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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

martes, 15 de enero de 2019

PRESENTACIÓN DE LOS LIBROS "TIEMPOS SIN FIN" DE ANDRÉS CLARO Y "LENGUAJE, MUNDO, TRADUCCIÓN. UNA ENTREVISTA A ANDRÉS CLARO", 21 DE ENERO DE 2019


"LUZ NA RUA" , TEXTO DE LA POETA BRASILEÑA TERESINKA PEREIRA







Luz de prata
jogada sobre os sonhos
de quem caminha na rua.
Nem mesmo a chuva
estraga seu brilho...
O poeta olha o céu
e segue seu caminho
entres as árvores,
com sua canção
galopando na noite.

PRONTA A APARECER LA PLAQUETTE DEL TALLER "CÓDICES" DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE (FACULTAD DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES, DEPARTAMENTO DE LITERATURA, SANTIAGO DE CHILE, 2019)


"JAIME SILES: PASIÓN POR LA INMORTALIDAD", COMENTARIO Y CRÍTICA DE JAVIER DÍAZ DE REVENGA


sábado, 12 de enero de 2019

ARTÍCULO DE TONI CLAPÉS SOBRE "VICIO DE BELLEZA" DE ANDRÉS MORALES. DEL LIBRO "LA POESÍA COMO UN DIOS" DE GIOVANNI ASTENGO (MAGO EDITORES, SANTIAGO DE CHILE, 2018)


Notas a propósito del libro Vicio de Belleza
de Andrés Morales
Antoni Clapés
                             
                         Este es el séptimo libro de Andrés Morales[1] (Santiago de Chile, 1962), y nos llega justo un año después de Verbo[2], un volumen que recogía tres poemarios. Uno de ellos, Thalassa, contenía, tal vez, los mejores momentos poéticos del autor. Cómo olvidar aquel espléndido arranque del libro, prefiguración misma de todo el poemario:

“El mar como un lenguaje que me encuentra:
la voz como un silencio que ensordece”

                         El libro representó un firme paso adelante y la consolidación de la “voz propia” del autor[3]. Voz que sigue pareciéndonos igualmente atractiva y, a la vez, turbadora: la poética de Andrés Morales pone al lenguaje “en estado de emergencia” –como reclamaba Gastón Bachelard-, y, en consecuencia, deviene plenamente creativa: rompe la convención, lo establecido, el orden incuestionable; altera la lógica de la palabra –de la razón- para instaurar otra lógica: la poesía[4]. Traslada el sentido a un área semántica nueva. Crea, en definitiva, su propio lenguaje. Su poética.
                         Acaso esta sea la mayor bondad con que cuenta la poesía de Andrés Morales: su capacidad de creación de estados poéticos. A veces, el lenguaje es “estirado” de tal forma que uno teme que vaya a romperse el equilibrio; pero no, Morales es suficientemente astuto y hábil –conoce demasiado bien, por ejemplo, a Vicente Huidobro y a Juan Larrea- como para saber dónde deben situarse los límites de su poética a fin de evitar la repetición de unos moldes que pertenecen, ya, a nuestro pasado, pero que conforman el tejido estructural de nuestro presente. El tiempo de las vanguardias fue otro, y hoy conviene saber extraer de su lectura las bases para alimentar nuevas poéticas.
                         Vicio de belleza es un libro de tonos musicales suaves, contenidos, que, bajo el pretexto de la belleza –hilo invisible que recorre todo el libro y que trenza su treintena larga de poemas- desarrolla algunos de los temas ya tratados en libros anteriores: el amor, la poética, el oficio de escribir (que es tanto como decir el oficio de vivir), la melancolía.
                         Pero todos estos temas –verdadero material en estado de magma que Morales manipula a su aire- aparecen como escondidos[5]. A veces hay que buscarlos en un sutil giro, en una metáfora:

 “al cuerpo mil batallas de luces apagadas
   y limpios y estridentes golpes de timón”

O, en una metonimia:

“como piedra por azar”,

O en una imagen, una repetición, o un juego de palabras.

