
La página de Andrés Morales (1962), poeta, ensayista y académico chileno, es un Blog de apuntes y escritos abierto a todos aquellos interesados en la literatura y, en especial, en la poesía. Contiene poemas, artículos, notas, comentarios, críticas, reseñas, fotografías y en general, todos los tópicos imaginables e inimaginables en torno a la poesía, el cine, la prosa y la literatura chilena, hispanoamericana, española y europea de todas las épocas y estilos.
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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."
José Saramago
José Saramago
domingo, 27 de abril de 2008
jueves, 24 de abril de 2008
EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍA "HOMBRES" DE JULIA TORO
La gran fotógrafa chilena Julia Toro, quien ha dedicado gran parte de su obra a retratar escritores y poetas (son notables sus fotos sobre Jorge Teillier) inaugurará una nueva exposición en la Corporación Cultural de Las Condes el jueves 8 de mayo a las 19:00 horas. Se trata de "HOMBRES" una muestra dedicada al género masculino en sus más diversos ámbitos.martes, 22 de abril de 2008
sábado, 19 de abril de 2008
SELECCIÓN DE POEMAS DE SERGIO MUÑOZ



Fragmentos del poema Nuevas aliteraciones para un ojo crítico, del libro
“lengua muerta” (Editorial La Trastienda, Santiago de Chile, 1998)
las luces -lumbres leves-
levantan líquido lejano
los labios liberan lucidez
las letras luchan
limpiando las lágrimas
los lunares -latiendo-
llevan llamas lentejuelas
lasciva lectura los lamo
catalejo carajo
como cuando carraspeas
ciñes cañerías certeras
ciegas crines
cumbres caídas como cantinas
cálidas caballerizas colmadas
centellean como cálamos
cubriendo cada centímetro
con cuerpo con cadera
abra sus ojos mire estos signos unidos
robándose -oscuros- su tiempo
retroceda orille esta nueva música
imagine páginas invisibles
eléctricas llagas
asome su rostro en mi piel
mientras imagina
recorra este ademán sobre un único llanto
trueque intimidad minutos o alas
los relojes errarán dulcemente
esplendor de oscuro ritmo
mire a su último alrededor
postdata
aconsejaría malgastar el olvido
es decir soplar sobre las caras de los otros
como si fueran las velas intactas de algún festejo
porque además se es feliz soplando así
yendo a buscar algo de comida para la noche
que es tan larga en sí misma
y nos duele por ser tan honda y negra como es
aconsejaría correr por los peldaños de uno
caer por ellos cada noche
mirar los perfiles del mundo
tocarnos hasta perdernos
como si fuéramos la sombra de algo
más intenso y pleno que nosotros
basta decir que el cielo
no nos tuvo entre sus elegidos
y esto es digno de los condenados
Jadis
Jadis, si je me souviens bien, ma vie était un festin
où s’ouvraient tous le coeurs...
arthur rimbaud
antes mucho antes de ser
antes de hablar de esa mitad de uno
que anda suelta que se hunde hasta el cuello
del festín fetal del arrullo de esas yeguas aladas
del llanto veo labios partidos veo sangre
a lo largo y a lo ancho del mundo
y una hermana impensable
vuela a los brazos feroces del verbo
y no hay oxígeno no hay luces
en la nueva placenta y su cuerpo
cae lejos del mío antes mucho antes de ser
cuando soplaba el uno en la violencia materna del vértigo
y alcanzamos aún a tocarnos como animales que fuimos
como estrelas que fuimos en el tren familiar de los beijos
de algún plazo escrito en los labios mal escrito
en los guiños del sueño alcanzamos a unir
nuestros dedos sólo eso escuchamos el canto
de unas venas veloces que se desvestían
y la sangre corriendo y unos hilos
colgando hacia el suelo sólo eso
antes mucho antes de ser
antes de hablar de esa mitad de uno
que anda suelta
huenún
a jaime luis huenún
fue así como ocurrió cabezas cayeron bajo los puentes
y el acero se impregnó de ciénaga y de flores
sin desnudez los caballetes estallaron de olor y muerte
y en el alcohol de cada párpado
se escondió el oído intacto de un metal que florecía al viento
el cabello suelto del mar fermentaba en la risa opaca de las olas
y la arena la arena devoraba a los cuerpos
que detenían el silencio del rapto
fue así los columpios de la memoria -quietos aún-
fueron recogiendo el vaivén de su infinita cautela
y caídas las carnes de su desolación
los cuchillos y las crines los cisnes temblorosos de su niñez
galoparon tristeza de un papel sonámbulo en sus dedos
en la muda mirada de yugos oblicuos
de cicatriz de aquella voz tatuada en el río
como en espejo y memoria
huenún jaime luis sietemesino feo
cada vez hay más preguntas y oídos que quisieran ser piel
en tus papeles de origen y destello página
y metro rapto en el vientre del lenguaje
temblor y furia huilliche pétalo efímero
como esos días de lluvia o de cisnes
en esta ribera tan fugaz
donde te escribo
lengua en blues
a vicente y francisca
“soy, pero soy también el otro, el muerto,
el otro de mi sangre y de mi nombre”
jorge luis borges
escuché tiernos pétalos tristes
navegando por rieles que cercaban mi voz
galopé en la piedra imaginé una lengua
que desangraba sus máscaras e indagué en la sombra
del espejo y no me vi sino en la síncopa ciega de mi tacto
que no es sino lo que es y lo que la noche me dice que es
recordé la luz intacta y errante
desnudé esa piel oscura que huía y traté de atarla
a su límite le ordené caí bajo su manto
la asemejé a mi mano e intenté dibujar el vuelo
del colibrí que se oculta que la trae y la lleva
que la entrega y la quita con su zumbido y su prisa
porque para mí la idea es el hecho la idea
es la imagen concreta del vuelo -pero no su figura-
la idea es el recuento de esas alas que zumban
como élitros locos como aspas que me comunican
y me alejan del sangramiento del parto como voces
que salpican videncia y se mueven de un lado a otro
en el éxtasis de morder un alfabeto
que se descascara y se ahueca
se relumbra y se inflama y vuelve a arder en la sombra
del torrente sin fin del río que nos llama
por nuestro nombre bastardo y ciego
por ese nombre que aletarga el ala
y misteria la sangre de los hijos
y nos obliga a vivir heridos
la mirada
a través de la cicatriz retorné a las raíces
relajé el reflejo del relámpago en el río
tendí la mano lenta en el agua
y el oleaje respondió mi ruego
me colibrí en el animal que zumba en su talón
me hice hélice del tiempo y traje la aurora y su aullido
me hundí -arena- en su llama y aplaqué el lenguaje de la sangre
me vertí en la luz del espejo y grité
grité de nuevo nombre gemí de nuevo signo
lamí las manos y la sombra
me aletargué tras el último vestigio de la noche
fui directamente a la ceniza y me hice hueso
detalle óseo del que era y del que fui
busqué mi reflejo en los jardines idénticos del fuego
miré mi rostro por última vez
y me reí me reí me rehice
cambié la faz de esas sílabas fugaces
las llené de verdad me revolqué en el filo de mí
me revolqué en el olor de mi nombre
me revolqué en el color de mi sangre
me revolqué en el mirar de los míos
me nombré
y fui Cereño
467
me apego al tránsito del cielo en su retraso
veo una cicatriz que deambula por el margen
por la orilla de mi apego al espejo
por el río -en fin- de oscura terquedad que aún me habita
y que es mi hábito y mi pérdida y mi ser
por albricias que al aleteo se fijan
en los vértices de mi recuerdo
por lámparas que cuelgan con infinito hastío
de tablas que no puedo alejar por la prisa
de esta materia sangrante
que ya nace y no yace dentro del reflejo que fui
por la máscara errática
que fue mi faz por la sombra que idealicé
y no era más que un despojo
en la inmediatez de la noche y el parto
ahí cuando el filo aúlla su terquedad
y la mano trepa en el laberinto líquido
que huele a sangre
ahí cuando despierto
en la penumbra que me nombra
solo suave apaciguando la imagen
de unas horas que aletean su fijeza
la imagen que proyecta mi voz
en las amarras de un oído ebrio
intacto definido
como en los límites de su volumen
ahí cuando la mezcla de tanta ceguera
enluta la errancia y su goce
cuando simplemente soy y aúllo
como un cascabel erizado por su sombra
cuando te veo venir sin luz
y huelo la tristeza del aire
cuando te veo ir hacia otra luz
y destilo esta mitología que me salva
y me asemejo al humo
que es más y es a la vez algo más que más
me asemejo a todo lo que siendo
es más de lo que es
enloqueciendo en el registro inmóvil
de este ser sin ser
que mira al espejo
y fija la atención en la memoria
pues yo no soy más que el frágil simulacro
de este aleteo transparente
que no perdura en la unidad de la llama
alterno con la fugacidad del ropaje
pero no soy ni la fugacidad ni el ropaje
apenas me hundo en lo digital extraño
lo volátil de este templo que no existe
araño el otro rostro
doy vueltas por la piel que está en mi piel sin ser
buscando lo sagrado que habita esta pared de adobe
y vuelvo a unos dedos que me marcan a labios
a figuras que no concluyen con la noche
a un forcejeo de sombra contra sombra
repito mi nombre y por terquedad o por rigor
deslizo la simetría del alba en las paredes de lo idéntico
rasguño entre los puños de la memoria
digo un número
y perduro en lo remoto de esta exactitud sin voz
hablo por ella que anuda en mi rastro
tercas condenas de silencio
-amarras que dibujan lo que no sabría decir-
y escapo de este laberinto que no es
que a nadie aguarda
que huye a la velocidad de la noche
fuga
guardo mi lengua natal en cavidad de troncha angosta
y a veces cuando hay lluvia o cuando hay río
me tiendo a enumerar las gotas
de un lenguaje fantasma que es y no es
que emociona y fastidia cuando arrulla su arrullo
trazo el eje
me encaramo sobre rieles que apenas recuerdo
pero a la memoria a veces le inventamos su redondez
cuando calza en el oído la simetría imperfecta de su roce
una a una llamaradas de una época que no se deja ver
- ecos
- erratas
- manchas que la lengua evapora
calzan como calza el laborioso ser de lo que viene
su quejido sangre que en el oráculo no se alcanza a descifrar
por más geometría que uno intuya en el borde
transpiración y lágrimas faenas destinadas al olvido
que corre tercamente por el labio del que susurra sus nombres
aún así tengo la certeza de que el tiempo es sólo esto
- un monólogo infinito plagado de heridas
- el guiño indecible de otras cosas
- un torrente que no se domestica ni se muestra
- el túnel que atraviesa una montaña ausente
- algo de lo que no podremos decir nada
tengo la certeza de que el tiempo es la ausencia de certezas
el límite donde lo que somos parece hilar cada instante
la hoja que se abre para esta letra y su fuga
dorsal
en lo ancho quince líneas que cuelgan
de mis párpados a tus párpados
líneas que trizan los trapecios de tus ojos en los míos
dibujos que en la hoja de izquierda a derecha
van llenando de signos un capítulo blanco de memoria
yo extraigo su olvido arranco el vacío de ese árbol
le entrego frutos de diversas texturas
agrieto el hábito de tanta sombra
y aleteo en la penumbra de un jardín
que empieza a llenarse de sol
luego en el estricto límite que el verso deja atrás
desato oblicuo el rito que llevo dentro
muevo las alas y tras ellas
veo cómo el jardín se empequeñece
hasta ser más estrecho que mi pie
el tiempo
a antonio colinas
se sabe que es también una derrota
un hilo de invisible filamento corroído
por la estela que en el agua se apaga
y aunque siempre recordemos a los muertos
y bailemos tristes rondas sobre pisos florecidos de silencio
algo late en las íntimas esquinas de una calle devastada por la sed y la sombra
algo late en la desolación que al fin pareciera decirnos
acaso las señas del tejido umbilical que alguna vez nos retuvo?
