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"Soy un bicho de la tierra como cualquier ser humano, con cualidades y defectos, con errores y aciertos, -déjenme quedarme así- con mi memoria, ahora que yo soy. No quiero olvidar nada."



José Saramago

martes, 16 de junio de 2020

PREMIO A LA CULTURA Y LAS ARTES (Para promover la creación cultural en tiempos de COVID-19)




PREMIO A LA CULTURA Y LAS ARTES

BASES DEL CONCURSO

Con el objetivo de ayudar a los creativos chilenos durante la epidemia de COVID-19, abro a concurso 4 premios de 1 millón de pesos chilenos cada uno para propuestas creativas en las artes.
Postulantes pueden ser equipos o individuos y deben residir en Chile.
Las postulaciones deben describir, en una página tamaño carta: (i) el objetivo del proyecto y (ii) el equipo.
El proyecto puede ser de corte cinematográfico, literario, documental, gráfico, plástico, musical, o digital.
Los fondos pueden usarse para impulsar un nuevo proyecto o para apoyar un proyecto ya en curso.
Los proyectos pueden ser de propiedad intelectual abierta o cerrada. Es decir, pueden ser usados para realizar una producción cultural con fines de lucro (e.g. un álbum musical, documental, vídeo juego, etc.).
Los proyectos beneficiados deben incluir texto indicando el apoyo de este premio en sus créditos.
Artistas pueden enviar más de un proyecto pero no pueden ganar más de un premio.
COMO POSTULAR
Las personas deben llenar el formulario a continuación.
Los proyectos deben ser un PDF de solo una página tamaño carta.
Los PDF deben enviarse como un link (e.g. un link a dropbox, google drive, etc.)).
El formato de la postulación es libre en el uso de imágenes, fuentes, y texto.
Postulaciones de más de una página serán automáticamente descalificadas.
PERÍODO DE POSTULACIÓN
El periodo de postulación estará abierto del 15 de Junio del 2020 al 1 de Julio del 2020.
RESULTADOS
Los ganadores del concurso serán anunciados en esta página el 15 de Julio del 2020.

lunes, 15 de junio de 2020

HA MUERTO EL QUERIDO Y GRAN POETA ARGENTINO JORGE RIVELLI






Nos cuenta Víctor Redondo:


JORGE RIVELLI falleció a las 6 de la mañana de este domingo 14 de junio. Jorge (Olivos, provincia de Buenos Aires, 1954-2020) venía luchando desde hace tiempo contra el cáncer linfático llamado Linfoma de Hodgkin, al que se sumaron complicaciones recientes. El golpe de su muerte, no por esperable menos brutal, nos deja por ahora sin palabras, sólo con un tremendo dolor por otra gran pérdida de la poesía argentina y latinoamericana y de un amigo entrañable para tantas y tantos poetas compañeros de caminos. 



Un poema de Jorge Rivelli


parque lezama lima quintana
......la voz a 54 grados sobre el nivel del mar......................
después de caminar alrededor del parque............................

paró en un bar a pedir agua mineral villavicencio......... ...............
el mozo con la bandeja y un café................................
vio los ojos del ángel en las burbujas de villavicencio......................
en la garganta seca del caminador...............................
en la voz de parque lezama..................................
.................................................
.............lezama lima en la habana............ hamlet lima quintana remonta el barrilete de juancito laguna...............................
..................................................
...................oppiano licario oppiano licario oppiano licario......
...................................................
..........lezama lima no vio a lima quintana en la habana.............
fragmentos a su imán cantaba
desde la ventana del pequeño cuarto
que lo vio morir solo
sin poder sacar el inmenso cadáver
que cantaba y cantaba fragmentos a su imán
una zamba para no morir................................... .................................................
.......josé maría fernando................................
.......hamlet romeo lima................................
.....................un café para el cristiano que no ve los ojos del ángel..
..................................................
vino blanco vasos verdes...................................
......................................el dolor no se sienta
..................si el alcohol centellea y el canario sobre el mármol se dora
.................................................
el parque lezama sin lezama sin lima en la habana
con ron y lima limón
donde las nalgas barrocas del prestigio
se expanden por la cordillera
hasta las plumas de un cormorán
que rima el vuelo
con el bastión de los desterrados................................
.................................................
...................cocina la guitarra con ajo y jengibre............
para los copleros ebrios
sentados alrededor del fogón
que hipnotiza..y se fue quemando el juego..........................
............................en la cima del parque cantando......
.................................................
los ojos rojos del mozo
que lleva café a la mesa
donde lee lezama lima
y canta lima quintana
...................................................
..........................lleva el asma en el papel y pregunta....
..........................lleva el vino en la lengua y dice......
.................................................
atame lima que el señor se pavonea en el lupanar................madrigal..
..las monedas en la bandeja delatan al mozo ..................madrigal..
.................................................
.........................porque lima quintana nunca fue a la habana
a visitar a lezama lima
en su lecho nupcial
preparándose a voltear el tokonoma
para que el cuerpo encuentre su lápida..............................
..................................................
.........................porque lezama lima no llegó a parque lezama
a beber el vino de lima quintana
que derrama de su copa + copa + copa +copa + copa.
..................................................
...........54 minutos
caminando por parque lezama