                         La obra de Andrés Morales es, ciertamente, de una belleza turbadora: “La belleza nos recuerda lo imperfecto”, dice. (¿Acaso por repetir tanta forma bella el poeta ha dado este título al libro?). Cada poema es un espacio cerrado –un paisaje interior- en el que ha simbolizado todo su microcosmos y también toda su potencia creadora. “Tiene que pasar alguna cosa” en la dimensión espacio/tiempo de cada poema, en la percepción sensitiva que tiene el lector, después de cada lectura. Y este “instante anterior” al momento en que “tiene que pasar alguna cosa” es el que sabe materializar Andrés Morales con sus poemas.
                         El uso de la palabra debe ser, en consecuencia, exacto, riguroso, preciso. No avanza el discurso a través de meandros retóricos, sino que progresa linealmente –tal vez despacio, gozando el hecho mágico de crear-, y sin hacer ninguna concesión. Con una sorprendente economía de palabras. Con el ritmo adecuado que imprimen las palabras elegidas, por la fuerza de las imágenes y no por una rima (casi) inexistente o por unos versos de regular métrica. En ocasiones, esta contención nos hace creer que estamos ante poesía oriental, escrita bajo la influencia del zen: tal es el grado de interiorización de las emociones, la intensidad de unas vivencias que hablan el lenguaje de lo místico (del silencio). Los poemas “Danza”, “Glorieta al amanecer” o “Imagen nocturna” son potenciales haikús a los que tan sólo les faltaría seguir el ortodoxo silabario de 5-7-5:

“La sombra o la figura
de esa sombra.
El paso hacia el silencio de su centro.”

                 (¿Es Bashô, Rausetsu, Kikaku, o algún otro poeta zen?)

                         Pero al lado de esta poesía intimista, minuciosa y preci(o)sa, están los grandes poemas, de larga versificación, de índole moralizante, como “Edgar Lee Masters reflexiona”, “Tiempo” o el poderoso “Los elegidos”, verdadero manifiesto generacional:

“Fuimos una estirpe generosa:
el don que nos fue dado en privilegio
lo hicimos madurar perfectamente”

                         Que rezuma melancolía, al recordar el tiempo pasado y las ilusiones tal vez vencidas. Una melancolía que es un estado pasajero y no necesariamente fatalista. Una melancolía que puede crear una poética. (Ya nos advirtió Víctor Hugo que “la melancolía es el placer de estar triste”). Porque en “Última voluntad”, Morales recupera el tono combativo, creador:

“Domar un largo río en la blanca línea de la mar
(…) entonar el canto,
el grito,
recuperar el agua y el ritmo que deslumbra.”

                         Lo único que puede temer el poeta es el silencio –entendido éste como imposibilidad material o metafísica de escribir, porque anula su propia condición de esclavo de la palabra-, tal como lo expresa en el poema-manifiesto “El ojo del huracán”:

“El óxido no llega ni aparece,
el viento como un muro no susurra.
La única derrota es el silencio”,

                         Ya que su praxis consiste en preguntar (y preguntarse):


“en medio de la luz,
detrás del sol,
en medio de la muerte
(…)
donde [se halla] el corazón de las palabras”.

                         Vicio de Belleza es un espléndido libro de poesía, un verdadero regalo. Andrés Morales, con este poemario nos retorna el placer por la lectura, el placer por la vida, por la poesía. Por la poesía, sí, por esa

“imagen de la imagen de la imagen
espejo del espejo repetido”.




                                                                       [Barcelona, Cataluña. España,
 junio de 1993]




[1]Morales, Andrés. Vicio de Belleza. Red Internacional del Libro. Santiago de Chile, 1992.
[2]Morales, Andrés. Verbo. Red Internacional del Libro. Santiago de Chile – Buenos Aires, 1991.
[3]Ana María Cuneo escribió, a propósito de Verbo: (…) una búsqueda de unidad, un deseo de estructura que se materializa en la organización casi matemática de los poemas, una voz poderosa pese al excesivo enciframiento del mensaje y un trabajo notable sobre los textos hace de este libro un eslabón importante en el desarrollo de la poesía chilena actual.” En “Revista Chilena de Literatura”, N. 38. Santiago de Chile, 1991.
[4]“La poesía es lo único rebelde ante la esperanza de la razón”, escribió María Zambrano en su libro Filosofía y poesía.
[5]Personalmente, discrepo de Ana María Cuneo cuando habla de “excesivo enciframiento del mensaje”. La poesía de Andrés Morales proporciona pistas más que suficientes para reseguir su discurso. Sin embargo, es cierto que la evidencia de las pistas no es inmediata: el lenguaje, todo lenguaje, empaña el espejo de la realidad, esconde el sentido de lo que, en apariencia, es evidente. “Todo lo que podemos llegar a describir, también podría ser diferente” (Wittgenstein, Tractatus, 5. 634).