acaso la evidencia de un paisaje que destiñe dolor?
yo sé que el río es el río
y que su curso me cambia irremediable del que he sido al que soy
que me limpia de esos trozos de muerte que se adhieren sin remedio a mi piel
que me encuentra el descanso de una lumbre agrietada en el número exacto
y maltrecho en que voy malherido en la cuenta que en el día se esfuma
en efímera estela que se hunde en la memoria que aún late en el torrente
espejismo infame el de la noche
como si el tiempo fuera algo más que el límite que es
dictando en su filo la simetría del adiós
en los idiomas transparentes de todas las edades
en su arameo polvoriento en su chino que destila inmediatez
yo sé que en venecia en ramo corte querina hay una luz que no se apaga
que parece ventilar el ajetreo del verano lúcida y cautiva
por la extensión de sus errores con ronda y cántico
con magia y fuga para la especulación de lo que fuimos
se sabe que es también una derrota
un hilo de invisible filamento corroído
por la estela que en el agua se apaga
De la presente selección de poemas:
Lengua muerta (Ed. La Trastienda, Santiago de Chile, 1998)
- Fragmentos del poema “Nuevas Aliteraciones para un ojo crítico
- Postdata
27 poemas – lengua en blues (Imprenta Herrera, Valparaíso, 2002)
- Jadis
- Huenún
- Lengua en blues
Lengua ósea (Ediciones del Gobierno Regional de Valparaíso, 2003)
- 467
Las lenguas del jardín (Inédito)
- fuga
- dorsal
- el tiempo
Sergio Muñoz – Gabriel Cereño
Nace en Valparaíso en 1968. Poeta. Licenciado y Profesor de Música por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En 1994, recibió la Beca de la Fundación Neruda, y ha dirigido desde entonces, el Taller de Poesía de La Sebastiana (1994–2008). En el Centro Cultural La Sebastiana ha organizado, entre otros, los ciclos: “Poesía en Valparaíso”, “Voz de Mujer”, “Encuentro con la Poesía Chilena”, “50 Años del Canto General”, “A 30 Años del Premio Nóbel”, “Literatura en Pareja”, “Neruda: 30 Años de Ausencia”, “Poesía Prisionera”, “Al Encuentro de Neruda” y “Escritores del Alma”. En 1998 dirigió el “Taller de Encuentro con Poetas Chilenos” y al año siguiente recibió la Beca del Consejo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura. El 2003 fue uno de los ganadores del Concurso de Publicaciones del Gobierno Regional de Valparaíso. Ha participado en diversos encuentros de poesía y recitales de su obra en Chile, Argentina y Perú. Desde el 2003, dirige talleres literarios y musicales en la Cárcel de Valparaíso y otros recintos penitenciarios de la región. Desde el 2004 co-dirige el Seminario de Reflexión Poética en el Centro Cultural La Sebastiana.
Ha publicado los siguientes libros individuales: “LENGUA MUERTA” (Ed. La Trastienda, Santiago de Chile, 1998); “27 POEMAS – LENGUA EN BLUES” (Imprenta Herrera, Valparaíso, 2002) y “LENGUA ÓSEA” (Edición del Gobierno Regional de Valparaíso, 2003).
Poemas, reseñas y artículos suyos aparecen publicados, entre otros, en los libros y revistas LIBERTAD 250 (Sociedad de Escritores de Chile, Viña del Mar, 1996); EL ESPÍRITU DEL VALLE (Santiago de Chile, 1998); METÁFORAS DE CHILE (Lom Ediciones – Corporación Altamar, Santiago de Chile, 1999); ALCHEMY 2002-2003 (A Magazine of Literatura and Art – Portland Community Collage, Portland, Oregon, USA); LOS POETAS DEL 5 (Mérida, Venezuela, 2004); AS DE COPAS (Santiago de Chile, 2004); AÉREA (Santiago de Chile, 2005); PENSAR Y POETIZAR (Instituto de Arte PUCV 2004 – 2005); ANTÍTESIS Nº 2 Y 3 (Valparaíso, 2006 y 2007); EL MAPA NO ES EL TERRITORIO / Antología de la joven poesía de Valparaíso (Ismael Gavilán, Agencia Editorial Fuga, Valparaíso, 2007).
Desde 1994, ha participado en innumerables conferencias y charlas sobre poesía en Colegios y Universidades chilenas y extranjeras, antologías, recitales y presentaciones de libros en librerías, cafés, pubs, ferias del libro, programas radiales y televisivos regionales y de Santiago.
sábado, 12 de abril de 2008
EXPOSICIÓN DEL PINTOR MIGUEL ÁNGEL HUERTA

En la Sala de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, entre el 15 y 30 de abril del presente año se realiza la exposición del pintor Miguel Ángel Huerta. Destacado plástico, muestra una gran sensibilidad por la literatura y, en especial, por la poesía. Ha realizado trabajos en torno a textos poéticos de diversos autores conjuntamente con sus propios escritos.
Discípulo de Mario Toral, entre otros maestros, su obra figurativa nos introduce en mundos imaginarios e imposibles donde el cuidado dibujo y una clara vocación por el color, atrapa a aquellos que abren sus ojos ante un maravilloso despliegue de imágenes.
jueves, 10 de abril de 2008
PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA "EL LUGAR DE LA MEMORIA"

A cargo de la poeta y "Premio Pablo Neruda", Isabel Gómez y del Colectivo de Escritores "Luis Enrique Délano", se presentará en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación la antología, El lugar de la memoria, que incluye varias decenas de poetas y narradores que reflexionan sobre el tema propuesto a través de sus poemas y cuentos.
El encuentro se realizará el día jueves 24 de abril a las 18:00 horas en el Salón de Honor de la Universidad Metropolitana (Avenida José Pedro Alessandri, 774, Ñuñoa).
viernes, 4 de abril de 2008
MÁS DE 20 ESCRITORES CHILENOS PARTICIPARÁN EN LA 39 FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES

También destaca el Día de Chile, el 25 de abril, dedicado a la "Narrativa Chilena", donde se rendirá un homenaje al escritor Roberto Bolaño a 55 años de su natalicio y a cinco de su muerte.
Una veintena de escritores chilenos, entre los que se cuentan narradores, poetas, ensayistas y académicos participarán en la 34 versión de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, a realizarse en esa capital entre el 24 de abril y el 12 de mayo.
La Sociedad de Escritores de Chile (SECH) destacó, en un comunicado, que "por primera vez" la organización que preside Reynaldo Lacámara tendrá presencia en el programa cultural y en la organización de una mesa redonda en torno a la Generación del 8090 denominado "Poesía de Sobrevivientes" el día 5 de mayo.
En esta instancia participarán los poetas Andrés Morales, Cecilia Palma, Guillermo García y el ensayista Gregorio Angelcos, añadió el texto.
Los mismos escritores formarán parte del ciclo "Voces de la Poesía y Narrativa Chilena Actual" el 2 de mayo y donde se sumarán los poetas Víctor Sáez y Ximena Troncoso con su reciente publicación "Frágil".
El 3 de mayo se llevará a cabo la segunda parte de este ciclo, donde se presentarán las últimas publicaciones de los escritores Juany Rojas, María León Bascur, Blanca del Río, María Luisa García, Fernando Sánchez y Ana María Vieira.
También destaca el Día de Chile, el 25 de abril, dedicado a la "Narrativa Chilena", donde se rendirá un homenaje al escritor Roberto Bolaño a 55 años de su natalicio y a cinco de su muerte, y en cuyo homenaje participarán Poli Délano, Grinor Rojo, Alejandra Basualto y Luis Tamayo, entre otros escritores chilenos.
EFE
miércoles, 2 de abril de 2008
INAUGURACIÓN DE LA NUEVA SEDE DE LA ESCUELA DE LITERATURA DE LA UNIVERSIDAD FINIS TERRAE: Lectura de poesía y cuento
El día 17 de marzo la UNIVERSIDAD FINIS TERRAE inuguró la nueva sede de su ESCUELA DE LITERATURA. La Ceremonia consistió en un jocoso y ladino discurso del Director de la Carrera de Literatura, Marco Antonio de la Parra y una lectura de algunos estudiantes y profesores de la Escuela. Posteriormente se realizó un "Vino de Honor" donde compartimos con los alumnos antiguos y los recién llegados.
El Director de Estudios y narrador Antonio Ostornol abre simbólicamente la puerta de la nueva sede.