hasta beber villavicencio con la mirada de un ángel en la botella..............

CLÁSICOS DEL CINE: "VÉRTIGO", CRÍTICA DEL ESCRITOR CHILENO ANÍBAL RICCI





VÉRTIGO (1958)

Dirigida por Alfred Hitchcock

El célebre maestro del suspenso utilizó su propia obsesión por las actrices rubias de belleza glacial y la volcó en la atmósfera de quizás su película más psicológica. No sólo introdujo esas tomas de profundidad súbita, de vértigo, sino que tuvo la audacia de incorporar filtros de color para los cambios en el punto de vista, tanto entre personajes como para separar la verdad del engaño, intercalando incluso animación para lograr el efecto de desconcierto, acaso el límite de la cordura, e incorporarnos a un fascinante juego al interior de la mente del protagonista. La primera hora vamos a bordo de un automóvil, persiguiendo a la esposa de Gavin Elster o quizás a un fantasma o algo prohibido, fruto del adulterio, somos en definitiva el copiloto invisible del encantamiento que obra Kim Novak o Madeleine Elster o Carlotta Valdés sobre un atribulado John Ferguson (Scottie). Día tras día, kilómetro a kilómetro, en el museo, en el viejo hotel, nuestro personaje va siendo conducido a un viejo pueblo de corredores españoles y transportado a un lugar sin tiempo, enamorándose en el transcurso, y dejando escapar esa ilusión de mujer que se anida en su mente. Todo es parte del plan de Elster para asesinar a su esposa y quedarse con su fortuna, pero la actriz que suplanta a Madeleine (Judy Barton) termina enamorándose del infortunado Scottie, que será seducido por esta apariencia sustituta e intentará revivir su romance, le comprará ropa y le cambiará el peinado, todo con tal de revivir a un fantasma, su amada que se arrojó desde la torre de la iglesia, pero John Ferguson ha descubierto la intriga y la misma mujer que personificaba una ilusión ya no es suficiente, la culpa de Scottie se posesiona de la actriz, los fantasmas vuelven a aparecer y la propia culpa de Judy Barton la hace saltar del campanario para nuevamente esfumarse ante los ojos del John Ferguson. «Todo lo que vemos o imaginamos es sólo un sueño dentro de otro sueño», simplemente un espejismo, el propio Alfred Hitchcock avanzando por un largo pasadizo para al final cruzar el espejo y descubrir lo más oscuro de su alma.

(idioma original doblada al castellano)
(secuencia del sueño: animación)

viernes, 12 de junio de 2020

"BLOOMSDAY", LECTURA DE LA OBRA DEL GRAN ESCRITOR IRLANDÉS JAMES JOYCE (JUNIO, 2020)



CONCURSO DE POESÍA DEL PEN CLUB DE CHILE: "INDÍGENAS"



"VECINOS", POEMA DEL ESCRITOR CHILENO JORGE RAGAL




VECINOS


Nuestros vecinos hablan un idioma musical.
Son más altos y oscuros.
No usan sombreros ni relojes.
Le rezan sagradamente a la luna llena.
Suelen bailar los domingos.
Y cuando bailan usan una camisa blanca
para no perderse en los bosques.
No montan sus caballos por respeto.
Toda familia tiene gatos con ojos amarillos
para iluminar su hogar.
Pareciera que solo practican el trueque.
No se distingue con total claridad
a un hombre de una mujer.
Y advierto que se comunican directamente
con sus antepasados.