jueves, 10 de enero de 2019

HOMENAJE POR LOS 126 AÑOS DEL NACIMIENTO DEL POETA VICENTE HUIDOBRO (SANTIAGO DE CHILE, 10 DE ENERO DE 1893)




NON SERVIAM



Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.
Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejanías:«No te serviré».
La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste, quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: «Eres una viejecita encantadora».
Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.
El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.
Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.
El poeta dice a sus hermanos: «Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?
»Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.
»Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a él».
Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.
Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo.... los míos son mejores».
Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.
Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa enseñanza. Lo único    que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.
Una nueva era comienza. Al abrir sus puertas de jaspe, hinco una rodilla en tierra y te saludo muy respetuosamente.



  

ARTE POÉTICA


Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.
Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.
Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema ;

Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.
El Poeta es un pequeño Dios.

De El espejo de Agua, 1916



ELLA

Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora
Y los otros decían cómo está la familia
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo
Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza
Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla
Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo bajo una paloma
Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas
De Ver y palpar,1941



HOMENAJE A LA ESCRITORA DIAMELA ELTIT (PREMIO NACIONAL DE LITERATURA 2018)


SE EDITAN LAS "OBRAS COMPLETAS" DE LA ESCRITORA CHILENA VIRGINIA COX BALMACEDA


FIESTA POR EL DECIMOQUINTO ANIVERSARIO DE MAGO EDITORES EN SANTIAGO DE CHILE, 18 DE ENERO DE 2019


lunes, 7 de enero de 2019

ENTREVISTA A ANDRÉS MORALES EN EL PROGRAMA "SERENDIPIAS" DEL PROFESOR Y ESCRITOR CRISTIÁN CISTERNAS


EN IMPRENTA LA EDICIÓN DE "SONETOS DEL AMOR OSCURO Y OTROS SONETOS" PREPARADA POR ANDRÉS MORALES Y PUBLICADA POR MAGO EDITORES (2019)



ALGUNOS TEXTOS DEL POETA ITALIANO ALESSIO BRANDOLINI






I varchi del silenzio

Devi essere aperto
come una ferita,
perché il vero nome delle cose
è nascosto.
            Kajetan Kovič


I primi mesi sono stati pesanti, poi l’erba cosmica
ha avvolto detriti, rampe, ora semi bucano la polpa.
Tempo di potare a corto: salgo e trovo la voragine
l’isolamento espanso. Due parole per l’ottantesimo
compleanno, la terra in sonno e partendo non basta
un abbraccio. Radici vorremmo portarci dietro
le fibre della nostra specie. Il buio curva gli ulivi
assorbe i frammenti di luce tirando calci alla ghiaia.

Nel rifugio innalzato a morsi, nel fango degli addii
festa dello sguardo trainato dai varchi del silenzio.
Sulle pareti i ritratti, con gesti rozzi abbiamo
scalfito l’origine porosa della nostra specie.
L’ansia è la stessa: sbagliare e squarciarsi il fianco.
Le finestre aperte permettono di sentire il giardino
di ricordarsi che fuori è tutta un’altra storia.
Col becco l’usignolo indica un campo incendiato
mani di tagli. L’acqua i fiori il vento i lupi la levità
delle foglie, delle placide nubi che strappano chiodi.

Squilla il telefono e nessuno risponde, solo grugniti
tra noi e chi nella casa ha vissuto i suoi divisi giorni.





Los pasajes del silencio


Tienes que ser abierto
como una herida,
porque el verdadero nombre de las cosas
está escondido.
Kajetan Kovič

Los primeros meses fueron pesados, luego la hierba cósmica
envolvió rampas y detritos, ahora semillas perforan la pulpa.
Es el momento de podar corto: subo y la vorágine encuentro
el aislamiento extendido. Dos palabras por su día
cumple 80 años, la tierra que duerme y al partir no basta
un abrazo. Las raíces quisiéramos llevarlas con nosotros
las fibras de nuestra especie. La oscuridad curva los olivos
absorbe los fragmentos de luz pateando en los guijarros.

