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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

sábado, 25 de febrero de 2023

"SUEÑOS INFINITOS" POR EL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI

 


Un mes ha pasado sin una gota de alcohol, un par de cafés me tensan de nuevo. La agorafobia no es tal, aunque vagar libre por las calles acelera el pulso. Hoy es un día asombroso, pero igual desciendo al subterráneo. Busco cerveza, lamentablemente ya no funciona el filón inagotable. Pido un shop Kunstmann, las cañerías limpias hacen que el sabor no esté contaminado. Estoy disfrutando y otra cerveza irá calmando mi impaciencia. En la mesa contigua se sienta una mujer que sabe perfectamente qué ordenar. Segura de sí misma, le pregunto algo no tan ingenioso, la idea es no asustarla. Espera a su cita de Tinder, pero parece interesada y me da su teléfono. Llega la pareja virtual y entabla una conversación a la que no presto oídos. Tengo esperanza de que no quede en nada, pero ya voy por la tercera cerveza.  

 

Esta anemia no cede y la falta de hierro altera mi sueño. Sufro de insomnio crónico y si no fuera por la Quetiapina estaría delirando. Mi dormir se ha vuelto liviano y los sueños no parecen flotar sin tiempo. Son recuerdos recurrentes de ese amor de hace años. Fuimos amantes, luego marido y mujer, pero esa ancla a la supervivencia la sacrifiqué por mi culpa. No puedo echarle la culpa a la esquizofrenia, simplemente cedí al miedo de perder la cordura por completo. La amaba, pero el miedo a perderla me hizo transitar por malos pasos. La depresión deja la vida en suspenso, sin millas por delante, para avanzar no tuve herramientas, los psiquiatras me dieron fármacos que funcionan sólo en momentos de bonanza. Comienza el problema de la toma de decisiones, ya no hay tiempo para dudas ni lamentos. El miedo hace que esas decisiones rayen en lo descabellado y me pregunto en qué punto dejé de ser humano.

 

Los sueños son pesadillas infinitas de ideas inconclusas, los únicos que disfruto son los que dictan la dirección de un nuevo escrito. Al plasmarlo en papel esos deseos quizás se conviertan en realidad. La resaca me hizo dormir quince horas y al menos en las seis últimas fui consciente del trascurso del tiempo. Es extraño que los sueños tengan unidad de medida, el resultado de la anemia que hace difícil soñar de verdad. La falta de oxígeno es interesante al escalar una montaña. Observas el glaciar, pero ese aire viciado por la altura resalta una apabullante naturaleza. Desciendo desde los tres mil metros corriendo por esos senderos junto al acantilado. Debo imprimir velocidad a los pasos antes de que anochezca. Si no llego al campamento a tiempo me congelaré durante la noche.

 

Al correr el miedo deja de importar, quizás por eso me animé a conversar con esta mujer empoderada. Resulta extraño que busque pareja en plataformas digitales, la verdad no me la imagino sola ningún fin de semana. Me complican las citas porque prefiero ser honesto y mi vida siempre la afronto de manera arriesgada. Las mujeres captan cuando se puede confiar en un hombre y mi pasado resulta doloroso incluso para el psicoanalista. Dicen que el amor no es para los locos, pero enamorarse es dar un salto al vacío. La escritura le ha dado propósito a mi vida y cada libro ha sido una expiación de pecados. A veces no serán historias constructivas, pero describir el antiguo camino ayuda a definir la ruta futura.

 

Wouldn't you like to know the truth

of what's out there to have the proof

and find out just which side you're on,

where would you end in heaven or in hell?

 

Estos sueños infinitos son un ejercicio de ensayo y error. Navegan entre la idea de una profundidad sin tiempo y en querer dormir más horas. Requiero de otro mes para asentar emociones y poder disfrutar de la libertad. Mirar el futuro como percibo en los ojos de esta mujer, tomándose un trago mientras llega su match. Consulto el celular y veo huellas de maltrato. Funciona a la perfección, pero la cubierta está dañada. Así me siento cuando voy a hacer un trámite. De caminar pausado y al hablar denoto racionalidad. Lo que desconocen es que paso períodos donde las emociones desaparecen y debo extremar mi intelecto. Un ave no puede volar con sólo un ala. La electricidad en mi oreja izquierda y ese miedo a que las voces vuelvan a entorpecer mis pasos. Miedo a que las alucinaciones no sólo sean espejismos, sino una realidad que se impone y obliga a cambiar de personalidad para seguir avanzando, para correr hasta que el miedo ceda y pueda otra vez caminar tranquilo por las calles.

 

Prefiero otros sueños que se hacen realidad. Escribir más libros y compartir tiempos que transcurren de verdad. Tengo un software con código malicioso y vislumbro pocos años por delante. Una ruta llena de curvas que tras los años he aprendido a conocer, aunque me gustaría muchas veces desandar los pasos. Pienso en el boxeador de John Ford, el hombre tranquilo que huye de su pasado. No tuvo la culpa de que su contendor muriera en el ring, tampoco le importa el dinero que obtuvo en su profesión. Simplemente no quiere matar a otra persona y vivir sus días junto a una familia. Requiere de las palabras que traduzcan esa alegría de compartir una cena a medianoche. No las plasmará en libros, pero sin duda colmarán su alma.

 

Save me from torturing myself

even within my dreams.

 

Los golpes de la vida sirven para avanzar con valentía. Voy en la quinta cerveza y mis esperanzas vuelan por los aires. Parece que la conversación de los Tinder ha ido viento en popa. Pido la cuenta y abandono el lugar, subo a la superficie donde arrecia la confusión. Las calles son peligrosas en estos tiempos de democracia mal parida. Recorro el camino pedregoso para escribir de unos sueños que tardarán en llegar. Nunca seré un hombre tranquilo, no iré por la vida matando oponentes, pero a veces si les deseo algún mal. Son sueños infinitos, no puedo negarlos mientras duermo intranquilo, una idea destructiva termina y otra mejor dejará traspasar la luz. Un sueño primero, luego las palabras y por fin podré alcanzar ese infinito.  

 

I'd like to think that when I die,

I'd get a chance another time.

 

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