"SED DE MAL", GRAN PELÍCULA DE ORSON WELLES: CRÍTICA DE CINE DEL ESCRITOR ANÍBAL RICCI



SED DE MAL (1958)

Dirigida por Orson Welles

Travelling de cuatro minutos, fabulosa música de Henry Mancini con cierto toque latino, se van develando uno a uno los personajes, Vargas (Charlton Heston) y ese picado envolvente que denota al héroe, luego Quinlan (Orson Welles) con un encuadre picado, pero esta vez fijo para introducir al mal. Ambos representantes de la ley y, a continuación, la ambigüedad del poder, traición de por medio. Magistral uso de la grúa, gran angulares, contrapicados, sombras en las paredes, cielos asfixiantes, focos de luz en el suelo, neones intermitentes y lámparas oscilantes... todo eso es Welles, gestor de un cine barroco que no da respiro. Hace unos años tuve el placer de visionar esta maravilla en una sala de cine, con perfecta sincronía entre planos generales y primeros planos con nuestros personajes amenazando con escapar de los márgenes. Cine con mayúsculas, gran angular y profundidad de campo. El ritmo va in crescendo desde la secuencia inicial contemplativa, hasta un final delirante, de una fuerza narrativa descomunal, con telón sonoro que aporta al dramatismo. Estamos frente a un meticuloso estudio de la corrupción, desde ambos lados de la ley, una representación sin época de la esencia del ser humano. Película de 1958, aún goza de modernidad estética. Welles, un pintor de imágenes y movimientos de cámara para nada gratuitos. Quizás debido a este genio, hoy hablamos de séptimo arte.

(película completa doblada al castellano)

(plano secuencia inicial con subtítulos en español)

miércoles, 10 de junio de 2020

"LA POESÍA" POR EL POETA Y CRÍTICO CHILENO ANTONIO ARÉVALO




La poesía

La sombra de un paisaje que luego desaparecerá, con un soplo, como si se tratase de una transformación alquímica

9 JUNIO 2020, ANTONIO ARÉVALO

La poesía ha sido para mí, en primer lugar, un acto de autoafirmación. Quiero decir: un modo de afirmar una presencia, con independencia de cualquier aprobación y legitimación procedente de los demás. Un estar ahí por derecho propio. Pero es aquí donde interviene el inevitable acto de afirmación, el diseño de la identidad propia. Y es también entonces cuando la particularidad chilena, la memoria de un presente/pasado de ausencia, de exilio, aflora en términos de extrema concreción, diseminando el discurso de cosas que lo asemejan más a un mapa en el que están inscritos los trazos de una sufrida condición colectiva que al solitario camino de una exasperada subjetividad.
Debes añadir además todo lo que representan tus lecturas, tus vivencias, tus afinidades, tus expectativas.
Interactúo con persones que provienen de distintas realidades geográficas y sociales. Es su bagaje personal — lo que llevan consigo, sus lecturas, sus tradiciones, sus expectativas, la versatilidad en el uso de recursos impensables —, lo que realmente me fascina.
Por eso, la producción artística debe ser entendida como forma de investigación y cuerpo de conocimientos y asimismo tiene que ser legible el estado temporal y espacial del encuentro, como decía Duchamp también del juego. El juego, para mí, representa una parte fundamental, aquel juego que Cattelan llama «la dulce utopía».
Este siglo nos está haciendo convivir con todos los estados de vida y muerte conocidos. La naturaleza sucumbe bajo nuestros pasos sin que ninguno de nosotros se dé cuenta, si bien los principales artífices de esta muerte somos nosotros mismos. Y son pocos lo que lo confiesan. Y pocos lo saben. Y si lo saben, resulta «conveniente no asomarse demasiado por la ventanilla», nos decimos, continuando nuestro peregrinaje sin fin.
Despunta la llamada del poeta. La guerra la firman unos pocos y la padecen tantos. La naturaleza mejor haría huyendo de nosotros que permaneciendo bajo nuestra jurisdicción ( el estado de las cosas lo confirma, de hecho), es consciente del malestar de la contemporaneidad, pero está en la contemporaneidad.