En el refugio levantado a mordiscones, en el lodo de los adioses
fiesta de la mirada arrastrada por los pasajes del silencio.
En las paredes los retratos, con gestos groseros
hemos arañado el origen poroso de nuestra especie.
El ansia es la misma: equivocarse y romperse un costado.
Las ventanas abiertas nos dejan percibir el jardín
y recordar que afuera todo es distinto.
Con su pico el ruiseñor indica un campo incendiado
manos de cortes. El agua las flores el viento los lobos la ligereza
de las hojas, de las nubes plácidas que arrancan clavos.

Suena el teléfono y nadie contesta, solamente gruñidos
entre nosotros y ése, que ha vivido en la casa días divididos.





Insetti e voci

Mi odi perché ti somiglio o per quello che dico?
Le mani non afferrano le voci, già in altri luoghi:
cronometrare le forze, usarle contro il nemico.
L’odore della corteccia dei noci snida l’energia
dei bulbi. Le ossa tintinnano, strappano schegge
alla lingua. Inchiodato al palo un cane abbaia
lodi al carnefice. Hai fatto bene a farmi colare
a picco in storie che non avrei mai compreso.
Lumache seminano il traguardo che lievita sotto
i piedi, s’alimenta a piume la cupola di Sant’Ivo.

Scoprire le cause di questa ronzante compagnia
si parla con mosche, api e zanzare, ci si spintona
dentro se stessi. Si progettano fughe, incursioni:
le cose da fare certo non mancano, già questo è
un effetto. Si lamenta l’erba recisa, reclama
una tomba tutta sua, il fuoco la converte in fungo
in fasi di vita. Non dirmi che lo avresti desiderato
c’è il futuro da ricomporre, una via da scortare
verso zone illese. Nuoto tra delfini e granchi
gli insetti hanno ali luminose dai riflessi cristallini.


 Insectos y voces

¿Me odias porque me parezco a ti o por lo que digo?
Las manos no aferran las voces, ahora en otros lugares:
cronometrar las fuerzas, usarlas contra el enemigo.
El olor de la corteza de los nogales desanida la energía
de los bulbos. Los huesos tintinean, arrancan astillas
a la lengua. Atado a un palo un perro ladra
elogios al verdugo. Has hecho bien en arrojarme
al fondo de historias que nunca hubiera comprendido.
Caracoles siembran la meta que fermenta bajo
los pies, se alimenta de plumas la cúpula de San Iván.

Descubrir las causas de esta compañía zumbadora
hablamos con moscas, abejas y mosquitos, nos lanzamos
dentro de nosotros mismos. Proyectamos fugas, incursiones:
cosas que hacer por cierto no faltan, ya esto es
un efecto. La hierba cortada se lamenta reclamando
una tumba propia, el fuego la convierte en hongo
en fases de vida. No me digas que lo hubieras deseado
hay que recomponer el futuro, proteger una vía que conduzca
hacia zonas ilesas, intactas. Nado entre delfines y cangrejos
los insectos tienen alas luminosas con reflejos cristalinos.



Palpo i tuoi occhi


Mattoni invocano case, il nero dell’occhio.
Dovresti ma non puoi ben saldo tra i grovigli
nel canto degli uccelli notturni: vedrai le orme
cancellandole? dire ti amo sarà facile o dovrai
strappartelo di bocca? Provi a forare il cranio
a inserire formiche e il male ti coglie al laccio
nella grandine che s’abbatte sugli ulivi e l’orto.
Calandomi più sotto incontrai l’incendio
dell’infanzia per questo non posso librarmi
tra le nubi. Navi attendono di salpare
e i marinai giocano a carte in un bar del porto.

Avevi in custodia l’orologio ad acqua, l’occhio
mite delle sirene, ora evadi nel fiato, nel fiume
e nell’ombra scorre la linea spezzata dei giorni.
Spalanchi varchi per scoprire dove ti occulti.
Una cena tra amici e vuoi che sia diverso
all’oscuro di ciò che accade torna l’ingombro
di se stessi e non puoi dargli torto: puntelli i muri
oscilla la luce del mattino. Emanava raffiche
di energia quando veniva a prenderti al lavoro.
In base a dove si sta si è quel che si può: staccarsi
dal verminaio, aprirsi alle ferite, alle costellazioni.


