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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

viernes, 28 de agosto de 2026

FALLECE EL NARRADOR, AMIGO Y COLABORADOR DE ESTA PÁGINA ANÍBAL RICCI (1968-2026)

DE SUS ÚLTIMOS ESCRITOS:

DÍA 132.
Por Aníbal Ricci Anduaga
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Ayer me embargaba la tristeza. Acudí a la cocina a prepararme un sándwich y mi padre me confundió con mi hermana. «Ah, eres tú… sal rápido de aquí». Fue tan violento, entendí que aquí no era la cocina, sino la vida misma. Algo parecido a no queremos verte en el futuro. Es doloroso sentirse expulsado del seno familiar, pero en esta página me propongo salir airoso. Escribir en voz alta y exorcizar palabras hirientes. Buscar ese instante donde el tiempo se detiene; el momento en que el entorno deja de tener importancia. El lugar sin tiempo donde uno simplemente existe y cada vocablo es energizado de manera armónica. No son chismes ni críticas infundadas, son deseos de un lugar en el mundo para que cada ser humano encuentre su esencia. Medito una hora y vuelvo a quererme, a abrazarme con palabras tiernas. Quiero ir a la playa y observar el reventar de las olas. El continuo flujo de energía donde la espuma se desvanece y se convierte en océano. Me siento parte de ese mar infinito y de alguna forma yo soy ese todo. Me vacío de pensamientos y sólo dejo cruzar emociones atenuadas. Un amor indiferente por el prójimo, deseos de que cada uno cumpla sus metas, de manera tranquila y observando donde rompe la ola. Ese lugar donde la furia se transforma en rocío y humedad que refresca nuestro rostro. Simplifica las ideas más enrevesadas y las transforma en actos puros y significantes que trascienden nuestro cotidiano. Es importante la rutina, ir a trabajar y dormir todos los días, pero algo deben sacar en limpio esos trabajadores incesantes, esos buscadores que encuentran su libertad en el transcurso del tiempo y que no pueden ser interrumpidos por ojos envidiosos. Ahora vuelvo a la cocina y mi padre ya se ha ido. Preparo un café y me devuelve los bríos. Pensamientos lúcidos atraviesan mi cerebro y escribir se ha tornado en algo satisfactorio. Unión de frases conforman un párrafo y muchos de ellos un capítulo. Voy llegando al final, 140 días he requerido para dar forma a este escrito. En realidad son noches esperando el primer crepúsculo. Dejar atrás las drogas y disfrutar de los días venideros. Unos llenos de luz en los que una conversación será bienvenida, para contrastar pareceres y porque hablar con uno mismo a veces resulta infructuoso.

El escritor Aníbal Ricci falleció este miércoles, según confirmaron fuentes de la corporación Letras de Chile a El Mostrador, donde publicó numerosas crónicas.

“El día 26 de agosto de este año 2026, partió de este mundo nuestro socio Aníbal Ricci Anduaga, nacido en Santiago de Chile en 1968”, indicó la corporación. El fallecimiento fue lamentado por la Sociedad de Escritores de Chile (SECH).

“En nombre del directorio de la Sociedad de Escritores de Chile, expresamos nuestro hondo pesar por la trágica y prematura muerte del escritor y socio de nuestra institución, Aníbal Ricci, ocurrida en el día de ayer, miércoles 26 de agosto de 2026”, indicó la SECH.

“Hacemos llegar a su familia, amigos y cercanos, nuestras más sentidas condolencias por su irreparable pérdida”, señala la declaración firmada por su directorio.

Su velatorio se realizará este jueves hasta las 20:00 horas y el viernes desde las 10:00 horas, con un responso a las 14:00 horas en la iglesia Nuestra Señora del Carmen (Francisco Molina 138, Ñuñoa). Su funeral será mañana a las 16:00 horas en el cementerio Parque del Recuerdo de Huechuraba.

Trayectoria

Ricci fue un escritor, y crítico de cine chileno, formado inicialmente como ingeniero comercial en la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Su obra abarca novelas, cuentos, crónicas, ensayos y crítica cinematográfica. Entre sus libros se encuentran; Fear (2007), Sin besos en la boca (2008), Tan lejos. Tan cerca (2011), El rincón más lejano (2013), Siempre me roban el reloj (2014), El martirio de los días y las noches (2015), El pasado nunca termina de ocurrir (2016), Voces en mi cabeza (2020), Miedo (2021), Hablemos de cine (2023), Pensamiento delirante (2023) y Amor delirante (2025).

“Su narrativa se caracteriza por explorar la subjetividad, la angustia, la memoria, los misterios de la mente humana, las relaciones familiares y los conflictos de la sociedad contemporánea. En sus textos existe además una estrecha relación entre literatura, filosofía, música y cine”, indicó la corporación.