Lectura del poeta y alumno de Tercer Año de Literatura José Pedro Jarpa.viernes, 21 de marzo de 2008
LITERATURA Y FOTOGRAFÍA, UN PROYECTO ÚNICO EN EL MUNDO DE LAS ESCUELAS. ENTREVISTA A CARLOS ERNESTO GARCÍA
Miro el reloj que está en lo alto de la esquina de lo que antes fue la sede del Banco Central, un edificio emblemático de la ciudad que a principios de los años ochenta se volvió famoso tras un espectacular asalto a mano armada, que finalmente desembocaría en un estrepitoso fracaso. Por lo poco que sé, aquel que ahora alberga la firma de unos grandes almacenes, durante la Guerra Civil Española sirvió de cuartel general del bando republicano. Son pues, cerca de las tres de la tarde y me encuentro reunido en la terraza del café Zurich con el poeta, escritor y corresponsal de prensa salvadoreño Carlos Ernesto García. La entrevista para la que nos hemos dado cita en el centro de Barcelona, aún no ha comenzando y mi interlocutor, ajeno a todo lo que pasa a su alrededor, está absorto en las noticias del diario que compró en uno de los muchos estancos de revistas y periódicos diseminados a lo largo del famoso paseo de Las Ramblas y que según sé, permanecen abiertos todo el año las 24 horas del día. Mientras, yo preparo mis notas, pues en unos minutos abordaremos algunos de los más interesantes aspectos que rodean a la exposición Escuelas de Otros Mundos del fotoperiodista catalán Kim Manresa, que fuera producida por la productora cultural C&Duke. Muestra de la que Carlos Ernesto García es su comisario y que espero, con suerte, algún día viaje a El Salvador.Sobre la mesa del concurrido local, junto a un vaso de agua sin soda reposan un par de cafés cortados, dos cajetillas de cigarros, un encendedor, mi libreta de apuntes, una pluma marca Sharpie, una cinta sellada y la grabadora que registrará, con la implacabilidad de las máquinas, hasta el último comentario de mi entrevistado, quien fijando su mirada en su reloj de pulsera se lleva un cigarrillo Camel a los labios y apagando su teléfono móvil, que no ha parado de sonar ni un momento, me sugiere que comencemos. El fotógrafo Vicente Holgado, viajero infatigable que ha realizado reportajes en situaciones tan extremas, como las vividas en los glaciares de la zona andina o Groenlandia y que en unos días partirá con rumbo a Siberia, se incorpora a la mesa y comienza a disparar con su cámara. Cuento hasta tres e inclinándome un poco, me cercioro de que la grabadora cumple con su cometido y sin más preámbulo comenzamos este breve diálogo.
¿Qué es Escuelas de otros mundos?
Es una muestra fotográfica que recoge imágenes en blanco y negro, que revelan la precaria situación en que se encuentran muchas escuelas en los distintos continentes.
¿Cómo surge la idea?
A finales de 2004, el fotoperiodista catalán Kim Manresa le propuso a la productora cultural C&Duke, con sede en Barcelona, la idea de reunir en torno a una exposición, algunas fotografías de las que él había realizado alrededor del mundo durante los últimos 20 años. Se trataba de instantáneas recogidas en varios países de África, América Latina, Europa del Este y Asia, pero muy especialmente de África, un continente que Manresa a visitado, desde su adolescencia, en sus ya innumerables viajes a dicho continente al que se siente muy ligado, especialmente desde que realizara su trabajo fotográfico sobre la ablación que le valió ser seleccionado por la Agencia Associated Press como uno de los cien mejores reportajes del siglo XX.
El fondo de imágenes, las cuales están muy bien catalogadas por Kim, es de varios cientos de miles, lo que en la práctica significarían meses de trabajo para escoger una cincuentena de fotografías. De manera que acordamos con él que la selección se haría basándonos en aquellas que pertenecieran a los últimos cuatro o cinco años, lo que además de reducir considerablemente el número, nos permitiría a su vez actualizar la mirada sobre la realidad de las escuelas. Resultaron entonces, algo más de treinta mil imágenes a las que, a partir de ese momento, podríamos dedicar una media de cinco minutos por fotografía. Aún así, supuso una labor de varios meses.
¿Cuáles son los puntos más revelantes que tomates en cuenta como comisario y productor del evento a la hora de montar la exposición?
Puesto que se trataba de una exposición, siempre entendí que hablábamos de una obra de arte y por lo mismo, la calidad artística debía de estar garantizada. Este no suponía un problema en casi ninguna de las fotografías, pues Kim Manresa tiene un genio especial a la hora de mirar a través de su lente. Pero luego estaba el hecho de que, qué era lo que queríamos que esa muestra transmitiese. En esto sí que ya hubieron algunas complicaciones, pero que resolvimos tomando en cuenta que Manresa es una especie de cronista de su tiempo, que nos cuenta pequeñas historias por medio de los reportajes que él realiza. Así que nos dimos a la caza y captura de esas historias. En el camino, quedaron algunas instantáneas de gran valor artístico pero que no reunían a veces los objetivos que buscábamos. Algunas de estas las tengo grabadas en la mente. Pero bien, teníamos que basarnos en esas premisas que nos habíamos marcado, que eran como una especie de norte para nosotros. La aventura fue muy enriquecedora. La primera que nos encontramos recuerdo que fue una en la que se podía ver de que manera se había improvisado una escuela en la calle de un poblado en África; en la misma se podía ver a un grupo de chicos que sentados en el suelo, habían formado un pequeño círculo del que también formaba parte el profesor, quien ante la falta de libros, pidió a los niños que abrieran las palmas de sus manos para así imaginar como era un libro, porque ellos jamás habían visto un solo ejemplar en toda su vida. Mientras que los chicos tenían sus manos abiertas, el profesor les narraba una historia popular e incluso, según cuenta Manresa, les pedía que pasaran página. Esta me pareció excelente y fue la primera que se seleccionó.
¿Cuántas imágenes participan en la muestra?
Al principio, se pensó en 50 fotografías, pero a medida que avanzaba y se iba desarrollando el proyecto, se amplió el número y ahora son 80 imágenes.Tanto en Asturias, donde durante 2005 viajó por varias ciudades capitales del Principado, como en Cataluña donde se presentó a partir de 2006 y hasta el momento, de manera expositiva sólo se han visto las 50. A ésta la hemos denominado como Muestra portátil, precisamente por la facilidad que supone a la hora de transportarla de una ciudad a otra. La verdad es que es un número ideal, pues se ajusta muy bien a salas medianas que incluyen espacios en algunas bibliotecas donde se ha presentado. Luego está la de las 80 imágenes, producción en la que aún estamos trabajando y que se destinará a grandes salas de arte y museos, tanto de Cataluña, como en el resto de capitales de España donde aún no se ha expuesto.
A cada imagen le acompaña un texto o un manuscrito de un poeta o escritor ¿Qué nos puede comentar?
Cuando finalmente teníamos decidida la exposición, le propuse a Kim Manresa la idea de que al pie de cada una de las fotografías algunos escritores de distintos países realizaran un breve manuscrito. Pensé que era algo que hasta el momento no había hecho nadie. Al Kim le pareció bien y nos pusimos manos a la obra. En lo particular, tenía mucha curiosidad de saber qué es lo que expresarían algunos intelectuales frente al trabajo de Manresa.
¿Cómo es que logra la productora C&DUKE, reunir a tantos escritores y entre ellos a diez Premios Nóbel de Literatura? ¿Cómo fue el acercamiento con todos ellos?
La verdad, es que en un principio no contábamos con una idea muy clara de los escritores a los que propondríamos participar en el proyecto, aunque sí sabíamos que todos ellos debían ser novelistas o poetas de gran prestigio nacional e internacional, de lo contrario el reto no valdría mucho la pena. Partimos de los intelectuales a quienes yo conocía personalmente y entre los que se encontraban Jesús Ferrero, Cristina Peri-Rossi, Manlio Argueta, Horacio Vázquez-Rial, Andreu Martín, Javier Tomeo, Enrique Vila-Matas, Óscar Collazos, José Antonio Labordeta, José Roberto Cea, Joan Margarit, Otto-Raúl González, Luis García Montero, Tirso Canales, Jorge Edwards, Senel Paz, Juan Marsé, Andrés Morales y otros tantos a los que sería largo de mencionar. Esto nos permitió luego un acercamiento más íntimo con otros como el mexicano Sergio Pitol o el argentino Juan Gelman, los dos, Premios Cervantes de las últimas ediciones. Lo interesante para mí en estos casos, es que cuando realizaron su manuscrito, ninguno de ellos había recibido aún semejantes galardones. Lo mismo sucedió con el escritor turco Orhan Pamuk, con quien nos puso en contacto Juan Goytisolo, y que ahora ha recibido el Premio Nobel de Literatura, pero cuando Pamuk realizó el manuscrito aún no se lo habían concedido. Con todos nos sentamos delante de una tacita de café, o bien quedamos en un restaurante para comer o en la casa de ellos. La idea, es que el manuscrito lo realizaran en el mismo momento en que se enfrentaban, por decirlo de alguna manera [pues no dejaba de ser un reto], a la fotografía. Esto nos llevó a viajar por distintos países y el proceso de gestación duró varios años. Ahora el resultado es que en el mismo han participado escritores de más de treinta países, entre ellos diez Premios Nobel de Literatura. Gabriel García Márquez, José Saramago, Kenzaburo Oé, Dario Fo o el nigeriano Wole Soyinka son algunos de ellos. El último manuscrito se realizó en julio del 2007.
Tanto fue el éxito de la exposición Escuelas de otros mundos que la productora C&DUKE, decidió publicar la muestra fotográfica en un libro ¿Qué nos puede decir al respecto como comisario y productor de la obra?
La idea de la edición de un libro que recogiese las imágenes y los manuscritos, estaba en la génesis misma del proyecto. Lo que no sabíamos es que finalmente nosotros seríamos quienes lo editaríamos, como sucedió finalmente. No es que no hubiera más de una editorial interesada en su publicación, sino todo lo contrario, pues hubo dos, una de ellas muy poderosa y con gran capacidad de impactar no sólo en España sino también en el mercado latinoamericano donde es uno de los imperios editoriales más importantes. El problema surgió cuando se nos hizo la propuesta de que detrás de la edición debía de figurar una firma multinacional de capital estadounidense pero con connotaciones, desde mi punto de vista muy negativas y dije que no podía ser bajo ningún concepto. De manera que una propuesta editorial que en principio garantizaba la publicación de varios miles de ejemplares y su distribución a varios países, se vino abajo en ese mismo instante. Siempre entendí que ya no sólo como productor, sino como comisario de la exposición mi deber era salvaguardar el prestigio de los que habían confiado en el proyecto. Incluso recuerdo que hice una contrapropuesta para que si deseaban patrocinara el libro una fundación de carácter social de alguna entidad financiera, pero no aceptaron y se rompió la negociación. Para mí, era una cuestión también de principios y sólo he querido ser como mínimo, consecuente. Así que finalmente el libro fue editado por C&Duke en su versión catalana bajo el título Escoles d’altres mons. La publicación, bien sea en castellano, inglés o francés, que son los idiomas que se barajan, está previsto que salga bajo el mismo sello editorial. No puedo, eso sí, precisar una fecha, pero lo más posible es que sea a partir del próximo año, pues todo está sujeto al resultado de las gestiones que se realizan para exportar la exposición fuera de Cataluña.
¿Podemos decir que la exposición y el libro Escuelas de otros mundos demuestra la realidad de la extrema pobreza y deficiencia de la calidad del sistema educativo en países del tercer mundo?