 Palpo tus ojos

Ladrillos evocan casas, color negro del ojo.
Deberías pero no puedes bien firme en la maraña
en el canto de los pájaros nocturnos: ¿verás las huellas
si las borras? decir te amo será fácil ¿o tendrás
que arrancártelo de la boca? Tratas de agujerear el cráneo
de introducir hormigas y el dolor te atrapa como un lazo
en el granizo que cae sobre los olivos y en la huerta.
Andando más abajo me encontré el incendio
de la infancia por eso no puedo alzarme en vuelo
entre las nubes. Las naves esperan el momento de zarpar
y los marineros juegan naipes en un bar del puerto.

Tenías a tu cargo el reloj de agua, el ojo
dulce de las sirenas, ahora te evades en el aliento, en el río
y en la sombra pasa la línea quebrada de los días.
De par en par abres los pasajes para descubrir dónde te ocultas.
Una cena entre amigos y quieres que sea distinto
sin saber lo que pasa regresa la molestia
de sí mismos y no puedes decir que está equivocado: afianzas
los muros, oscila la luz de la mañana. Emanaba ráfagas
de energía cuando venía a buscarte al trabajo.
Según donde uno esté, será lo que pueda: separarse
de la gusanera, concederse a las heridas, a las constelaciones.




Il campo incolto

Non è il caso di riferire sussurri: l’attimo
modifica l’infanzia? un picco invalicabile
scavo e m’imbatto nella talpa, fuggo da chi
non c’era o faceva finta. Per amici zanzare
farfalle, un cane. Il passato è la parte celata
della luna, lo scenario è questo e se voglio
che i sogni siano reali devo essere
in viaggio non l’altro rinchiuso nel bunker.
Appeso al ciliegio per irrobustire i muscoli
osservo il corteo delle formiche e dei ragni
che tessono senza fretta i loro felpati giorni.

Figli mordono padri che non sanno giocare
oggi è Natale poi verrà Pasqua nessuno frenò
le mani oscene. Non riuscivo a stare zitto
ora ascolto le foglie, ho fatto bene a non sparire
ho terra incolta da esplorare, papaveri esplodono
lungo il percorso. Il passato è un luogo d’alberi
impiccati, d’un vento senza strade. Solo il buio
sprona alla vita, piega le ossa in caverne di luce.
Quello che ho fatto non lo ritrovo e il sole
si spalma all’indietro. Nel campo ho capito
delle cose o è l’erba incolta ad avermi compreso?

  
El terreno baldío

No es oportuno contar susurros: el instante
¿modifica la infancia? un pico impracticable
excavo y doy con un topo, huyo de quien
no estaba o fingía no estar. Como amigos los mosquitos
mariposas, un perro. El pasado es la parte oculta
de la luna, el escenario es éste y si quiero
que los sueños se realicen tengo que estar
de viaje no el otro encerrado en un bunker.
Colgado del cerezo para robustecer los músculos
observo el cortejo de las hormigas y de las arañas
que tejen sin prisa sus días sigilosos.

Hijos muerden padres que no saben jugar
hoy es Navidad luego será Pascua nadie frenó
las obscenas manos. No pude estar callado
ahora escucho las hojas, hice bien en no desaparecer
tengo el terreno baldío para explorar, amapolasestallando
en el camino. El pasado es un lugar de árboles
ahorcados, de viento sin calles. Sólo la oscuridad
incita a la vida, dobla los huesos en cavernas de luz.
Lo que hice no lo vuelvo a encontrar y el sol
se embadurna hacia atrás. En el campo comprendí varias
cosas ¿o es la hierba salvaje quien me ha comprendido?


Piccola sinfonia per cani


Staremo attenti a non mostrare i canini, il blu
placato tra le braccia, il silenzio trabocca, tira
la coda al lupo che prende coraggio, solleva
il collo e l’ululato avanza nell’aria del mattino.
Stella che scruti con un occhio soltanto invita
l’angelo a sollevarsi dalle spine! ne sapeva più
di noi il gatto stando al sole. Non addestrati
senza rispetto per l’udito altrui: padri maestri
amici, ce la fischiamo da soli variando il ritmo
e l’insonne sinfonia innalza città in miniatura.
Ho bruciato rami erba secca le scarpe dai tacchi
consumati che non sapevano più dove condurci.