“Cada persona que conocía era sospechosa. Me quería tan poco. Los acontecimientos pasaban ante mis narices sin poder hacer nada. Si me insultaban, me quedaba callado. Si me seguían, huía. Si amaba, se aprovechaban”, escribió Ricci en «Miedo» (Editorial Zuramerica).

El autor también desarrolló una importante labor como crítico cinematográfico y colaborador de medios y en particular en la Corporación Letras de Chile.

“Quienes integramos esta institución, en la que no dejó de colaborar por años, lamentamos profundamente su muerte, y extendemos nuestras condolencias a la familia”, indicó la entidad. 

CONFERENCIA DEL DIRECTOR DE LA ACADEMIA CHILENA DE LA LENGUA PROF. GUILLERMO SOTO (SANTIAGO, 3 DE SEPTIEMBRE DE 2026)


 

INAUGURACIÓN DEL LABORATORIO EMILIA GARNHAM (SANTIAGO DE CHILE, 9 DE SPTIEMBRE DE 2026)


 

IMÁGENES DE LA ENTREGA DEL DOCTORADO HONORIS CAUSA AL GRAN POETA Y ACADÉMICO ARGENTINO GUILLERMO EDUARDO PILÍA POR LA UNIVERSIDAD DIMITRIE CANTEMIR DE BUCAREST (RUMANÍA)




 

miércoles, 19 de agosto de 2026

"EMOCIONARIO PORTEÑO", NUEVO LIBRO DEL POETA CHILENO LUIS CORREA-DÍAZ


Prólogo, contratapa y selección de "Emocionario Porteño". (Viña del Mar: Altazor Ediciones, 2026) de Luis Correa-Díaz.

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Poética del merodeo de Luis Correa-Díaz:
una guía (pseudo) turística de emoción porteña
Emocionario Porteño es parte de una serie de títulos[1] que el poeta Luis Correa-Díaz monta y acopia en el Valparaíso de Chile, del cual se hace un paseante que merodea en los distintos espacios porteños, un imaginario a razón de un hablante cuyo lenguaje coloquial combina narración, descripción y poesía. En sus textos podemos encontrar espacios, figuras, obras y hechos fácilmente reconocidos en el panorama literario y/o noticioso nacional “…de una falda del Cerro Artillería —cuyo / ascensor lo lloran los turistas, lo penan / los idos, lo desmantelan los vivos—, un jardín / a la Bahía, aprovecho de leer “La vieja / casa”, escrito al oído del viento, de Sara / Vial en Letras en Valparaíso (2009), / editado patrimonialmente por el poeta / Marcelo Novoa, lo acabo de comprar…”.
Me atrevería a decir que el poeta Correa-Díaz utiliza la crónica como una forma de poetizar la experiencia, un ejercicio escritural que respeta a conciencia elementos como la imagen poética, el tiempo y el remate. Así como en la Lira Popular el metro y la rima de la décima daban cuenta de un momento noticioso, el poeta en este caso utiliza el verso libre: “y el día por fin (me) sonríe al constatar / a Wanderers convertido este 2025 / en el líder exclusivo de la Liga de Ascenso, / uf, ya pensaba que no habrían noticias / por las que alegrarse y quizá morir contento “. Sus poemas están datado y en una especie de jerga coloquial, pero no se confunda quien lee, se leerán a muchos años de hoy y hay en su verba un complejo entramado de registros actuales y antiguos que, todavía, ni siquiera un algoritmo podría develar.
El hablante de este poemario, como casi todos, es un observador de su entorno, un voyerista, un paparazzi, un poeta repentista en verso libre que mantiene su esencia correspondiente a la improvisación versificada “todo esto lo invento porque tampoco / es que yo sea un paparazzi del amor / ajeno, sino un poeta repentista del siglo / XVIII…” Estamos ante un poeta que habla de lo que conoce y de lo que quiere.
El oficio obliga a dar un largo viaje a través de la formación y creación del temple para darse el lujo, en el retorno, de que la conciencia de la forma y el fondo son partes esenciales que deben estar en un constante equilibrio “aquí en una fosa común, yacen cuerpos / abrazados, otros cuerpos, solos, yacen / en tierras cercanas o lejanas y todos aquí / yacemos bajo las oceanías más altas” El autor de estos versos, sin considerar su bagaje académico, viene de un largo periplo que lo autoriza a abordar lo que estime en cuenta.
La velocidad de la creación poética es otro de los atributos de este Emocionario Porteño, y me obliga al desarrollo pronto de estas líneas, con el objetivo de mantener lo más fresco posible estas emociones que el lector podrá encontrar en estos versos “…y que conste que escribo / este apunte con el tal libro al lado y / leyendo acerca de la ruta turista / de la princesa Leonor…” Postales de la contingencia nacional como también la protesta de los pescadores, la visita del buque escuela Elcano, el robo a un banco cerca del puerto, la muerte de Tommy Rey, entre otros.
Un consumidor de café que da cuenta de muchos lugares de este Valparaíso trasnochado y activado. Hablante inquieto que merodea la ciudad y registra su avance noticioso y contemporáneo. Un transitar también en tono de nostalgia de tiempos idos y un presente, tan presente que es fácil de ubicar y reconocerse como testigo de frente al televisor o de pie frente al quiosco esquinero hojeando las portadas de los diarios.
Consideración que suma al trabajo de estos poemas es el que pone atención a las lecturas literarias de nuestro hablante que son indirectamente una recomendación de obras, la referencia literaria que hacen conexión con el objeto poético de estos textos, la reseña del momento, el contexto de producción. A estas alturas poeta y hablante se unifican en esta autoficción que nos invita a caminar junto a él. El plus lo conforma la experiencia vital, el reconocerse en estos mismos espacios, con la misma nostalgia, la misma necesidad de pasado, junto a estos mismos personajes, colegas, autores, amigos y en estas mismas lecturas.
No olvidar leer este libro acompañado de su teléfono inteligente, porque Correa-Díaz interviene algunos textos con QR como una nota al pie de página dinámica que obliga al lector a interpretar estos versos lo más cercano a lo que el autor desea, lo poético se entrega a la experiencia y exigencia propia del oficio. La imagen aquí se puede ver en blanco y negro o a color. El poema, como nos dijera Paz, se escribe dos veces, por el autor y por el lector.
Celebro los poemas que conforman este Emocionario Porteño del poeta Luis Correa-Díaz, porque una parte de mi historia personal vagó, como el autor de estos versos, por los mismos lugares que se consignan en estas páginas y que son capaz de transportarnos a la memoria infinita de recrear y transformas esos pasados. Estamos ante una guía turística de Valparaíso de los que pasamos y fuimos adoptados por los días, las noches, las mañanas, por la ciudad. Una obra elitista que obtiene su mejor resultado condicionado al lector que logre reconocerse en esta poética del merodeo con nombres de sectores, calles, cafés, autores del pasado fantasmagóricos, algunos presentes, otros olvidados, mención de distintas obras, con sus respectivas fechas de publicación, más café, olores, noticias de último minuto, QRs, otros libros, otros autores, los jóvenes poetas que fuimos, tradiciones, más sectores de Valparaíso, intertextualidades, más calles, cerros, Playa Ancha, poesía, emoción.
Juan Eduardo Díaz
poeta, docente, editor literario
Punta de Tralca