Demuestra en mi opinión la necesidad que existe en el mundo, de sacar del analfabetismo a más de 900 millones de seres humanos que están repartidos en su gran mayoría en países en vías de desarrollo. Pero también, refleja la voluntad de esos pueblos por aprender y salir así de la miseria en que se encuentran, no porque la educación sea la solución a la pobreza, pero sí el camino para salir de ella. En el proceso, hemos comprendido además que la educación es algo que atañe a la tribu y no sólo a unos cuantos dentro de las sociedades. La itinerancia en la provincia de Barcelona comenzó a principios de 2006 y este punto de partida coincidió con un proyecto de la UNESCO que busca erradicar de aquí al 2015 el 50% del analfabetismo en el mundo y casualmente descubrimos que entre los países que están representados en la exposición la gran mayoría pertenecen a los países más afectados por esa lacra de nuestra era. Un mal casi endémico que golpea especialmente a la mujer, pues en países de los continentes asiático y africano, estás apenas sí pueden ejercer al derecho de la educación, que es un derecho universal.
En el proyecto Escuelas de otros mundos se decide incluir escritos de escolares catalanes con frases de solidaridad destinadas a niños del tercer mundo ¿Cómo surgió esta idea?
La iniciativa partió de Conchita Aguilar, que es la directora de proyectos culturales de C&Duke, quien vio la importancia que podría tener que los escolares que visitaran la exposición también pudieran realizar el mismo ejercicio que antes habían hecho los escritores al reflexionar sobre la infancia y la educación. De modo que ésta idea se traslado a los ayuntamientos para que desde las distintas áreas de educación se impulsara la propuesta. Así que cada uno de los municipios seleccionó una fotografía que hizo imprimir en miles de trípticos que eran distribuidos entre los visitantes a la exposición. También se pensó en un concurso entre los niños de primaria y se creó un jurado compuesto por intelectuales locales para la selección de tres textos que fueran lo que representaran a su ciudad y que se editarían en el libro, compartiendo así el privilegio de estar entre todas esas grandes figuras de la literatura universal y como no, entre las fotografías de Kim Manresa. Así es como el pasado 24 de noviembre en la ciudad de Sant Boi de Llobregat, una de las 19 ciudades por donde pasó la exposición, se presentó la edición catalana del libro y se hizo entrega del mismo a una cincuentena de niños ganadores cuyas edades estaban comprendidas entre los seis y los doce años. Fue un encuentro muy emotivo, al que asistieron también algunos de los intelectuales que han participado en un proyecto por el que han pasado, sólo en la provincia de Barcelona y en apenas un año, entre estudiantes y público en general para quienes también estaba dirigida la muestra, más de cincuenta mil personas.
¿Escolas d’altres mons es un libro de solidaridad?
Aún y cuando la productora cultural C&Duke no es una ONG ni una fundación, sino una empresa de capital privado, la realidad es que en la práctica todos sus proyectos son de carácter social y el mayor reconocimiento que podemos tener como entidad, es la confianza que hemos generado, desde nuestros inicios, ante las instituciones públicas que nos vienen dando su apoyo, tanto político como económico. Una vez, aclarado este punto, lo que sí puedo afirmar es que el libro Escoles d’altres mons [Escuelas de otros mundos] es una herramienta eficaz para sensibilizar y acercar a la realidad de muchos pueblos que necesitan de toda aquella solidaridad que esté al alcance de las sociedades y gobiernos del llamado primer mundo, entre las que se encuentra la europea. Después de varios meses de gestión, en reconocimiento a la labor que desarrolla la productora cultural C&Duke, UNICEF decidió brindar su soporte institucional al proyecto fotográfico, por lo que parte de los beneficios que genere la venta del libro irán destinados casi de manera simbólica a UNICEF, con quien C&Duke, a finales de 2007 firmó un acuerdo en ese sentido. Una de las acciones que hemos integrado al proyecto, es la entrega de un documento de UNICEF que recoge algunos de los derechos fundamentales de que deben gozar los niños.
¿Cómo continua el camino de la exposición?
Con la edición del libro, no se ha cerrado sino una etapa del proyecto. Ahora hemos de continuar caminando y parte de nuestra proyección es no sólo hacia el resto de España, para lo que desde hace algún tiempo se viene gestionando con una entidad financiera que ha mostrado mucho interés en llevarla como exposición VIP a las ciudades de Madrid, Sevilla, Alicante, Bilbao o Zaragoza, sino que también y de manera muy optimista, trabajamos en la idea de exportarla a otros países, incluso fuera de la comunidad europea, donde por primera vez se podrán contemplar las 80 imágenes con los manuscritos de los intelectuales al pie de cada una de ellas. El pasado año, la productora cultural C&Duke abrió una delegación en los Estados Unidos, desde donde se piensa ampliar la gestión para con México. Me gustaría que la muestra llegara a El Salvador y que pudiera aprovecharse toda esta experiencia. La exposición recoge cinco fotografías de escuelas salvadoreñas, entre las que una de ellas llevan el manuscrito del escritor húngaro y Premio Nobel de Literatura Imre Kertész, otra del Premio Cervantes el mexicano Sergio Pitol y el resto tienen las reflexiones del poeta chileno Raúl Zurita, del escritor español Jesús Ferrero y del poeta sirio Adonis, Ali Ahmad Said, eso sin contar que en la misma hemos contado con la participación de los intelectuales salvadoreños Manlio Argueta, Tirso Canales y José Roberto Cea, todos ellos, como sabemos, miembros de la Generación Comprometida, así como de la escritora nicaragüense de origen salvadoreño, Claribel Alegría.
¿Como productora cultural, están satisfechos?
La verdad es que hasta el momento, la exposición nos ha dado grandes satisfacciones y no podemos quejarnos de los resultados.
No obstante, estamos convencidos de que lo que hemos subido apenas sí es un peldaño de una escalera por la que se puede subir aún más.En términos mediáticos, tanto la exposición como la edición del libro han gozado de una gran atención por parte de los medios de comunicación como la prensa escrita, la radio y la Televisión; institucionalmente, nos la siguen demandando de algunos ayuntamientos y este mes hemos inaugurado por primera vez en la provincia de Tarragona; contamos con varias entidades que a diario nos llaman para ver de qué manera pueden integrar sus políticas educacionales y culturales al proyecto Escuelas de otros mundos. Creemos que hemos realizado una labor educativa de gran participación ciudadana y eso nos hace sentirnos muy satisfechos, especialmente por que es un indicador de que vamos por buen camino.
Ya no están en las manos ni de los escritores ni los niños escribir el futuro de esta exposición si no en quienes lo lean ¿Estas de acuerdo?
Sí, pienso que todos ellos ya aportaron su granito de arena y que ahora lo que toca es trabajar con ilusión para que la exposición pueda llegar a otros rincones de la tierra. Es un proyecto único en el mundo que combina imagen y literatura en letras mayúsculas; que forma parte del sueño de un joven que ha viajado por el mundo captando con su cámara la sonrisa esperanzadora de millares de niños que nos miran con la esperanza y con el respeto que Kim Manresa ha sabido guardar hacia cada uno de ellos para entregárnoslas en forma de mensaje para que nosotros las descifremos.
Entrevista con Carlos Ernesto García*. Por Christian Zárate
jueves, 20 de marzo de 2008
ANDRES MORALES, TRAVESIA POETICA EN LA LLAMA-PALABRA.

Licenciado MIGUEL FAJARDO KOREA
PREMIO NACIONAL DE PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN CULTURAL DE COSTA RICA
La poesía es el alma de salvación del ser humano. Un ejercicio integral para ganar el universo en cada poema lanzado al mundo del espíritu. En ese sentido, cada poeta que vamos leyendo debe dejar una huella, un estremecimiento. Encontrarnos con la poesía del chileno Andrés Morales ha sido un disfrute, que he leído sobre la base de sus textos en su página de internet.
La poesía chilena siempre me ha interesado, por esa razón, A lo largo de los años, he tenido la feliz oportunidad de establecer contacto cultural con numerosos escritores chilenos, a saber: alberto baeza flores –quien es el prologuista de mi libro de estreno-, jaime quezada, javier sepúlveda, hugo montes, jaime serey, matias rafide, alfonso larrahona, myriam bustos arratia, enrique margery peña, juan duran luzio, entre otros.
Andrés Morales nació en Santiago, Chile, en 1962. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile. Asimismo, Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Barcelona (España). Ha publicado dieciséis libros de poesía desde 1982 hasta la fecha, a saber: Por ínsulas extrañas, Soliloquio de fuego, Lázaro siempre llora, No el azar/Hors du hasard, Ejercicio del decir, Verbo, Vicio de belleza, Visión del oráculo, Romper los ojos, El arte de la guerra, Escenas del derrumbe de Occidente, Réquiem, Antología Personal, Memoria Muerta y Demonio de la nada.
Su obra poética se encuentra traducida a ocho idiomas y ha sido incluida en más de 40 antologías, tanto chilenas como extranjeras y en un gran número de revistas literarias. Ha sido distinguida con diferentes reconocimientos, tanto nacionales como internacionales, entre los que destaca el PREMIO PABLO NERUDA 2001. Actualmente, desarrolla su escritura poética, conjuntamente con sus clases de Literatura Española Clásica y Contemporánea y de Poesía Chilena en la Universidad de Chile, en Santiago. En 2007 Recibe el Primer Premio en el Concurso Internacional "La porte des poetes" de París y es incorporado en el 2007 como miembro en la Academia Chilena de la Lengua –el académico de menor edad hasta ahora-.
La página de Andrés Morales (Santiago de Chile, 1962) es un blog de apuntes abierto a todos aquellos interesados en la literatura y, en especial, en la poesía. Contiene poemas, artículos, notas, comentarios, críticas, reseñas, fotografías y, en general, todos los tópicos imaginables e inimaginables en torno a la poesía tanto chilena como universal, de todas las épocas y estilos.
En la poesía de Andrés Morales se manifiesta un fervor hacia la figura teocéntrica “El Dios que hizo al hombre y a este mundo”, es decir, hay un acento de fe, de creencia integral. A pesar de ello, plantea un reclamo interior “El dios que me protege está cansado”. Pero en un mundo que descree, es básico el mástil de la esperanza en un Dios rehumanizado, a partir de nuestra propia instancia, esa figura subyace en este mapa escritural.
En su espacio lírico, el hablante increpa “Jamás de los castigos por las cenizas mudas:/ el precipicio amargo del despeñado en culpa”. En estos versos campea una dicotomía entre la ceniza y la culpa. Entre lo inacabado, lo concluido y simbólico de la ceniza como entre la culpa, inherente al esquema ideológico del ser humano.
Sin embargo, el hablante es consciente de que el temor es una parte consustancial del quehacer terrestre, por ello, su voz quiere desatarse de las quejas “libérame del miedo al rayo que somete”. Y, nuevamente, surge el rayo con su simbología de elemento destructivo, que carga con una alta cuota semántica de inutilización.