Hay un tercer silencio literario, que es el no buscado, el de las sombras que uno está seguro de que estaban allí en el umbral y que no han llegado a ser jamás hechos tangibles.
(Roberto Bolaño)

Como la hierba que clandestinamente crece en el cemento, surge el niño que hay en todos nosotros. No escribe, pero se sustrae a la escritura existente, a los modelos vigentes, permitiendo que lleguemos a convertirnos en observadores conceptuales de una nueva escritura precisa, nos alerta, sin castigarnos, conociendo los códigos de circulación, de la carretera vivida.

Las palabras se pliegan con infinita lentitud sobre sí mismas.
(Peter Handke)
Tomo de los artistas la sensación que tengo en el juego. Me deslizo yo también. Y esta advertencia del peligro me provoca un placer envolvente.
Alertar significa amar. Custodiar. Proteger. Salvaguardar.
Mejor hacerlo con la poética del guiño, de la coma, ya que la coma incorpora y no extermina.
Acompañadme en esta fábula contemporánea. Hay tres manera de vivir confinado: la primera, cuando uno es forzado por alguien que se siente superior y ha decidido por ti; en segundo lugar, cuando la propia persona lo decide voluntariamente; la tercera y última, cuando te obligan, sí, pero de ahí extraes un tesoro.
Los recuerdos le transitaban como las imágenes que se marchaban mientras pasaba el tren. Nada se mostraba con claridad y nitidez, todo era fugaz, pensó, observando como se alejaban los suburbios de la ciudad que desde hacía tiempo había acogido su precoz melancolía. Hubo una pausa que no llegaría a comprender, su emoción estaba a flor de piel, quizás sería mejor encontrar a alguien con quien charlar. La noche mostraba signos de buen auspicio, auguraba barriadas abismales, presagios de estrellas en conjunciones astrales, pero vistas antes.

1
En tiempos remotos, el cazador arriesgaba su vida a la hora de matar un animal. Las bestias poblaban los bosques en mayor número que los hombres y cuando se encontraban frente a frente, el hombre asumía la plena responsabilidad de una lucha mortal en la que no era difícil que se dejase la piel.
Hoy cualquier cosa es tecnológica. Y si bien criaturas salvajes van quedando menos, se crían animales encerrados en jaulas, sin un mínimo de riesgo, incluso diría que ni siquiera sin un pensamiento dirigido a ese ser vivo del que no conocemos ya ni la forma, ni el color, ni su mirada.
Nos hacen creer que entre la criatura viva, que se mueve con elegancia en busca de guarida o alimento, y esa bella prenda que luce expuesta en un escaparate no existe relación alguna. Obligado a vivir respirando un olor nauseabundo, saturado de dióxido de carbono, vapores de amoniaco, ensordecido a causa de los ininterrumpidos lamentos de sus semejantes.
Una brisa ligera le acarició el rostro, pensó que sería propicio enamorarse, ir y venir, que sería propicio morir. Una sonrisa se dibuja en sus labios. Dado que le gustaba cambiar de personaje, hacer sitio a otro e interpretarlo, pensó que era cierto que podía caminar en el aire sin tocar la superficie de la tierra. Podía respirar profundamente y elevarse y, de haberlo querido, luego descender ante el pasmo y asombro de la gente.

2
Me viene a la mente un episodio sobre el cual años atrás escribí que marcó el arte contemporáneo. Hablo del mítico «El Coyote», I like America and America likes me (en español: Me gusta América y a América le gusto yo), el resultado de una prolongada acción de Beuys en 1974 en la galería René Block de Nueva York. El artista, que llegó a bordo de una ambulancia para no pisar suelo estadounidense, pasó tres días en un espacio cerrado, y acompañado de un coyote. Paulatinamente el animal va reconociendo la presencia de Beuys y entre los dos se instaura una especie de comunicación silente, que otorga un nuevo significado a todo el contexto: el tiempo se dilata, dando cuerpo a una realidad utópica, y el lugar se convierte en algo similar a un espacio suspendido, en el cual se desarrolla un ritual.

