson tenga presencia física en la futura entrega de la saga, posibilitando un final diferente en que Major se niega a pertenecer al universo electrónico. Es evidente que Hollywood quiere explotar una franquicia para reemplazar las desgastadas cintas de superhéroes. En la puesta en escena desaparece el retro-futuro y en su reemplazo homenajea el futuro mostrado en Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Hay abuso en el empleo del CGI para las imágenes de la ciudad, lo que a veces entorpece la fluidez con las imágenes donde intervienen personas de carne y hueso, aunque por otro lado las locaciones interiores son visualmente atractivas. El discurso de la versión japonesa, da paso a diálogos e imágenes que sobreexplican las escenas, orientadas a encajar piezas de un producto comercial donde predomina la acción. Las frases finales del metraje hacen énfasis de la importancia del alma humana por sobre la inteligencia artificial, evidenciando nula comprensión del material original, ése cuyo mensaje seguirá vigente para futuras generaciones, trocándolo en un mensaje orientado a menores de catorce años que se maravillan con secuencias duplicadas y referencias a clásicos de la ciencia ficción. Hay una perniciosa dicotomía entre la tecnología visual (muy actual) y la profundidad del mensaje (muy anticuado) que la hace comparable con películas de los ochentas como Terminator (James Cameron) o Robocop (Paul Verhoeven).

jueves, 6 de abril de 2017

INVITACIÓN A "TEC ABIERTO, NOTAS AL MARGEN. PERSPECTIVAS DE LA EDICIÓN CRÍTICA", 7 DE ABRIL DE 2017



INVITACIÓN PARA EL 11 DE ABRIL DE 2017: "PABLO NERUDA: A 80 AÑOS DE ESPAÑA EN EL CORAZÓN" POR EL ESCRITOR Y PERIODISTA ESPAÑOL MARIO AMORÓS



"ESCRITO EN LA PIEDRA" LEÍDO EN FRANCÉS




"NOCTURNO", TEXTO DEL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI



 Presiona el timbre mientras recupera el aliento. Un señor de barba le abre la puerta y le echa una mirada recriminadora. Fernanda lo saluda antes de recostarse en el diván.

–Vi una película japonesa de un anciano que recibe la visita de su nieto.
–Usted llegó siete minutos tarde.
–Le cuenta que presenció cuando el hongo atómico irrumpió en el horizonte.
–Usted no se toma en serio esta terapia.
–No parecía un hongo, tenía forma de continente.
–El subconsciente le recuerda lo desastroso que es para usted el pasado.
–Le estoy hablando de las imágenes.
–Una verdadera explosión arrancó de raíz los momentos felices.
–Era una historia triste.
–Ese hongo podría ser una representación de Brasil.
–Pasé buenos momentos por esas tierras.
–El subconsciente dice otra cosa.
–Mi marido me llevaba a clubes increíbles.
           –Insiste en revivir el pasado.
           –Me gustaba como me acariciaba.
           –Pareciera que la traicionaran los sentidos.
           –Soy flaca, apenas tengo senos, pero él me hacía sentir mujer.
           –El mundo de las apariencias le hizo perder confianza en sí misma.
           –Nunca quise tener hijos.
           –Estamos aquí para que aprenda a proyectarse.
           –No soy una película –rio Fernanda.
           –Se burla de usted misma, piense esta terapia como un lugar sagrado donde viene a recomponer su vida.
           –El abuelo no comprendía la impaciencia del nieto.
           –El anciano es su pasado y el nieto el futuro.
           –Con Bruno disfrutábamos de las mismas cosas, fueron cuatro años maravillosos.
           –Un amor tan destructivo como una bomba nuclear.

         Camino a casa Fernanda estalla en llanto. El clima de Santiago es demasiado frío y el barrio de El Golf, con sus calles impecables rodeadas de edificios, perpetúa el sentimiento de soledad. Trabaja en una empresa de publicidad y acostumbra vestir a la moda. La reciente campaña para una compañía tabacalera resultó todo un éxito. Vender placer pareciera ser una perfecta forma de subsistir. A veces utiliza el tren subterráneo y se pierde entre la multitud. Un rapero le pidió dos palabras. «Hongo atómico», le demandó una tercera y propuso «Película». El chico encendió el amplificador y comenzó a improvisar:

» Hongo alucinógeno, selva amazónica… usted es mi hembra supersónica...
» Soy lo que recetó el doctor… y mi favela es full amor…
» Princesa alta y espigada… supongo que este man le agrada…
           » Siento mi sexo atómico… explotar en su película porno…

        Fernanda se ruborizó ante los espectadores del vagón, aunque parecía gustarle el intercambio entre el poblador y la princesa.

           » Mejor una película muda… para que no se sienta…

El muchacho solicitó aporte voluntario y dejó a Fernanda a cargo de las miradas ajenas. Se había pasado de estación, el ingenio del desconocido la había rescatado de oscuras lucubraciones.

Otro día llegó puntual a la consulta. No requirió ningún distractor para hacer frente al psiquiatra.