Dondola la notte e nel fruscio si torna ad essere
ciò che non si è mai stati, barche calme in attesa
di precipitare nel mare in tempesta. Negli abissi
i pesci saldano gli occhi a palla sui nuovi spazi
dove potranno occultarsi, divertirsi. Quanto resta?
Avvisa la morte quando la cerchi potrebbe ignorarti
ama le sorprese, ti allunga la vita anche se non vuoi.
Il padre di mia madre prende le distanze, ribadisce
con foga che l’acqua in fiamme separa dal mondo
e il profilo del paese è solo un asilo per cani randagi.
Quel vecchio guerriero scuote le inferriate del tempo
risale la collina: non aggiunge altro, né torna indietro.

 Pequeña sinfonía para perros


Tendremos cuidado de no mostrar los caninos, lo azul
mitigado entre los brazos, el silencio se desborda, le tira
la cola al lobo que se arma de valor, levanta
el cuello y el aullido avanza en el aire matutino.
¡Estrella que escrutas con un ojo solamente invita
al ángel a levantarse de las espinas! sabía más
que nosotros el gato quieto en el sol. No entrenados
sin respeto por el oído ajeno: padres maestros
amigos, nos la entonamos solos variando el ritmo
y la sinfonía insomne levanta ciudades en miniatura.
He quemado ramos hierba seca los zapatos con tacos
consumidos que ya no saben adónde llevarnos.

Oscila la noche y en el sussurro se vuelve a ser
lo que nunca hemos sido, tranquilas barcas sabiendo
que precipitarán en el mar en tormenta. En los abismos
los peces fijan los ojos saltones en los espacios nuevos
donde podrán ocultarse, divertirse. ¿Cuánto queda?
Avisa la muerte cuando la buscas podría ignorarte
ama las sorpresas, te alarga la vida aunque no quieras.
El padre de mi madre guarda las distancias, repite
con calor que el agua encendida separa del mundo
y el pueblo por su aspecto es sólo un refugio para perros callejeros.
Ese viejo guerrero sacude las rejas del tiempo
sube la colina: no agrega nada más, ni se regresa.

  
Chiamo da un altro pianeta

Un tuono e l’alba ci sveglia, una sorella esige
un armadio per i vestiti, la consolo dicendole
che presto (avrò avuto dieci anni) aiuterò lei
e gli altri fratelli. I morti spiano non chiudono
mai gli occhi. La luce mitraglia il paese, alza
la croce franata nelle case, rileva le impronte
del branco: la via è già qui e scalfisce la pelle.
Procedo masticando quello che mi devi
tra specchi dai grovigli inestricabili, tra vicoli
alterati da rosse venature, da disegni primitivi.

Foglie gialle resistono affusolate al ramo
godono del freddo, della calma. Ha le doglie
l’aria e il figlio che germoglia teme il padre
la malinconia dei nostri corpi convalescenti.
Tutto è perduto? Il vento sbaraglia i giorni
non per questo rintanati in casa
escono dal tetto e sotto la pioggia bruciano
sogni per fare altri sogni. Chiamo da un altro
pianeta: l’universo ci osserva? simili ma distanti.
Un rimbombo gli anni futuri, ciò che siamo stati.

 Llamo desde otro planeta

Un trueno y el alba nos despierta, una hermana exige
un armario para los vestidos, la consuelo diciéndole
que pronto (tendría yo diez años) la voy a ayudar a ella
y a los otros hermanos. Los muertos espían no cierran
jamás los ojos. La luz ametralla el pueblo, levanta
la cruz desmoronada sobre las casas, recoge las huellas
de la manada: el camino está aquí y rasguña la piel.
Procedo masticando lo que me debes
entre espejos de inextricables enredos, entre callejuelas
alteradas por vetas rojas, por dibujos primitivos.

Hojas amarillas resisten ceñidas a la rama
disfrutan el frío, la calma. Tiene fuertes dolores
el aire y el hijo que germina teme al padre
la melancolía de nuestros cuerpos convalescientes.
Todo está perdido? El viento desbarata los días
no por ello encerrados en la casa
salen del techo y bajo la lluvia queman
sueños para hacer otros sueños. Llamo desde otro
planeta: ¿el universo nos observa? semejantes pero
lejanos. Un estruendo los años futuros, lo que hemos sido.