Porque como símbolo, la muerte es el aspecto destructor de la existencia e indica lo que desaparece en la inexorable evolución de las cosas. Pero la muerte es también la que introduce los mundos desconocidos de los infiernos y de los paraísos.
Nuevos mundos visuales que todavía nos harán enamorarnos, que todavía nos harán maravillarnos.
El arrullo de esta escritura que deja a la metafísica su destino.
Deseo desarrollar mis capacidades para generar otros significados.

3
En un contexto muy diferente, Ezra Pound fue apresado por los aliados en 1945, recluido y exhibido durante días en una angosta jaula (¡1,80 x 1,90!), cerrada con barrotes por todos su lados y expuesta a la intemperie. En aquellos días de reclusión nacieron los Cantos pisanos, su obra maestra en poesía.

Luego, al ver llegar la primera estación, pensó en su equipaje, lo miró por última vez y se dirigió a la puerta. Lo vio alejarse, nada ni nadie lo podría acercar al pasado, se dijo, mientras se desprendía de la ropa y empezaba a perderse entre las primera sombras.
Peter Handke dice que escribir puede ser una tentativa de conquistar el mundo. Ocuparse de realidades cuya existencia ha devenido obvia en la dimensión cotidiana, tratar con ellas, por así decir, a través de la escritura y la descripción, en un lenguaje que agudice la atención para con los procesos familiares que se repiten habitualmente y ante los cuales nos hemos vuelto insensibles, todo esto significa recuperar y reapropiarse de un mundo que ya está medio olvidado, reviviéndolo mediante el instrumento de los sentidos y no solo de los sentidos de quien lo describe, sino también de aquel que está preparado leyendo a continuación la descripción.

Empecé a ordenar los libros de mi caótica biblioteca en mi casa de Sipicciano, a hojear algunas páginas, a detenerme en ciertos autores, a pensar sobre cada título, a recitar algún verso, a leer en silencio. Sucedió así a causa de mi entrada en la «cadena/condena» en la que participé a través de Facebook.
El día 23 de abril de 2020 acepté el reto de Maria Giovanna Tumino de publicar siete portadas de libros que amo (uno al día durante siete días), sin reseñas ni comentarios, tan solo las portadas. Me despertaba cada mañana pensando en el libro, en el plazo, en la persona que iba a invitar. Nada fue casual.
Cada día desafiaba a alguien más a publicar una portada.
Este periodo durante la pandemia, compuesto por siete días, siete personas, tal vez tiene mucho más valor que las lecturas online, las entrevistas, las encuestas y las retransmisiones en directo, realizados en estos más de dos meses en total confinamiento.
¿Como forma fascinante de hiedra que trepa y se extiende, como multiplicación de las ramificaciones de uno mismo o matemáticamente como algo mejor que una verdadera telaraña? Puesto que las ideas se conectan no solamente a partir de un mismo tronco o de la misma rama, sino también por concepto o forma en diferentes ramas, la imagen siguiente se presenta como la representación de estas nuevas relaciones en el seno de aquel proceso en el que las bifurcaciones se conectan en círculos concéntricos. Os he obligado a seguirme en esta «cadena/condena», por medio de la cual quise haceros cómplices de algo hermoso.
La promesa del verbo sentida cuando cae la noche y abraza la tierra con sus alas sombrías, pronunciando fragmentos de párrafos leídos hace mucho tiempo, sabiéndose culpable de velar cuando los otros duermen, ya que en tiempos de pandemia permanecerá la sombra de un paisaje que luego desaparecerá, con un soplo, como si se tratase de una transformación alquímica.

Día 1/7
Peter Handke, El mundo interior del mundo exterior del mundo interior
Invito a: Adelmo Valentini
Día 2/7
Roberto Bolaño, Nocturno de Chile
Invito a: Chiara Baldacchini
Día 3/7
Pedro Lemebel, De perlas y cicatrices
Invito a: Claudia Estelita Rodriguez P
Día 4/7
Edoardo Sanguineti, Segnalibro
Invito a: Assunta Antonini
Día 5/7
Walter Benjamin, Angelus Novus
Invito a: Salvo Girianni
Día 6/7
Pier Paolo Pasolini, Chavales del arroyo
Invito a: Viviana Di Bert
Día 7/7
Fernando Pessoa, Libro del desasosiego
Invito a: Claudia Quintieri