          –Revisando mis notas, creo que el hongo con forma de continente en realidad era su hígado. Representa el presente, recién ha empezado a tomar consciencia –qué más nocivo que la radiación– del daño que le provocaron los excesos.
           –Ya ni siquiera bebo alcohol.
          –Las drogas fueron una forma de autodestrucción. El subconsciente requirió de castigo para encontrar un lugar de confort. Probablemente un sentimiento atávico, algo que proviene de su infancia.
        –Mi madre era gerente de una empresa con muchas sucursales. Viajaba mucho y sólo hablaba de negocios.
           –¿Usted confiaba en ella?
           –Nunca fue a las reuniones del colegio.
           –Lo dice con resentimiento.
           –Nunca me creyó, tampoco le interesaban mis notas.
           –¿Hace cuánto que no conversa con ella?
           –Cuando regresé a Chile nunca más volví a la casa de ellos.
           –¿Bruno la abandonó y después no volvió donde sus padres?
           –Mi padre me compraba ropa interior.
           –¿Por qué no quería tener hijos?
           –Me violó por años y me compraba vestidos.
           –Usted no es culpable.
           –No podía ver a mi madre a los ojos.
–¿Sentía que la engañaba?
–Nunca me hubiera creído.
           –¿Tuvo algún novio en el colegio?
           –Tampoco en la universidad.
           –¿Por qué cree que Bruno rompió sus corazas?
          –Me encantaba, aunque cuando me tocaba lo rechazaba. Podría haberse acostado con cualquiera, pero tuvo paciencia y me enseñó a disfrutar de mi cuerpo.
           –¿Se fueron a vivir juntos?
           –En Brasil las drogas no son tema, Bruno jamás pensó que me convertiría en una adicta.
           –¿Le contó alguna vez de su padre?
           –No se lo he contado a nadie, tampoco tengo amigas.
           –Su padre violentó su inocencia y la hizo sentir culpable.
           –Mi madre sigue viviendo con ese viejo de mierda.

          En la fiesta de fin de año se quedó observando a sus compañeros. Hace tiempo que no bebía, pero sin el alcohol habría sido imposible entablar conversación. Fernanda poseía una belleza glaciar. Sus ojos azules irradiaban una tristeza profunda. Nadie en la oficina se habría atrevido a decirle que se veía hermosa.

           –Prefiero ir al cine. Las imágenes me hacen entender lo que no siento.
           –El pasado dejó cicatrices, llenó vacíos con emociones fuertes.
           –Reconozco a las personas destructivas, la fragilidad es un imán.
           –Usted quiere certezas, le gustaría que la comprendieran.
           –Prefiero conocer a la gente a partir de sus debilidades.
           –¿Le gusta la oscuridad?
           –Observo imágenes desde la butaca de una sala vacía.

          Fernanda acude todos los viernes al restorán de Isidora Goyenechea. Desde la ventana observa a la gente que pasea por la avenida. Asistió a laavant première de «Animales nocturnos» y durante la ficción intentó evadir la mirada de la actriz. Quizás el director conozca sus pensamientos más ocultos. Espera a miles de kilómetros que surja algo parecido a una emoción. Pide el mismo plato, sabiendo que Bruno no acudirá a la cita.

INVITACIONES DE LA EDITORIAL LOM PARA EL PRIMER FESTIVAL DEL LIBRO Y LA PALABRA



"SILENCIO" CRÍTICA DE CINE DEL ESCRITOR ANÍBAL RICCI




Dirigida por Martin Scorsese

Película bien filmada, con imágenes que recuerdan el cine de Kenji Mizoguchi (Cuentos de la luna pálida). La acción transcurre en el siglo XVII y narra la historia de dos misioneros jesuitas que se internan en el Japón medieval tras los pasos del padre Ferreira, supuestamente convertido en un apóstata del cristianismo. Seremos testigos de las vacilaciones de un hombre religioso según la visión de Scorsese. Plantea el peligro de considerar una religión superior a las otras, de cómo el ego puede enaltecer a un ser humano en virtud de creerse portador de una verdad única. La cinta recurre a una retórica circular: el protagonista tiene fe en Cristo, percibe el sufrimiento de los fieles (torturados por el Inquisidor), se siente culpable por no poder impedirlo, vuelve a buscar refugio en la fe (reza por los muertos), sufre por no hallar respuesta de Dios y vuelve a sentirse culpable por fallarle. Fe–sufrimiento–culpa, ideas que se repiten y no tienen solución, expresiones del silencio de Dios. Esta película proveerá argumentos a un ateo para continuar siéndolo, de igual forma que a un creyente para afianzar su fe. Parecen más comprensivas las visiones de Ingmar Bergman (La muerte de la doncellaEl séptimo sello) y sobre todo de Carl Theodor Dreyer (La palabra) que ven a la fe como una cuestión de amor (a Cristo, al prójimo) y no sólo el resultado del miedo a no ser aceptado en el Paraíso. La escena final surge tramposa, contribuyendo a relativizar el discurso de los 160 minutos del metraje.

DIPLOMADO DE EXTENSIÓN EN LA UNIVERSIDAD DE CHILE: "LITERATURAS DEL MUNDO, PROBLEMÁTICAS ACTUALES" (SANTIAGO DE CHILE, MAYO A NOVIEMBRE DE 2017)



PRIMER FESTIVAL DEL LIBRO Y LA PALABRA (SANTIAGO DE CHILE, ABRIL DE 2017)