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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

domingo, 3 de octubre de 2010

FALLECE EL POETA SERGIO HERNÁNDEZ DE CHILLÁN



(Extraído de la publicación de “La Discusión de Chillán”; domingo, 3 de octubre de 2010)




Fue promovido por un grupo de chillanejos el año 2008 al Premio Nacional de Literatura. En sus poemas le escribió a la mosca, al canceroso, a Dios, e hizo una analogía con las plantas, “que nunca han sabido quienes son / y echan flores o espinas / o atrapan insectos / ellos están ahí simplemente / como yo en mi tierra”.
Es Sergio Enrique Hernández Romero, el famoso poeta, quien ayer falleció a las 20.15 horas en el hospital de Chillán, luego de haber permanecido en el recinto asistencial durante una semana, aquejado por una enfermedad que no pudo vencer, la diabetes, que a la postre le provocó una descompensación y su muerte. “Tuvo un compromiso respiratorio”, detallaron sus familiares más cercanos, lo que finalmente provocó el final, a los 79 años.
De acuerdo a datos entregados ayer al diario LA DISCUSIÓN de Chillán por familiares directos del literato, había tenido un repunte en su salud, sin embargo se descompensó ayer, y finalmente dejó Chillán, el barrio bohemio de la estación de trenes que conoció en su juventud y donde se inspiró para escribir sus obras, dejó las aulas de la UBB donde los alumnos conocieron su talento, dejó ese caminar lento y mirada profunda, dejó sus libros de Baudelaire, Rimbaud, Verlaine y Mallarmé, los poetas malditos, a los que tanto quiso emular cuando recién se iniciaba en el mundo de las letras. De hecho, tenía un cuadro con la imagen de Baudelaire en el living de su departamento en el "Edificio Claudio Arrau", cuando vivía en él.
Deja dos hermanos, Ángel y Marta, quienes junto a otros familiares ayer hicieron los trámites de rigor para llevarlo a la Parroquia San Vicente, donde sus restos serán velados hoy. La calle Arturo Prat se llenará de seguidores de Hernández, para despedir a un hombre sencillo, que siempre escondió su talento y que nunca se ufanó con lo mucho que había vivido y conocía.
Nació en 1931, estudió en la "Escuela México" y en el Liceo de Hombres, y se recibe de Profesor de Estado en Castellano en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Luego realiza estudios de Postítulo en el Instituto de Cultura Hispánica y en la Universidad Central de Madrid. Además, fue Miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua, de la Sociedad Chilena de Estudios Literarios y socio activo de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH).
Su producción literaria se recoge entre otros muchos libros en Cantos de pan (1959), Registro (1965), Ultimas señales (1979) y Adivinanzas (1998). Además escribió una notable autobiografía en la serie publicada por Editorial Nascimento, ¿Quién es quién en las letras chilenas?.

2 comentarios:

rrhh dijo...

¡Qué pena! mi tío abuelo, tío de mi madre... se van de a poco las personas talentosas...

Alexy Asantander dijo...

Un grande, un talentoso escritor y narrador de voz profunda, cuanta poesía se fue con el