Establece, por otra parte, un comportamiento triádico “así lo que se ahoga detrás de las palabras / y ver en la ceguera. Y ver en la ceguera”. Ante ese panorama, la palabra sale fortalecida, porque es salvación, no se ahoga. La palabra tiene la capacidad de ver, inclusive, en la ceguedad. La palabra es un poder indetenible. En el arte poética de Andrés Morales, incursiona en los misterios de las propias palabras, en su deslumbramiento y, desde ahí, despliega sus propios campos semánticos y semióticos, para irse descubriendo, esto es, para hacerse leer, para dejarse escuchar.
En la poesía del autor chileno hay construcciones de antología “la memoria muerde como una bestia atada”. Es una especie de constante su direccionalidad bisémica, donde “la única verdad es la que nos desmiente”. Esa actitud implica un desdoblamiento de cuadros actanciales, como sujeto y predicado líricos, por ello “la historia no quisiera recortada/ al tiempo reescribirlo en la derrota”.
Ese espíritu de rotundidad es una estría en la ajenidad de todos “nada, ni el aire, ni un poema: / Todos íbamos directo al matadero”. En mi criterio, el final de este verso es una especie de sistema recolectivo. Su alcance es un misil semántico. Es una especie de lucha intrínseca con la palabra. Acaso nos salva la palabra. Es posible. La palabra es la palabra. Siempre es ella, la necesaria, porque como sentenciaba Sófocles “Decir una palabra será decirlo todo”.
El cuadro fantasmagórico de un orbe en guerra desde su misma existencia es un tópico de gran profundidad expresiva que Andrés Morales encara con honestidad “los ojos, estos ojos, están cansados siempre/ de ver y de no ver, de tanto horror”. El planeta alcanza la hiperbólica cifra de 14.000 guerras, donde la desolación, el canibalismo y la muerte han tenido expresiones de negación de la calidad humana. Y no qué decir de los genocidios y toda la barbarie humana que nos asedia.
En otro verso el yo lírico aduce “es mejor callar/ soñando con sus piedras/ de un mar y de una isla”, donde los elementos de la liquidez se convierten en un vector semiótico que equipara las lágrimas con el mar, sin embargo, es un “callar soñando con sus piedras”, donde la conversión lírica gana en profundidad estética.
El autor chileno incorpora el mar como sujeto lírico en varios de sus poemas. “El mar es traidor: es otro el mar que rompe. / Mejor abandonarse, abandonarse entero”. Marañón expresaba una verdad “quien no conoce el mar tiene algo de huérfano”. Ante el mar se ahonda nuestra pequeñez, se agranda el universo, la naturaleza es imponente, se acallan las grandezas inauténticas de la humanidad, producto de la parafernalia inútil.
La fineza lírica de Andrés Morales le permite poetizar en profundidad “Contiene el mar la sombra de tus labios/ y el límite de piedra de tus ojos”. La secuencia de elementos nominales, bien escogidos, enhebran un tejido poético de gran calidad artística, cuyo mérito radica en los niveles de sugerencia expresiva, donde “tantas veces nos quedamos sin hablar”. El logocentrismo, entonces, se queda corto, muchas veces, ante las más hondas condiciones del ser humano raigal.
El hablante construye unas figuras donde lo inanimado se humaniza y esa cualidad le confiere una exégesis de misterio “La puerta que se abre entre los muros(…) / no quiere ver al fin de tanta espera”. Es uno de sus rasgos estilísticos esenciales, que entrega a su poesía, con gran ventaja, una delicadeza constructiva, porque “el hombre que come palomas (…)/ adivinó el secreto del odio secreto”. El nivel de sugerencia y plasticidad en las imágenes es otro de los aciertos en el orbe lírico del autor sudamericano.
En otros ámbitos, incorpora la fugacidad como un escudo ante el tránsito terrestre“que sea solo un gesto de silencio,/ un leve parpadear, un sueño extraño”. Ese espacio se focaliza en un devenir, como una manera de auscultar en los índices recónditos “partir a un viaje sin regreso/ desentrañando el agua en la larga travesía”. Inicio y fin, encuentro y desencuentro. Para nosotros, la travesía es una extensión del agua, como un sueño dormido entre las olas del fuego.
El hablante aborda su presencia en la casa de esta aldea global de la que formamos parte. Apela, en lo más hondo, hacia una desnudez holística “El mundo es un desnudo donde es mejor perderse/ entero y en su pena abrir los dedos llenos”. Nuevamente, el estro poético de Morales gana en intensidad y delicadeza, sin olvidar, como lo ha venido sosteniendo en su discurso lírico, la importancia y la validez de la palabra, como arma espiritual “en el murmullo insomne, / habrás cruzado el cielo con tu palabra sola”.
“Todo se derrumbe encima de tus sueños/ Noche que no hiere, agua que no ahoga, / la piedra te recuerda en su futuro incierto/ alguien cae sin cesar, en todas partes”. El planteamiento ideológico de estas imágenes en la poesía de Andrés Morales establece una actitud solidaria y central. Alguien, así, inespecífico, porque puede ser cualquiera, en algún sitio del planeta: cae. La caída nos afecta a todos, porque la maledicencia se enquista en las mejores actitudes humanas, en cada momento vital.
La caída es, sin duda, la entronización de “un mundo sin belleza, sin cantos, sin mañanas”. No nos imaginamos el mundo sin la poesía, sin el universo-logo que posibilita la fe y la esperanza hacia estadios mejores. A pesar de ello “Cae el sol, la luna: el mar se hunde entero”. Sin embargo, ante ese cuadro pantagruélico el ser humano apela, aunque sea, a “Sólo un gesto ciego/ o mudo de tus ojos”.
En el orbe lírico de Andrés Morales hay un cuadro de planteamientos solidarios frente al ser solitario que somos “entero me desierto, / me agrieto, me desangro/por una sola voz”. Y como seres en incompletitud, el hablante apela hacia esas rutas de incertidumbre, pero lo hace, con cordura, consciente de que su plano terrenal es una travesía finita, donde solo vamos recibiendo señales de adelantamientos, por ello, “Sueño en esa voz. / En ese mar cabalgo”, o bien, “el aire que respiro y no sé adonde/ acaba de morir”. Inicio-final; vida-muerte. El dos como posibilidad de quién soy o quién quiero ser.
En ese marco de producción lírica, la obra de Andrés Morales, riguroso poeta, escritor, catedrático y académico de Chile, ha sido un feliz encuentro en mis lecturas electrónicas del 2008. Su universo es amplio en el registro temático y sus nudos de significación tejen abordajes inherentes a la condición humana esencial. No por ello, el poeta santiaguino deja de mostrar un dístico punzante “un payaso ordena el mundo entre sus dedos/el circo se disfraza, la patria se desnuda”. La variada enumeración de los sintagmas contienen un discurso que se abre, dispuesto a todas las composiciones y recomposiciones de un mundo con insania, pero que su voz y talento, rodean de una fina belleza, con todos los elementos para ver por el ojo del precipicio, quitándose la ceguera que muerde el mar en sus adentros de sol. Enhorabuena, Andrés Morales. Recibe un abrazo costarricense desde la poesía y la confraternidad de tu palabra sin horario.
PREMIO NACIONAL DE PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN CULTURAL DE COSTA RICA
Universidad Nacional de Costa Rica
Ilustración del pintor chileno Miguel Ángel Huerta.
jueves, 13 de marzo de 2008
APARECIÓ EL LIBRO "VAPOR TRANSATLÁNTICO: NUEVOS ACERCAMIENTOS A LA POESÍA HISPÁNICA Y NORTEAMERICANA CONTEMPORÁNEAS"

Miguel Ángel Zapata (editor)
Coedición Bilingüe
Hofstra University de New York
Fondo de Cultura Económica de México
Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Perú
(339 páginas)
Coedición Bilingüe
Hofstra University de New York
Fondo de Cultura Económica de México
Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Perú
(339 páginas)
Esta publicación es fruto del "Primer Encuentro de Poesía Bilingüe" realizado en New York en la Universidad de Hofstra. Se trata de un simposio dedicado a la poesía latinoamericana, española y norteamericana que fue realizado en circunstancias bastante abrumadoras para los ciudadanos estadounidenses después del impactante ataque al World Trade Center.
Esta muestra bilingüe tiene la finalidad de acercar a poetas de distintas nacionalidades y hacer un balance de la poesía hispánica y norteamericana, cotejando nuevos acercamientos críticos a las diferentes tendencias y registro de algunas voces relevantes en el parnaso norteamericano, latinoamericano y español. Cada poema original está acompañado de la correspondiente traducción, ya sea al español o al inglés. De esta manera se produce un diálogo entre diversas maneras de ver la poesía.
Autores reunidos en la muestra:
Pepa Anastasio / Blanca Andréu / John Ashbery / Donald. E. Axinn / David Baker / Carlos Germán Belli / Alicia Borinsky / Alan Britt / Marco Antonio Campos / Miguel Casado / Silvia Eugenia Castillero / Antonio Cisneros / Jeannette L. Clariond / Jennifer Clement / Billy Collins / Arturo Corcuera / David Cortés Cabán / Eduardo Espina / Enrique Fierro / Antonio Gamoneda / Forrest Gander / Concha García / Isaac Goldemberg / Loren Goodman / Oscar Hahn / Tomás Harris / Rodolfo Häsler / Amalia Iglesias Serna / Gwen Kirkpatrick / Pedro Lastra / Rosa Lentini / Eduardo Lizalde / Pedro López Adorno / Carlos López Degregori / Marta López Luaces / Juan Carlos Marset / José Antonio Mazzotti / Víctor Manuel Mendiola / Ana Merino / César Antonio Molina / Andrés Morales / María Negroni / Gaspar Orozco / Julio Ortega / Eloísa Otero / José Emilio Pacheco / Alberto Julián Pérez / Mercedes Roffé / Armando Romero / Benita Sampedro / Róger Santivánez / Anthony Seidman / Jaime Siles / Daniel Shapiro / Charles Simic / Mark Strand / Nicomedes Suárez Arauz / Juan Carlos Suñén / Víctor Toledo / Julio Trulillo / Juan Carlos Ureña / Lilián Uribe / Blanca Varela / Ida Vitale / José Watanabe / C.D Wright / Charles Wright / Miguel Ángel Zapata / Lila Zemborain
Miguel Ángel Zapata es un poeta peruano internacionalmente reconocido. Es profesor asociado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Hofstra, New York. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima, Perú), la Universidad de California, y es Ph. D. en Literatura por la Universidad de Washington. Ha escrito sobre literatura y cultura latinoamericana. Sus ensayos y poesía fueron publicados en todo el mundo y han sido traducidas al inglés, italiano, francés y portugués. Entre sus libros destacan: Un pino me habla de la lluvia (Lima, 2007), Iguana (Lima, 2006), A Sparrow in the House of Seven Patios (New York, 2005), Los muslos sobre la grama (Buenos Aires, 2005), El Hacedor y las palabras. Diálogos con poetas de América Latina (Lima, 2005), El cielo que me escribe (Lima, 2005; México, 2002), Moradas de la voz. Notas sobre la poesía hispanoamericana contemporánea (Lima; UNMSM, 2002), Escribir bajo el polvo (Lima, 2000), Nueva poesía latinoamericana (México; UNAM, 1999), Lumbre de la letra (Lima, 1997), Imágenes de los juegos (Lima, 1987) entre otros.