Digresiones, excursos y divagaciones avanzan y se contorsionan irreverentes y nostálgicas a lo largo de los versos de Luis Correa-Díaz en razón de un hilo inquieto y laberíntico que se extiende incansable por medio de los infinitos derroteros porteños que componen la ciudad de Valparaíso. Es el sujeto paseante, un flâneur que, no obstante, se dispone a la búsqueda del “secreto armazón, su modelo de construcción azarosa” que determina el “modus vivendi/moriendi” de quienes habitan este puerto; poesía de paso cuyas raíces, sin embargo, no se desprenden jamás del plan y de los cerros, aquel portentoso anfiteatro con vista al mar. Constituyen este deambular la contemplación atenta, curiosa y constante; los hallazgos cotidianos y prodigiosos a la vez; el hablante informado/actualizado y absoluto lector –y la extensión de su recorrido en digital–; la conciencia explícita del oficio poético y la escritura, siempre entrelazada; la cartografía –necesaria– de cafés porteños cuales estaciones del caminante habitué/visitante; la evocación de los antepasados familiares; el declive porteño y la melancolía de la despedida, como versa Pedro Lastra: “y la puse en seguida junto a mi corazón”. En su conjunto, reconocemos en estas páginas las claves de un Emocionario Porteño en el cual confluyen los distintos vértices de un sentir que ondula incesante entre la ironía lúdica y la angustia, la experiencia palpable y la memoria “en esta ciudad –puerto, agrégase / para sortear cualquier desamparo”...
Ana María Riveros
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

SE PRESENTA EN SANTIAGO DE CHILE UN LIBRO HOMENAJE A FEDERICO GARCÍA LORCA: "SANGRE Y LUNA" (SECH, 26 DE AGOSTO DE 2026)


 

SOBRE LA NUEVA ANTOLOGÍA DE POESÍA CHILENA ACTUAL DE YVAÍN ELTIT, POR KAREN MULLER TURINA



 

Karen Müller Turina