Tiene coeditadas varias antologías de poesía mexicana y peruana. Actualmente es el Redactor General de "The Hofstra Hispanic Review", Director de la "Editorial Corvus" y de la Colección de Ensayo "AMARU".
lunes, 10 de marzo de 2008
viernes, 1 de febrero de 2008
POEMAS DE ALEJANDRA BASUALTO (del libro "Casa de citas", Santiago, LOM, 2000).

EN ESA ESQUINA
La muerte está sentada a los pies de mi cama
Óscar Hahn
La muerte estuvo sentada en esa esquina desde antes que yo naciera.
Silenciosa aguardaba resultados con un ojo rojo
y el otro colorado de puro cansancio.
Cuando vio que mi madre no estaba dispuesta a entregarme tan fácil
echó un par de ojeadas más
y se durmió.
Luego se conformó con un gato blanco.
La muerte ha estado sentada toda mi vida en aquella esquina.
A veces cabecea y murmura cosas raras,
otras, bosteza y se estira como queriendo despertar,
más tarde se hunde en la oscuridad de su rincón torcido,
satisfecha de oírme llorar.
Cuando mi padre se despidió
la muerte me besó en los labios.
Años después me miró muy hondo
desde los ojos amarillos de mi madre
y pude verla sonreír con ella.
Comadres de viaje / me dije,
qué bueno, mi vieja no va tan sola.
En noches como ésta vuelvo a verla,
atisbando desde la esquina / en su sillita pintada
y con el sombrero bien calado sobre los ojos negros.
No es hora / le digo afectuosa,
todavía no puedo viajar, pero no te preocupes:
aquel domingo
cuando por fin decidas abandonar tu esquina
y acompañarme hasta la puerta,
tendré mi maleta lista,
también un bolso de mano
por si hay encargos
de última hora.
… . . . . .
SI MUERTE FUERA
De manera que soñé capitanes y ataúdes de colores deliciosos...
Alejandra Pizarnik
Si la palabra MUERTE abrigara un hombre bajo el poncho,
manso de actitudes / dulce de palabras / bello
como los caquis en otoño / que me endulzara la boca
con su áspero sabor a macho en celo;
si MUERTE fuera un muchacho fuerte y juguetón
como un cachorro sin destetar,
que mordiera mis tobillos y me robara la ropa interior,
los zapatos y las medias;
si ese MUERTE que tal vez ya me observa
-centinela del siglo que asoma sus encías inmaduras-
mostrara un rostro de barba negra y cariciosa,
un resuello de varón maduro
y sienes clareando en la penumbra;
entonces sí me gustaría encontrármelo de frente
aunque fuera en un callejón oscuro,
o en la mitad de un verano bajo los árboles de mi casa
en un domingo cualquiera
de ésos que nadie halla motivos para recordar.
Me abrazaría entonces al mentado muerte convencida
de que es mi último caballero andante,
el olvidado príncipe azul o un valiente filibustero
que viene a rescatarme / a seducirme
a llevarme consigo
para que por fin juguemos
un último juego
de esperanza
… . . . . .
CANCIÓN PARA CAPERUCITAS
La muerte está sentada a los pies de mi cama
Óscar Hahn
La muerte estuvo sentada en esa esquina desde antes que yo naciera.
Silenciosa aguardaba resultados con un ojo rojo
y el otro colorado de puro cansancio.
Cuando vio que mi madre no estaba dispuesta a entregarme tan fácil
echó un par de ojeadas más
y se durmió.
Luego se conformó con un gato blanco.
La muerte ha estado sentada toda mi vida en aquella esquina.
A veces cabecea y murmura cosas raras,
otras, bosteza y se estira como queriendo despertar,
más tarde se hunde en la oscuridad de su rincón torcido,
satisfecha de oírme llorar.
Cuando mi padre se despidió
la muerte me besó en los labios.
Años después me miró muy hondo
desde los ojos amarillos de mi madre
y pude verla sonreír con ella.
Comadres de viaje / me dije,
qué bueno, mi vieja no va tan sola.
En noches como ésta vuelvo a verla,
atisbando desde la esquina / en su sillita pintada
y con el sombrero bien calado sobre los ojos negros.
No es hora / le digo afectuosa,
todavía no puedo viajar, pero no te preocupes:
aquel domingo
cuando por fin decidas abandonar tu esquina
y acompañarme hasta la puerta,
tendré mi maleta lista,
también un bolso de mano
por si hay encargos
de última hora.
… . . . . .
SI MUERTE FUERA
De manera que soñé capitanes y ataúdes de colores deliciosos...
Alejandra Pizarnik
Si la palabra MUERTE abrigara un hombre bajo el poncho,
manso de actitudes / dulce de palabras / bello
como los caquis en otoño / que me endulzara la boca
con su áspero sabor a macho en celo;
si MUERTE fuera un muchacho fuerte y juguetón
como un cachorro sin destetar,
que mordiera mis tobillos y me robara la ropa interior,
los zapatos y las medias;
si ese MUERTE que tal vez ya me observa
-centinela del siglo que asoma sus encías inmaduras-
mostrara un rostro de barba negra y cariciosa,
un resuello de varón maduro
y sienes clareando en la penumbra;
entonces sí me gustaría encontrármelo de frente
aunque fuera en un callejón oscuro,
o en la mitad de un verano bajo los árboles de mi casa
en un domingo cualquiera
de ésos que nadie halla motivos para recordar.
Me abrazaría entonces al mentado muerte convencida
de que es mi último caballero andante,
el olvidado príncipe azul o un valiente filibustero
que viene a rescatarme / a seducirme
a llevarme consigo
para que por fin juguemos
un último juego
de esperanza
… . . . . .
CANCIÓN PARA CAPERUCITAS
No le digan a los carniceros / que en cada vaca hay un cisne.
Hernán Rivera Letelier
Muchacha,
huye del cuchillo
cuando aún sea posible, cada seductor
es un larvado carnicero.
No permitas que sus dedos terroristas
se cobijen en tu espalda,
sólo quieren arrancarte las plumas.
No dejes que su boca besadora
deslumbre de algas tus pezones
o derrame aromáticas especias
sobre tu vientre acurrucado.
Jamás cultives en tu Monte de Venus
perfumados verdores de perejil
de albahaca ni tomillo
que sólo despertarás sus apetitos.
Arranca de tu jardín todo asomo de laurel
y oculta el oloroso diente del ajo campesino;
no vaya a ser que hierva la avaricia
en el fondo oscuro de la olla
y el seductor no pueda contenerse
e introduzca en el agua alborotada
el bello cuerpo implume
que entonces ya serás.
. . . . .
MUROS
Confianza en muchos, pero ya no en uno
César Vallejo
De cuando en cuando vagabundeo
escribiendo graffitis por las noches.
Quiero violar la blanca fisonomía de los muros,
la urgente monotonía del silencio
que me dejaron aquellos / los ausentes,
esos puros muros
donde ya ni los perros se detienen a mear.
. . . . .
CONJETURAS
Cada uno de nosotros eleva su propio volantín en este descampado
Jorge Montealegre
No están solos los que observan su país
en calladas conjeturas
recorren las grietas del baldío
que tiñe la ciudad mancha encarnada
hacia los cerros
revisan la corteza la epidermis el hueso oculto y frío
al fondo de las quebradas
las uñas carcomidas por el abandono
algo parecido a la hiel
se funde con la multitud cargada de pesares y deudas
a fuego lento hierve la mordedura
BASURAL
Es imprudente tocar campanas durante una tormenta
Gonzalo Millán
Quedémonos en silencio
que duerme la ciudad.
No habrás olvidado las noches en el vacío pavoroso
vanamente estrelladas,
el ciego retumbar de la nada en nuestros tímpanos
la calle muerta,
ni un perro / ni una rata / ni siquiera
un hombre o una mujer
buceando en la basura.
El miedo roía los intestinos
con más eficacia que el hambre.
. . . . . .
ÚLTIMA PRIMAVERA
Sé que un día de éstos / acabaré en la boca de alguna flor
BLANCA VARELA
Cegadora y arbitraria entró como un torbellino
para destriparme, la primavera.
Me succionó la médula,
forcejeó con mis aprensiones hasta metérseme dentro
y tuve que verla en su verdor inexcusable,
tuve que olerla hasta la náusea,
y ella hubo de arrebatarme
hasta mis nubes más ocultas.
Quedé con el corazón en descampado, desprovisto
de telarañas y puñales / calato en su calabozo.
Engañosa luminosa
me humilla con su mascarita de flores
y sus pajaritos recién brotados,
pero el memorioso que llevo dentro no cesa de gritarme
que no le crea / que se irá de un día para otro
con su risueña costumbre de madreselva.
Y luego tendré que construirme pabellones y huesos
y costillares y verjas de feroz apariencia
para guardarme y protegerme
de sus besitos pintados.
. . . . . .
EL ANGELITO
BIENAVENTURADO / el que en un altar hizo su nido / y voló bajo;
ALFONSO ALCALDE
La madre sombreaba por los cuartos
con su silencio encorsetado
los ojos apenas vivos para mirar
la carrera final de su angelito.
Blancos faldones, alas plateadas,
de pie / con la rigidez de las muñecas antiguas
el niño muerto me miraba.
El padre pegaba monedas en su frente
sin secarse el sudor ni aflojar la pena.
Alguien cortó un cardenal rojo del jardín
y se lo puso al finadito en la boca
pero él ya no podía agarrarlo con sus dientes.
Quise tocar sus pies / mi madre me detuvo.
Entonces supe que el niño ya no estaba
con su cuerpo de niño, ni sus gritos
ni sus risas, ni sus llantos.
En su lugar habíase instalado un ángel de veras
para consolar a padres y hermanitos.
En su honor sollozaban las lloronas
vestidas de negro riguroso / en el patio
los tíos martillaban unas tablas
para armar un cajoncito blanco.
Cuando comenzó la fiesta mamá dijo
que mejor volviéramos a casa.
Al día siguiente desde mi ventana
vi marchar al padre con su bultito
como si llevara un quintal de harina
atormentándole los hombros.
Detrás / la comitiva a paso lento
como si todos fueran
abandonando el pueblo.
. . . . . . . .
LA DAMA
Esta dama sin cara ni camisa / alta de cuello, suave de cintura /
tiene todo el temblor de la hermosura
MIGUEL ARTECHE
He visto a la dama delgada como ninguna
sonreírme resucitada.
Advierto sus mejillas maduras
la escucho deshilar sonidos y palabras / sé que teje
la máscara perfecta para ocultar sus intenciones.
Ella no es de este mundo,
tampoco de otro que yo conozca.
Parece habitar fuera del tiempo concentrada
en alguna idea que no logro adivinar.
Su voz resuena como un clavecín
aserrando el pie secreto
de la silla que llevo conmigo.
Envuelta en su capa de noche
por la avenida difunta avanza la dama
con su vestido de nieve
y su cabellera tiznada.
Pero nadie evita que me estremezca:
su belleza
no alcanza a cubrir la calavera.
. . . .
EL POETA (inédito)
Quedé solo en medio de un bosque. / El bosque ya no me reconocía.
Hermanos y amigos partieron / hacia los cuatro brazos del horizonte.
Crónica del forastero. Jorge Teillier
¿Adónde van, adónde van?, gritaba el poeta.
No me dejen aquí, que me muero de frío.
Y nosotras desde lejos
veíamos cómo trataba de seguirnos
pero no tuvimos conmiseración.
¿Qué podíamos hacer con un poeta a cuestas?
¿Para qué sirve un poeta? dijo alguien.
¿Podrá cortar la leña, podar los árboles,
hará la comida, tal vez,
lavará los platos, vigilará a los hijos,
cuidará los animales, acaso?
preguntamos a coro.
Desde el puente lo mirábamos
pequeñito caminando por la llanura
con su bolsón lleno de libros y de lápices.
Pero traíamos el corazón aterrizado
firme sobre los pies pegados al suelo
y no logramos vislumbrar
ningún uso posible para tal personaje.
Dimos la vuelta y regresamos despreocupadas
a nuestras casas cantando.
. . . . .
en calladas conjeturas
recorren las grietas del baldío
que tiñe la ciudad mancha encarnada
hacia los cerros
revisan la corteza la epidermis el hueso oculto y frío
al fondo de las quebradas
las uñas carcomidas por el abandono
algo parecido a la hiel
se funde con la multitud cargada de pesares y deudas
a fuego lento hierve la mordedura
BASURAL
Es imprudente tocar campanas durante una tormenta
Gonzalo Millán
Quedémonos en silencio
que duerme la ciudad.
No habrás olvidado las noches en el vacío pavoroso
vanamente estrelladas,
el ciego retumbar de la nada en nuestros tímpanos
la calle muerta,
ni un perro / ni una rata / ni siquiera
un hombre o una mujer
buceando en la basura.
El miedo roía los intestinos
con más eficacia que el hambre.
. . . . . .
ÚLTIMA PRIMAVERA
Sé que un día de éstos / acabaré en la boca de alguna flor
BLANCA VARELA
Cegadora y arbitraria entró como un torbellino
para destriparme, la primavera.
Me succionó la médula,
forcejeó con mis aprensiones hasta metérseme dentro
y tuve que verla en su verdor inexcusable,
tuve que olerla hasta la náusea,
y ella hubo de arrebatarme
hasta mis nubes más ocultas.
Quedé con el corazón en descampado, desprovisto
de telarañas y puñales / calato en su calabozo.
Engañosa luminosa
me humilla con su mascarita de flores
y sus pajaritos recién brotados,
pero el memorioso que llevo dentro no cesa de gritarme
que no le crea / que se irá de un día para otro
con su risueña costumbre de madreselva.
Y luego tendré que construirme pabellones y huesos
y costillares y verjas de feroz apariencia
para guardarme y protegerme
de sus besitos pintados.
. . . . . .
EL ANGELITO
BIENAVENTURADO / el que en un altar hizo su nido / y voló bajo;
ALFONSO ALCALDE
La madre sombreaba por los cuartos
con su silencio encorsetado
los ojos apenas vivos para mirar
la carrera final de su angelito.
Blancos faldones, alas plateadas,
de pie / con la rigidez de las muñecas antiguas
el niño muerto me miraba.
El padre pegaba monedas en su frente
sin secarse el sudor ni aflojar la pena.
Alguien cortó un cardenal rojo del jardín
y se lo puso al finadito en la boca
pero él ya no podía agarrarlo con sus dientes.
Quise tocar sus pies / mi madre me detuvo.
Entonces supe que el niño ya no estaba
con su cuerpo de niño, ni sus gritos
ni sus risas, ni sus llantos.
En su lugar habíase instalado un ángel de veras
para consolar a padres y hermanitos.
En su honor sollozaban las lloronas
vestidas de negro riguroso / en el patio
los tíos martillaban unas tablas
para armar un cajoncito blanco.
Cuando comenzó la fiesta mamá dijo
que mejor volviéramos a casa.
Al día siguiente desde mi ventana
vi marchar al padre con su bultito
como si llevara un quintal de harina
atormentándole los hombros.
Detrás / la comitiva a paso lento
como si todos fueran
abandonando el pueblo.
. . . . . . . .
LA DAMA
Esta dama sin cara ni camisa / alta de cuello, suave de cintura /
tiene todo el temblor de la hermosura
MIGUEL ARTECHE
He visto a la dama delgada como ninguna
sonreírme resucitada.
Advierto sus mejillas maduras
la escucho deshilar sonidos y palabras / sé que teje
la máscara perfecta para ocultar sus intenciones.
Ella no es de este mundo,
tampoco de otro que yo conozca.
Parece habitar fuera del tiempo concentrada
en alguna idea que no logro adivinar.
Su voz resuena como un clavecín
aserrando el pie secreto
de la silla que llevo conmigo.
Envuelta en su capa de noche
por la avenida difunta avanza la dama
con su vestido de nieve
y su cabellera tiznada.
Pero nadie evita que me estremezca:
su belleza
no alcanza a cubrir la calavera.
. . . .
EL POETA (inédito)
Quedé solo en medio de un bosque. / El bosque ya no me reconocía.
Hermanos y amigos partieron / hacia los cuatro brazos del horizonte.
Crónica del forastero. Jorge Teillier
¿Adónde van, adónde van?, gritaba el poeta.
No me dejen aquí, que me muero de frío.
Y nosotras desde lejos
veíamos cómo trataba de seguirnos
pero no tuvimos conmiseración.
¿Qué podíamos hacer con un poeta a cuestas?
¿Para qué sirve un poeta? dijo alguien.
¿Podrá cortar la leña, podar los árboles,
hará la comida, tal vez,
lavará los platos, vigilará a los hijos,
cuidará los animales, acaso?
preguntamos a coro.
Desde el puente lo mirábamos
pequeñito caminando por la llanura
con su bolsón lleno de libros y de lápices.
Pero traíamos el corazón aterrizado
firme sobre los pies pegados al suelo
y no logramos vislumbrar
ningún uso posible para tal personaje.
Dimos la vuelta y regresamos despreocupadas
a nuestras casas cantando.
. . . . .
Alejandra Basualto. Nació en Rancagua, Chile, el 1 de diciembre de 1944. Se formó en los talleres literarios de Miguel Arteche, José Donoso, Alfonso Calderón y Pía Barros. Es Licenciada en Literatura y Egresada de Doctorado en Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Chile. Cultiva tanto la poesía como la narrativa, especialmente el género cuento. Su labor como directora de talleres literarios la ha llevado a conducir talleres en ambos géneros en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, y otros talleres de escritura creativa en varias universidades e institutos privados, como Balmaceda 1215. También lleva a cabo esta labor en el Instituto Cultural del BancoEstado y en su taller particular La Trastienda, desde 1988. Desde 1991 dirige la Editorial La Trastienda, donde ejerce como editora y diseñadora. Ha dirigido en Chile un programa para alumnos extranjeros de La Humboldt State University por un semestre al año, durante 4 años consecutivos, también hace clases de español intensivo y literatura. En los últimos años ha sido nominada como Jurado en diversos concursos literarios de cobertura nacional, como Mejores Obras Literarias, del Consejo Nacional del Libro y la Lectura (en dos ocasiones), y el Premio Municipal de Literatura.
Libros publicados:
Los ecos del sol, poesía, 1970, Offser Service, Santiago.
El agua que me cerca, poesía, 1984, Taller Nueve, Santiago.
La mujer de yeso, cuento, 1988, Ed. Documentas, Santiago
Territorio Exclusivo, cuentos, 1991, Ed. La Trastienda, Santiago.
Las malamadas, poesía, 1993, Ed. La Trastienda, Santiago.
Desacato al bolero, cuentos, 1994. La Trastienda, Santiago.
Altovalsol, poesía, 1996, Ed. La Trastienda, Santiago.
Casa de citas, poesía, LOM Ediciones, 2000, Santiago.
Además, publicada en diversas antologías en Chile, Estados Unidos, México, España, Francia, Italia y Dinamarca. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano y danés y ha obtenido diversas distinciones tanto en Chile como el extranjero.
miércoles, 30 de enero de 2008
"20" POEMAS DE VÍCTOR QUEZADA

20.
*** Estos primeros cinco poemas son una selección del libro Veinte (Editorial independiente La Calle Passy 061. Santiago de Chile, 2004).
V
Un estremecimiento acá en la baja luz de los silencios… la cadencia de deseos siempre inútiles y conducentes al remuerdo sosegado en las yemas ágiles y atolondradas más Pero un temblor profundo llegado del carcajeo creído en la lejanía de un sonido de puertas y pasos cerrados al dominio ido de las noches
Y un caballo solo arrastrando delante el estupor del anciano por lo fementido que llevamos a cuestas en paseo eternamente perecible al desdén
Y ahora
Tan solo
Triste domo arácnido el sosiego en la penumbra
VI
Ahí van tressientos tresoros al continuo amor maldito de trementina: Árbol de san juan, madera de garcilaso profanada pues caemos al mar bendito y no al cielo, pues no hay aquí sino carne y magdalena, no hay sino estupro o estatuilla silenciada en la carnecita santa, nada más que huesos o sangre o bolsas de ella en horda Si pienso no hay aquí celeste que valga, no hay aquí madera de nada no hay sacrificios inútiles; aquí hay pedros que nieguen algún tomás que descrea mi mismo que rebánase las manos de tanto deseo, aquí hay reprimenda y represión, hay esposa y esposo que encuentran sosiego en las noches ¡ay noches oscuras que tanto mal me han hecho, ay san juan que me engañas el vientre, ay san juan que me mientes los humos! Nos mantuvieron la boca cerrada, nos ataron las lenguas el uno al otro, nos devanaron los mientes poco a poco cuando sosegados caímos olas que sinembargan, caímos fondos que abotagan Y tan felices... Y tan feliz que me quedo riendo y tal histeria que voy sufriendo… ¿Por qué no atrevo las pudicias, por qué pudicio el atrevimiento?
Aquí vienen tressientos tresoros
XIV
Veces me sentí trasteando por celestes montes ayudado en la caída risueña por materno féretro o capullo blanquecino mortajeante: sutil frescor verdeado si lo pienso y no imagino, si no ensucio o enaltezco el amorsuyo o de ella no existiendo, pero siempre allí presente en la memoria que no tuve y pedí silenciado en noches, amarilleando cada vez que fuera descontándome terneces Si no mancho y dejo vacías páginas –pues la dejé tirada a ella suelos cada vez más blancos llorando mi boca huida- allí debiera aún, al menos en el recuerdo o quizás ahora humeando pues el sol vuelve sincero la paciencia del ruedo, estar sintiendo no traidora la madera, al final del camino, cuando el celeste trocara noche por sus pálidas ansias de antaño
XV
Bien sé escribir que hubo y habrá viento que pintara verde allí donde rodar La caída como a la madre escribir o recordar que esta luz fue como la primera vista cuando saltara muertes no queriendo
El sol flamea fácil me ha sido otorgado
y el recuerdo silente volviendo Itaca un presente, lo mismo que el comienzo de esto
pues tengo dedos que cántanme ahogados en la sangre
Pero
-la adversación inclaudicable de los ojos-
Pero no ver puedo a los hombres pájaros que retozan abotagados los árboles, ya que tal vez me quedo en la sonrisa anciana solo, no pudiendo despegar el reflejo eterno del cuerpo descompuesto en la ventana, tirado Y si hablé de una luz, tengo que decir el histérico tormento del destierro carnal
Sin duda lamenta saber que todo es tan simple como el fornicio temblor en primavera
XVI
cada vez que me miro las manos siento verdadero temor de dios
Terminado el sueño tenté líneas por conseguirme los ojos Así la cuadratura de las puertas donde la luz indicara su existencia arrastrado hasta el celeste, y ahuyentado conseguí en la refriega la sinuosidad del cuerpo, el oscuro tiempo poseído en la pared Bañadas las manos me vi y quise atarme, entrelazarlas para quitar el temblor aprendido del anciano, para morder fuerte la garganta y ahogar una a una las monedas que no dejan de caer Todo sin saber las barreras del concreto, sin haber aprendido la independencia de las sombras o conocer que la muerte va escondida en cada uno de mis pasos, revolviéndose y mostrándose conseguida la luz, llamando como un gran animal tranquilo a mi paciencia desvestir el soslayo
Busqué tras la ceguera un poco de mi mismo, hilos con los que atar firme las manos, con los que poder ahogo simular tendido en las nostálgicas almohadas Pero me he visto perdido y desgraciado en la insolencia de los ojos, desesperado cuando las manos no atendieran escapando al desconsuelo, volviéndome al cuello cuando quisiera respirar, volviéndome a los dedos como sangre a punto de estallar en la pared, intentando la huida demasiado a tiempo –demasiado correcto como para poder volVer
*** Estos primeros cinco poemas son una selección del libro Veinte (Editorial independiente La Calle Passy 061. Santiago de Chile, 2004).
V
Un estremecimiento acá en la baja luz de los silencios… la cadencia de deseos siempre inútiles y conducentes al remuerdo sosegado en las yemas ágiles y atolondradas más Pero un temblor profundo llegado del carcajeo creído en la lejanía de un sonido de puertas y pasos cerrados al dominio ido de las noches
Y un caballo solo arrastrando delante el estupor del anciano por lo fementido que llevamos a cuestas en paseo eternamente perecible al desdén
Y ahora
Tan solo
Triste domo arácnido el sosiego en la penumbra
VI
Ahí van tressientos tresoros al continuo amor maldito de trementina: Árbol de san juan, madera de garcilaso profanada pues caemos al mar bendito y no al cielo, pues no hay aquí sino carne y magdalena, no hay sino estupro o estatuilla silenciada en la carnecita santa, nada más que huesos o sangre o bolsas de ella en horda Si pienso no hay aquí celeste que valga, no hay aquí madera de nada no hay sacrificios inútiles; aquí hay pedros que nieguen algún tomás que descrea mi mismo que rebánase las manos de tanto deseo, aquí hay reprimenda y represión, hay esposa y esposo que encuentran sosiego en las noches ¡ay noches oscuras que tanto mal me han hecho, ay san juan que me engañas el vientre, ay san juan que me mientes los humos! Nos mantuvieron la boca cerrada, nos ataron las lenguas el uno al otro, nos devanaron los mientes poco a poco cuando sosegados caímos olas que sinembargan, caímos fondos que abotagan Y tan felices... Y tan feliz que me quedo riendo y tal histeria que voy sufriendo… ¿Por qué no atrevo las pudicias, por qué pudicio el atrevimiento?
Aquí vienen tressientos tresoros
XIV
Veces me sentí trasteando por celestes montes ayudado en la caída risueña por materno féretro o capullo blanquecino mortajeante: sutil frescor verdeado si lo pienso y no imagino, si no ensucio o enaltezco el amorsuyo o de ella no existiendo, pero siempre allí presente en la memoria que no tuve y pedí silenciado en noches, amarilleando cada vez que fuera descontándome terneces Si no mancho y dejo vacías páginas –pues la dejé tirada a ella suelos cada vez más blancos llorando mi boca huida- allí debiera aún, al menos en el recuerdo o quizás ahora humeando pues el sol vuelve sincero la paciencia del ruedo, estar sintiendo no traidora la madera, al final del camino, cuando el celeste trocara noche por sus pálidas ansias de antaño
XV
Bien sé escribir que hubo y habrá viento que pintara verde allí donde rodar La caída como a la madre escribir o recordar que esta luz fue como la primera vista cuando saltara muertes no queriendo
El sol flamea fácil me ha sido otorgado
y el recuerdo silente volviendo Itaca un presente, lo mismo que el comienzo de esto
pues tengo dedos que cántanme ahogados en la sangre
Pero
-la adversación inclaudicable de los ojos-
Pero no ver puedo a los hombres pájaros que retozan abotagados los árboles, ya que tal vez me quedo en la sonrisa anciana solo, no pudiendo despegar el reflejo eterno del cuerpo descompuesto en la ventana, tirado Y si hablé de una luz, tengo que decir el histérico tormento del destierro carnal
Sin duda lamenta saber que todo es tan simple como el fornicio temblor en primavera
XVI
cada vez que me miro las manos siento verdadero temor de dios
Terminado el sueño tenté líneas por conseguirme los ojos Así la cuadratura de las puertas donde la luz indicara su existencia arrastrado hasta el celeste, y ahuyentado conseguí en la refriega la sinuosidad del cuerpo, el oscuro tiempo poseído en la pared Bañadas las manos me vi y quise atarme, entrelazarlas para quitar el temblor aprendido del anciano, para morder fuerte la garganta y ahogar una a una las monedas que no dejan de caer Todo sin saber las barreras del concreto, sin haber aprendido la independencia de las sombras o conocer que la muerte va escondida en cada uno de mis pasos, revolviéndose y mostrándose conseguida la luz, llamando como un gran animal tranquilo a mi paciencia desvestir el soslayo
Busqué tras la ceguera un poco de mi mismo, hilos con los que atar firme las manos, con los que poder ahogo simular tendido en las nostálgicas almohadas Pero me he visto perdido y desgraciado en la insolencia de los ojos, desesperado cuando las manos no atendieran escapando al desconsuelo, volviéndome al cuello cuando quisiera respirar, volviéndome a los dedos como sangre a punto de estallar en la pared, intentando la huida demasiado a tiempo –demasiado correcto como para poder volVer
Víctor Quezada. Nació el 23 de Octubre de 1983 en la ciudad de Antofagasta, Chile. Licenciado en Lengua y literatura hispánicas por la Universidad de Chile, cursado entre los años 2003-2006.
Participó de algunas publicaciones como Poetas del Desierto, Copiapó, Chile. Editorial La Cáfila. Asimismo, del número 6 de la revista española de poesía La Estafeta del Viento dedicado a la poesía chilena, revista a cargo del poeta Luis García Montero. En 2005, antologado en Geografía Poética. Universidad de Chile.
En diciembre de 2004 publica su primer libro de poesía titulado 20, Editorial La Calle Passy 061, Santiago de Chile.
Desde el año 2006 hasta la fecha, publica textos de crítica literaria para Proyecto de “Revista digital de crítica literaria La Calle Passy 061”. http://lacallepassy061.blogspot.com
Ha participado de algunos talleres, encuentros y congresos como el taller de poesía “Códices”, a cargo del poeta y académico Andrés Morales (2004). Participó del Primer encuentro de poetas del norte. Copiapó (2004). También del primer y segundo encuentro de poetas jóvenes Poquita Fe. Santiago (2004 y 2006). En este último año, participación en el Primer Congreso de Poesía Chilena del Siglo XX. Universidad de Chile. Santiago. Año 2007, participación en las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana Estudiantiles (Jalla-e), realizadas en Lima, Perú, por la Universidad Nacional de Educación, con una ponencia sobre el novelista chileno Mauricio Wacquez. Además de lecturas públicas de poesía y narrativa.
Ganó algunas becas como la Beca del Fondo del Libro y la Lectura, categoría de creación literaria, género novela, en el año 2004. Durante el 2007 participa del taller de la Fundación Pablo Neruda. Taller de poesía a cargo de los poetas Floridor Pérez y Jaime Quezada.
Participó de algunas publicaciones como Poetas del Desierto, Copiapó, Chile. Editorial La Cáfila. Asimismo, del número 6 de la revista española de poesía La Estafeta del Viento dedicado a la poesía chilena, revista a cargo del poeta Luis García Montero. En 2005, antologado en Geografía Poética. Universidad de Chile.
En diciembre de 2004 publica su primer libro de poesía titulado 20, Editorial La Calle Passy 061, Santiago de Chile.
Desde el año 2006 hasta la fecha, publica textos de crítica literaria para Proyecto de “Revista digital de crítica literaria La Calle Passy 061”. http://lacallepassy061.blogspot.com
Ha participado de algunos talleres, encuentros y congresos como el taller de poesía “Códices”, a cargo del poeta y académico Andrés Morales (2004). Participó del Primer encuentro de poetas del norte. Copiapó (2004). También del primer y segundo encuentro de poetas jóvenes Poquita Fe. Santiago (2004 y 2006). En este último año, participación en el Primer Congreso de Poesía Chilena del Siglo XX. Universidad de Chile. Santiago. Año 2007, participación en las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana Estudiantiles (Jalla-e), realizadas en Lima, Perú, por la Universidad Nacional de Educación, con una ponencia sobre el novelista chileno Mauricio Wacquez. Además de lecturas públicas de poesía y narrativa.
Ganó algunas becas como la Beca del Fondo del Libro y la Lectura, categoría de creación literaria, género novela, en el año 2004. Durante el 2007 participa del taller de la Fundación Pablo Neruda. Taller de poesía a cargo de los poetas Floridor Pérez y Jaime Quezada.
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